Hola amiguitos. Me pillan en las Ramblas. Paseando. Es un decir. Es Sant Jordi. Es el día del libro. Es el día de la Bestia. En las Ramblas no se cabe. La gente compra libros y rosas a gogó. Dos productos muy parecidos. Tienen buena crítica y no te los puedes comer. De lo que se deduce que están emparentados con el arte, la cultura o algo parecido. En todo caso, algo tan bueno que tira de espaldas. Como una abuela que tengo detrás –ha comprado tantas rosas que parece que esté organizando su funeral- y que me empuja tanto que me va a tirar al suelo. En fin. El día de la Bestia de la temporada ha venido con alguna polémica. Algunos autores, al término de la reunión en boxes en el hotel Regina –donde echan de papear a los autores y, luego, los echan a la calle, a que vendan como posesos-, se negaron, por vergüenza torera, a ser fotografiados. Unos pocos, liderados estilísticamente por Baltasar Porcel –Baltasar Porcel, ayuda: joven promesa de los 70’s, época en la que militaba, o algo parecido en la CNT, que fue director de Destino tras ser comprada por su último propietario, un político socialdemócrata que quería currarse presencia en la sociedad para cuando, algún día, hubieran elecciones, liarla, y que se llamaba Jordi Pujol. Posteriormente, fue el intelectual king-size del pujolismo durante varios periodos. Geológicos. Chupó cargo millonetis y su artíciulo diario en La Vanguardia, en ocasiones, llegó a cuotas de vergüenza ajena que sólo se puede medir con instrumental de la NASA. Por otra parte es un tipo inteligente, brillante, y su novelística en catalán es magnífica. Fuera de serie. A fines didácticos, y para acabar de explicarles Porcel, ese pollo, les podría decir que se me ocurren varios tipos en lengua castellana con su currículum político. O moral. Pero no con su currículum literario. Actualmente la narrativa pedorra en catalán se mete con él. De forma pedorra –es decir, gratuita-, y en tanto, digo yo, árbol caído –de la política, no de la literatura; ninguna pedorra, en fin / snif, se mete con árboles políticamente cachas-. Si algún día dan el Nobel a una lengua sin Estado, y esa lengua es el catalán, el premio sólo podrá recaer, actualmente, en él o en Pere Gimferrer. La vida es así /no la he inventado yo. Coletilla final: cuando muera Porcel será uno de los pocos autores peninsulares de ínterin siglo XX-XXI en no desaparecer tras su muerte. Presione salir de ayuda para volver a blog-, han firmado un manifiesto contra la mercantilización del día del libro y se han negado a salir a vender motos. O libros. Corríjanme, pero yo veo en esos manifiestos cierto miedo al intrusismo profesional. Es decir, que los autores –que sólo puede ser mediáticos; o salen o la tele, o copan los medios, o no existen-, se quejan de que publiquen libros personas más mediáticas todavía –los pollos que viven en los medios; verbigracia: los boris izaguirres-. No creo que las quejas se transformen en ninguna crítica orientada a la línea de flotación del día del libro. Línea de flotación del día del libro = línea de flotación de la Cultura de la Transi = o de cómo la cultura es tan poca cosa que la puede desarrollar, y con éxito, Boris Izaguirre, jarl.
-UN PASEO. Y LA CONSTATACIÓN DE QUE NO HAY HOMBRES DESNUDOS. Por el paseo me encuentro con varios autores all-stars -¿desaparecerán con su muerte?-, que generalmente me saludan. En BCN nos saludamos todos. En ocasiones tengo la pesadilla de ser el primer pollo de BCN al que dejan de saludar. En el saludo hay algún tipo de intercambio de palabras. Generalmente, algún tipo de disculpa por estar practicando el diadellbring. En otras ocasiones, se trata de comentarios sarcásticos sobre sus clientes, que siempre, sic, son los clientes para los que no se escribe. Fundamentalmente prima cierta vergüenza –entre los autores del tipo clásico, los que hacen novelas; no entre los autores postmoderns, los anarosasquintanas, que salen en la tele, venden libros y, tal vez, los escriben-. Lo cual indica aún cierto desajuste entre la Cultura de la Transi y el factor humano. Factor humano: por lo que sea, ningún ser humano –salvo los muy tontos o los muy profesionales y usuarios del lucíaetxebarría style- acaba de estar completamente libre y a gustito en la Cultura de la Transi. La cultura debe de tener cierto factor humano, pienso. La Cultura de la Transi sólo ofrece dos factores humanos: el éxito y el fracaso. Añoro los tiempos en los que existía otra cultura. Yo no los viví. Por dos razones. A saber: a) era muy pequeño, y b) y fundamental, jamás ha habido otra opción cultural. Tan sólo fue apuntada. EN los 70’s. Yo vi esos apuntes, cogido de la mano de mi papá, mientras paseaba por estas mismas Ramblas, en los 70’s. Y, ya puestos, se lo explico, en forma de esta bella historia que tiene por título: LOS HOMBRES DESNUDOS.
-LOS HOMBRES DESNUDOS. PROLOGUE, O HE VISTO COSAS QUE JAMÁS PODRÍAS IMAGINAR. Mis primeros recuerdos de BCN son una ciudad repleta de cacas de perros. Un puesto de sandías en la Plaza de España. Gente riendo mientras arrojaba tomates a Samarach a la salida del Liceu. Una pareja haciendo el amor en la Plaza Catalunya. Lo hacían abandonados a su propia velocidad, de una forma absolutamente llena de belleza. Los mirabas con ganas de que pasaran díez años y te creciera la barba y el cipote y pudieras hablarle así a la oreja de una mujer. También recuerdo un hombre desnudo caminando por las Ramblas y riéndose de la luna. Con ese hombre comienza esta historia. Ese hombre era Ocaña. Y esas Ramblas eran la de los 70’s. Su historia y la de sus amigotes igual es, en este día tan señalado, una metáfora del gran cambio cultural que ha sucedido por aquí abajo –o, al menos, en las Ramblas- en los últimos 25 años. Bueno. Al tajo. Las Ramblas. Ocaña. Desnudo.
-LOS HOMBRES DESNUDOS. PART I. A finales de los 70’s BCN vivía un pitote cultural. El modelo cultural franquista se había agotado –es decir, el antifranquista; el modelo franquista no podía agotarse porque nunca existió; consistió en evitar la existencia de otro modelo-. Aún no estaba dibujado el modelo democrático vigente. En ese despelote, ciertas tendencias radicales, contraculturales y provocativas, que buscaban en la cultura una regeneración moral del franquismo y una liberación a gogó, campaban a sus anchas por la ciudad. Aunque le cueste creerlo, ese pitote no era cosa de la Gene, L’Ajuntament o/y la Gauche Divine, o el Ministerio de Cultura –esa invención de 1978, y que hoy parece la cosa más natural del mundo-, sino de todo lo contrario. Estaba protagonizado personas con apellidos de guía telefónica, de extracción y hábitos poco burgueses. Eran libertarios. O por ahí. Les tiraba la cosa homosexual. De hecho, les tiraba mucho. Y, tachán-tachán, posiblemente eran el último grupo intelectual programático e independiente en Barcelona. Tal vez de todo el Estado. Su desaparición ilustra la derrota de un modelo cultural. O de un no-modelo. Y la victoria de otro.
LOS HOMBRES DESNUDOS. PART II. Los miembros de aquel grupo se agrupaban en torno de Ocaña, un señor andaluz más maricón que un palomo cojo que vino a hacer la mili a Barcelona y se quedó. Pintaba cuadros de vírgenes, se paseaba –lo dicho, desnudo- por las Ramblas. Su provocación, tal vez poco articulada, pero bella, feroz y emblemática, quizás fue lo que convirtió a Ocaña en el epicentro de un grupo de artistas y escritores que apostaban por una cultura provocativa, no dirigida, enfrentada a la derecha y a la izquierda y que, en cuatro días, recibiría palo de la derecha –CiU- y de la izquierda –PSUC, PSOE-PSC-. El grupo, por lo que he hablado y escuchado, estaba formado por artistas plásticos pasados de vueltas como Nazario y el joven Mariscal, escritores y periodistas como Lluís Fernández –autor de L’anarquista nú, 1979, una novela durilla, con aparición de muchas cosas largas y durillas, que iba sobre travestis valencianos-, Juanjo Fernández, director de Quimera en los 80’s-, Federico Jiménez Los Santos –sí, sí, el de la COPE, sólo que entonces llevaba el pelo por la cintura y militaba en un partido marxista que consumía Gramsci, gachis y tripis por un tubo y que se llamaba Bandera Roja- y, fundamentalmente, Alberto Cardín. Cardín –La Cardina, como le llamaba Ocaña-, es tal vez quién mejor apunte la propuesta de todo el grupo. Antropólogo, profesor universitario, usuario de la alta cultura y de la contracultura, de cierto radicalismo vital, sus puntos de vista culturales quedaron patentes en la revista La Bañera, que dirigía con Jiménez Los Santos –sí, sí, el de la COPE-, una revista de humor, rupturista, gamberra, que chirriaba entre el apacible rumor que iba creando el naciente modelo cultural postfranquista. En 1981, Cardín lanzó un panfleto analizando el cierre de su revista. El valor de ese panfleto es, tal vez, el de ser el primer texto que empezaba a describir el nuevo modelo cultural, alertando ante la “aparición de una política de Estado de la cultura que eliminaba las diferencias y el debate teórico en nombre de una clima de concordia y convivencia política” –la cita, una buena definición de la Cultura de la Transi, es de Julià Guillamón, en su libro La ciutat interrumpuda, La Magrana, 2001; no se lo pierdan-. En 1982, ese proyecto se consolida. Ese es el diagnóstico del artículo Barcelona es el Titánic, de Azúa, publicado en El País ese mismo año. Dos años más tarde, Azúa, en ese diario y en otro artículo, ya dibujaba que “con un disfraz mercantilista, se está llamando política cultural a lo que es pura y simplemente un soborno libidinal” –la cita es de Guillamón, again.
-LOS HOMBRES DESNUDOS. PART III. O EL SOBORNO LIBIDINAL. O EL BUEN ROLLISMO. Ocaña murió en el 83. En su pueblo. Se disfrazó de hada con un cacho del papel al que puso unas bengalitas. Una chispa de una bengalita saltó a tomar por XXX y le quemó el vestido. Se abrasó. Nazario, aquel profesor de EGB que daba clases al Charnego Power, en el cinturón de BCN, con las uñas pintadas, sigue fiel a su obra, que ahora no es el cómic, sino la pintura. Y las uñas pintadas. Mariscal optó por trabajar para instituciones de izquierdas –las instituciones de izquierda se diferencian a las instituciones de derechas en que sus mascotas son más simpáticas y tienen más colorines-. Lluís Fernández, me dicen, está vinculado a las políticas culturales del PP en Valencia. Jiménez los Santos, ni te digo. Juanjo Fernández le dio un tute a Quimera –en la etapa más valiente de la revista, cuando, incluso, opinaba-, de la que fue despachado cuando le diagnosticaron SIDA. Colaboró con la prensa radical vasca. A finales de los 80, un juicio por ultraje a la corona pre-letizista le supuso el exilio en Londres. Murió en los 90 en Barcelona. Alberto Cardín murió, también de esa enfermedad larga con nombre corto, también en Barcelona. El albacea de sus textos, por cierto, es el crítico –o excrítico; cualquier día se lo pregunto para que nos lo conteste en esta su pantalla amiga- Ignacio Echevarría. El grupo desapareció biológicamente, o en la nueva estructura de la cultura que ahora disfrutamos. Una estructura en la que los intelectuales no se separan mucho de los partidos, instituciones o empresas que les dan trabajo. Una cultura en la que la individualidad y la independencia –salirse, vamos, de la Cultura de la Transi- está penalizada. Una cultura en la que la existencia y, también, el do de pecho del escritor pasa por estar haciendo el mono hoy, día de Sant Jordi, firmando libros, en Las Ramblas. Unas Ramblas y unos libros en los que no queda ningún hombre desnudo. O han muerto. O llevan corbata y trabajan en la COPE o en lo más parecido, que igual es todo lo contrario. Guau. Hoy estoy apocalíptico.
-LOS HOMBRES DESNUDOS. EPILOGUE. El soborno libidinal –¿qué diablos significa libidinal, por cierto?-, ese soborno colectivo, esa renuncia a algo que pudo haberse producido, ¿se relaciona, en cualquier caso, con la esencia misma del Día de la Bestia?
domingo, abril 24, 2005
viernes, abril 22, 2005
EL CONCEPTO DÍA-DE-LA-BESTIA
-EL CONCEPTO DÍA-DE-LA-BESTIA. Mañana es el Día de la Bestia. En ese día y durante la feria del libro de Madrid es cuando se concentra la venta del grueso de libros consumidos al año por aquí abajo. Nota mental. Desde 1977 la venta de libros se ha disparado. No sucede así con los índices de lectura, que son similares, toma ya, a los de los años 50’s. Lo cual me anima a proponerles el siguiente pensamiento filosófico. Pensamiento filosófico: la Cultura de la Transi supone la normalización industrial de la cultura española. Que no la normalización a secas. Y aquí, Normalización = capacidad de formulación + capacidad de pertinencia + capacidad de exportación de formulaciones. Fin de la nota mental. Bueno. El Día de la Béstia dibuja las razones por las cuales un escritor escribe y, por el mismo precio debe, como les decía el otro día, salir al centro de un campo de fútbol, con un par, a hacer el mono. Explica qué es y que no es un escritor / intelectual español, explica lo que la Cultura de la Transi espera de sus profesionales. Hummm. Hoy les ofrezco un dibujo de la Cultura de la Transi a partir de su industrialización. ¿Qué es una cultura que es industrial y que, posiblemente, sólo puede ser industrial y no es nada más que industrial? El dibujo que les acabo de prometer lo hará Juan Díaz, un crack. No se vayan, que ahora mismo se lo presento. Aparten a los niños.
-LES PRESENTO AQUÍ UN AMIGOTE. Juan Díaz es el director editorial de Dbolsillo, editorial que me recuerda a Libro Amigo de cuando era pipiolo –yo me pelé en Libro Amigo todo lo que se tiene que leer un mocoso con hambre de gol; aquellos libros eran la pera; buenos, bonitos y baratos; hoy en día ya no queda nada parecido; igual los CD piratas- y que, por cierto, vende libros por un tubo –representa el 60% de la cuota de mercado según el informe Nielsen, empresa que, a falta de otra, estudia la venta de yogures, libros y otros productos afines-. “Somos la literatura que se consume aquí”. ¿Cuál es la literatura que se consume aquí? Me lo dice. El libro más vendido es de un autor nativo. Una señora que curra en un insti, cuyo nombre no me suena y que va y escribe novelas de romanos que se venden como polos. Iniciamos una conversación sobre el caso de la cosa. El palabro que aparece más en la conversación es el palabro virtualidad.
-EL FÚTBOL VIRTUAL COMO METÁFORA DE UN MUNDO VIRTUAL. La virtualidad es una cosa que está a huevo verla en el Madrid –“tiene jugadores que no son jugadores, sino otra cosa. Su entrenador no es entrenador, e iba a decir que sus Copas de Europa no son Copas de Europa. Pero, lamentablemente, eso no es así”-. Que la virtualidad impregne el fútbol igual es un dato que apunta a la progresiva virtualización de la realidad. Hablamos de la realidad virtual, subsector cultura. “Se compran muchos libros, pero no se leen”. Prueba del algodón: “conozco el caso de una editorial que, por error, envió la edición catalana de un libro a Andalucía. Y vendió la tira. Eran libros en otro idioma, virtuales”. Lo cual le lleva a hacer una meditación sobre el lector español. “Yo creo, con Octavio Paz, que en España hay unos 3000. lectores reales”. La literatura que se vende, ¿es virtual? ¿es literatura? Joan, para contestar, igual va y dibuja el concepto de lo que es cultura para la Cultura de la Transi. “La literatura tiene buena prensa. De ahí nace el dogma de que leer es bueno”. Luego va y agrega: “el problema es que no se lee literatura. El 90% de lo publicado en España no lo es. La literatura se ha adecuado al sistema de comunicación audiovisual. Los escritores de best-sellers son constructores de guiones. En ese sentido, flipo cuando alguien dice que le ha gustado más el libro que la peli”. Entonces va y me formula la Cultura de la Transi de una forma breve y con juego de piernas, que me hubiera gustado, snif, formular a mí: “La cultura siempre ha sido minoritaria. Cuando el gran público accede a la cultura, es que el concepto de cultura se ha reinventado”. Toma, moreno.
-LA CULTURA REINVENTADA. Entre tanta virtualidad, ¿cómo se crea el canon en la literatura actual? “Yo diría que todos aquellos autores que han vendido menos de 3.000 ejemplares tienen muchos números para entrar en el canon”. “Evaluar esto, en todo caso, ya no está en manos de los intelectuales –no los hay-. Está en manos de los periodistas, que están suplantando al intelectual para llegar a una masa crítica”. ¿A quién llegamos los periodistas? “A los creadores de opinión, a la Campos, a Sardà”. Consecuencias de una cultura virtual. “Hoy en día un Ortega, por ejemplo, sería imposible. Ortega no opinaba a gusto de todo el mundo. Hoy la opinión está encaminada a la venta. Un escritor está en el mismo módulo que la tele o el cine. Tiene que gustar”.
Glups. Les deseo un feliz día de la Bestia. Mañana les hablo desde las entrañas de la bestia –concepto de Jose Martí, que no del jefe de marketing de Nintendo-.
-OTRA COSA, MARIPOSA. Se ha aprobado la opción matrimonios gays. De los tres conceptos que acabo de citar, no soy usuario de dos -matrimonio y gay-, estoy, me temo, en contra de uno –matrimonio-, si bien soy firme partidario de otro –el concepto opción-. Meditación. Me sorprende la alegría generalizada entre la izquierda PC –Políticamente Correcta-, posiblemente, snif, la única izquierda posible. Y me alegra el cabreo generalizado de la derecha gore –lo siento; en esto soy culé; me gusta que el R. Madrid muerda el polvo non-stop-. Posiblemente, empero, los estados de ánimo deberían de estar invertidos. Posiblemente algunos conciudadanos hayan ganado una serie de derechos –ignoro cuales son esos derechos; hasta la fecha no me he interesado por los derechos que entran dentro del pack matrimonio, ni lo he entendido como un derecho-. En contrapartida a esa incorporación de derechos por parte de algunos miles de conciudadanos, el Estado acaba de ganar una nueva intromisión en miles de vidas privadas.
-Y OTRA COSA. Y EL MISMO ESTADO. Micropolémica cultural –las únicas polémicas posibles por aquí abajo- en Catalunya. Maragall, a cambio de que el Estado Francés apruebe el uso del catalán en la UE por los catalanes que así lo deseen, anuncia que Catalunya optará por el francés como primera lengua extranjera en los estudios obligatorios. Este anuncio no ha escandalizado a la derecha gore –ignoro por qué; un tertuliano de la COPE podría tirar millas durante 8 horas con ese punto de partida; como podría hacerlo del titular “Maragall hoy ha comido coles”-. En todo caso, el anuncio a) ni me va ni b) me viene. Si bien, c) ilustra en cierta manera dos poderíos culturales y dos gestiones culturales distintas y distantes. Francia y España. Francia –o mejor, la Republique-, inventora de dos cacharros que le han sentado muy bien, pero que por aquí abajo han hecho mucha pupa –la enseñanza estatal y homogénea, en el siglo XIX; el Ministerio de Cultura chachi, con Jack Lang; vamos, la unión del concepto cultura oficial al concepto de Estado-, tiene, no obstante, más juego de piernas que España. Francia, al menos, se interesa, es perceptible y negocia con una pequeña aldea no gala para ganar influencia cultural. Es decir, cuota en el mercado –cultural-. España, posiblemente tras una lectura cazurra del modelo cultural francés, pasa del tema. Ha abandonado el castellano en África –los saharauis, abandonados en todo, incluso en esto, se están pasando al francés; en Guinea la enseñanza ya es en francés; en la zona marroquí de colonización española el castellano subsiste gracias a las parabólicas y la cosa OT, el fútbol y las pelis guarris que captan-. En Asia, el castellano se ha ido al garete en Filipinas y en Guam. Todo ello ilustra que España ha confundido, también en el exterior, el Estado con la Cultura. Donde España ha dejado de ser Estado, pues se abandona cualquier presencia cultural. Donde España nunca ha sido Estado y, de pronto, hay pujanza del idioma –como en los USA-, España se tira a la piscina de las cruzadas idiomáticas, intentando buscar y leer identidades extrañas y místicas en los copartícipes de un idioma. Socorro. Un idioma es –Francia lo sabe- un negocio. La última vez que el castellano se planteó a sí mismo como negocio fue en los años 30, cuando los españoles que trabajaban en Hollywood se dieron cuenta de que el castellano internacional no estaba normalizado. Y que normalizarlo sobre el estándar del castellano peninsular sería un chollo. No pudo ser. Hubo una guerra y el idioma pasó de ser un negocio a ser la pera. De manera que uno, cuando escucha la versión castellana de Blanca Nieves, en ocasiones le puede doler la tripa. Disney, por cierto, es el creador del estándar del castellano internacional; decidieron hacerlo ellos, ya que nadie lo hacía. Bueno. Recogiendo. Si no hay negocio, los idiomas se van al garete. Francia y Catalunya están haciendo un buen negocio, en el caso de que al final lo hagan.
-LES PRESENTO AQUÍ UN AMIGOTE. Juan Díaz es el director editorial de Dbolsillo, editorial que me recuerda a Libro Amigo de cuando era pipiolo –yo me pelé en Libro Amigo todo lo que se tiene que leer un mocoso con hambre de gol; aquellos libros eran la pera; buenos, bonitos y baratos; hoy en día ya no queda nada parecido; igual los CD piratas- y que, por cierto, vende libros por un tubo –representa el 60% de la cuota de mercado según el informe Nielsen, empresa que, a falta de otra, estudia la venta de yogures, libros y otros productos afines-. “Somos la literatura que se consume aquí”. ¿Cuál es la literatura que se consume aquí? Me lo dice. El libro más vendido es de un autor nativo. Una señora que curra en un insti, cuyo nombre no me suena y que va y escribe novelas de romanos que se venden como polos. Iniciamos una conversación sobre el caso de la cosa. El palabro que aparece más en la conversación es el palabro virtualidad.
