Hola. Les dije que el otro día me fui de bodorrio. Bien, esta historia empieza en el bodorrio aquel. Bueno, empieza varios años antes, si bien, a su vez, empieza muchos años antes de esos años antes. Por lo que a este relato le afecta, en todo caso, empieza en la boda, mientras el DJ hace sonar Franky goes Medina, y mi hermano y yo nos miramos al careto, y yo abro la boca de la cara y le digo: “¿te acuerdas de una canción tristes que tenías grabada en una cinta cuando éramos pequeños?”. Y mi hermano va y me dice: “Sí”.
-HISTORIA DE UNA CINTA. Mi hermano era de aquellos pollos que grababan en el cassette canciones de la radio. Un día grabó una canción extraña. Bueno, grabó media canción, que luego se acabó la cinta. La canción era un bucle, que iba repitiendo una estructura paralela. Trataba de una separación o una ruptura. Los separados / ruptureados, se comunicaban a través de su sombra en el suelo, de vez en cuando, cuando se cruzaban por la acera, me parece recordar. La canción era en inglés. La voz que la cantaba era extrañísima. Era una voz femenina que no llegaba a los agudos, rota, pero dulce. Nos fascinó aquella canción. La escuchamos miles de veces. Pero sólo nos hemos preguntado por esa canción miles de años después. En una boda. Mi hermano prosigue con su respuesta. “Sí”. Y, luego: “Era la banda sonora de una peli guarra. Histoire d’Ô, creo”.
-HISTORIA DE LA HISTORIA DE UNA CINTA. Cuando acaba el bodorrio me voy a Google. Busco Histoire d’Ô. Nada. Unas horas más tarde, me llega un mensaje de mi hermano. También ha estado en Google DF. “Que no era Histoire d’Ô. Que era Madame Claude”. Y que la canción, una composición de Serge Gainsbourg, la canta Jane Birkin. Me suena. Busco. Me sale una historia fabulosa. Que empieza así. Serge Gainsbourg era un chansonnier resultón. Jane Birkin, a su vez, era una londinense frágil. Se casó muy joven con el compositor de una banda sonora de una peli de james Bond. Supongo que por defecto profesional. Birkin tenía un qué de chica Bond de los 60’s, cuando las chicas Bond no comían. Separada a los cuatro días, trabaja en Blow-Up, de Antonioni. Se come el mundo. Un productor la contrata para otra peli Pop, que protagonizará junto con Gainsbourg. Durante el rodaje, se enrollan. Ella, poseída por una belleza absoluta y extraña, tiene 20 añitos. Él, que tiene 40 tacos, abandona a su novia de entonces –Brigitte Bardot, toma moreno-. No se puede negar que la pareja tenía cierta química. La pareja es como los sombreros. Hay gente que le queda bien. A ellos les quedaba bien. Graban juntos un tema que él había compuesto para cantar con BB. Je t’aime, moi non plus. Que se come el mundo. En la canción, propiamente, Birkin no canta, gime. De una forma muy rara. Que es tal vez lo que nos llamó la atención a mi hermano y a mí de aquella otra canción. Aquella otra canción, por cierto, es la antesala de la ruptura entre Birkin y Gainsbourg. Durante años, la pareja es un producto acabado que canta extrañas canciones de amor. Como Víctor Manuel & Ana Belén, o Enrique & Ana. Pero más meditado y en francés. Cuando se separan, él es un señor mayor, y ella una treinteañera imponente. Él sigue componiendo para ella. A través de canciones de amor que explican una historia de amor que no puede llevarse a término. Él murió en los 80’s. Antes, por lo visto, se había ido a la mierda. Pero con cierto estilo envidiable.
-HISTORIA DE LA HISTORIA DE LA HISTORIA DE UNA CINTA. La canción que nos ocupa se llama Yesterday yes is a day. Es una canción que no existe mucho. Por lo que sea, es una canción de culto en japón. Hoy mismo me la he comprado, en Japón. No se encuentra en yutube. Si quieren escucharla, váyanse a Japón. Escucharán sólo un trozo, como yo cuando era pequeño. Si quieren ver a la Birkin cantando con esa misma voz, pero otra canción, deténganse aquí. No es lo mismo, pero da el pego. Yesterday yes, etc. es una canción frágil. Ahora que la he recuperado, sé que es la banda sonora de una infancia frágil, compartida con mi hermano. Pero intuyo que me ha acompañado en más ámbitos. En estos días que me ha vuelto a acompañar he recordado a mujeres frágiles, con las que sólo me hablo a través de nuestras sombras. Me he acordado de ella, estirada en la cama, riendo y poniéndose crema hidratante en sus piernas bellas y frágiles, piernas Birkin, que apoyaba contra la pared, de aquella manera tan divertida. Mucho antes de que desapareciera. La fragilidad, en fin y como su nombre indica, mata.