-EL FÚTBOL VIRTUAL COMO METÁFORA DE UN MUNDO VIRTUAL. La virtualidad es una cosa que está a huevo verla en el Madrid –“tiene jugadores que no son jugadores, sino otra cosa. Su entrenador no es entrenador, e iba a decir que sus Copas de Europa no son Copas de Europa. Pero, lamentablemente, eso no es así”-. Que la virtualidad impregne el fútbol igual es un dato que apunta a la progresiva virtualización de la realidad. Hablamos de la realidad virtual, subsector cultura. “Se compran muchos libros, pero no se leen”. Prueba del algodón: “conozco el caso de una editorial que, por error, envió la edición catalana de un libro a Andalucía. Y vendió la tira. Eran libros en otro idioma, virtuales”. Lo cual le lleva a hacer una meditación sobre el lector español. “Yo creo, con Octavio Paz, que en España hay unos 3000. lectores reales”. La literatura que se vende, ¿es virtual? ¿es literatura? Joan, para contestar, igual va y dibuja el concepto de lo que es cultura para la Cultura de la Transi. “La literatura tiene buena prensa. De ahí nace el dogma de que leer es bueno”. Luego va y agrega: “el problema es que no se lee literatura. El 90% de lo publicado en España no lo es. La literatura se ha adecuado al sistema de comunicación audiovisual. Los escritores de best-sellers son constructores de guiones. En ese sentido, flipo cuando alguien dice que le ha gustado más el libro que la peli”. Entonces va y me formula la Cultura de la Transi de una forma breve y con juego de piernas, que me hubiera gustado, snif, formular a mí: “La cultura siempre ha sido minoritaria. Cuando el gran público accede a la cultura, es que el concepto de cultura se ha reinventado”. Toma, moreno.
-LA CULTURA REINVENTADA. Entre tanta virtualidad, ¿cómo se crea el canon en la literatura actual? “Yo diría que todos aquellos autores que han vendido menos de 3.000 ejemplares tienen muchos números para entrar en el canon”. “Evaluar esto, en todo caso, ya no está en manos de los intelectuales –no los hay-. Está en manos de los periodistas, que están suplantando al intelectual para llegar a una masa crítica”. ¿A quién llegamos los periodistas? “A los creadores de opinión, a la Campos, a Sardà”. Consecuencias de una cultura virtual. “Hoy en día un Ortega, por ejemplo, sería imposible. Ortega no opinaba a gusto de todo el mundo. Hoy la opinión está encaminada a la venta. Un escritor está en el mismo módulo que la tele o el cine. Tiene que gustar”.
Glups. Les deseo un feliz día de la Bestia. Mañana les hablo desde las entrañas de la bestia –concepto de Jose Martí, que no del jefe de marketing de Nintendo-.
-OTRA COSA, MARIPOSA. Se ha aprobado la opción matrimonios gays. De los tres conceptos que acabo de citar, no soy usuario de dos -matrimonio y gay-, estoy, me temo, en contra de uno –matrimonio-, si bien soy firme partidario de otro –el concepto opción-. Meditación. Me sorprende la alegría generalizada entre la izquierda PC –Políticamente Correcta-, posiblemente, snif, la única izquierda posible. Y me alegra el cabreo generalizado de la derecha gore –lo siento; en esto soy culé; me gusta que el R. Madrid muerda el polvo non-stop-. Posiblemente, empero, los estados de ánimo deberían de estar invertidos. Posiblemente algunos conciudadanos hayan ganado una serie de derechos –ignoro cuales son esos derechos; hasta la fecha no me he interesado por los derechos que entran dentro del pack matrimonio, ni lo he entendido como un derecho-. En contrapartida a esa incorporación de derechos por parte de algunos miles de conciudadanos, el Estado acaba de ganar una nueva intromisión en miles de vidas privadas.
-Y OTRA COSA. Y EL MISMO ESTADO. Micropolémica cultural –las únicas polémicas posibles por aquí abajo- en Catalunya. Maragall, a cambio de que el Estado Francés apruebe el uso del catalán en la UE por los catalanes que así lo deseen, anuncia que Catalunya optará por el francés como primera lengua extranjera en los estudios obligatorios. Este anuncio no ha escandalizado a la derecha gore –ignoro por qué; un tertuliano de la COPE podría tirar millas durante 8 horas con ese punto de partida; como podría hacerlo del titular “Maragall hoy ha comido coles”-. En todo caso, el anuncio a) ni me va ni b) me viene. Si bien, c) ilustra en cierta manera dos poderíos culturales y dos gestiones culturales distintas y distantes. Francia y España. Francia –o mejor, la Republique-, inventora de dos cacharros que le han sentado muy bien, pero que por aquí abajo han hecho mucha pupa –la enseñanza estatal y homogénea, en el siglo XIX; el Ministerio de Cultura chachi, con Jack Lang; vamos, la unión del concepto cultura oficial al concepto de Estado-, tiene, no obstante, más juego de piernas que España. Francia, al menos, se interesa, es perceptible y negocia con una pequeña aldea no gala para ganar influencia cultural. Es decir, cuota en el mercado –cultural-. España, posiblemente tras una lectura cazurra del modelo cultural francés, pasa del tema. Ha abandonado el castellano en África –los saharauis, abandonados en todo, incluso en esto, se están pasando al francés; en Guinea la enseñanza ya es en francés; en la zona marroquí de colonización española el castellano subsiste gracias a las parabólicas y la cosa OT, el fútbol y las pelis guarris que captan-. En Asia, el castellano se ha ido al garete en Filipinas y en Guam. Todo ello ilustra que España ha confundido, también en el exterior, el Estado con la Cultura. Donde España ha dejado de ser Estado, pues se abandona cualquier presencia cultural. Donde España nunca ha sido Estado y, de pronto, hay pujanza del idioma –como en los USA-, España se tira a la piscina de las cruzadas idiomáticas, intentando buscar y leer identidades extrañas y místicas en los copartícipes de un idioma. Socorro. Un idioma es –Francia lo sabe- un negocio. La última vez que el castellano se planteó a sí mismo como negocio fue en los años 30, cuando los españoles que trabajaban en Hollywood se dieron cuenta de que el castellano internacional no estaba normalizado. Y que normalizarlo sobre el estándar del castellano peninsular sería un chollo. No pudo ser. Hubo una guerra y el idioma pasó de ser un negocio a ser la pera. De manera que uno, cuando escucha la versión castellana de Blanca Nieves, en ocasiones le puede doler la tripa. Disney, por cierto, es el creador del estándar del castellano internacional; decidieron hacerlo ellos, ya que nadie lo hacía. Bueno. Recogiendo. Si no hay negocio, los idiomas se van al garete. Francia y Catalunya están haciendo un buen negocio, en el caso de que al final lo hagan.
miércoles, abril 20, 2005
ROGAMOS DISCULPEN ESTA INTERRUPCIÓN
-TRAILER. Finalmente, los chicos del Partido Comunista de las Tierras Vaticanas han hecho público su programa y su política de alianzas. Si uno mira la prensa fresca del día la verá interrumpida por ese hecho. Por lo que, seguidamente, y en solidaridad con la prensa mundial, este blog también se interrumpirá en 5 segundos -5, 4, 3, 2, 1, se inicia autodestrucción- con esta bella noticia y otras dos extraídas de la realidad del día. Si se fijan, con el comentario a la última noticia igual el blog recupera la línea argumental de ayer. Y vuelve a estar cachas. Yupi.
-RATZINGER-Z. Me ha inquietado profundamente ver al nuevo Papa un tanto pajarito. Me da miedo, mamá, que le de un jamacuco y que el mundo se vuelva a interrumpir durante semanas con informaciones chorras, que divulgan a la ciudadanía datos como que la fumata negra, contrariamente a lo que uno puede suponer, no se produce cuando queman un cardenal negro. Hablando con los mayores, se me ha comunicado que tamaño colapso de información no informativa no se había producido en los 70’s, cuando se murió en último pack de Papas. Lo cual invita a pensar que en el ínterin que va de los 70’s a esta mañana a primera hora ha habido cambios en la poética del mundo notorios. Quiniela. La elección de Papa se ha convertido tal vez en una metáfora de la información. La elección de un Papa, como la ropa interior de un Papa, como el funcionamiento del Vaticano, son aspectos absolutamente herméticos. La información sobre el Papa, esa institución no democrática, es tal vez la metáfora de un modo de informar sobre un mundo cada vez más hermético y, paradójicamente, más democrático, según me informan periódicamente.
-SCILINGO Y LO PC. Leo que han condenado a Scilingo a chorrocientos años. Y leo en ello PC –les recuerdo que PC son las siglas de Políticamente Correcto, etc-. ¿Qué tiene de PC que a un pollo le condenen por genocidio, esa cosa tan poco PC y que es como el asesinato, pero industrial, es decir, con criterios industriales en la selección de la víctima, su muerte y la desaparición de su cadáver? Tiene de PC que Scilingo ha sido condenado en España, un país que no condenó, no condena y no condenará a sus genocidas. Aquí hubo genocidio, ese palabro tan serio. De los gordos. Aquí se exterminó a lo bestia y con un par. Pero en la cultura española –la Cultura de la Transi-, no sólo no hay pistas de genocidio, sino que tampoco hay recursos para localizarlo, describirlo y juzgarlo. Scilingo son unas tetas operadas que impiden ver la verruga genocida en esa top model que es España cuando va y la describe la cultura española. Scilingo es PC a gogó y como para una boda.
-POR FIN UN ESCRITOR RUPTURISTA. Aznar, en plena promoción de su último libro se calienta y va y dice que a) en el Parlamento Vasco ha entrado ETA, y que b) eso supone, sic, una catástrofe para España. Meditaciones. Dos. Meditación primera: el dietista de Aznar debe de prohibirle, pera ya, comer sopa de letras, porque entre todas las letras de la sopa, Aznar sólo lee las letras E, T y A, momento en el que deja perdido de sopa al pollo que tiene al lado. Meditación segunda: el Aznar que emite esas declaraciones no es, recuerden, el Aznar político. El Aznar político murió. Posiblemente, y sólo con Roldan, Aznar es el único político muerto en vida por aquí abajo, ese biotopo en el que un político yuyu puede mantenerse con vida incluso en la morgue. O en Endesa. El emisor de las declaraciones es el Aznar escritor / poeta. Lo que confiere a Aznar una categoría única dentro de las letras españolas. Cuando un escritor español habla de su obra, el periodista que le ha puesto la alcachofa debe recurrir a titulares como “Los personajes secundarios son fundamentales”, “Un cuento es una sinfonía”, u otras chorradas por el estilo. Que no dicen nada, como el escritor al que se le dedica un artículo sobre nada en una sección cultural que no habla de nada. El escritor Aznar, por lo contrario, opta por hablar con beligerancia de la realidad. Se enfrenta a ella con su obra y su talento. Defiende sus puntos de vista, problemáticos con la realidad, vehementemente y en cada entrevista. Y se enfrenta a modelos preestablecidos. Yo llevaba años esperando un escritor así. Esperaba que, tal día como hoy, se choteara de la solución Scilingo. Finalmente, ese escritor que aboga por la ruptura cultural, ha llegado. Y no proviene de la cultura de las izquierdas, si no, snif, de la extrema derecha. Socorro.
-EL BLOG VUELVE A LA NORMALIDAD. Aprovechando que en el anterior párrafo me he normalizado, aquí va esta meditación. Que podría ir en el anterior párrafo, pero que en la creencia de que “Un párrafo es una sinfonía” lo suelto aquí, en plan bis. Ha habido cambios –a) por fin, si bien b) en la dirección apuesta a la prevista y deseada por aquí el menda- en la cultura española. Aznar es la metáfora de esos cambios. En su primera legislatura, Aznar acudió al programa de libros de Sánchez Dragó, en la que su empleado le realizó una entrevista. En la entrevista Aznar moduló su pertenencia a la Cultura de la Transi. Sus gustos, sus preferencias, sus articulaciones eran las de todo el mundo y no iban más lejos, en sus expectativas y necesidades, de las de todo el mundo. Algo normal en la Cultura de la Transi, una cultura para todo el mundo. Es decir, que vela para que no hayan varios mundos, no sea que se enfrenten, una cultura consagrada a la elisión de temas / Scilingos, que es un valor en sí misma y que no necesita de la calidad, si no del reconocimiento de que es una valor en sí misma. Aznar era un usuario PC satisfecho más de todo eso. Ahora, esa entrevista sería diferente. Sería beligerante. Aznar, cabe suponer, arremetería desde lo antiPC ante muchos objetos PC de la cultura. Lo dicho, la Cultura de la Transi ha sido superada. Por su derecha.
-RATZINGER-Z. Me ha inquietado profundamente ver al nuevo Papa un tanto pajarito. Me da miedo, mamá, que le de un jamacuco y que el mundo se vuelva a interrumpir durante semanas con informaciones chorras, que divulgan a la ciudadanía datos como que la fumata negra, contrariamente a lo que uno puede suponer, no se produce cuando queman un cardenal negro. Hablando con los mayores, se me ha comunicado que tamaño colapso de información no informativa no se había producido en los 70’s, cuando se murió en último pack de Papas. Lo cual invita a pensar que en el ínterin que va de los 70’s a esta mañana a primera hora ha habido cambios en la poética del mundo notorios. Quiniela. La elección de Papa se ha convertido tal vez en una metáfora de la información. La elección de un Papa, como la ropa interior de un Papa, como el funcionamiento del Vaticano, son aspectos absolutamente herméticos. La información sobre el Papa, esa institución no democrática, es tal vez la metáfora de un modo de informar sobre un mundo cada vez más hermético y, paradójicamente, más democrático, según me informan periódicamente.
-SCILINGO Y LO PC. Leo que han condenado a Scilingo a chorrocientos años. Y leo en ello PC –les recuerdo que PC son las siglas de Políticamente Correcto, etc-. ¿Qué tiene de PC que a un pollo le condenen por genocidio, esa cosa tan poco PC y que es como el asesinato, pero industrial, es decir, con criterios industriales en la selección de la víctima, su muerte y la desaparición de su cadáver? Tiene de PC que Scilingo ha sido condenado en España, un país que no condenó, no condena y no condenará a sus genocidas. Aquí hubo genocidio, ese palabro tan serio. De los gordos. Aquí se exterminó a lo bestia y con un par. Pero en la cultura española –la Cultura de la Transi-, no sólo no hay pistas de genocidio, sino que tampoco hay recursos para localizarlo, describirlo y juzgarlo. Scilingo son unas tetas operadas que impiden ver la verruga genocida en esa top model que es España cuando va y la describe la cultura española. Scilingo es PC a gogó y como para una boda.
-POR FIN UN ESCRITOR RUPTURISTA. Aznar, en plena promoción de su último libro se calienta y va y dice que a) en el Parlamento Vasco ha entrado ETA, y que b) eso supone, sic, una catástrofe para España. Meditaciones. Dos. Meditación primera: el dietista de Aznar debe de prohibirle, pera ya, comer sopa de letras, porque entre todas las letras de la sopa, Aznar sólo lee las letras E, T y A, momento en el que deja perdido de sopa al pollo que tiene al lado. Meditación segunda: el Aznar que emite esas declaraciones no es, recuerden, el Aznar político. El Aznar político murió. Posiblemente, y sólo con Roldan, Aznar es el único político muerto en vida por aquí abajo, ese biotopo en el que un político yuyu puede mantenerse con vida incluso en la morgue. O en Endesa. El emisor de las declaraciones es el Aznar escritor / poeta. Lo que confiere a Aznar una categoría única dentro de las letras españolas. Cuando un escritor español habla de su obra, el periodista que le ha puesto la alcachofa debe recurrir a titulares como “Los personajes secundarios son fundamentales”, “Un cuento es una sinfonía”, u otras chorradas por el estilo. Que no dicen nada, como el escritor al que se le dedica un artículo sobre nada en una sección cultural que no habla de nada. El escritor Aznar, por lo contrario, opta por hablar con beligerancia de la realidad. Se enfrenta a ella con su obra y su talento. Defiende sus puntos de vista, problemáticos con la realidad, vehementemente y en cada entrevista. Y se enfrenta a modelos preestablecidos. Yo llevaba años esperando un escritor así. Esperaba que, tal día como hoy, se choteara de la solución Scilingo. Finalmente, ese escritor que aboga por la ruptura cultural, ha llegado. Y no proviene de la cultura de las izquierdas, si no, snif, de la extrema derecha. Socorro.
-EL BLOG VUELVE A LA NORMALIDAD. Aprovechando que en el anterior párrafo me he normalizado, aquí va esta meditación. Que podría ir en el anterior párrafo, pero que en la creencia de que “Un párrafo es una sinfonía” lo suelto aquí, en plan bis. Ha habido cambios –a) por fin, si bien b) en la dirección apuesta a la prevista y deseada por aquí el menda- en la cultura española. Aznar es la metáfora de esos cambios. En su primera legislatura, Aznar acudió al programa de libros de Sánchez Dragó, en la que su empleado le realizó una entrevista. En la entrevista Aznar moduló su pertenencia a la Cultura de la Transi. Sus gustos, sus preferencias, sus articulaciones eran las de todo el mundo y no iban más lejos, en sus expectativas y necesidades, de las de todo el mundo. Algo normal en la Cultura de la Transi, una cultura para todo el mundo. Es decir, que vela para que no hayan varios mundos, no sea que se enfrenten, una cultura consagrada a la elisión de temas / Scilingos, que es un valor en sí misma y que no necesita de la calidad, si no del reconocimiento de que es una valor en sí misma. Aznar era un usuario PC satisfecho más de todo eso. Ahora, esa entrevista sería diferente. Sería beligerante. Aznar, cabe suponer, arremetería desde lo antiPC ante muchos objetos PC de la cultura. Lo dicho, la Cultura de la Transi ha sido superada. Por su derecha.
martes, abril 19, 2005
LA SOBREDIMENSIÓN A GOGÓ COMO DIMENSIÓN DE LAS COSAS
Les decía que “una sobredimensión es –hummm, denme un segundo que lo piense; ya está- un componente que, aplicado a un objeto, hace que el objeto sea percibido en su todo por ese componente. Y que Pamela Anderson es el canon planetario de la sobredimensión. Se sobredimensionó una parte, de manera que todo el mundo, cuando la mira, no le ve cualquier hipotética otra parte. Nadie se ha dado cuenta que, en realidad, la Anderson tiene una hermana siamesa que le sale de la nariz”. Creo que, en otro orden de cosas, la sobredimensión será el tema de la semana. A menos que la semana se vaya a tomar por XXXX con alguna noticia llamativa. No sé, que el Partido Comunista de Las Tierras Vaticanas la líe en el cónclave.
-LA SOBREDIMENSIÓN SOBREDIMENSIONADA. Las culturas optan por la sobredimensión, con un par y tranquilamente. La antigua cultura egipcia se diferencia, pongamos, del hip-hop en su sobredimensión del concepto pirámide, signifique lo que signifique el concepto pirámide. Leer las culturas es leer qué partes sobredimensionan. No saber leer, no poder leer o ignorar que existan las sobredimensiones, fabrica culturas de tontos del bote. Y usuarios tontos del bote de la cultura. Hola. Ahora es domingo. Estoy en el Camp Nou. Consumiendo ese objeto sobredimensionado en nuestra cultura que se llama fútbol. En este preciso instante el Barça gana de dos al Getafe. Y de 6 puntos al Madrid. La Liga está a huevo y, no obstante, el Estadio está panicando. Sobredimensiona el miedo. Esa sobredimensión del fracaso es una catalanada como la copa de un pino. Ilustra una sociedad que nunca se cree que puede ganar. Ni siquiera cuando gana. Bueno. Estoy sentado a la vera de Fermí Puig. Un hombre que se ha tomado en serio la sobredimensión de la cocina en Catalunya. Es el gran ideólogo del restaurant Drolma, en el Hotel Magestic, BCN. Estrellita Michelin y uno de los restaurants gestionado por gurú que no pertenece al gurú, en lo que es un exotismo. Explicación. Puig vé en la cocina catalana un gran momento. Se está comiendo, incluso, a la francesa, “incapaz de seguir el lenguaje de los cocineros catalanes”. No obstante, ve a los cocineros catalanes como una punta que, es posible, no tenga continuidad tras la actual generación. Su proyecto personal es ser dueño de su destino, como todos los cocientes/autores tras Paul Bocuse, pero asegurando la continuidad, por encima de la sobredimensión, en su pack “destino”. Cuando considere que no está a la altura de la cocina de su restaurant, vamos, seleccionará a otro gran cocinero. Puig ha realizado, en ese itinerario lógico que le ha llevado a no ser cocinero-propietario, una meditación sobre la sobredimensión en la cultura que no realizan todos los intelectuales.
-INFRADIMENSIÓN DEL INTELECTUAL. Como que Puig, en tanto que uno de los nuevos cocineros, está más emparentado con el trabajo de intelectual que con el de pelanas. Trabaja con conceptos y con autorías intelectuales. No cocina. Crea, planifica, pondera y matiza. En su trabajo tiene tiempo para pelarse unos 6 libros semanales. Su capacidad de vebalización del mundo, por otra parte, es superior a la media del intelectual español. En un momento dado de la velada hablamos, de hecho, del intelectual, ese cacharro. “El intelectual pone en duda muchas cosas, y ese es su papel”. “El intelectual necesita de dos condiciones indispensables: la absoluta independencia de criterios y la independencia total para ser trasgresor”. “¿Quiénes hacen eso? ¿Quién es independiente? ¿Quiénes son trasgresores? Los intelectuales están muy cerca del poder. EL intelectual tiene el riesgo de convertirse en un tertuliano”
-SOBREDIMENSIÓN DEL ESCRITOR. De hecho, el rol del intelectual, en Madrid, se lo está comiendo el actor. Dice lo mismo que un intelectual local–está contra la guerra, contra la violencia y a favor de que los niños de todo el mundo no lloren de hambre, como una miss cuando le toca decir algo-, no va más allá en sus análisis y dan mejor a cámara. En Barcelona el rol lo están llevando a cabo los cocineros que, junto al Barça, son la proyección exterior de la sociedad catalana, pero que, al contrario que un jugador del Barça, tienen una sensibilidad solucionada, gastan alta cultura y tienen un cerebro amueblado. A menudo, con lujo de detalles. La sobredimensión de actores y cocineros ilustra tal vez que la función del intelectual español no es, por tanto, la del intelectual. Le han quitado esa función, en primera instancia, porque las cosas son de quién las trabaja. ¿Cuál es el trabajo de nuestros intelectuales? Hummm. Antes del partido de hoy –les repito que, en este momento estoy, epistemológicamente, en domingo-, han salido hasta el centro del campo un equipo simbólico de 11 intelectuales. Son 11 escritores que salen a vender la moto de su último libraco. Entre esos 11 escritores hay una profe de cuando el instituto. Muy buena y una escritora honesta. Yo le debo un par de copas por lo que me enseñó. Hay un tipo que me gusta como escribe. ¿Qué diablos pinta ahí haciendo el mono? Los demás son medio pelo, grado cero y pedorras. Es decir, que posiblemente están reunidas en el centro del campo casi todas las actitudes locales ante la cultura, salvo la de no salir al campo. Han salido al campo, a sobredimensionarse, para promocionar el libro anual que un escritor debe de hacer al año para no desaparecer. Han salido al campo abrazado cada uno a su librito, para salir, por el mismo precio, por la tele y, al día siguiente, sobredimensionados en la foto de los papeles. Algo básico en una cultura que concentra y sobredimensiona la venta de sus libros en el día de Sant Jordi –BCN-, o en la Feria del Libro –Madrid-. Han salido al campo porque la función de un intelectual español –y aquí, tachán-tachán, viene la primera meditación de la semana- es la sobredimensión, la promoción de su producto, no la elaboración de su producto, pues los productos españoles, para no superar la cultura española, deben de ser muy reducidos, muy pequeños. Muy parecidos. Entre parecidos, la única diferencia puede ser la sobredimensión. Publicitaria, mediática. Mañana, más.
-LA SOBREDIMENSIÓN SOBREDIMENSIONADA. Las culturas optan por la sobredimensión, con un par y tranquilamente. La antigua cultura egipcia se diferencia, pongamos, del hip-hop en su sobredimensión del concepto pirámide, signifique lo que signifique el concepto pirámide. Leer las culturas es leer qué partes sobredimensionan. No saber leer, no poder leer o ignorar que existan las sobredimensiones, fabrica culturas de tontos del bote. Y usuarios tontos del bote de la cultura. Hola. Ahora es domingo. Estoy en el Camp Nou. Consumiendo ese objeto sobredimensionado en nuestra cultura que se llama fútbol. En este preciso instante el Barça gana de dos al Getafe. Y de 6 puntos al Madrid. La Liga está a huevo y, no obstante, el Estadio está panicando. Sobredimensiona el miedo. Esa sobredimensión del fracaso es una catalanada como la copa de un pino. Ilustra una sociedad que nunca se cree que puede ganar. Ni siquiera cuando gana. Bueno. Estoy sentado a la vera de Fermí Puig. Un hombre que se ha tomado en serio la sobredimensión de la cocina en Catalunya. Es el gran ideólogo del restaurant Drolma, en el Hotel Magestic, BCN. Estrellita Michelin y uno de los restaurants gestionado por gurú que no pertenece al gurú, en lo que es un exotismo. Explicación. Puig vé en la cocina catalana un gran momento. Se está comiendo, incluso, a la francesa, “incapaz de seguir el lenguaje de los cocineros catalanes”. No obstante, ve a los cocineros catalanes como una punta que, es posible, no tenga continuidad tras la actual generación. Su proyecto personal es ser dueño de su destino, como todos los cocientes/autores tras Paul Bocuse, pero asegurando la continuidad, por encima de la sobredimensión, en su pack “destino”. Cuando considere que no está a la altura de la cocina de su restaurant, vamos, seleccionará a otro gran cocinero. Puig ha realizado, en ese itinerario lógico que le ha llevado a no ser cocinero-propietario, una meditación sobre la sobredimensión en la cultura que no realizan todos los intelectuales.
-INFRADIMENSIÓN DEL INTELECTUAL. Como que Puig, en tanto que uno de los nuevos cocineros, está más emparentado con el trabajo de intelectual que con el de pelanas. Trabaja con conceptos y con autorías intelectuales. No cocina. Crea, planifica, pondera y matiza. En su trabajo tiene tiempo para pelarse unos 6 libros semanales. Su capacidad de vebalización del mundo, por otra parte, es superior a la media del intelectual español. En un momento dado de la velada hablamos, de hecho, del intelectual, ese cacharro. “El intelectual pone en duda muchas cosas, y ese es su papel”. “El intelectual necesita de dos condiciones indispensables: la absoluta independencia de criterios y la independencia total para ser trasgresor”. “¿Quiénes hacen eso? ¿Quién es independiente? ¿Quiénes son trasgresores? Los intelectuales están muy cerca del poder. EL intelectual tiene el riesgo de convertirse en un tertuliano”
-SOBREDIMENSIÓN DEL ESCRITOR. De hecho, el rol del intelectual, en Madrid, se lo está comiendo el actor. Dice lo mismo que un intelectual local–está contra la guerra, contra la violencia y a favor de que los niños de todo el mundo no lloren de hambre, como una miss cuando le toca decir algo-, no va más allá en sus análisis y dan mejor a cámara. En Barcelona el rol lo están llevando a cabo los cocineros que, junto al Barça, son la proyección exterior de la sociedad catalana, pero que, al contrario que un jugador del Barça, tienen una sensibilidad solucionada, gastan alta cultura y tienen un cerebro amueblado. A menudo, con lujo de detalles. La sobredimensión de actores y cocineros ilustra tal vez que la función del intelectual español no es, por tanto, la del intelectual. Le han quitado esa función, en primera instancia, porque las cosas son de quién las trabaja. ¿Cuál es el trabajo de nuestros intelectuales? Hummm. Antes del partido de hoy –les repito que, en este momento estoy, epistemológicamente, en domingo-, han salido hasta el centro del campo un equipo simbólico de 11 intelectuales. Son 11 escritores que salen a vender la moto de su último libraco. Entre esos 11 escritores hay una profe de cuando el instituto. Muy buena y una escritora honesta. Yo le debo un par de copas por lo que me enseñó. Hay un tipo que me gusta como escribe. ¿Qué diablos pinta ahí haciendo el mono? Los demás son medio pelo, grado cero y pedorras. Es decir, que posiblemente están reunidas en el centro del campo casi todas las actitudes locales ante la cultura, salvo la de no salir al campo. Han salido al campo, a sobredimensionarse, para promocionar el libro anual que un escritor debe de hacer al año para no desaparecer. Han salido al campo abrazado cada uno a su librito, para salir, por el mismo precio, por la tele y, al día siguiente, sobredimensionados en la foto de los papeles. Algo básico en una cultura que concentra y sobredimensiona la venta de sus libros en el día de Sant Jordi –BCN-, o en la Feria del Libro –Madrid-. Han salido al campo porque la función de un intelectual español –y aquí, tachán-tachán, viene la primera meditación de la semana- es la sobredimensión, la promoción de su producto, no la elaboración de su producto, pues los productos españoles, para no superar la cultura española, deben de ser muy reducidos, muy pequeños. Muy parecidos. Entre parecidos, la única diferencia puede ser la sobredimensión. Publicitaria, mediática. Mañana, más.
lunes, abril 18, 2005
¿EN QUÉ SE PARECE EUSKADI A MÓNACO Y, AMBOS DOS CONCEPTOS, A PAMELA ANDERSON?
Mónaco es un lugar canijo, con poca población, en el que hay pocos votantes -¿hay, by the way, votantes en Mónaco?-. Pero se muere el rey de Mónaco y las teles se paralizan. Sucede lo mismo con Euskadi, ese filón para las cámaras nativas. Y sucede lo mismo, pero al revés, con otros lugares del mundo. Sudán, que aporta al mundo, cada año, una cantidad de cadáveres que, en otras circunstancias de presión y temperatura, paralizarían el mundo, no existe para el mundo ni como selección de fútbol. Euskadi y Mónaco sufren, disfrutan, o lo que sea, una sobredimensión.
-LA SOBREDIMENSIÓN. Una sobredimensión es –hummm, denme un segundo que lo piense; ya está- un componente no natural que, aplicado a un objeto, hace que el objeto sea percibido en su todo por ese componente. Pamela Anderson es el canon planetario de la sobredimensión. Se sobredimensionó una parte, de manera que todo el mundo, cuando la mira, ve esa parte, y no esa fea verruga de dos palmos que debe tener, sin duda, en la punta de la nariz. Mónaco está sobredimensionado a través de su monarquía. Miras Mónaco y sólo ves el rey, o como se llame, de turno, vestido de portero de discoteca, sufriendo porque hasta el gato se tira a Estefanía. Y mientras le miras las domingas a Mónaco no ves su verruga, un paraíso fiscal y una poética de la economía que no sólo dibujan Mónaco, sino el Planeta Tierra. Cabe deducir que cuando echas un vistazo a Euskadi, como sucede con la compañera Pamela, o con Mónaco, ves algo que oculta la esencia del todo, pero capaz de copar cámaras durante horas. ¿Qué ves? ¿Qué oculta eso? ¿Cuáles son las tetas de Euskadi? ¿Quién realizó esa operación estética? ¿La verruga es vasca? ¿Alguien ha visto la verruga?
-LA SOBREDIMENSIÓN. Una sobredimensión es –hummm, denme un segundo que lo piense; ya está- un componente no natural que, aplicado a un objeto, hace que el objeto sea percibido en su todo por ese componente. Pamela Anderson es el canon planetario de la sobredimensión. Se sobredimensionó una parte, de manera que todo el mundo, cuando la mira, ve esa parte, y no esa fea verruga de dos palmos que debe tener, sin duda, en la punta de la nariz. Mónaco está sobredimensionado a través de su monarquía. Miras Mónaco y sólo ves el rey, o como se llame, de turno, vestido de portero de discoteca, sufriendo porque hasta el gato se tira a Estefanía. Y mientras le miras las domingas a Mónaco no ves su verruga, un paraíso fiscal y una poética de la economía que no sólo dibujan Mónaco, sino el Planeta Tierra. Cabe deducir que cuando echas un vistazo a Euskadi, como sucede con la compañera Pamela, o con Mónaco, ves algo que oculta la esencia del todo, pero capaz de copar cámaras durante horas. ¿Qué ves? ¿Qué oculta eso? ¿Cuáles son las tetas de Euskadi? ¿Quién realizó esa operación estética? ¿La verruga es vasca? ¿Alguien ha visto la verruga?
domingo, abril 17, 2005
RESUMEN –AHORA QUE LO PIENSO- DE LO PUBLICADO.
EL País Vasco, Euskadi, o como se llame esta mañana a primera hora, es el banco de pruebas de lo PC por aquí abajo. Como que lo PC = Cultura de la Transi, mientras que Euskadi = lo que usted quiera, pero sin el palabro Transi. Los esfuerzos para reconducir / presentar / omitir la cosa vasca a través del vocabulario han sido, en todo caso, la leche, monina. Si uno se fija, la cosa vasca, posteriormente a los primeros 70’s, cuando era materia reservada, siempre ha caído de morros en una definición PC. De lo que se deduce que a) lo PC tiene un qué de materia reservada, y que b) lo PC local ha pasado de niña a mujer en el País Vasco. Sería curioso pasarse un año a una hemeroteca e ir repasando como la cosa vasca ha ido definiéndose desde 1977 a través de palabras mágicas / PC. Sería para caerse de espaldas de la risa. El último pack / Escenario / dibujo de la cosa era, para lo PC el que aquí sigue –corríjanme-: ETA = hasta el gato salvo PP, de lo que se deduce que PP = constitucionalista = democrático = PC. El dibujo se fue al garete cuando la ecuación PP = PC se fue al garete. En sólo tres días de marzo. En el momento en el que escribo estas líneas ignoro aún cual será el resultado de las elecciones. Supongo que ganará el tripartito vasco, el PSOE subirá un pico y el PP bajará otro pico. La ecuación gubernamental vasca que se forme tras las elecciones es posible que sea la misma que ya había antes. Y la ecuación de la cosa vasca, pues también. Lo PC es una máquina que ayuda a que los cambios que superan a la Cultura de la Transi, y a la política de la Transi, no se produzcan. Será curioso ver cuanto tiempo tardará lo PC en formular otra ecuación válida y con juego de piernas para no explicar Euskadi. Explicación de Euskadi: ni idea, pero no pasa por las opciones de la Transi. Pasa, incluso, por reconocer fracasos y antiépica de la Transi. Pasa, posiblemente, por hablar del modelo de Estado. Pasa por hablar claro. No es, por tanto, Cultura de la Transi. Hablar claro no es tampoco, si se fijan, PC.
sábado, abril 16, 2005
MARTINEZ EXHIBE EL PROCESO DE HACERSE LA PICHA UN LÍO. O ¿POR QUÉ LO PC SE ESTRUCTURA EN SERMONES Y LO NO-PC, PUES NO?
-DECÍAMOS AYER. O ANTES DE AYER. En los comentarios del último día leí dos que me llamaron la atención, que es de lo que se trata y de lo que trato que se trate. A saber: los comentarios a) y b). El comentario a) firmado por Anonymous –por cierto, me gusto mucho su obra El Mío Cid, que desde aquí recomiendo a todos los niños y niñas, si bien, de haber sido usted, yo no hubiera escrito tantos “teneos Minaya”; hubiera optado por la fórmula “pasaos tres pueblos, Minaya”-, me calificaba de vago, pues desde el jueves no cuelgo nada. Respuesta. En efecto. Aunque, por extraño que parezca, no cuelgo, precisamente por colgado. En todo caso, amigo/a/e/i/o/u Anonymous, acaba de ganarse una copa. Tómese lo que quiera y envíeme el ticket, que ya pago yo. El comentario b), firmado también por el infatigable Anonymous, calificaba mi último post, o lo que sea que sea, como sermón. La pregunta que me he hecho desde entonces es ¿Anonymous ha ganado, con ese segundo comentario, otra copa? Recapacitemos, hermanos.
-LOS SERMONES. Un sermón, como todos los niños y niñas saben, es un género, con mucho juego de piernas –Sant Vicent Ferrer debe de ser una lectura obligada para todo aquel que quiera y, sobre todo, que no quiera hacer sermones-, que tiene como punto de partida, en todo caso, un fragmento textual emitido por una autoridad. Generalmente, el Viejo / Nuevo Testamento. Posteriormente, la cita de la autoridad / autoritaria se somete a un tute, se actualiza, se le pega de leches hasta adquirir sign of the time, de manera que queda elevada a categoría contemporánea, en forma de moraleja. O axioma arrojadizo. O no.
-LO PC Y LOS SERMONES. Lo PC, que en su día presenté como sustituto al catolicismo por aquí abajo, debe de relacionarse en algún momento, por tanto y digo yo, con esa forma de trabajar. Observaré mi manera de trabajar. Lo estoy observando. Sí. A ver. Ajá. Ajá. Ya está. Una vez observada les puedo decir que no es la mía. Observaré ahora el post en el que se me indica que fabrico un sermón. Lo estoy observando. Sí. A ver. Ajá. Ajá. Ya está. El texto parte de una idea presente en el Génesis. Lo de Adán, Eva y el higo –según las ulteriores investigaciones de arameo, la manzana, por una mala traducción al griego era, por cierto, un higo. De nada-. Posteriormente el texto, optando por la estructura del sermón -religioso o PC-, argumenta una valoración a través de ese apriorismo milenario. Apriorismo milenario religioso: las evas pertenecen a los adanes por un defecto de serie de Eva. Apriorismo PC: los adanes quieren esclavizar a las evas por un defecto de serie de Adán. Ambas dos actitudes, entre otras 30.000 actitudes, están presentes en la realidad. Pero sólo esas dos parecen ser avaladas por los dos milenarismos más à la page. Los monoteísmos del pack Abraham y lo PC. El comentario del lector me engloba dentro de uno de esos milenarismos. Desde, glups, el otro.
-LO ANTIPC. Estas páginas no se relacionan con ningún milenarismo. Su autor –yo, hola-, se relaciona, sí –y no siempre, y siempre de cintura para arriba-, con alguna tradición milenaria, pero en una vida tan privada que ni siquiera se cuescan de ella las señoritas que han compartido su vida privada. O, glups, eso espero. Las páginas son un intento de reconducir una tradición hispana de 200 años de beligerancia de la cultura. Interrumpidos en 1939. Es decir, desaparecidos. Es decir, que, snif, el pollo que firma estas páginas no tiene tradición alguna que ofrecerles. Ni ustedes tienen por qué tener tradición alguna para la recepción de estas páginas. Que igual les fascinan o igual les dejan fríos, dependiendo de su azar –y el mío- personal y biográfico. No de ninguna tradición intelectual española, me temo –otra vez, snif-. Si no son tradición milenaria, ni posiblemente son tradición, estas páginas no son, por tanto, PC. ¿Son antiPC? Me temo que tampoco. Lo antiPC es lo simétrico de lo PC. South Park, en ese sentido, es la simetría de la Casa de la Pradera, de Antonio Gala, de Muñoz Molina, de las Pedorras, etc. Si lo PC, en su extremo, es pipi-caca-culo, lo antiPC es, en su centro, cipote, mierda, culo en 3-D. Es decir, algo parecido si bien, en ocasiones y por saturación de lo PC, reconfortante. Lo no PC es otra cosa. Debería de ser un discurso propio alejado de lo PC y de su opuesto, personal y con vocación de poder ser compartido o/y discutido y rechazado. Es decir, debería ser no milenarista, no religioso, no PC.
-LO MILENARISTA. El post utilizaba, en todo caso, el milenarismo, como les decía, para introducirme en una tradición milenarista y darme para el pelo durante miles de años. La ecuación del factor dar-para-el-pelo-sería la que sigue. Pedorras = algunas escritoras = algunas mujeres = mujeres, por lo que, por relación transitiva y milenarista –casi nadie recuerda lo que hizo anoche, imagínense quién puede recordar un milenio; los milenarismos son teorías de la actualidad-, la ecuación se reducía al axioma Martínez da para el pelo a las mujeres porque aún no ha asumido que Eva cogiera una manzana y etc. Estas ecuaciones dadás son muy frecuentes en el ámbito religioso –Ex.: ZP = laicismo = atentado a la libertad religiosa, de lo que se desprende que ZP = enemigo de la libertad-. Y, por lo tanto, son muy frecuentes en lo PC –Ex.: PNV = ETA = anticonstitucionales = antidemócratas, de lo que se desprende que el PP, en tanto que no PNV, en tanto que no PSOE, que pactó y puede pactar con PNV = constitucionalistas = demócratas, toma ya-. Otro bello ejemplo PC: criticar la obra de un autor que no es autor, sino autora = criticar a todas las mujeres = Adán en el trance de dar para el pelo a Eva = cafre. Otro bello ejemplo PC: decir “Saramago es una Pedorra = ser de derechas”. Socorro.
-BIENVENIDOS A LO NO PC. Ahora que me relee esto, vuelvo a pensar que no sólo la Cultura de la Transi es PC, sino que las críticas que puede admitir la Cultura de la Transi son también PC. Y que estas páginas -y su posible novedad-, que les ofrezco, son / consisten, simplemente, en no ser PC, no relacionarse con la Cultura de la Transi. Son, en fin, una tradición que no existe. Y que no existe en los medios. Sólo en algunas habitaciones y en algunos cenorrios. Les agradezco compartirlas, anónimos / Anonymous lectores. Y les agradezco que me den / nos demos para el pelo. Por otra parte, debo decirlo, estoy desfrutando la tira con sus mensajes y, en menor grado -¿por qué optan en menor grado por comunicarse a través de comentarios, que son tan resultones?-, con sus comentarios.
-LOS SERMONES. Un sermón, como todos los niños y niñas saben, es un género, con mucho juego de piernas –Sant Vicent Ferrer debe de ser una lectura obligada para todo aquel que quiera y, sobre todo, que no quiera hacer sermones-, que tiene como punto de partida, en todo caso, un fragmento textual emitido por una autoridad. Generalmente, el Viejo / Nuevo Testamento. Posteriormente, la cita de la autoridad / autoritaria se somete a un tute, se actualiza, se le pega de leches hasta adquirir sign of the time, de manera que queda elevada a categoría contemporánea, en forma de moraleja. O axioma arrojadizo. O no.
-LO PC Y LOS SERMONES. Lo PC, que en su día presenté como sustituto al catolicismo por aquí abajo, debe de relacionarse en algún momento, por tanto y digo yo, con esa forma de trabajar. Observaré mi manera de trabajar. Lo estoy observando. Sí. A ver. Ajá. Ajá. Ya está. Una vez observada les puedo decir que no es la mía. Observaré ahora el post en el que se me indica que fabrico un sermón. Lo estoy observando. Sí. A ver. Ajá. Ajá. Ya está. El texto parte de una idea presente en el Génesis. Lo de Adán, Eva y el higo –según las ulteriores investigaciones de arameo, la manzana, por una mala traducción al griego era, por cierto, un higo. De nada-. Posteriormente el texto, optando por la estructura del sermón -religioso o PC-, argumenta una valoración a través de ese apriorismo milenario. Apriorismo milenario religioso: las evas pertenecen a los adanes por un defecto de serie de Eva. Apriorismo PC: los adanes quieren esclavizar a las evas por un defecto de serie de Adán. Ambas dos actitudes, entre otras 30.000 actitudes, están presentes en la realidad. Pero sólo esas dos parecen ser avaladas por los dos milenarismos más à la page. Los monoteísmos del pack Abraham y lo PC. El comentario del lector me engloba dentro de uno de esos milenarismos. Desde, glups, el otro.
-LO ANTIPC. Estas páginas no se relacionan con ningún milenarismo. Su autor –yo, hola-, se relaciona, sí –y no siempre, y siempre de cintura para arriba-, con alguna tradición milenaria, pero en una vida tan privada que ni siquiera se cuescan de ella las señoritas que han compartido su vida privada. O, glups, eso espero. Las páginas son un intento de reconducir una tradición hispana de 200 años de beligerancia de la cultura. Interrumpidos en 1939. Es decir, desaparecidos. Es decir, que, snif, el pollo que firma estas páginas no tiene tradición alguna que ofrecerles. Ni ustedes tienen por qué tener tradición alguna para la recepción de estas páginas. Que igual les fascinan o igual les dejan fríos, dependiendo de su azar –y el mío- personal y biográfico. No de ninguna tradición intelectual española, me temo –otra vez, snif-. Si no son tradición milenaria, ni posiblemente son tradición, estas páginas no son, por tanto, PC. ¿Son antiPC? Me temo que tampoco. Lo antiPC es lo simétrico de lo PC. South Park, en ese sentido, es la simetría de la Casa de la Pradera, de Antonio Gala, de Muñoz Molina, de las Pedorras, etc. Si lo PC, en su extremo, es pipi-caca-culo, lo antiPC es, en su centro, cipote, mierda, culo en 3-D. Es decir, algo parecido si bien, en ocasiones y por saturación de lo PC, reconfortante. Lo no PC es otra cosa. Debería de ser un discurso propio alejado de lo PC y de su opuesto, personal y con vocación de poder ser compartido o/y discutido y rechazado. Es decir, debería ser no milenarista, no religioso, no PC.