-HISTORIA DE LA MEMORIA. Bueno. Les he explicado varias historias. Les he explicado varias heridas de la memoria. Les he explicado como la memoria son tatuajes extraños, que te unen a tu hermano y, de forma distinta, a otras personas. Les he explicado, en fin, el funcionamiento de la memoria, a través de un mini-proceso de recuperación de la memoria, tal y como es el género. El género consiste en llenar un vacío de la memoria mediante la búsqueda de información, y una vez rellenado ese vacío, leer tu biografía propia y colectiva. Lo colectivo, en memoria, a veces entraña un grupo muy pequeño. Tu, tu hermano y pocas personas más. Lo colectivo y lo personal, en memoria, es algo que puede ser muy cutre. Una canción que te explica kilómetros de memoria, así, puede ser la banda sonora de una peli guarri.
La recuperación de la memoria que no siga esta u otra estructura parecida, me temo que no es recuperación de la memoria. Es oficialización de la historia. La recuperación de la memoria que no permite lecturas individuales, que no permite descubrir la suciedad y el fracaso, que no permite descubrir, por ejemplo, que tu canción favorita es de una peli porno, es un proceso de oficialización de la memoria. La Ley de Memoria Histórica, una ley que no permite investigar crímenes, ponerles nombres ni diferenciar entre crimen común, crimen político y crimen de Estado, es eso. Jamás impedirá descubrir una canción triste que modula alguna región de tu vida. Jamás permitirá saber en qué se relaciona tu vida –o, snif, tu Estado-, con lo que pasó hace 70 años. Pasó un genocidio. Algo que sólo se puede oficializar con juicios, no con leyes para fabricar una memoria que impida juicios. Evita esa cosa tan incómoda que ofrece la memoria, organizar los recuerdos, valorarlos.
martes, marzo 27, 2007
lunes, marzo 26, 2007
EL TIEMPO
Hola. Esta entrada, articulete o como se llame, se titula el tiempo. Pero podría titularse el culo. Para acabarlo de liar, aparentemente va sobre el baile de moda. El baile de moda de esta mañana a primera hora se llama Booty Meat. Los caballeros lo bailan como siempre. Es decir, como pueden. Las señoritas, en lo que es el signo de identidad del baile, lo bailan moviendo el culo. Únicamente. Se dice rápido. Parece simple. Pero el resultado es incomprensible. Se orientarán mejor si ven un fiestorro del ramo Booty Meat. Cuidadín. Ahí va. No digan que no les avisé. Aparten las criaturas. Alehop.
Uno ve bailar Booty Meat y, lo dicho, supone que la cosa Booty Meat consiste en mover el final de la espalda con cierta habilidad. Eso requiere mucho tiempo. De hecho, bailar Boody etc. requiere una inversión de tiempo ingente, dale que te pego con el Boody etc en el dormitorio, mientras papá y mamá creen que estás haciendo los deberes. La usuaria de Boody etc., a su vez, no puede practicar y perfeccionar los movimientos frente al espejo, porque por mucho que te mires a un espejo de frente, el espejo jamás te devuelve la imagen de tu culo. Practica así ante una cámara de vídeo, o ante una amiguita, que le aguanta el telefonino. Youtube está repleto de chicas que practican Boody etc. en la soledad de su dormitorio. Pero es que lleno. Hay decenas de chicas. Centenares. Tal vez millones. Hay, incluso, hasta chicas blancas, que por definición tienen menos booty y menos aún meat para darle al asunto.