-LO MILENARISTA. El post utilizaba, en todo caso, el milenarismo, como les decía, para introducirme en una tradición milenarista y darme para el pelo durante miles de años. La ecuación del factor dar-para-el-pelo-sería la que sigue. Pedorras = algunas escritoras = algunas mujeres = mujeres, por lo que, por relación transitiva y milenarista –casi nadie recuerda lo que hizo anoche, imagínense quién puede recordar un milenio; los milenarismos son teorías de la actualidad-, la ecuación se reducía al axioma Martínez da para el pelo a las mujeres porque aún no ha asumido que Eva cogiera una manzana y etc. Estas ecuaciones dadás son muy frecuentes en el ámbito religioso –Ex.: ZP = laicismo = atentado a la libertad religiosa, de lo que se desprende que ZP = enemigo de la libertad-. Y, por lo tanto, son muy frecuentes en lo PC –Ex.: PNV = ETA = anticonstitucionales = antidemócratas, de lo que se desprende que el PP, en tanto que no PNV, en tanto que no PSOE, que pactó y puede pactar con PNV = constitucionalistas = demócratas, toma ya-. Otro bello ejemplo PC: criticar la obra de un autor que no es autor, sino autora = criticar a todas las mujeres = Adán en el trance de dar para el pelo a Eva = cafre. Otro bello ejemplo PC: decir “Saramago es una Pedorra = ser de derechas”. Socorro.
-BIENVENIDOS A LO NO PC. Ahora que me relee esto, vuelvo a pensar que no sólo la Cultura de la Transi es PC, sino que las críticas que puede admitir la Cultura de la Transi son también PC. Y que estas páginas -y su posible novedad-, que les ofrezco, son / consisten, simplemente, en no ser PC, no relacionarse con la Cultura de la Transi. Son, en fin, una tradición que no existe. Y que no existe en los medios. Sólo en algunas habitaciones y en algunos cenorrios. Les agradezco compartirlas, anónimos / Anonymous lectores. Y les agradezco que me den / nos demos para el pelo. Por otra parte, debo decirlo, estoy desfrutando la tira con sus mensajes y, en menor grado -¿por qué optan en menor grado por comunicarse a través de comentarios, que son tan resultones?-, con sus comentarios.
jueves, abril 14, 2005
LA OPCIÓN PIPI, CACA, CULO
-AZNAR Y LA EXTREMA-PC. Hola. Es domingo y estoy en un avión que me conduce a Madrid, donde El Lado Oscuro de la Fuerza, dentro de breves horas, le colará 4 bravos goles 4 al Barça. Ajeno al futuro –la alocución “ajeno al futuro” sería el título perfecto para mi autobiografía condensada-, ojeo el diario que se está leyendo el señor que viaja a mi vera. Es prensa Brunete. EL do de pecho del día es una entrevista a Aznar, por aquello del libro nuevo que ha sacado. La entrevista –supongo que como el libro; nunca lo sabré; nunca lo leeré; no hace falta, pues ya sé quién es el asesino- expone una tesis ultraderechista –las últimas elecciones fueron válidas pero, sobre todo, no fueron válidas, lo que invita a pensar que hay ocasiones en la vida en las que unas elecciones pueden no ser válidas, toma ya-, vertebrada a través de lo PC –lo Políticamente Correcto- por un tubo. Lo PC: a) el vocabulario es absolutamente democrático –si se cuestionan implícitamente, jamás explícitamente, valores democráticos es porque Aznar es más democrático que King Africa-, b) el nacionalismo español gore aparece como no nacionalismo, anti-nacionalismo o defensa democrática, y c) entre medio de tanto dolor y dignidad democrática se crea un lenguaje afectivo, en el que Aznar explica la relación sentimental con su novia como eje de su pensamiento y de su corazón. De tal manera que, ahora que lo rememoro, creo que voy a llorar. Mientras me seco los mocos, les ruego que salten al siguiente párrafo.Moc-moc.
-MAMÁ, EN EL COLEGIO ME HAN PEGADO CON LO PC. El discurso de Aznar en su entrevista, su libro, su vida política y tras su muerte política, no obstante, es difícil de neutralizar. Es PC. Para neutralizarlo se tendría que desarmar el discurso PC, que es, por otra parte, el grueso del discurso de la clase política y de los informantes de la realidad. Aznar lleva puesto el traje del rey, pero contrariamente al cuento del traje del rey, no hay niño que diga que Aznar está desnudo, y que debajo de su no-traje se le ven unas JONS como una piano de cola. El único discurso posible es, por tanto, el que se le ofrece. Es decir, se le trata como interlocutor válido, como emisor de unas propuestas discutibles, a discutir en un lenguaje común. Lo cual lleva a una espiral de crispación y esterilidad, pues, debajo de lo que tienen de PC, esos discursos son indiscutibles. Sólo pueden ser reiterativos. No hay, en fin, sacerdotes que cuestionen lo PC y que velen por nuestros intereses ante lo PC. Lo más arriesgado que nuestra cultura ha creado frente a lo PC son las Pedorras, como les decía el otro día.
-LA PEDORRA. TEORÍA DEL PIPI, CACA, CULO. Una Pedorra es una tía –o algo muy parecio a una tía-, a quién la sociedad permite deslizarse hacia el extrmo de lo PC. Lo extremo de lo PC, como su nombre indica, es una región del PC. Es, pues, puro PC. De lo que se deduce que la tía Pedorra es puro PC indeed. La Pedorra aborda temas desde una modulación PC que, curiosamente, lo PC niega a los hombres. El sexo –una Pedorra puede hablar del cipote de Vidal; un caballero no puede hablar, sin recibir cartas al director, de la tensión sexual que llena los días-, de guerra de sexos –una Pedorra puede hablar de algo parecido a tensión sexual, un caballero no puede, sin recibir cartas al etc., plantear ecuaciones sobre el tema-, de casticismo sexista y caspa –una Pedorra puede hablar de su santo y eso puede ser concebido como gracioso, un caballero no puede hablar, sin recibir etc. y sin retroceder 100 años, de esos casticismos reaccionarios-, de lo rosa -una Pedorra puede hablar de la prensa rosa choteándose de ella-. En géneral, y resumiendo, una Pedorra puede aprovechar las fisuras de lo PC para hacer humor PC, que sólo es recibido sin escándalo si proviene de una Pedorra. La contrapartida es que no puede hablar de nada más. No puede –por incapacidad o por necesidades del género, que no lo sé-, vincular sus temas a críticas ámplias o análisis que vayan más allá del sí o del no. No puede, en fin, enviar al garete, criticar, sobrepasar lo PC y los temas de la Cultura de la Transi. La Pedorra se presenta a sí misma como hecho provocativo y revindicativo. El sello de las Pedorras es que, cuando les ponen una alcachofa en la boca, en algún momento de su vida reivindican el derecho a la frivolidad. Que por aquí abajo es como reivindicar en el Sáhara el derecho a la arena. La Pedorra es un objeto inofensivo en nuestra cultura. Levemente de izquierdas –ignoro por qué la Brunete aún no ha depurado su propio concepto de Pedorra; no sería tan difícil ni tan caro-, jamás se enfrentará con la Cultura de la Transi, sólo la confirmará. Por ejemplo, se enfrentará a las corridas de toros, no al Premio Planeta. Si habla de los GAL es que los GAL ya han sido condenados, previamente, por la justicia y por la sociedad. Nunca planetará temas nuevos. Ni polémicas peligrososas. La Pedorra, por su frescura, es el elemento con el que la Cultura de la Transi ha substituido su renovación. Incluso física. Diarios y objetos de comunicación que no se renuevan ni por casualidad, simulan o, inlcuso, creen en su propia renovación ubicando Pedorras en su staff. Un amigote homosexual, subsector no PC, que está epistemológicamente a tomar por culo de la Cultura de la Transi -ahora que lo pienso, literalmente- me comentaba, en ese sentido, lo que aquí sigue: “soy homosexual, visto chachi y, si fuera pedorro, podría ser un buen jefe de sección juvenil”.
-DEBERES PARA MAÑANA. Hace dos días que, por tránsito, no leo prensa española. Por eso me la juego y les pongo estos deberes para mañana. El tema de estos días son las viviendas de 30 m². Un tema difícil de evaluar en primera instancia. Pero no para una Pedorra. Los deberes que les pongo es que se lean las aportaciones pedorras ante ese tema, en el convencimiento de que el target Pedorra será el primero en tratarlo. Está a huevo. Vean como solucionan el tema y evaluen si lo solucionan con alguna idea y con alguna valoración al respecto. En el caso, exótico, de que lo hagan, evaluen si la idea y la evaluación es puro PC / no hay derecho / no es digno.
-MAMÁ, EN EL COLEGIO ME HAN PEGADO CON LO PC. El discurso de Aznar en su entrevista, su libro, su vida política y tras su muerte política, no obstante, es difícil de neutralizar. Es PC. Para neutralizarlo se tendría que desarmar el discurso PC, que es, por otra parte, el grueso del discurso de la clase política y de los informantes de la realidad. Aznar lleva puesto el traje del rey, pero contrariamente al cuento del traje del rey, no hay niño que diga que Aznar está desnudo, y que debajo de su no-traje se le ven unas JONS como una piano de cola. El único discurso posible es, por tanto, el que se le ofrece. Es decir, se le trata como interlocutor válido, como emisor de unas propuestas discutibles, a discutir en un lenguaje común. Lo cual lleva a una espiral de crispación y esterilidad, pues, debajo de lo que tienen de PC, esos discursos son indiscutibles. Sólo pueden ser reiterativos. No hay, en fin, sacerdotes que cuestionen lo PC y que velen por nuestros intereses ante lo PC. Lo más arriesgado que nuestra cultura ha creado frente a lo PC son las Pedorras, como les decía el otro día.
-LA PEDORRA. TEORÍA DEL PIPI, CACA, CULO. Una Pedorra es una tía –o algo muy parecio a una tía-, a quién la sociedad permite deslizarse hacia el extrmo de lo PC. Lo extremo de lo PC, como su nombre indica, es una región del PC. Es, pues, puro PC. De lo que se deduce que la tía Pedorra es puro PC indeed. La Pedorra aborda temas desde una modulación PC que, curiosamente, lo PC niega a los hombres. El sexo –una Pedorra puede hablar del cipote de Vidal; un caballero no puede hablar, sin recibir cartas al director, de la tensión sexual que llena los días-, de guerra de sexos –una Pedorra puede hablar de algo parecido a tensión sexual, un caballero no puede, sin recibir cartas al etc., plantear ecuaciones sobre el tema-, de casticismo sexista y caspa –una Pedorra puede hablar de su santo y eso puede ser concebido como gracioso, un caballero no puede hablar, sin recibir etc. y sin retroceder 100 años, de esos casticismos reaccionarios-, de lo rosa -una Pedorra puede hablar de la prensa rosa choteándose de ella-. En géneral, y resumiendo, una Pedorra puede aprovechar las fisuras de lo PC para hacer humor PC, que sólo es recibido sin escándalo si proviene de una Pedorra. La contrapartida es que no puede hablar de nada más. No puede –por incapacidad o por necesidades del género, que no lo sé-, vincular sus temas a críticas ámplias o análisis que vayan más allá del sí o del no. No puede, en fin, enviar al garete, criticar, sobrepasar lo PC y los temas de la Cultura de la Transi. La Pedorra se presenta a sí misma como hecho provocativo y revindicativo. El sello de las Pedorras es que, cuando les ponen una alcachofa en la boca, en algún momento de su vida reivindican el derecho a la frivolidad. Que por aquí abajo es como reivindicar en el Sáhara el derecho a la arena. La Pedorra es un objeto inofensivo en nuestra cultura. Levemente de izquierdas –ignoro por qué la Brunete aún no ha depurado su propio concepto de Pedorra; no sería tan difícil ni tan caro-, jamás se enfrentará con la Cultura de la Transi, sólo la confirmará. Por ejemplo, se enfrentará a las corridas de toros, no al Premio Planeta. Si habla de los GAL es que los GAL ya han sido condenados, previamente, por la justicia y por la sociedad. Nunca planetará temas nuevos. Ni polémicas peligrososas. La Pedorra, por su frescura, es el elemento con el que la Cultura de la Transi ha substituido su renovación. Incluso física. Diarios y objetos de comunicación que no se renuevan ni por casualidad, simulan o, inlcuso, creen en su propia renovación ubicando Pedorras en su staff. Un amigote homosexual, subsector no PC, que está epistemológicamente a tomar por culo de la Cultura de la Transi -ahora que lo pienso, literalmente- me comentaba, en ese sentido, lo que aquí sigue: “soy homosexual, visto chachi y, si fuera pedorro, podría ser un buen jefe de sección juvenil”.
-DEBERES PARA MAÑANA. Hace dos días que, por tránsito, no leo prensa española. Por eso me la juego y les pongo estos deberes para mañana. El tema de estos días son las viviendas de 30 m². Un tema difícil de evaluar en primera instancia. Pero no para una Pedorra. Los deberes que les pongo es que se lean las aportaciones pedorras ante ese tema, en el convencimiento de que el target Pedorra será el primero en tratarlo. Está a huevo. Vean como solucionan el tema y evaluen si lo solucionan con alguna idea y con alguna valoración al respecto. En el caso, exótico, de que lo hagan, evaluen si la idea y la evaluación es puro PC / no hay derecho / no es digno.
martes, abril 12, 2005
LA PEDORRA Y SUS CIRCUNSTANCIAS
-TEORÍA DEL DESENCUENTRO. Lo Políticamente Correcto (lo PC, para ahorrar) es uno de los chollos que confieren a nuestra cultura su carácter de chollo-bollo cósmico. Se utiliza para a) verbalizar la historia. Así, la historia española es, en vocabulario PC, un-desencuentro-felizmente-superado. Que es como decir que el pueblo alemán tuvo un desencuentro con el pueblo judío y que nadie se te ría. O, ya puestos, es como decir que Jack el destripador tuvo un desencuentro con varias pilinguis. Es decir, es no decir nada. O, peor, es evitar decir algo. Con un par. Se utiliza b) para dibujar la actualidad. El vocabulario informativo que se utiliza en el / para País Vasco, por citar un fenómeno candente –constitucionalistas, violentos, demócratas, nacionalistas, no-nacionalistas, solidarios, anti-solidarios- es una construcción PC. Sólo encaja en un discurso PC y en un mundo PC. En cuanto uno cuestiona uno solo de estos vocablos PC, se queda sin información –y no sé usted, pero aquí el menda se ha quedado sin información al respecto desde hace la tira de años-. Se utiliza para c) construir literatura. Nuestra literatura, estadísticamente, no va más allá de formulaciones –sentimentales, sociales, políticas- PC. Del éxito de nuestra literatura –éxito, definición: no hay otra en la plaza-, se desprende que lo PC ya es una arruga en el carácter de muchos usuarios. De manera, cave deducir, que d) lo PC se utiliza en la vida diaria a gogó y por parte del grueso de la afición. Que igual, para repartir peras con la novia recurre a la alocución, tan PC, necesito-tiempo. Si uno llega a utilizar esa alocución una sola vez en su vida –y no me pregunten por qué- está perdido. Navega en lo PC. Sus formulaciones, en fin, no explican su corazón ni su mente. Yo, cuando he estado a cinco segundos de decir necesito-tiempo –cuesta mucho no decirlo; es un chollo; nadie se puede resistir a los chollos; ese fue el éxito del wonderbra-, he optado por el anti-PC adiós-muy buenas-y-aquí-paz-y-después-gloria. Quedas fatal, pero tienes de la sensación de no ser un tonto del bote. O no serlo del todo.
-LA PEDORRA. PRÓLOGO. Lo PC lo ocupa todo –u ocupa mucho-. Las formulaciones políticas, intelectuales y sentimentales son PC en gran medida. La moral colectiva es PC. Moral colectiva PC, meditación: es cualquier tipo de conducta moral, incluso la amoral, que pueda ser sustentada y blindada a través de formulaciones PC, que impidan el choteo o el quedarse en calzoncillos cuando te pillan con el carrito del helado. Ejemplo: te pillan con el carrito del helado, vas y dices, no, es que soy solidario, y nadie ve el carrito del helado, sea lo que sea que sea el carrito del helado. Es más. Un tanto por ciento de las polémicas intelectuales son, simplemente, batallas por dominar el vocabulario PC. Como aquella polémica de hace un par de temporadas con el libro Todas Putas, más malo que pegarle a un padre, pero que aglutinó al feminismo, a la derechota tan femenina y a las líderes del PSOE en una batalla. La batalla era por copar lo PC, por ser más PC que la de al lado. Lo que demuestra que dominar lo PC, ser el emisor de sustantivos y conceptos PC en un país en el que nadie nombra a las cosas por su nombre, es el no va más. Nadie se expondrá, por tanto, a crear formulaciones polémicas y, por eso mismo, a no ser PC. Los esfuerzos van, precisamente, a ser la Queen PC. La pregunta es ¿qué queda que no sea PC? La respuesta es, dos puntos, poco o nada. Poco o nada si no quieres ser un marginal. De hecho, si uno se fija, lo menos PC que hay dentro de nuestra cultura PC, su extremismo –que no su extremismo izquierdo, pues lo PC carece de derecha o izquierda, esas cosas tan incorrectas-, son lo que aquí voy y denomino Las Pedorras, otro concepto con el que de forma gratuita les obsequio nuevamente en esta su pantalla amiga. La poco incorrección que esta sociedad ha decidido leer, a su vez la ha decidido leer a través de sus Pedorras. ¿Qué son las Pedorras? Las Pedorras, como Solan de Cabras, son un producto declarado de utilidad pública, aunque muy caro y que sólo sabe a a agua. Se lo explico mañana, que hoy voy de culo. O pasado. Bueno, se lo explico sin dilaciones -opción PC-, o cuando pueda -opción realismo sucio-.
-LA PEDORRA. PRÓLOGO. Lo PC lo ocupa todo –u ocupa mucho-. Las formulaciones políticas, intelectuales y sentimentales son PC en gran medida. La moral colectiva es PC. Moral colectiva PC, meditación: es cualquier tipo de conducta moral, incluso la amoral, que pueda ser sustentada y blindada a través de formulaciones PC, que impidan el choteo o el quedarse en calzoncillos cuando te pillan con el carrito del helado. Ejemplo: te pillan con el carrito del helado, vas y dices, no, es que soy solidario, y nadie ve el carrito del helado, sea lo que sea que sea el carrito del helado. Es más. Un tanto por ciento de las polémicas intelectuales son, simplemente, batallas por dominar el vocabulario PC. Como aquella polémica de hace un par de temporadas con el libro Todas Putas, más malo que pegarle a un padre, pero que aglutinó al feminismo, a la derechota tan femenina y a las líderes del PSOE en una batalla. La batalla era por copar lo PC, por ser más PC que la de al lado. Lo que demuestra que dominar lo PC, ser el emisor de sustantivos y conceptos PC en un país en el que nadie nombra a las cosas por su nombre, es el no va más. Nadie se expondrá, por tanto, a crear formulaciones polémicas y, por eso mismo, a no ser PC. Los esfuerzos van, precisamente, a ser la Queen PC. La pregunta es ¿qué queda que no sea PC? La respuesta es, dos puntos, poco o nada. Poco o nada si no quieres ser un marginal. De hecho, si uno se fija, lo menos PC que hay dentro de nuestra cultura PC, su extremismo –que no su extremismo izquierdo, pues lo PC carece de derecha o izquierda, esas cosas tan incorrectas-, son lo que aquí voy y denomino Las Pedorras, otro concepto con el que de forma gratuita les obsequio nuevamente en esta su pantalla amiga. La poco incorrección que esta sociedad ha decidido leer, a su vez la ha decidido leer a través de sus Pedorras. ¿Qué son las Pedorras? Las Pedorras, como Solan de Cabras, son un producto declarado de utilidad pública, aunque muy caro y que sólo sabe a a agua. Se lo explico mañana, que hoy voy de culo. O pasado. Bueno, se lo explico sin dilaciones -opción PC-, o cuando pueda -opción realismo sucio-.
sábado, abril 09, 2005
LO PC HACE BANDERA
-USTED SE ENCUENTRA AQUÍ. Les decía que, dos puntos, “la cultura española –la Cultura de la Transi- tiene, recuerden, como principal función eliminar tensiones y aplazar problemáticas. Por lo que esa tendencia mundial denominada lo Políticamente Correcto –a partir de ahora, lo PC- le viene que ni pintada. Lo PC no sólo ha limpiado de moros y de negros nuestras calles –lo que indica que lo PC tiene, a la que uno se fija, un componente skin que tira de espaldas; si no pillan el chiste, les remito al anterior articulete-. En general ha limpiado a gogó. El pasado y el presente. Se lo explico mañana”. Hoy, en fin, es mañana. Pero yo, en fin indeed, no soy el de ayer.
-LES HABLA EL HOMBRE DE HOY. Me parece tan obvio que la Cultura de la Transi es lo PC –la Cultura de la Transi ha transformado un negro en un subsahariano, la extrema derecha en bloque constitucionalista, o la Unidad Nacional, esa cosa joseantoniana, en solidaridad, esa otra cosa con la que te puedes comer un kiki con una okupa-, que si se lo explico quedaré como un Abuelo Cebolleta. Una posibilidad, a la postre, terrible un sábado a la noche. Humm. Les endiñaré un caso poético-práctico de solución de conflictos –o de aplazamiento eterno; las sociedades, como los matrimonios, pueden vivir eternamente si se aplaza el yuyu un día más- en la sociedad española a partir de la utilización de lo PC como única herramienta. Váyanse pitando al siguiente párrafo y lo verán. Alehop.
-HOLA. SOY EL SIGUIENTE PÁRRAFO. PERO LLÁMENME MANOLO. el siguiente experimento / historieta parte de dos datos importantes. Dato a). Estoy en el Empordà, mi pequeño país, una micro-comarca mágica del noroeste peninsular, que toca tanto a Francia que en ocasiones es Francia. El pescado es especialmente bueno. Y, si exceptuamos el vino, todos los productos de la tierra. El Empordà es el locus de la Peninsula donde se ha declarado la República en más ocasiones. Siete. La primera, toma moreno, en 1842. La gente es peculiar. Tiende a gastar un toque de genio. Cuando sopla la tramontana -algo terrible y que te deja alelado-, es cuando ves más brotes de genio. Brote-de-genio. Dos subtipos. Subtipo 1). Sopla tramontana y te vas a robar peras. En eso sale el propietario de las peras. Coge la escopeta y te mata. Por una pera. Subtipo 2). En pleno ataque de tramontana, estás en un café tomándote un idem. En eso entra una mujer con la misma cara desesperada que gastas tu. Quiere hacer el amor. Con desesperación. Lo hace. Y se va. No volverá a hacer lo mismo hasta que, el próximo septiembre, vuelva a soplar la tramontana a gogó. Bueno. En otro orden de cosas, y aunque no lo diga la prensa, en ningún ayuntamiento del Empordà –los hay de todos los colores políticos, salvo el PP-, ondea la bandera española. Cuando viene algún delegado del Gobierno, o algún chupatintas de West Point, y pregunta por la bandera que falta, se le enseña el recibo de una lavandería. Y a otra cosa, mariposa. Bienvenidos al dato b). Dato b). El ministro Bono, antesdeayer –ayer en la prensa-, ha puesto como única condición para la entrega a la ciudad de Barcelona del Castillo militar de Montjuic –una promesa electoral de ZP-, que la bandera española siempre ondee en el recinto. El dato a) y el dato b) presuponen una futura, segura e inmediata polémica de banderas. Algo políticamente no correcto, algo que en un país normalizado supondría un debate, una serie de polémicas, una serie de alineaciones. Se produciría, y con todas las letras, un conflicto entre la realidad de un país y su oficialidad, esa cosa que la Cultura de la Transi no quiere que se produzca nunca. ¿Qué pasará aquí? ¿Se producirá ese encuentro de una bandera con su pasado? ¿Cuál es su pasado? No se vayan, que se lo explico.
-HISTORIA DE UNA BANDERA. La bandera española, como todos lo científicos saben, es un trapo. Como la bandera del Barça, la de CAMPSA, o la del Principado de Mónaco. No obstante, es poseedora de una historia. Como la de CAMPSA, o la de Mónaco. Se trata de una historia poco PC. Ahí va. En el siglo XVIII habían tres monarquías borbonas con marina de guerra. Sus barcos llevaban la bandera del rey. Blanca. Por lo que corrían en riesgo de darse para el pelo o no darse para el pelo cuando no tocaba. Por eso Carlos III se inventó una bandera marina, que consistía en coger la única bandera peninsular reconocible como tal –la de Aragón-, y partirla por la mitad. La bandera marina estaba presente en todos los barcos del rey y en las plazas marinas. Cádiz era una plaza marina. Cuando, un siglo después, las Cortes de Cádiz se reunieron en un Cádiz rodeado y bombardeado a diario por las fuerzas francesas, esa era la bandera que ondeba full-time. En Cádiz se realizó la abstracción de transformar esa bandera marina en la bandera de la nación –concepto que aparece por primera vez en la Consti de Cádiz-. Como el concepto de nación –que no era el de hoy; posiblemente, corríjanme, nación en el 1812 era algo parecido a ciudadanía o sociedad-, esa bandera se la traía floja a Fernando VII, que la envía al garete en cuanto vuelve al poder. Y la substituye por la bandera blanca borbónica. La bandera bicolor, con la palabra “Constitución” bordada en la zona amarilla, vuelve a ser oficial durante los tres años que separan el pronunciamiento de Riego de la ejecución de Riego. Posteriormente, vuelve la bandera blanca. Hasta la muerte de FVII. La rojigüalda vuelve a ser el llenapistas con Isabel II, una reina que la oficializa, pero que no la utiliza. De hecho, todas las victorias de Espartero –y sus masacres, como el bombardeo sobre Barcelona-, no se realizan con esa bandera como fondo. Espartero, y con él, cierto liberalismo, apostó por el pendón morado de Castilla como bandera. Por un error filológico, Espartero y sus chicos, ignoraban que “morado” era un medievalismo con el que se aludía al color “bermellón”. Por eso, la Milicia Nacional de Madrid adoptó como bandera una tricolor roja, amarilla y morada que, con el tiempo y por el azar, acabó siendo la bandera republicana. Pero eso es otra historia. Durante el XIX, en fin, el personal pasa notoriamente de la bandera nacional. Las banderas no eran importantes. De hecho, varios pronunciamientos republicanos se inventan, a su vez, varias tricolores. Quizás la bandera republicana española más antigua fue la tricolor que utilizó el general Torrijos en un pronunciamiento mangui. Se ignoran cuales eran sus colores, salvo uno, el verde. La Primera República, incluso, no puso el énfasis en la bandera. De hecho, no tenía. Las proclamaciones de la República se hacen sin bandera. En el Empordà, por ejemplo, para proclamar la Primera República, federal, se utilizaron las banderas suiza y norteamericana. Con un par. La bandera reojigüalda es la bandera de la revolución del 68, intento democrático de reconducción de la política nativa. Que se va al garete, junto con la identificación liberal con esa bandera, tras la reinstauración de la dinastía borbónica, que hace nuevamente oficial la bandera y la asume como propia. Hasta la fecha. Hay, empero, un detalle importante, el primer pollo que la convierte en obligatoria esa bandera desprestigiada, no democrática, y obliga por ley a colgarla de cualquier balcón público, fue Alfonso XIII. En 1904. Es decir, antes de ayer. Alfonso XIII es el pollo que oficializa también el himno, inaugura las primeras estatuas patrióticas y, en fin, realiza una ofensiva nacionalista bestia, encaminada a reconducir lo que está pasando. Lo-que-está-pasando: en 1904 la ciudadanía emergente no se identifica con ese trapo. Se identifica con otros trapos. La bandera roja. La bandera catalana –la bandera del rey de Aragón, reformulada ahora como bandera de un territorio o sociedad-, la ikurriña –inspirada en la bandera británica, inventada por Arana y, aún así, más antigua que la obligatoriedad de la bandera española-. O la tricolor. Desde su momento de obligatoriedad, aquel 1904, la bandera española fue, en fin, polémica. Su obligatoriedad, en fin, nació ante la proliferación de banderas. Es, en fin otra vez, una bandera a la defensiva. A la defensiva de todo lo que, en aquel momento, no fuera centralismo, no socialismo, no anarcosindicalismo, no monarquía. La bandera, que dejó de ser oficial en 1931, lo volvió a ser en 1939. Sólo costó chorrocientos miles de cadáveres. Que siguiera siendo oficial tras 1975 sólo costó no hablar de chorrocientos miles de cadáveres y delimitar la amplitud moral y democrática de la Transi, de manera que cupiera esa bandera y todo su pack sentimental-criminal.
-LO PC Y SU BANDERA. Bueno. La bandera de marras tiene un algo sucio. Por eso en el Empordà está non-stop en la lavandería. Que es una solución PC al problema. La solución no PC sería enfrentarse a la historia de la bandera, enviarla al garete, asumirla como propia, o distanciarse del fenómeno banderas. La bandera, debidamente sometida a lo PC –sometimiento a lo PC: en el 78 se le quitó una gallina que había en su centro, en el 78 también se le quitó su pasado: hoy es una bandera inmemorial, anterior a 1904 y democrática-, es la que Bono quiere que ondee en Montjuic, donde bajo esa bandera se fusiló a miles de barceloneses que lucharon contra esa bandera durante el Franky Franco Spanish Tour. La polémica es a) buena y b) mala. A) Buena: posibilitaría hablar de esa bandera, decir que no es importante que ondee todo el día, en todas partes y a todas horas, que no es un símbolo democrático, que la democracia es más importante que las banderas. Que la democracia española no tiene por qué ser su bandera. Que no hay para tanto, en fin. B) EN este país, socorro, sólo se habla de banderas. Es decir, trapos. Es decir, identidades. Es decir, posicionamientos inamovibles, que no mueven, que hoy se vertebran por la cosa PC, por lo que no verbalizan nada, ante el temor de verbalizar de verdad sus discursos reales. ¿Cuál es, por ejemplo, el interés real de Bono por que esa bandera ondee en Montjuic a toda leche? En ese sentido, ante la falta de respuestas y lo cansino de los gritos, hay días enteros en los que sería mejor no hablar de nada e irnos a la disco. En todo caso, me juego una copa, la polémica se solucionará por el método PC. La bandera ondeará y no ondeará en el castillo de Montjuic. Ondeará siempre y nunca. Algo posible en un país federalista que no es federalista y laico que no es laico. Algo posible en un país democrático que vive tranquilamente con su pasado –y los protagonistas y usuarios de ese pasado- no democrático. Algo únicamente posible en un país PC, que utiliza el lenguaje para aplazar soluciones. Eso sí, con una gran maestría.
-LES HABLA EL HOMBRE DE HOY. Me parece tan obvio que la Cultura de la Transi es lo PC –la Cultura de la Transi ha transformado un negro en un subsahariano, la extrema derecha en bloque constitucionalista, o la Unidad Nacional, esa cosa joseantoniana, en solidaridad, esa otra cosa con la que te puedes comer un kiki con una okupa-, que si se lo explico quedaré como un Abuelo Cebolleta. Una posibilidad, a la postre, terrible un sábado a la noche. Humm. Les endiñaré un caso poético-práctico de solución de conflictos –o de aplazamiento eterno; las sociedades, como los matrimonios, pueden vivir eternamente si se aplaza el yuyu un día más- en la sociedad española a partir de la utilización de lo PC como única herramienta. Váyanse pitando al siguiente párrafo y lo verán. Alehop.
-HOLA. SOY EL SIGUIENTE PÁRRAFO. PERO LLÁMENME MANOLO. el siguiente experimento / historieta parte de dos datos importantes. Dato a). Estoy en el Empordà, mi pequeño país, una micro-comarca mágica del noroeste peninsular, que toca tanto a Francia que en ocasiones es Francia. El pescado es especialmente bueno. Y, si exceptuamos el vino, todos los productos de la tierra. El Empordà es el locus de la Peninsula donde se ha declarado la República en más ocasiones. Siete. La primera, toma moreno, en 1842. La gente es peculiar. Tiende a gastar un toque de genio. Cuando sopla la tramontana -algo terrible y que te deja alelado-, es cuando ves más brotes de genio. Brote-de-genio. Dos subtipos. Subtipo 1). Sopla tramontana y te vas a robar peras. En eso sale el propietario de las peras. Coge la escopeta y te mata. Por una pera. Subtipo 2). En pleno ataque de tramontana, estás en un café tomándote un idem. En eso entra una mujer con la misma cara desesperada que gastas tu. Quiere hacer el amor. Con desesperación. Lo hace. Y se va. No volverá a hacer lo mismo hasta que, el próximo septiembre, vuelva a soplar la tramontana a gogó. Bueno. En otro orden de cosas, y aunque no lo diga la prensa, en ningún ayuntamiento del Empordà –los hay de todos los colores políticos, salvo el PP-, ondea la bandera española. Cuando viene algún delegado del Gobierno, o algún chupatintas de West Point, y pregunta por la bandera que falta, se le enseña el recibo de una lavandería. Y a otra cosa, mariposa. Bienvenidos al dato b). Dato b). El ministro Bono, antesdeayer –ayer en la prensa-, ha puesto como única condición para la entrega a la ciudad de Barcelona del Castillo militar de Montjuic –una promesa electoral de ZP-, que la bandera española siempre ondee en el recinto. El dato a) y el dato b) presuponen una futura, segura e inmediata polémica de banderas. Algo políticamente no correcto, algo que en un país normalizado supondría un debate, una serie de polémicas, una serie de alineaciones. Se produciría, y con todas las letras, un conflicto entre la realidad de un país y su oficialidad, esa cosa que la Cultura de la Transi no quiere que se produzca nunca. ¿Qué pasará aquí? ¿Se producirá ese encuentro de una bandera con su pasado? ¿Cuál es su pasado? No se vayan, que se lo explico.
-HISTORIA DE UNA BANDERA. La bandera española, como todos lo científicos saben, es un trapo. Como la bandera del Barça, la de CAMPSA, o la del Principado de Mónaco. No obstante, es poseedora de una historia. Como la de CAMPSA, o la de Mónaco. Se trata de una historia poco PC. Ahí va. En el siglo XVIII habían tres monarquías borbonas con marina de guerra. Sus barcos llevaban la bandera del rey. Blanca. Por lo que corrían en riesgo de darse para el pelo o no darse para el pelo cuando no tocaba. Por eso Carlos III se inventó una bandera marina, que consistía en coger la única bandera peninsular reconocible como tal –la de Aragón-, y partirla por la mitad. La bandera marina estaba presente en todos los barcos del rey y en las plazas marinas. Cádiz era una plaza marina. Cuando, un siglo después, las Cortes de Cádiz se reunieron en un Cádiz rodeado y bombardeado a diario por las fuerzas francesas, esa era la bandera que ondeba full-time. En Cádiz se realizó la abstracción de transformar esa bandera marina en la bandera de la nación –concepto que aparece por primera vez en la Consti de Cádiz-. Como el concepto de nación –que no era el de hoy; posiblemente, corríjanme, nación en el 1812 era algo parecido a ciudadanía o sociedad-, esa bandera se la traía floja a Fernando VII, que la envía al garete en cuanto vuelve al poder. Y la substituye por la bandera blanca borbónica. La bandera bicolor, con la palabra “Constitución” bordada en la zona amarilla, vuelve a ser oficial durante los tres años que separan el pronunciamiento de Riego de la ejecución de Riego. Posteriormente, vuelve la bandera blanca. Hasta la muerte de FVII. La rojigüalda vuelve a ser el llenapistas con Isabel II, una reina que la oficializa, pero que no la utiliza. De hecho, todas las victorias de Espartero –y sus masacres, como el bombardeo sobre Barcelona-, no se realizan con esa bandera como fondo. Espartero, y con él, cierto liberalismo, apostó por el pendón morado de Castilla como bandera. Por un error filológico, Espartero y sus chicos, ignoraban que “morado” era un medievalismo con el que se aludía al color “bermellón”. Por eso, la Milicia Nacional de Madrid adoptó como bandera una tricolor roja, amarilla y morada que, con el tiempo y por el azar, acabó siendo la bandera republicana. Pero eso es otra historia. Durante el XIX, en fin, el personal pasa notoriamente de la bandera nacional. Las banderas no eran importantes. De hecho, varios pronunciamientos republicanos se inventan, a su vez, varias tricolores. Quizás la bandera republicana española más antigua fue la tricolor que utilizó el general Torrijos en un pronunciamiento mangui. Se ignoran cuales eran sus colores, salvo uno, el verde. La Primera República, incluso, no puso el énfasis en la bandera. De hecho, no tenía. Las proclamaciones de la República se hacen sin bandera. En el Empordà, por ejemplo, para proclamar la Primera República, federal, se utilizaron las banderas suiza y norteamericana. Con un par. La bandera reojigüalda es la bandera de la revolución del 68, intento democrático de reconducción de la política nativa. Que se va al garete, junto con la identificación liberal con esa bandera, tras la reinstauración de la dinastía borbónica, que hace nuevamente oficial la bandera y la asume como propia. Hasta la fecha. Hay, empero, un detalle importante, el primer pollo que la convierte en obligatoria esa bandera desprestigiada, no democrática, y obliga por ley a colgarla de cualquier balcón público, fue Alfonso XIII. En 1904. Es decir, antes de ayer. Alfonso XIII es el pollo que oficializa también el himno, inaugura las primeras estatuas patrióticas y, en fin, realiza una ofensiva nacionalista bestia, encaminada a reconducir lo que está pasando. Lo-que-está-pasando: en 1904 la ciudadanía emergente no se identifica con ese trapo. Se identifica con otros trapos. La bandera roja. La bandera catalana –la bandera del rey de Aragón, reformulada ahora como bandera de un territorio o sociedad-, la ikurriña –inspirada en la bandera británica, inventada por Arana y, aún así, más antigua que la obligatoriedad de la bandera española-. O la tricolor. Desde su momento de obligatoriedad, aquel 1904, la bandera española fue, en fin, polémica. Su obligatoriedad, en fin, nació ante la proliferación de banderas. Es, en fin otra vez, una bandera a la defensiva. A la defensiva de todo lo que, en aquel momento, no fuera centralismo, no socialismo, no anarcosindicalismo, no monarquía. La bandera, que dejó de ser oficial en 1931, lo volvió a ser en 1939. Sólo costó chorrocientos miles de cadáveres. Que siguiera siendo oficial tras 1975 sólo costó no hablar de chorrocientos miles de cadáveres y delimitar la amplitud moral y democrática de la Transi, de manera que cupiera esa bandera y todo su pack sentimental-criminal.
-LO PC Y SU BANDERA. Bueno. La bandera de marras tiene un algo sucio. Por eso en el Empordà está non-stop en la lavandería. Que es una solución PC al problema. La solución no PC sería enfrentarse a la historia de la bandera, enviarla al garete, asumirla como propia, o distanciarse del fenómeno banderas. La bandera, debidamente sometida a lo PC –sometimiento a lo PC: en el 78 se le quitó una gallina que había en su centro, en el 78 también se le quitó su pasado: hoy es una bandera inmemorial, anterior a 1904 y democrática-, es la que Bono quiere que ondee en Montjuic, donde bajo esa bandera se fusiló a miles de barceloneses que lucharon contra esa bandera durante el Franky Franco Spanish Tour. La polémica es a) buena y b) mala. A) Buena: posibilitaría hablar de esa bandera, decir que no es importante que ondee todo el día, en todas partes y a todas horas, que no es un símbolo democrático, que la democracia es más importante que las banderas. Que la democracia española no tiene por qué ser su bandera. Que no hay para tanto, en fin. B) EN este país, socorro, sólo se habla de banderas. Es decir, trapos. Es decir, identidades. Es decir, posicionamientos inamovibles, que no mueven, que hoy se vertebran por la cosa PC, por lo que no verbalizan nada, ante el temor de verbalizar de verdad sus discursos reales. ¿Cuál es, por ejemplo, el interés real de Bono por que esa bandera ondee en Montjuic a toda leche? En ese sentido, ante la falta de respuestas y lo cansino de los gritos, hay días enteros en los que sería mejor no hablar de nada e irnos a la disco. En todo caso, me juego una copa, la polémica se solucionará por el método PC. La bandera ondeará y no ondeará en el castillo de Montjuic. Ondeará siempre y nunca. Algo posible en un país federalista que no es federalista y laico que no es laico. Algo posible en un país democrático que vive tranquilamente con su pasado –y los protagonistas y usuarios de ese pasado- no democrático. Algo únicamente posible en un país PC, que utiliza el lenguaje para aplazar soluciones. Eso sí, con una gran maestría.
viernes, abril 08, 2005
LO PC
Ayer, en el Parlamento catalán, se hizo un minutillo de silencio a JPII, al que no se sumaron los chicos de ICV, ERC y cuatro pollos del PSC. Y al que no se hubiera sumado, supongo, aquí el menda, en el caso de que aquí el menda trabajara en el Parlament. No obstante, cabe preguntarse qué hubiera hecho aquí el menda y los chicos que optaron por el no-minuto-de-silencio si el fallecido reaccionario y con faldas hubiera sido el Lama, ese tipo tan enrollado. Posiblemente se / nos hubiesen / mos quedado en la sala. Incluso hubiésemos desplegado una bandera del Tibet, ese feudo religioso gore invadido por el imperialismo chino. También gore. De la paradoja que les he explicado del Parlament Catalá se desprende que, a), lo políticamente correcto es un lío. Gore. Y que, b), hoy, en efecto, les hablaré de lo políticamente correcto (lo PC, a partir de ahora). A ver qué.
-LO PC EXPLICADO A LOS NIÑOS. Lo PC, a lo bestia, es un sistema de representación de la realidad. Vamos, que no es la realidad, sino una forma de describirla en la que desaparece la suciedad y las tensiones que ofrece la realidad. Gracias a lo PC, verbigracia, un bombardeo indiscriminado sobre población civil va y se denomina misión solidaria. Dentro de poco, y siempre gracias a lo PC, los bombardeos sobre mamás se realizarán en bicicletas ecológicas, y serán sostenibles y cachi-pirulis. Con lo que costará un huevo ver un bomardeo cuando se produzca. Que es de lo que se trata. Tira mucho decir que lo PC nació en los USA. Pero, a falta de que los científicos lo confirmen, yo apuntaría que nació sincrónicamente en Occidente, una región del mundo que necesitaba como agua de mayo lo PC. En tanto que primacía de las palabras sobre lo que sucede, lo PC tiene un gran parecido con a) la religión, esa cosa que interiormente puede aportar un Potosí, pero que si se concibe como comportamiento externo, aporta a la realidad más palabras –es decir, descripciones-, antes que sucesos paranormales –multiplicación de panes, pescados o marlboros- . Y, b), con esa religión del siglo XX denominada fascismo, que tanto confió en el lenguaje para ocultar la realidad. Tanto en a) y en b), si se fijan, lo importante no es lo que sucede, sino su traducción en palabras mágicas. En los USA, en efecto, es donde lo PC ha recibido su forma más depurada. De hecho, existen leyes inspiradas en lo PC. Como el manual de conducta de los marines, que especifica qué es acoso sexual. Es, glups, mirar fijamente a alguien del sexo contrario durante un mínimo de 20 segundos. Pero también, y en conrapartida, es desde los USA desde donde los productos culturales se han choteado más y más han reconstruido lo PC. El país favorito de la Divina Providencia, en ese sentido, está desarmado ante lo PC. Lo que puede indicar que, por aquí abajo, lo PC está como muy cachas. Y que ha ocupado netamente el nicho ecológico que hace un plis ocupaban otros cacharros. Como, me temo, la religión. Es decir, el catolicismo.
-LO PC. GRANDES ÉXITOS. Lo PC funciona a toda leche por aquí abajo. Ha hecho desaparecer dos palabras nobles y neutras de la lengua castellana. Lo que puede indicar que, a su vez, ha podido hacer desaparecer verbalizaciones enteras, esas cosas más complicadas que las palabras, que se hacen con palabras. Las palabras en cuestión son moro y negro. Moro viene de mauro, o pollo de mauritania. Aparece en la épica y la lírica medievales. No connota valor peyorativo. En el romancero hay moros malos, moros buenos y moras que están que crujen. Hoy en día, no obstante, la palabra ha sido sustituida por magrebí, en la creencia que moro denota mal rollo. Posiblemente –y esto es una especulación personal-, retrotrae al último gran tour de moros en la Península. Que no es la inmigración actual, que es la guerra civil. Yo qué sé. Negro, en castellano, no es niger en inglés. Es decir, no es un palabro KKK. Sin embargo ha sido sustituido por subsahariano, un palabro que no significa nada. Nada, ampliación: un negro nacido en Moscú, ¿es, por tanto, un súpersahariano? La paradoja del concepto subsaharianao –la paradoja de lo PC, la paradoja de optar por palabras que no significan lo que significan y que impiden ver la realidad-, me la formuló una amiga negra. Así. “Ahora soy subsahariana. Vamos, que no llego ni al nivel de sahariana”. Moro y negro, y sus sustitutas magrebí y subsahariano ilustran, en fin,la fortaleza de lo PC en España, capaz de modificar el vocabulario. Es decir, capaz de cambiar de conductas. Es decir, capaz de aglutinar comportamientos. Es decir, capaz de modular el gregarismo. Lo PC es, si uno se fija, como el Corpus Christi / hare Christi / hare, hare/ en el Siglo de Oro o en el Franquismo. Algo que hace salir a las gentes en procesiones. No sea que alguien se fije que no estás en la procesión.
-EL MILAGRO –POLÍTICAMENTE CORRECTO- ESPAÑOL. La cultura española –la Cultura de la Transi- tiene, recuerden, como principal función eliminar tensiones y aplazar problemáticas. Por lo que esa tendencia mundial denominada PC le viene que ni pintada. Lo PC no sólo ha limpiado de moros y de negros nuestras calles –lo que indica que lo PC tiene, a la que uno se fija, un componente skin que tira de espaldas-. En general ha limpiado a gogó. EL pasado y el presente. Se lo explico mañana.
-LO PC EXPLICADO A LOS NIÑOS. Lo PC, a lo bestia, es un sistema de representación de la realidad. Vamos, que no es la realidad, sino una forma de describirla en la que desaparece la suciedad y las tensiones que ofrece la realidad. Gracias a lo PC, verbigracia, un bombardeo indiscriminado sobre población civil va y se denomina misión solidaria. Dentro de poco, y siempre gracias a lo PC, los bombardeos sobre mamás se realizarán en bicicletas ecológicas, y serán sostenibles y cachi-pirulis. Con lo que costará un huevo ver un bomardeo cuando se produzca. Que es de lo que se trata. Tira mucho decir que lo PC nació en los USA. Pero, a falta de que los científicos lo confirmen, yo apuntaría que nació sincrónicamente en Occidente, una región del mundo que necesitaba como agua de mayo lo PC. En tanto que primacía de las palabras sobre lo que sucede, lo PC tiene un gran parecido con a) la religión, esa cosa que interiormente puede aportar un Potosí, pero que si se concibe como comportamiento externo, aporta a la realidad más palabras –es decir, descripciones-, antes que sucesos paranormales –multiplicación de panes, pescados o marlboros- . Y, b), con esa religión del siglo XX denominada fascismo, que tanto confió en el lenguaje para ocultar la realidad. Tanto en a) y en b), si se fijan, lo importante no es lo que sucede, sino su traducción en palabras mágicas. En los USA, en efecto, es donde lo PC ha recibido su forma más depurada. De hecho, existen leyes inspiradas en lo PC. Como el manual de conducta de los marines, que especifica qué es acoso sexual. Es, glups, mirar fijamente a alguien del sexo contrario durante un mínimo de 20 segundos. Pero también, y en conrapartida, es desde los USA desde donde los productos culturales se han choteado más y más han reconstruido lo PC. El país favorito de la Divina Providencia, en ese sentido, está desarmado ante lo PC. Lo que puede indicar que, por aquí abajo, lo PC está como muy cachas. Y que ha ocupado netamente el nicho ecológico que hace un plis ocupaban otros cacharros. Como, me temo, la religión. Es decir, el catolicismo.
-LO PC. GRANDES ÉXITOS. Lo PC funciona a toda leche por aquí abajo. Ha hecho desaparecer dos palabras nobles y neutras de la lengua castellana. Lo que puede indicar que, a su vez, ha podido hacer desaparecer verbalizaciones enteras, esas cosas más complicadas que las palabras, que se hacen con palabras. Las palabras en cuestión son moro y negro. Moro viene de mauro, o pollo de mauritania. Aparece en la épica y la lírica medievales. No connota valor peyorativo. En el romancero hay moros malos, moros buenos y moras que están que crujen. Hoy en día, no obstante, la palabra ha sido sustituida por magrebí, en la creencia que moro denota mal rollo. Posiblemente –y esto es una especulación personal-, retrotrae al último gran tour de moros en la Península. Que no es la inmigración actual, que es la guerra civil. Yo qué sé. Negro, en castellano, no es niger en inglés. Es decir, no es un palabro KKK. Sin embargo ha sido sustituido por subsahariano, un palabro que no significa nada. Nada, ampliación: un negro nacido en Moscú, ¿es, por tanto, un súpersahariano? La paradoja del concepto subsaharianao –la paradoja de lo PC, la paradoja de optar por palabras que no significan lo que significan y que impiden ver la realidad-, me la formuló una amiga negra. Así. “Ahora soy subsahariana. Vamos, que no llego ni al nivel de sahariana”. Moro y negro, y sus sustitutas magrebí y subsahariano ilustran, en fin,la fortaleza de lo PC en España, capaz de modificar el vocabulario. Es decir, capaz de cambiar de conductas. Es decir, capaz de aglutinar comportamientos. Es decir, capaz de modular el gregarismo. Lo PC es, si uno se fija, como el Corpus Christi / hare Christi / hare, hare/ en el Siglo de Oro o en el Franquismo. Algo que hace salir a las gentes en procesiones. No sea que alguien se fije que no estás en la procesión.
-EL MILAGRO –POLÍTICAMENTE CORRECTO- ESPAÑOL. La cultura española –la Cultura de la Transi- tiene, recuerden, como principal función eliminar tensiones y aplazar problemáticas. Por lo que esa tendencia mundial denominada PC le viene que ni pintada. Lo PC no sólo ha limpiado de moros y de negros nuestras calles –lo que indica que lo PC tiene, a la que uno se fija, un componente skin que tira de espaldas-. En general ha limpiado a gogó. EL pasado y el presente. Se lo explico mañana.
jueves, abril 07, 2005
EL TIEMPO
Hola. Soy yo. Tenía que hablarles de lo políticamente correcto. Pero hoy, por lo que veo, es San Jódeteguillem. Y no tengo tiempo. De manera que les hablaré del tiempo - que es lo que tengo más a huevo-, si bien de una forma no políticamente correcta. Supongo. Bueno. Al tajo.
Esta historia sobre el tiempo sucedió hace cuatro días –hace un tiempo, vamos-, en Buenos Aires. Me la explicaron mientras tomaba cerveza y hablaba del tiempo con unos amigotes. AL hablar del tiempo, los amigotes acabaron hablando de su barrio. Que, se supone, es donde consumes el tiempo. En tu barrio, por lo visto, es donde conoces a tu novia. Paseas con tu novia por el barrio y te la llevas a un restaurante del barrio, donde te pones las botas y fardas de novia y todo el mundo dice qué bonita está tu novia, etc. En eso, uno de mis amigotes explicó una historia en la que hay de todo eso. Es decir, en la que aparecía todo su barrio. Y el tiempo. Explicó que se fue a un fiestorro en un piso de un amigo de un amigo de un amigo. Fue con un amigote. Estuvo bromeando con el amigote. Luego, se fue a buscar una cerveza a la nevera. Se entretuvo buscando la cerveza. Cuando volvió, se encontró a su amigote de rodillas frente a otro caballero. Le estaba, ejem, comiendo la polla. La historia finaliza aquí. Silencio. Mi amigote, es decir, el amigote del señor que cambió de dieta en 20 minutos –en poco tiempo, vamos- volvió a hablar. Explicó el verdadero final de la historia. Él no dijo nada a nadie. Pero la gente del barrio se enteró. Su amigote se suicidó un mes más tarde. Silencio prolongado. El amigote del amigote muerto lo rompió para hablar del tiempo: “¿qué le pasó en esos veinte minutos?”. Uno de los otros dos interlocutores de los que estábamos en la mesa la mesa formuló otra lectura del tiempo: “¿qué le pasó en ese mes? El tercero, a su vez, optó por otra teoría del tiempo y dijo: “¿Qué le pasó en todos los años anteriores?”. Es decir, que acabamos la conversación como la empezamos. Hablando del tiempo.
De la historia se deduce que, sea lo que sea el tiempo, es el tema más importante. De una forma u otra, en estas páginas, igual les estoy hablando del tiempo.
Esta historia sobre el tiempo sucedió hace cuatro días –hace un tiempo, vamos-, en Buenos Aires. Me la explicaron mientras tomaba cerveza y hablaba del tiempo con unos amigotes. AL hablar del tiempo, los amigotes acabaron hablando de su barrio. Que, se supone, es donde consumes el tiempo. En tu barrio, por lo visto, es donde conoces a tu novia. Paseas con tu novia por el barrio y te la llevas a un restaurante del barrio, donde te pones las botas y fardas de novia y todo el mundo dice qué bonita está tu novia, etc. En eso, uno de mis amigotes explicó una historia en la que hay de todo eso. Es decir, en la que aparecía todo su barrio. Y el tiempo. Explicó que se fue a un fiestorro en un piso de un amigo de un amigo de un amigo. Fue con un amigote. Estuvo bromeando con el amigote. Luego, se fue a buscar una cerveza a la nevera. Se entretuvo buscando la cerveza. Cuando volvió, se encontró a su amigote de rodillas frente a otro caballero. Le estaba, ejem, comiendo la polla. La historia finaliza aquí. Silencio. Mi amigote, es decir, el amigote del señor que cambió de dieta en 20 minutos –en poco tiempo, vamos- volvió a hablar. Explicó el verdadero final de la historia. Él no dijo nada a nadie. Pero la gente del barrio se enteró. Su amigote se suicidó un mes más tarde. Silencio prolongado. El amigote del amigote muerto lo rompió para hablar del tiempo: “¿qué le pasó en esos veinte minutos?”. Uno de los otros dos interlocutores de los que estábamos en la mesa la mesa formuló otra lectura del tiempo: “¿qué le pasó en ese mes? El tercero, a su vez, optó por otra teoría del tiempo y dijo: “¿Qué le pasó en todos los años anteriores?”. Es decir, que acabamos la conversación como la empezamos. Hablando del tiempo.
De la historia se deduce que, sea lo que sea el tiempo, es el tema más importante. De una forma u otra, en estas páginas, igual les estoy hablando del tiempo.
miércoles, abril 06, 2005
EL CATOLICISMO, CESADO, QUE NO CESA
El catolicismo –subsector gore; un catolicismo exteriorizado, un catolicismo de contrarreforma; un catolicismo estilísticamente menos Leon XIII, más Pío XII y, estadísticamente, poco o nada Juan XXIII- ha sido el llenapistas por aquí abajo hasta hace muy poco. De hecho, si se fijan, hubo incluso una guerra para que eso fuera así. El caso de la cosa es que hace cuatro días el catolicismo era algo que te encontrabas al salir de casa. O en la escalera de casa. O, incluso, en casa. ¿Debemos creer, entonces, que ha desaparecido como, zas, un ninja? ¿Quedan arrugas católicas en el cerebro colectivo de la sociedad española? No se vayan amiguitos.
-ESPAÑA HA PASADO DE SER CATÓLICA. ¿PERO LO HA DEJADO? Menéndez Pelayo fue hare-core al respecto. Es cultura española todo lo que sea cultura católica. Lo que aspire a lo primero pero no se comporte como lo segundo es heterodoxia. Esta formulación, depurada en el siglo XIX, con la que se construye el canon literario español hasta esa fecha –un canon, por otra parte, resultón, que encaja, que no se equivoca-, puede ser válida mientras por aquí abajo subsisten dos Españas, la oficial y la real /heterodoxa, en continuo enfrentamiento cultural. Cuando una España da para el pelo a la otra –Franky Franco Spanish Tour 1936-39-, y cuando, a finales de los 70’s, desaparece en enfrentamiento cultural como posibilidad y la dinámica de las dos Españetc. queda superada –le doy la razón a la historiografía oficial, creo que ha quedado superada; es decir, que una España ha superado por KO a la otra, desaparecida en combate-, la formulación beligerante de Menéndez ya no va, paradójicamente, a misa. El canon católico, que queda como feo citar para ilustrar una conducta personal, ya no luce, ni sirve, ni se usa para elaborar canon literario. De hecho, no existe en la literatura. Para complicarlo más, en España no se ha producido una comunidad de lectores de productos católicos, como sucede en Italia con Susana Tamaro y sus The Catoliquettes. ¿Existe, entonces, criptocalocismo en España? ¿Existe algo que recuerde, por aquí abajo, una dinámica cultural de siglos y, sobretodo, glups, una brutalidad cultural ejercida en ese sentido durante 40 años? Sí. Existe en varios de los componentes, materiales y normas de funcionamiento de la Cultura de la Transi. Existe en la idea misma de cultura, de lo que es cultura, de lo que no es. Existe en la idea de misma de oficialidad, la palabra clave de la cultura española. Y existe en la moralidad que impregna los productos culturales, a la que ya le pondré nombre y que, si uno se fija, contribuye tanto como el catolicismo de antaño a fabricar el canon. Si no un canon que pase a la historia, si al menos un canon instantáneo de lo cotidiano que explique por qué unos productos se venden como polos y otros no sólo no se vendan, si no que no se lleguen a publicar O, snif, a elaborar. Se lo cuento por partes.
-LA OFICIALIDAD ES UNA IGLESIA CANIJA. Todo lo que aspire a ser cultura, o a existir a través de la cultura, por aquí abajo debe de ser oficial. Debe tener Estado. Por eso, curiosamente, los chicos de la Confe Episcopal, pueden llegar a las manos para que la religión exista en las escuelas públicas. En España, no existir oficialmente es no existir. Esa frase ilustra el componente postcatólico de la Cultura de la Transi. No pertenecer a ella, no tener un pensamiento oficial superior que te cobije, es no existir en la cultura, una cultura cuyo principal cometido es no plantear problemas, cuyo principal cometido es no rozar al Estado, la Iglesia española de esta mañana a primera hora. Esa dinámica crea intelectuales muy parecidos entre sí, que dicen cosas muy parecidas. Tamaño terror a la diferencia explica, tal vez, el mayor pecado de la cultura española, lo peor que te puede pasar, el fin de una carrera como intelectual. Ser heterodoxo.
-LOS HETERODOXOS EN EL SIGLO XXI. La Historia de los heterodoxos españoles es un libro fascinante. Sergi Beser, mi profe de literatura contemporánea en la uni, me transmitió esa fascinación. Menéndez Pelayo, un integrista católico que trabajaba, comía, dormía, se hacía traer las pilinguis y, sobre todo, bebía en la Biblioteca Nacional, de la cual llegó a ser dire, empezaba a escribir los capítulos del libro por la mañana. A esa hora estaba católico-apostólico-romano, de manera que las biografías y evaluaciones de los heterodoxos eran absolutamente denigrantes. Al mediodía, don Marcelino le daba al morapio, de manera que los heterodoxos, que por la mañana era jing, por la tarde, hips, eran yang. Eran hombres con trayectorias espectaculares y con obras que, si bien se alejaban del dogma católico, estaban repletas de belleza y solidez. Bueno. Esta posibilidad, disponible en el siglo XIX, de ser heterodoxo y a la vez, basura y gloria, dependiendo de las horas del día, no está disponible, al parecer, en el siglo XXI. Hoy en día el heterodoxo –heterodoxo no ante el catolicismo, heterodoxo ante la Cultura de la Transi-, no dispone de esa posibilidad. No es ni siquiera basura. Es fracaso, en tanto que el gran valor de la Cultura de la Transi –una cultura que no puede vertebrar grandes ni sorprendentes valores-, es el éxito. Un heterodoxo es, por tanto, un tonto del bote que, entre las amplias praderas que ofrece la Cultura, elige el único camino que la Cultura veta –contrariamente a la cultura católica, nuestra cultura permite ser homosexual, izquierdista, derechista, sexador de pollos-: la creación de conflictos. Por lo que el peso de nuestra madre iglesia cultural –el Estado & la industria cultural-, cae sobre él. El heterodoxo es así tratado por los melendillos pidalillos –contrariamente a Don Marcelino, no son craks, no beben como para una boda y no van con pilinguis- de hoy como un dilapidador, un inconsciente. Hay quién se pela su fortuna en una tarde. El heterodoxo se la pela en un artículo, en un libro, en un documental, pongamos, como La Pelota Vasca.
-LA MORALIDAD OFICIAL. O EL CATOLICISMO, CESADO, QUE NO CESA. El aspecto, empero, con apariencia más católica de nuestra cultura es su código moral, en tanto también es el único posible si uno no quiere ser un heterodoxo, algo que no es recomendable ser los fines de mes. Durante siglos, el catolicismo era el código moral por aquí abajo. Si, tras la muerte de Franco no han desaparecido Los Chunguitos, es fácil suponer que tampoco ha desaparecido ese código moral / un código moral con las mismas reglas del juego. Es posible sospechar que, simplemente, se ha transformado. Y se ha transformado en el único código moral perceptible en los medios y en la cultura, el único código moral por el que puede apostar un libro escrito por un intelectual que aspire a la profesionalización. Ese nuevo código moral, esa religión contemporánea, esa cosa que gasta los humos del catolicismo excluyente de hace poco es, tachán-tachán, lo políticamente correcto. Se lo cuento mañana.
-MEDITACIÓN DEL DÍA. Antes de irme a tomar un cortadete, ahí va eso. Me acaba de llegar -bip-bip- el siguiente SMS, que seguramente ya les ha llegado a ustedes o les llegará en un plis. Trata sobre el espíritu de estas entrañables fechas. Aquí lo tienen. “a salido acbes n la tl diciendo k no s dscarta l parkinson pero k casi sguro k la muert dl papa a sido eta. K s comenta x ai?”. Interpretación. Ante la interrupción informativa, el SMS, un quejido, no una vertebración de ideas, sigue siendo la única respuesta cachas disponible en la sala. Como cuando el 11-M. De lo que se deduce que los 11-M son más frecuentes de lo que uno sospecha. Y que podrían serlo mucho más, pues sigue sin haber respuesta.
-ESPAÑA HA PASADO DE SER CATÓLICA. ¿PERO LO HA DEJADO? Menéndez Pelayo fue hare-core al respecto. Es cultura española todo lo que sea cultura católica. Lo que aspire a lo primero pero no se comporte como lo segundo es heterodoxia. Esta formulación, depurada en el siglo XIX, con la que se construye el canon literario español hasta esa fecha –un canon, por otra parte, resultón, que encaja, que no se equivoca-, puede ser válida mientras por aquí abajo subsisten dos Españas, la oficial y la real /heterodoxa, en continuo enfrentamiento cultural. Cuando una España da para el pelo a la otra –Franky Franco Spanish Tour 1936-39-, y cuando, a finales de los 70’s, desaparece en enfrentamiento cultural como posibilidad y la dinámica de las dos Españetc. queda superada –le doy la razón a la historiografía oficial, creo que ha quedado superada; es decir, que una España ha superado por KO a la otra, desaparecida en combate-, la formulación beligerante de Menéndez ya no va, paradójicamente, a misa. El canon católico, que queda como feo citar para ilustrar una conducta personal, ya no luce, ni sirve, ni se usa para elaborar canon literario. De hecho, no existe en la literatura. Para complicarlo más, en España no se ha producido una comunidad de lectores de productos católicos, como sucede en Italia con Susana Tamaro y sus The Catoliquettes. ¿Existe, entonces, criptocalocismo en España? ¿Existe algo que recuerde, por aquí abajo, una dinámica cultural de siglos y, sobretodo, glups, una brutalidad cultural ejercida en ese sentido durante 40 años? Sí. Existe en varios de los componentes, materiales y normas de funcionamiento de la Cultura de la Transi. Existe en la idea misma de cultura, de lo que es cultura, de lo que no es. Existe en la idea de misma de oficialidad, la palabra clave de la cultura española. Y existe en la moralidad que impregna los productos culturales, a la que ya le pondré nombre y que, si uno se fija, contribuye tanto como el catolicismo de antaño a fabricar el canon. Si no un canon que pase a la historia, si al menos un canon instantáneo de lo cotidiano que explique por qué unos productos se venden como polos y otros no sólo no se vendan, si no que no se lleguen a publicar O, snif, a elaborar. Se lo cuento por partes.
-LA OFICIALIDAD ES UNA IGLESIA CANIJA. Todo lo que aspire a ser cultura, o a existir a través de la cultura, por aquí abajo debe de ser oficial. Debe tener Estado. Por eso, curiosamente, los chicos de la Confe Episcopal, pueden llegar a las manos para que la religión exista en las escuelas públicas. En España, no existir oficialmente es no existir. Esa frase ilustra el componente postcatólico de la Cultura de la Transi. No pertenecer a ella, no tener un pensamiento oficial superior que te cobije, es no existir en la cultura, una cultura cuyo principal cometido es no plantear problemas, cuyo principal cometido es no rozar al Estado, la Iglesia española de esta mañana a primera hora. Esa dinámica crea intelectuales muy parecidos entre sí, que dicen cosas muy parecidas. Tamaño terror a la diferencia explica, tal vez, el mayor pecado de la cultura española, lo peor que te puede pasar, el fin de una carrera como intelectual. Ser heterodoxo.
-LOS HETERODOXOS EN EL SIGLO XXI. La Historia de los heterodoxos españoles es un libro fascinante. Sergi Beser, mi profe de literatura contemporánea en la uni, me transmitió esa fascinación. Menéndez Pelayo, un integrista católico que trabajaba, comía, dormía, se hacía traer las pilinguis y, sobre todo, bebía en la Biblioteca Nacional, de la cual llegó a ser dire, empezaba a escribir los capítulos del libro por la mañana. A esa hora estaba católico-apostólico-romano, de manera que las biografías y evaluaciones de los heterodoxos eran absolutamente denigrantes. Al mediodía, don Marcelino le daba al morapio, de manera que los heterodoxos, que por la mañana era jing, por la tarde, hips, eran yang. Eran hombres con trayectorias espectaculares y con obras que, si bien se alejaban del dogma católico, estaban repletas de belleza y solidez. Bueno. Esta posibilidad, disponible en el siglo XIX, de ser heterodoxo y a la vez, basura y gloria, dependiendo de las horas del día, no está disponible, al parecer, en el siglo XXI. Hoy en día el heterodoxo –heterodoxo no ante el catolicismo, heterodoxo ante la Cultura de la Transi-, no dispone de esa posibilidad. No es ni siquiera basura. Es fracaso, en tanto que el gran valor de la Cultura de la Transi –una cultura que no puede vertebrar grandes ni sorprendentes valores-, es el éxito. Un heterodoxo es, por tanto, un tonto del bote que, entre las amplias praderas que ofrece la Cultura, elige el único camino que la Cultura veta –contrariamente a la cultura católica, nuestra cultura permite ser homosexual, izquierdista, derechista, sexador de pollos-: la creación de conflictos. Por lo que el peso de nuestra madre iglesia cultural –el Estado & la industria cultural-, cae sobre él. El heterodoxo es así tratado por los melendillos pidalillos –contrariamente a Don Marcelino, no son craks, no beben como para una boda y no van con pilinguis- de hoy como un dilapidador, un inconsciente. Hay quién se pela su fortuna en una tarde. El heterodoxo se la pela en un artículo, en un libro, en un documental, pongamos, como La Pelota Vasca.
-LA MORALIDAD OFICIAL. O EL CATOLICISMO, CESADO, QUE NO CESA. El aspecto, empero, con apariencia más católica de nuestra cultura es su código moral, en tanto también es el único posible si uno no quiere ser un heterodoxo, algo que no es recomendable ser los fines de mes. Durante siglos, el catolicismo era el código moral por aquí abajo. Si, tras la muerte de Franco no han desaparecido Los Chunguitos, es fácil suponer que tampoco ha desaparecido ese código moral / un código moral con las mismas reglas del juego. Es posible sospechar que, simplemente, se ha transformado. Y se ha transformado en el único código moral perceptible en los medios y en la cultura, el único código moral por el que puede apostar un libro escrito por un intelectual que aspire a la profesionalización. Ese nuevo código moral, esa religión contemporánea, esa cosa que gasta los humos del catolicismo excluyente de hace poco es, tachán-tachán, lo políticamente correcto. Se lo cuento mañana.
-MEDITACIÓN DEL DÍA. Antes de irme a tomar un cortadete, ahí va eso. Me acaba de llegar -bip-bip- el siguiente SMS, que seguramente ya les ha llegado a ustedes o les llegará en un plis. Trata sobre el espíritu de estas entrañables fechas. Aquí lo tienen. “a salido acbes n la tl diciendo k no s dscarta l parkinson pero k casi sguro k la muert dl papa a sido eta. K s comenta x ai?”. Interpretación. Ante la interrupción informativa, el SMS, un quejido, no una vertebración de ideas, sigue siendo la única respuesta cachas disponible en la sala. Como cuando el 11-M. De lo que se deduce que los 11-M son más frecuentes de lo que uno sospecha. Y que podrían serlo mucho más, pues sigue sin haber respuesta.
martes, abril 05, 2005
LO CATÓLICO Y LO CATÓDICO
Prosiguen los campeonatos mundiales de puenting JP-II. La novedad del día es que, los medios proclives a ello, hoy han finalizado la interrupción informativa y el vaciado de mixed emotions iniciado el sábado, de manera que han empezado a informar con juego de piernas. Un polvazo, por cierto y en ese sentido, es la entrevista a Jaruzelski que aparece en La Vanguardia. Bueno. Si uno lo piensa son más de 48 horas de interrupción informativa. Aún así, han sido como mínimo 48 horas menos de cuelgue que cuando la muerte papal del 11-14M. De lo que se deduce que la dinámica mundial de la instantaneización, del puenting, de la emoción –que les dibujaba ayer-, pesa menos en nuestra cultura –pesa 24 horas menos-, que la dinámica de supeditación de la cultura al poder. Cuando un Papa va y se muere, vamos, se obstruye menos la realidad que cuando un Presi de Gobi coge el teléfono y practica la televenta a un director de diario españiolr, jarl.
-LO CATÓLICO EN UN MUNDO APOSTÓLICO. REGLAS DEL JUEGO. El polvo de esta semana en su pantalla amiga es, no obstante, el que les proponía ayer. ¿Nuestra cultura sigue siendo católica? Ni idea. Sobre ese interrogante, en todo caso, fabricaré los dibujos que seguirán en los próximos días. El punto de partido lógico, las reglas del juego, es lo que aquí sigue. En los 40’s, Américo Castro publicó en el exilio España en su Historia. Cristianos, moros y judíos. Un libro que planteaba una hipótesis muy buena, tanto para apostar por ella como para invalidarla. Hipótesis-muy-buena: la literatura castellana, desde su génesis hasta los siglos de oro, está mediatizada por las tensiones intelectuales de los tres monoteísmos hispanos. Esa tensión sigue con fuerza incluso después de que a los moros se les diera para el pelo y de que los judíos fueran expulsados. Es más, Castro apuesta por un substrato hebreo llamativo, por una cosmovisión netamente judía, por la presencia de herramientas judías, en los principales autores españoles. Si Castro detecta judaísmo ambiental varios siglos después de que se enviara al garete a los judíos,¿es posible detectar cosmovisiones, dinámicas o, al menos, tics católicos –subsector catolicismo de la Contrarreforma; el más gore, el nuestro- en la Cultura española actual –la Cultura de la Transi-?
-NO ES CATÓLICO TODO LO QUE RELUCE. La sociedad española, hace cuatro días, era absolutamente católica. El catolicismo lo impregnaba todo. El catolicismo era un componente fundamental de la cultura de masas, de la realidad cotidiana, de los límites de lo posible. ¿En treinta y picos años la sociedad española y sus productos han pasado a ser absolutamente laicos? Para contestar a eso, pasaré olímpicamente de analizar manifestaciones religiosas. Incluso pasaré de analizar productos culturales que se emiten desde un catolicismo –progresista o reaccionario-, consciente. Los objetos a mirar serán los productos culturales, las manifestaciones culturales y las dinámicas culturales. Y, fundamentalmente, las que explícitamente se alinean a tomar por saco del catolicismo. La cosa puede ser divertida.
-LO CATÓLICO EN UN MUNDO APOSTÓLICO. REGLAS DEL JUEGO. El polvo de esta semana en su pantalla amiga es, no obstante, el que les proponía ayer. ¿Nuestra cultura sigue siendo católica? Ni idea. Sobre ese interrogante, en todo caso, fabricaré los dibujos que seguirán en los próximos días. El punto de partido lógico, las reglas del juego, es lo que aquí sigue. En los 40’s, Américo Castro publicó en el exilio España en su Historia. Cristianos, moros y judíos. Un libro que planteaba una hipótesis muy buena, tanto para apostar por ella como para invalidarla. Hipótesis-muy-buena: la literatura castellana, desde su génesis hasta los siglos de oro, está mediatizada por las tensiones intelectuales de los tres monoteísmos hispanos. Esa tensión sigue con fuerza incluso después de que a los moros se les diera para el pelo y de que los judíos fueran expulsados. Es más, Castro apuesta por un substrato hebreo llamativo, por una cosmovisión netamente judía, por la presencia de herramientas judías, en los principales autores españoles. Si Castro detecta judaísmo ambiental varios siglos después de que se enviara al garete a los judíos,¿es posible detectar cosmovisiones, dinámicas o, al menos, tics católicos –subsector catolicismo de la Contrarreforma; el más gore, el nuestro- en la Cultura española actual –la Cultura de la Transi-?
-NO ES CATÓLICO TODO LO QUE RELUCE. La sociedad española, hace cuatro días, era absolutamente católica. El catolicismo lo impregnaba todo. El catolicismo era un componente fundamental de la cultura de masas, de la realidad cotidiana, de los límites de lo posible. ¿En treinta y picos años la sociedad española y sus productos han pasado a ser absolutamente laicos? Para contestar a eso, pasaré olímpicamente de analizar manifestaciones religiosas. Incluso pasaré de analizar productos culturales que se emiten desde un catolicismo –progresista o reaccionario-, consciente. Los objetos a mirar serán los productos culturales, las manifestaciones culturales y las dinámicas culturales. Y, fundamentalmente, las que explícitamente se alinean a tomar por saco del catolicismo. La cosa puede ser divertida.
lunes, abril 04, 2005
OH-DIOS-MÍO. AMPLIACIÓN
Hola. Soy yo. El sabadete les expliqué el concepto Oh-Dios-mío. Hoy, tras un día y pico de televisiones y medios de comunicación interrumpidos, aplicados a gogó al ohdiosmioing, puedo colegir que el concepto es una buena herramienta para explicar el mundo. O, al menos, para explicar el mundo cuando muere Juan Pablo 0.2 -un Papa tan mediático que se murió en sábado; como un Madrid-Barça-. Lo que puede indicar que el mundo tiende a ser un sitio donde más o menos muere el Papa cada día.
-EL MUNDO COMO MIXED EMOTIONS / OH-DIOS-MÍO. El mundo –digo yo; corríjanme-, tiende a evolucionar hacia la instantaneidad. O lo que es lo mismo, hacia las grandes emociones. Lo que no sea una gran emoción es posible que tienda a desaparecer de la instantaneidad en la que se está convirtiendo la información, es decir, la vertebración de la realidad cotidiana. Lo que no se pueda narrar a través de emociones y de instantaneidad, cuesta de narrarse. Y tiene poco interés. En Google, por ejemplo, acabo de hacer una búsqueda del tratamiento por parte de varios diarios de dos deportes. O algo parecido. El ajedrez y el puenting. El puenting, algo instantáneo y emocionante, quizás una metáfora de la realidad –la realidad, en las últimas 48 horas es que el mundo vive consagrado al consumo y a la difusión instantánea de la emoción denominada muerte-de-JP-II; hace 48 horas que estamos haciendo puenting con el Papa-, gana por goleada al ajedrez, que ha desaparecido, zas, como noticia, en tanto que fenómeno no instantáneo.
-ÉRAMOS POCOS Y VINO EL PUENTING. El tratamiento informativo de la muerte del Papa, si se fijan, tiende a consistir en un ejercicio de puentig. La muerte del Papa lo instantaneiza –aún más-, de manera que el Papa, a estas horas, es una emoción con patas y sin valoraciones. Personalmente, he visto pocos ejercicios de valoración de la trayectoria del Papa –sólo he visto ajedrez a lo bestia en una biografía profesional de JP en TV3, y en un artículo de Pere Casaldàliga, quintaesencia del Concilio Vaticano II, en El Periódico-. El resto de la región informativa denominada Oh-Dios-mío-ha-muerto-JP, consiste en explicar el dolor, las reacciones de masas planetarias y la emoción colectiva –el puentig- ante el hecho. Humm. A la vocación española, vertebrada por la Cultura de la Transi, de no decir nada bajo ningún concepto, se le arrejunta la tendencia cósmica, mundial hacia la instantaneidad y, verdaderamente, nos podemos pasar días, semanas, meses, sin poder asistir al fenómeno de ver un escritor diciendo algo.
-¿ESPAÑA HA DEJADO DE SER CATÓLICA? Por cierto. Tanto crío llorando por el Papa, ¿indica que España es papista? ¿España es aún un país católico? ¿La cultura española sigue siendo católica? Humm. Buena pregunta. Igual hablamos de eso esta semana. Si es que deciden hablar, leñe. ¿Por qué se comunican conmigo a través de mensajes individuales y no a través de comentarios a pie de artículo? ¿Es un fósil del sacramento de la confesión, tan católico?
-EL MUNDO COMO MIXED EMOTIONS / OH-DIOS-MÍO. El mundo –digo yo; corríjanme-, tiende a evolucionar hacia la instantaneidad. O lo que es lo mismo, hacia las grandes emociones. Lo que no sea una gran emoción es posible que tienda a desaparecer de la instantaneidad en la que se está convirtiendo la información, es decir, la vertebración de la realidad cotidiana. Lo que no se pueda narrar a través de emociones y de instantaneidad, cuesta de narrarse. Y tiene poco interés. En Google, por ejemplo, acabo de hacer una búsqueda del tratamiento por parte de varios diarios de dos deportes. O algo parecido. El ajedrez y el puenting. El puenting, algo instantáneo y emocionante, quizás una metáfora de la realidad –la realidad, en las últimas 48 horas es que el mundo vive consagrado al consumo y a la difusión instantánea de la emoción denominada muerte-de-JP-II; hace 48 horas que estamos haciendo puenting con el Papa-, gana por goleada al ajedrez, que ha desaparecido, zas, como noticia, en tanto que fenómeno no instantáneo.
-ÉRAMOS POCOS Y VINO EL PUENTING. El tratamiento informativo de la muerte del Papa, si se fijan, tiende a consistir en un ejercicio de puentig. La muerte del Papa lo instantaneiza –aún más-, de manera que el Papa, a estas horas, es una emoción con patas y sin valoraciones. Personalmente, he visto pocos ejercicios de valoración de la trayectoria del Papa –sólo he visto ajedrez a lo bestia en una biografía profesional de JP en TV3, y en un artículo de Pere Casaldàliga, quintaesencia del Concilio Vaticano II, en El Periódico-. El resto de la región informativa denominada Oh-Dios-mío-ha-muerto-JP, consiste en explicar el dolor, las reacciones de masas planetarias y la emoción colectiva –el puentig- ante el hecho. Humm. A la vocación española, vertebrada por la Cultura de la Transi, de no decir nada bajo ningún concepto, se le arrejunta la tendencia cósmica, mundial hacia la instantaneidad y, verdaderamente, nos podemos pasar días, semanas, meses, sin poder asistir al fenómeno de ver un escritor diciendo algo.
-¿ESPAÑA HA DEJADO DE SER CATÓLICA? Por cierto. Tanto crío llorando por el Papa, ¿indica que España es papista? ¿España es aún un país católico? ¿La cultura española sigue siendo católica? Humm. Buena pregunta. Igual hablamos de eso esta semana. Si es que deciden hablar, leñe. ¿Por qué se comunican conmigo a través de mensajes individuales y no a través de comentarios a pie de artículo? ¿Es un fósil del sacramento de la confesión, tan católico?
sábado, abril 02, 2005
LOS FABULOSOS HF BOYS (III)
Humm. Estoy viendo que en los fines de semana me sale en raciones como para una boda el HF / Hombre de Flores / hombre con problemas con las herramientas (culturales) / pollo con arrugas del cerebro diferentes, que llevo dentro, y que intento que entre semana no salga del armario –suponiendo que los HF gasten armario; yo, snif, lo tengo todo por el suelo-. Bueno. Al tajo. El Papa está pajarito indeed. Y ahora va y se lo explica un HF.
-LA INTERRUPCIÓN, ESE PEASO DE GÉNEROL ESPNIOL, JARL. Ayer por la noche interrumpieron las programaciones televisivas para enchufar lo del Papa. No todas. Hubo, al menos desde mi Estado Federal televisivo, dos excepciones. A saber: a) TV3, la única cosa peninsular con aspecto de BBC. Ha interrumpido en pocas ocasiones su programación. Ni siquiera el 11-M, día en el que se comportó como una tele pública en un país democrático cuando hay atentado ganso. B) Los canales que tenían programa rosa. De lo que se deduce que, si estabas emitiendo en rosa –es decir, si estabas interrumpiendo la programación-, no hacía falta volverla a interrumpir. La cosa de interrumpir la programación es un invento Brunete. Y proto-Brunete. Hablando con los mayores, la primera vez que se interrumpió la programación por aquí abajo fue cuando el alunizaje –no se interrumpió, que se prorrogó hasta las tantas; fue una barra libre de tele, de lo que se deduce que una interrupción de la programación es, a lo bestia, una barra libre de tele por parte del emisor-. La segunda ocasión fue con motivo de otro viaje espacial. El de Carrero. La/s tercera/s fue con ocasión de la agonía papal y muerte de Franco –se emitió a tiempo real su degradación física, en lo que tal vez fue el primer precedente español de La Casa de tu Vida-. La cripto-Transi pura y dura fue interrumpida televisivamente por Suárez y Martín Villa, que respectivamente proclamaron la barra libre para vender el producto Transi, vender el producto UCD y dimitir –caso Suárez-, y anunciar el secuestro del mes, las grandes derrotas de ETA y subirse las gafas cada punto y seguido –Villa-. La Siguiente Edad de Oro de la barra libre / interrupción fue con el PP y tras la tregua de ETA. Coincidiendo con cada asesinato, las programaciones de TVE y el resto de canales de la Brunete –o del resto de canales sin un discurso formado ante el Brunete way of life-, interrumpían la programación, ponían una cámara en plano fijo ante el fiambre –en lo que posiblemente fuera una falta de respeto absoluto-, y endiñaba una barra libre de declaraciones de periodistas y políticos brunetescos, que fabricaban la ecuación ETA = todoquisque, salvo el PP. El 11-M, en ese sentido, fue, si bien la gran barra libre de la historia de la televisión por aquí abajo, un día normal con fiambre. Es decir, un día consagrado a la apropiación de cadáveres. En este caso, 200. El día, empero, emblemático de las interrupciones, el día en el que se codificó la interrupción como género contemporáneo cargado de futuro fue, me temo, el 11-S. Aquel fue, el día en el que se inventó y pulió el concepto que resume el sentido y el género periodístico denominado interrupción. Fue el día en el que nació el concepto Oh-Dios-mío. No se vayan, amiguitos.
-EL CONCEPTO DÍOS-MÍO. EL 11-S nadie sabía lo que pasaba. Y eso era lo que pasaba. De hecho, se tardó muchas horas de emisión -de torres ardiendo en directo- hasta saber que se trataba de a) un atentado, con b) aviones. Lo que explica que las cámaras no estaban retransmitiendo un atentado. Estaban retransmitiendo un incendio. Es decir, hasta cierto punto, un espectáculo curioso, que no transcendental. No retransmitían el asesinato del Archiduque en Sarajevo. Retransmitían, para entendernos, el hundimiento del Titanic. Es más, en lo que es una metáfora de la utilidad informativa de la cámara fija interrumpiendo la programación, el segundo avión impactó ante las narices de millones de espectadores y del comentarista de A-3 –el canal que yo estaba viendo en aquel instante-, sin que nos enteráramos. Sólo vimos una explosión. El presentador, en ese momento, no entendía nada, como todo el mundo. Y, lo más importante, sabía lo mismo que todo el mundo. En ese momento, haciendo uso de mis conocimientos y de mi formación intelectual, yo opté por decir “collons”. El locutor optó por otra alocución extraordinariamente parecida. Dijo “Oh, Diós mío”. Y lo repitió chorrocientas veces. Posteriormente, en resúmenes informativos, he visto ese fragmento con ese off en varias ocasiones. De lo que se deduce que, para los recopiladores de resúmenes informativos, ese fragmento no es la metáfora de un fracaso informativo, si no más bien un éxito. Glups.
-EL ÉXITO DEL GÉNERO OH-DIOS-MÍO. Las interrupciones, informativamente, no aportan nada. Aportan Oh-Dios-mío. O, en el siglo, collons. Sirven, no obstante, como jalón. Sirven para decir que el incendio que ves es, en verdad, enorme. Que si no, no interrumpirían la programación. Si no tienes más información -generalmente, un incendio grande tardas en describirlo lo que tardas en decir, mira, mamá, un incendio grande-, el tiempo se rellana con sentimientos, captatio atentione y estados de ánimo –Oh-Dios-mío no explica nada, salvo el estado de ánimo del locutor, un hombre que no sabe lo que está describiendo- De lo que se deduce que la interrupción es un género informativo que no aporta nada, informativamente hablando. Su progresivo éxito planetario –y su éxito español si paliativos-, ilustra una manera de recibir y, fundamentalmente, emitir, información.
-OH-DIOS-MÍO SIGNIFICA ¿NADA? Les deseo un buen fin de semana. Si, por casualidad, el Papa aún está agocinando en las próximas horas, les propongo este juego –quizás el menos macabro de cuantos les propondrán las teles-. Cuando vean la programación interrumpida, con cámara fija apuntando a la Plaza de San Pedro, bajen al mínimo el volumen de su aparato, y sustituyan el off de la cadena por este otro: Oh, Dios mío, Oh, Dios, mío, Oh, etc. Verán que, informativamente, no cambia nada. Humm. Prueben a hacer lo mismo cuando emitan información sobre las elecciones vascas. Igual también funciona.
-LA INTERRUPCIÓN, ESE PEASO DE GÉNEROL ESPNIOL, JARL. Ayer por la noche interrumpieron las programaciones televisivas para enchufar lo del Papa. No todas. Hubo, al menos desde mi Estado Federal televisivo, dos excepciones. A saber: a) TV3, la única cosa peninsular con aspecto de BBC. Ha interrumpido en pocas ocasiones su programación. Ni siquiera el 11-M, día en el que se comportó como una tele pública en un país democrático cuando hay atentado ganso. B) Los canales que tenían programa rosa. De lo que se deduce que, si estabas emitiendo en rosa –es decir, si estabas interrumpiendo la programación-, no hacía falta volverla a interrumpir. La cosa de interrumpir la programación es un invento Brunete. Y proto-Brunete. Hablando con los mayores, la primera vez que se interrumpió la programación por aquí abajo fue cuando el alunizaje –no se interrumpió, que se prorrogó hasta las tantas; fue una barra libre de tele, de lo que se deduce que una interrupción de la programación es, a lo bestia, una barra libre de tele por parte del emisor-. La segunda ocasión fue con motivo de otro viaje espacial. El de Carrero. La/s tercera/s fue con ocasión de la agonía papal y muerte de Franco –se emitió a tiempo real su degradación física, en lo que tal vez fue el primer precedente español de La Casa de tu Vida-. La cripto-Transi pura y dura fue interrumpida televisivamente por Suárez y Martín Villa, que respectivamente proclamaron la barra libre para vender el producto Transi, vender el producto UCD y dimitir –caso Suárez-, y anunciar el secuestro del mes, las grandes derrotas de ETA y subirse las gafas cada punto y seguido –Villa-. La Siguiente Edad de Oro de la barra libre / interrupción fue con el PP y tras la tregua de ETA. Coincidiendo con cada asesinato, las programaciones de TVE y el resto de canales de la Brunete –o del resto de canales sin un discurso formado ante el Brunete way of life-, interrumpían la programación, ponían una cámara en plano fijo ante el fiambre –en lo que posiblemente fuera una falta de respeto absoluto-, y endiñaba una barra libre de declaraciones de periodistas y políticos brunetescos, que fabricaban la ecuación ETA = todoquisque, salvo el PP. El 11-M, en ese sentido, fue, si bien la gran barra libre de la historia de la televisión por aquí abajo, un día normal con fiambre. Es decir, un día consagrado a la apropiación de cadáveres. En este caso, 200. El día, empero, emblemático de las interrupciones, el día en el que se codificó la interrupción como género contemporáneo cargado de futuro fue, me temo, el 11-S. Aquel fue, el día en el que se inventó y pulió el concepto que resume el sentido y el género periodístico denominado interrupción. Fue el día en el que nació el concepto Oh-Dios-mío. No se vayan, amiguitos.
-EL CONCEPTO DÍOS-MÍO. EL 11-S nadie sabía lo que pasaba. Y eso era lo que pasaba. De hecho, se tardó muchas horas de emisión -de torres ardiendo en directo- hasta saber que se trataba de a) un atentado, con b) aviones. Lo que explica que las cámaras no estaban retransmitiendo un atentado. Estaban retransmitiendo un incendio. Es decir, hasta cierto punto, un espectáculo curioso, que no transcendental. No retransmitían el asesinato del Archiduque en Sarajevo. Retransmitían, para entendernos, el hundimiento del Titanic. Es más, en lo que es una metáfora de la utilidad informativa de la cámara fija interrumpiendo la programación, el segundo avión impactó ante las narices de millones de espectadores y del comentarista de A-3 –el canal que yo estaba viendo en aquel instante-, sin que nos enteráramos. Sólo vimos una explosión. El presentador, en ese momento, no entendía nada, como todo el mundo. Y, lo más importante, sabía lo mismo que todo el mundo. En ese momento, haciendo uso de mis conocimientos y de mi formación intelectual, yo opté por decir “collons”. El locutor optó por otra alocución extraordinariamente parecida. Dijo “Oh, Diós mío”. Y lo repitió chorrocientas veces. Posteriormente, en resúmenes informativos, he visto ese fragmento con ese off en varias ocasiones. De lo que se deduce que, para los recopiladores de resúmenes informativos, ese fragmento no es la metáfora de un fracaso informativo, si no más bien un éxito. Glups.
-EL ÉXITO DEL GÉNERO OH-DIOS-MÍO. Las interrupciones, informativamente, no aportan nada. Aportan Oh-Dios-mío. O, en el siglo, collons. Sirven, no obstante, como jalón. Sirven para decir que el incendio que ves es, en verdad, enorme. Que si no, no interrumpirían la programación. Si no tienes más información -generalmente, un incendio grande tardas en describirlo lo que tardas en decir, mira, mamá, un incendio grande-, el tiempo se rellana con sentimientos, captatio atentione y estados de ánimo –Oh-Dios-mío no explica nada, salvo el estado de ánimo del locutor, un hombre que no sabe lo que está describiendo- De lo que se deduce que la interrupción es un género informativo que no aporta nada, informativamente hablando. Su progresivo éxito planetario –y su éxito español si paliativos-, ilustra una manera de recibir y, fundamentalmente, emitir, información.
-OH-DIOS-MÍO SIGNIFICA ¿NADA? Les deseo un buen fin de semana. Si, por casualidad, el Papa aún está agocinando en las próximas horas, les propongo este juego –quizás el menos macabro de cuantos les propondrán las teles-. Cuando vean la programación interrumpida, con cámara fija apuntando a la Plaza de San Pedro, bajen al mínimo el volumen de su aparato, y sustituyan el off de la cadena por este otro: Oh, Dios mío, Oh, Dios, mío, Oh, etc. Verán que, informativamente, no cambia nada. Humm. Prueben a hacer lo mismo cuando emitan información sobre las elecciones vascas. Igual también funciona.
viernes, abril 01, 2005
LA CORRUPCIÓN COMO PAISAJE
Cenorrio con un señor votante de la derecha civilizada –esa cosa que sólo existe en los mercados vasco y catalán; corríjanme-. El señor, divertido y con juego de piernas, es empresario. Hablamos de su trabajo. Fabrica un producto que, me dice, es el mejor de su categoría en el mercado. Se debería vender como polos. Pero para venderlo debe pagar comisiones a sus clientes. Me explica que nunca jamás le han negado una comisión cuando la ha ofrecido a un jefe de compras. Me explica que, las más de las veces, hasta que no sale el tema de la comisión, no cierra una venta. Lo normal, lo estipulado por el mercado de la oferta y la demanda de la comisión, es el 10%. Toma moreno. “Por eso me sorprende que se hable del pago del 3% de comisiones en el ámbito de la construcción. Con los márgenes que deja ese negocio, las comisiones deben de ser del 20% o del 30%”. “Encuentro más raro que se hable de comisiones del 3% que no de comisiones a secas, ¿Por qué ese interés en especificar un 3%?”.
Otro cenorrio. Y, tal vez, el mismo tema. Quedo con un amigote poeta y hablamos de chorrocientas cosas. Una de ellas es Lucía Etxebarría. Sinopsis. Es una escritora mala –algo legítimo-, y uno de los estandartes de la Cultura de la Transi –algo también legítimo-. Nos dedicamos a reconstruirla –algo exótico, pero también legítimo-. Proceso de reconstrucción, grandes hits: luego de hacerse novelista fue y se hizo poeta. La revista Interviú publicó que su libro de poemas era un plagio descomunal de Antonio Colinas. La señorita argumentó que la cosa no era plagio, que era intertextualidad, homenaje, o algo así. Uno hace intertextualidad, homenaje, o algo así con billetes de dólar, y el FBI lo mete en Sing-Sing por falsificación. En todo caso, la intertextualidad, homenaje o algo así, en otra cultura, le hubiera costado a la escritora el exilio al mundo de las tinieblas. Aquí le supuso el Planeta y, hace cuatro días, un premio de poesía. Hace poco inauguró un ciclo de poesía en mi ciudad. Inciso que no viene al tema, pero que ya vendrá otro día. Quizás todo este currículo ilustra que el escritor español puede ser lo que quiera o lo que pueda, salvo no mediático. Un escritor corrupto en otra cultura está abocado a la marginalidad. Aquí, se deduce, la marginalidad consiste en no ser mediático. Definición de mediático: un escritor, en un país donde no se lee, es aquel que reconocen como escritor los no lectores. Para ser mediático no hace falta escribir libros. Los copias y a tomar por XXXX. Fin del inciso.
Hola. Esto debería ser el párrafo en el que recojo todo el lío y lo dispongo en una secuencia lógica. Deséenme suerte. Ahí va. No sabemos nada del tema comisiones. La clase política habló en su día de un 3%. Ahora está callada al 100%. Ellos fueron la fuente y ellos son el grifo cerrado. Nuestra cultura no tiene recursos, por lo visto, para humedecer el asunto. El tema del plagio de la poeta que hacía homenajes a gogó tampoco lo sacó a la luz nuestra cultura, sino un mecanismo que ilustra de qué va nuestra cultura. La denuncia y las pruebas llegaron por Internet a Interviú –igual, las mandó la mamá del poeta homenajeado-. Es decir, no hubo ningún control crítico a ese libro –que igual, hasta ese momento se vendía como polos; y que igual, luego, pues más-. Posteriormente al caso de la cosa, no ha habido ningún acuse de recibo de todo ese escándalo en la trayectoria de la escritora. Ha ganado varios premios. Uno de ellos, la Primitiva de la literatura española, otorgado por un jurado -jurado = controladores-, compuesto por algunos de mis profesores universitarios más admirados. Personas de una trayectoria intelectual bestia y honesta que, una vez al año, cuando salen de sus bibliotecas y acceden a la Capilla Sextina de la Cultura de la Transi, deciden mirar para otro lado. Nuestra cultura, snif, es incapaz de ejercer control sobre nada de lo que observa. Por eso, decorosamente, opta por no observar nada.
Vaya. Me he leído todo esto y sueno a pollo moralista. De lo que deduzco que, en efecto, lo soy. Por lo que igual sería conveniente definir lo que considero moralidad y la moralidad que les voy a verter en este blog a lo largo de 12 meses. La moralidad es aquello que, sea lo que sea, sólo se produce de cintura para arriba.
Otro cenorrio. Y, tal vez, el mismo tema. Quedo con un amigote poeta y hablamos de chorrocientas cosas. Una de ellas es Lucía Etxebarría. Sinopsis. Es una escritora mala –algo legítimo-, y uno de los estandartes de la Cultura de la Transi –algo también legítimo-. Nos dedicamos a reconstruirla –algo exótico, pero también legítimo-. Proceso de reconstrucción, grandes hits: luego de hacerse novelista fue y se hizo poeta. La revista Interviú publicó que su libro de poemas era un plagio descomunal de Antonio Colinas. La señorita argumentó que la cosa no era plagio, que era intertextualidad, homenaje, o algo así. Uno hace intertextualidad, homenaje, o algo así con billetes de dólar, y el FBI lo mete en Sing-Sing por falsificación. En todo caso, la intertextualidad, homenaje o algo así, en otra cultura, le hubiera costado a la escritora el exilio al mundo de las tinieblas. Aquí le supuso el Planeta y, hace cuatro días, un premio de poesía. Hace poco inauguró un ciclo de poesía en mi ciudad. Inciso que no viene al tema, pero que ya vendrá otro día. Quizás todo este currículo ilustra que el escritor español puede ser lo que quiera o lo que pueda, salvo no mediático. Un escritor corrupto en otra cultura está abocado a la marginalidad. Aquí, se deduce, la marginalidad consiste en no ser mediático. Definición de mediático: un escritor, en un país donde no se lee, es aquel que reconocen como escritor los no lectores. Para ser mediático no hace falta escribir libros. Los copias y a tomar por XXXX. Fin del inciso.
Hola. Esto debería ser el párrafo en el que recojo todo el lío y lo dispongo en una secuencia lógica. Deséenme suerte. Ahí va. No sabemos nada del tema comisiones. La clase política habló en su día de un 3%. Ahora está callada al 100%. Ellos fueron la fuente y ellos son el grifo cerrado. Nuestra cultura no tiene recursos, por lo visto, para humedecer el asunto. El tema del plagio de la poeta que hacía homenajes a gogó tampoco lo sacó a la luz nuestra cultura, sino un mecanismo que ilustra de qué va nuestra cultura. La denuncia y las pruebas llegaron por Internet a Interviú –igual, las mandó la mamá del poeta homenajeado-. Es decir, no hubo ningún control crítico a ese libro –que igual, hasta ese momento se vendía como polos; y que igual, luego, pues más-. Posteriormente al caso de la cosa, no ha habido ningún acuse de recibo de todo ese escándalo en la trayectoria de la escritora. Ha ganado varios premios. Uno de ellos, la Primitiva de la literatura española, otorgado por un jurado -jurado = controladores-, compuesto por algunos de mis profesores universitarios más admirados. Personas de una trayectoria intelectual bestia y honesta que, una vez al año, cuando salen de sus bibliotecas y acceden a la Capilla Sextina de la Cultura de la Transi, deciden mirar para otro lado. Nuestra cultura, snif, es incapaz de ejercer control sobre nada de lo que observa. Por eso, decorosamente, opta por no observar nada.
Vaya. Me he leído todo esto y sueno a pollo moralista. De lo que deduzco que, en efecto, lo soy. Por lo que igual sería conveniente definir lo que considero moralidad y la moralidad que les voy a verter en este blog a lo largo de 12 meses. La moralidad es aquello que, sea lo que sea, sólo se produce de cintura para arriba.
jueves, marzo 31, 2005
EN FORMA CON LA CULTURA BRUNETE
-SIMILITUDES ENTRE EL PAPA DE ROMA Y UNA LISTA ELECTORAL ILEGALIZADA VASCA. En el momento en el que escribo estas líneas el Papa está como pajarito. Intenta hablar en público y las palabras no le salen. Como una miss venezolana cuando gana el título. La sensación es que al Papa le quedan dos telediarios –una medida aleatoria; si le quedaran dos días de vida y Urdaci aún dirigiera los telediarios, le quedarían chorrocientos telediarios-. Pero el caso es que, pase lo que pase, dentro de un año, dos, cien, mil, seguirá habiendo Papa. Algo que no ocurrirá, snif, con las misses venezolanas. Ni, posiblemente, con Venezuela. Es más, ahora, cuando lo ves agonizando a tiempo real por la tele, comprendes que un Papa enclenque, que no puede hablar, quizás sólo resalta el poderío del personaje. Un personaje al que no le hace falta hablar o estar cachas, pues siempre va a estar.
El Papa es una imagen potente de la permanencia. Siempre habrá un Papa. Sucede lo mismo, si te fijas, con las listas electorales vascas ilegalizadas. Siempre habrá una. De lo que se deduce que ambos dos fenómenos, responden a un complejo sistema de creencias. En el caso de la lista-electoral-etc, la creencia de que es necesario prohibir partidos, diarios en euskera que han condenado a ETA, o listas electorales en Euskadi para así garantizar la democracia en Euskadi. Las creencias son arbitrarias. Obligan a un anciano a vestirse de blanco, a no morirse cuando se lo pide el cuerpo y a hablar sin poder hablar. Y obligan a pervertir la democracia. Prohibir un partido, aunque ese partido te tire para atrás, es una perversión democrática absoluta. Y un serio precedente. Serio precdente, sinposis: si ETA es un partido, también puede ser dos, o tres. O cuatro. En una sociedad con tráfico de ideas, ese hecho debería haber provocado un serio debate. O, al menos, chistes divertidos. El hecho de que no los haya ilustra que la medida responde, lo dicho, a la lógica del mundo de las creencias, esas cosas que no necesitan debates. Sólo fe. El hecho de que el PSOE 0.2 haya renovado su alianza con esa fe, que se exterioriza prohibiendo listas en el País Vasco, ilustra la fortaleza de esa fe en España. Esa tendencia de la Cultura Brunete, consistente en excepcionalizar el País Vasco para normalizar excepciones ideológicas españolas, justificarlas, camuflarlas en la anormalidad, está cargada de futuro. Es posible imaginar, por tanto, que la Cultura Brunete, a su vez, es un producto cargado de futuro. En su vertiente ultra-nacionalista tiene, al menos, inputs apropiables por el PSOE. El ultra-nacionalismo español, se deduce, es un negociado que implica muchos votantes, al que un partido que aspira a comerse un kiki no puede desatender.
-EL HUEVO DE COLON DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA. Y YA PUESTOS, LA ULTRADERECHA CÓSMICA. La Fundación FAES –un buen invento; en la RFA cada partidete tiene una fundación cuya gran función es darle honor y funciones a su exlíder, de manera que no la líe; la pega de la FAES, que en principio estaba muy bien calculada, es que no hay fundación mundial alguna que pueda dar honor y función a Aznar después del 11-13-M; esa función, esta mañana a primera hora, recae en el PP, un partido con, aparentemente, otro líder, pero que es el único biotopo humano en el que Aznar, cuando entra en una habitación, la gente va y le saluda; fin, uf, de este paréntesis tan ganso-, estrena documental sobre el 11-M. El documental es una formulación de la Cultura Brunete. Cultura Brunete: se sigue apostando por ETA como explicación de todo, pues la Cultura Brunete depende absolutamente de la existencia de ETA y de ampliar el campo semántico ETA a gogó, de manera que se pueda descargar sobre la frente de todo aquel que se quiera. Carod, ZP, Espinete, usted, yo. Para la Cultura Brunete, la democracia es ella. Y lo demás es, tarde o temprano, ETA.
El acto estuvo presidido por antiguos altos funcionarios del ramo cultura durante el aznarato, ejerciendo de intelectual de la Cultura Brunete. Y de la Cultura de la Transi. Es decir, de rostro pertinente, no de mente pertinente, algo, por otra parte, no pertinente tradicionalmente en las culturas Brunete y Transi. Bueno. El caso de la cosa ya no es evaluar la mentira emitida. Existe. Y es llamativa. Tanto que tendríamos que empezar a evaluar su carácter patológico. Los emisores de la mentira, ¿saben que mienten? ¿lo han olvidado? ¿lo han llegado a saber? ¿cuándo supieron que mentían y cuando dejaron de saberlo? El PP se está aproximando a un tema, la meta-mentira, que está resultando difícil de tratar por los medios, que ya tienen suficientes problemas cuando se enfrentan al tradicional tema de la mentira a secas.
Mi lectura de todas esas dinámicas es la que aquí sigue. El PP no miente. El género de la mentira tiene como referente la realidad. Y la realidad ya no es el referente de la ultraderecha española. Es el idealismo. La Cultura Brunete ofrece una formulación de la historia y la realidad españolas ideales, sin fisuras, autosuficientes. Es decir, mitológicas. Es decir, irreales. Los discursos de la ultraderecha española se sitúan en esa órbita. Es curioso, pero ese fenómeno de idealización de la ultraderecha es planetario. Sucede lo mismo en los USA, donde la realidad ya no es una región de la política. Lo es un idealismo nacional y, fundamentalmente, religioso. En los USA y en España, la ultraderecha no miente, mira la realidad por el tercer ojo. Por difícil que pueda parecer, por tanto, el PP es un partido vanguardista, muy conectado con su tiempo.
El Papa es una imagen potente de la permanencia. Siempre habrá un Papa. Sucede lo mismo, si te fijas, con las listas electorales vascas ilegalizadas. Siempre habrá una. De lo que se deduce que ambos dos fenómenos, responden a un complejo sistema de creencias. En el caso de la lista-electoral-etc, la creencia de que es necesario prohibir partidos, diarios en euskera que han condenado a ETA, o listas electorales en Euskadi para así garantizar la democracia en Euskadi. Las creencias son arbitrarias. Obligan a un anciano a vestirse de blanco, a no morirse cuando se lo pide el cuerpo y a hablar sin poder hablar. Y obligan a pervertir la democracia. Prohibir un partido, aunque ese partido te tire para atrás, es una perversión democrática absoluta. Y un serio precedente. Serio precdente, sinposis: si ETA es un partido, también puede ser dos, o tres. O cuatro. En una sociedad con tráfico de ideas, ese hecho debería haber provocado un serio debate. O, al menos, chistes divertidos. El hecho de que no los haya ilustra que la medida responde, lo dicho, a la lógica del mundo de las creencias, esas cosas que no necesitan debates. Sólo fe. El hecho de que el PSOE 0.2 haya renovado su alianza con esa fe, que se exterioriza prohibiendo listas en el País Vasco, ilustra la fortaleza de esa fe en España. Esa tendencia de la Cultura Brunete, consistente en excepcionalizar el País Vasco para normalizar excepciones ideológicas españolas, justificarlas, camuflarlas en la anormalidad, está cargada de futuro. Es posible imaginar, por tanto, que la Cultura Brunete, a su vez, es un producto cargado de futuro. En su vertiente ultra-nacionalista tiene, al menos, inputs apropiables por el PSOE. El ultra-nacionalismo español, se deduce, es un negociado que implica muchos votantes, al que un partido que aspira a comerse un kiki no puede desatender.
-EL HUEVO DE COLON DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA. Y YA PUESTOS, LA ULTRADERECHA CÓSMICA. La Fundación FAES –un buen invento; en la RFA cada partidete tiene una fundación cuya gran función es darle honor y funciones a su exlíder, de manera que no la líe; la pega de la FAES, que en principio estaba muy bien calculada, es que no hay fundación mundial alguna que pueda dar honor y función a Aznar después del 11-13-M; esa función, esta mañana a primera hora, recae en el PP, un partido con, aparentemente, otro líder, pero que es el único biotopo humano en el que Aznar, cuando entra en una habitación, la gente va y le saluda; fin, uf, de este paréntesis tan ganso-, estrena documental sobre el 11-M. El documental es una formulación de la Cultura Brunete. Cultura Brunete: se sigue apostando por ETA como explicación de todo, pues la Cultura Brunete depende absolutamente de la existencia de ETA y de ampliar el campo semántico ETA a gogó, de manera que se pueda descargar sobre la frente de todo aquel que se quiera. Carod, ZP, Espinete, usted, yo. Para la Cultura Brunete, la democracia es ella. Y lo demás es, tarde o temprano, ETA.
El acto estuvo presidido por antiguos altos funcionarios del ramo cultura durante el aznarato, ejerciendo de intelectual de la Cultura Brunete. Y de la Cultura de la Transi. Es decir, de rostro pertinente, no de mente pertinente, algo, por otra parte, no pertinente tradicionalmente en las culturas Brunete y Transi. Bueno. El caso de la cosa ya no es evaluar la mentira emitida. Existe. Y es llamativa. Tanto que tendríamos que empezar a evaluar su carácter patológico. Los emisores de la mentira, ¿saben que mienten? ¿lo han olvidado? ¿lo han llegado a saber? ¿cuándo supieron que mentían y cuando dejaron de saberlo? El PP se está aproximando a un tema, la meta-mentira, que está resultando difícil de tratar por los medios, que ya tienen suficientes problemas cuando se enfrentan al tradicional tema de la mentira a secas.
Mi lectura de todas esas dinámicas es la que aquí sigue. El PP no miente. El género de la mentira tiene como referente la realidad. Y la realidad ya no es el referente de la ultraderecha española. Es el idealismo. La Cultura Brunete ofrece una formulación de la historia y la realidad españolas ideales, sin fisuras, autosuficientes. Es decir, mitológicas. Es decir, irreales. Los discursos de la ultraderecha española se sitúan en esa órbita. Es curioso, pero ese fenómeno de idealización de la ultraderecha es planetario. Sucede lo mismo en los USA, donde la realidad ya no es una región de la política. Lo es un idealismo nacional y, fundamentalmente, religioso. En los USA y en España, la ultraderecha no miente, mira la realidad por el tercer ojo. Por difícil que pueda parecer, por tanto, el PP es un partido vanguardista, muy conectado con su tiempo.
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