Gracias a youtube y todas esas pelis de culos sabemos que el Boody etc., no consiste en lo que aparenta. Aparenta consistir en irte a un fiestorro y dejar a todo el mundo haciendo chirivitas mientas mueves el pandero. Pero en realidad consiste en no irte a un fiestorro y pasarte horas en tu habitación. Y horas. Y horas. Y horas. Lo que es un indicio que indica que bailar –Boddy etc,, o el chotis-, es un acto público. Y cualquier acto público lucido requiere cierta inversión de tiempo para su preparación. La política española, ahora que lo pienso, consiste en un tanto por ciento muy alto en la celebración de actos públicos. Declaraciones, posicionamientos, elaboración de capillitas con velas, manifestaciones de 456.000.000 millones de manifestantes, boicots a productos y a medios de comunicación. Se podría pensar que tanta escenografía ocupa mucho tiempo. Pero en realidad, como ya sabemos gracias al Booty Meat, ocupa mucho más tiempo incluso de lo que uno puede calcular.
¿En qué consiste todo ese tiempo que no se ve? ¿Cual es la ideología que los señores de la calle practican en su dormitorio, preparando la próxima movida pública durante horas y horas? Tanto tiempo invertido, ¿en qué suerte de Booty etc. culminará? Si viéramos pelis de esas personas preparando en su dormitorio la aparición pública de cada sabadete, ¿qué veríamos? Personas que pierden tanto tiempo en su dormitorio y, posteriormente, en los guateques de Booty Meat derechista, ¿están dispuestas a seguir perdiendo? ¿Durante cuanto tiempo?
Uno ve bailar Booty Meat y, lo dicho, supone que la cosa Booty Meat consiste en mover el final de la espalda con cierta habilidad. Eso requiere mucho tiempo. De hecho, bailar Boody etc. requiere una inversión de tiempo ingente, dale que te pego con el Boody etc en el dormitorio, mientras papá y mamá creen que estás haciendo los deberes. La usuaria de Boody etc., a su vez, no puede practicar y perfeccionar los movimientos frente al espejo, porque por mucho que te mires a un espejo de frente, el espejo jamás te devuelve la imagen de tu culo. Practica así ante una cámara de vídeo, o ante una amiguita, que le aguanta el telefonino. Youtube está repleto de chicas que practican Boody etc. en la soledad de su dormitorio. Pero es que lleno. Hay decenas de chicas. Centenares. Tal vez millones. Hay, incluso, hasta chicas blancas, que por definición tienen menos booty y menos aún meat para darle al asunto.
Gracias a youtube y todas esas pelis de culos sabemos que el Boody etc., no consiste en lo que aparenta. Aparenta consistir en irte a un fiestorro y dejar a todo el mundo haciendo chirivitas mientas mueves el pandero. Pero en realidad consiste en no irte a un fiestorro y pasarte horas en tu habitación. Y horas. Y horas. Y horas. Lo que es un indicio que indica que bailar –Boddy etc,, o el chotis-, es un acto público. Y cualquier acto público lucido requiere cierta inversión de tiempo para su preparación. La política española, ahora que lo pienso, consiste en un tanto por ciento muy alto en la celebración de actos públicos. Declaraciones, posicionamientos, elaboración de capillitas con velas, manifestaciones de 456.000.000 millones de manifestantes, boicots a productos y a medios de comunicación. Se podría pensar que tanta escenografía ocupa mucho tiempo. Pero en realidad, como ya sabemos gracias al Booty Meat, ocupa mucho más tiempo incluso de lo que uno puede calcular.
¿En qué consiste todo ese tiempo que no se ve? ¿Cual es la ideología que los señores de la calle practican en su dormitorio, preparando la próxima movida pública durante horas y horas? Tanto tiempo invertido, ¿en qué suerte de Booty etc. culminará? Si viéramos pelis de esas personas preparando en su dormitorio la aparición pública de cada sabadete, ¿qué veríamos? Personas que pierden tanto tiempo en su dormitorio y, posteriormente, en los guateques de Booty Meat derechista, ¿están dispuestas a seguir perdiendo? ¿Durante cuanto tiempo?
sábado, marzo 24, 2007
LA FAMIGLIA
Hola. Me he ido a las Quimbambas, a la boda de mi prima Miriam. Familia a gogó, etc. Si no he vuelto en 5 minutos, llamen a la OMS. Ya les explicaré. En otro orden de cosas, se me ha ocurrido una cadena lógica que puede resultar divertida. La cuelgo mañana, a ver qué. Bueno. De cabeza a la boda. Socorro.
viernes, marzo 23, 2007
LA ESPECIALIZACION
Hola. Mírense estas imágenes. A partir del momento 0:55, que lo demás no vale un pito. Se trata de entrevistas in situ, después del atentado a Carrero. Vamos, de entrevistas de tema político rodadas durante una dictadura. Es decir, sometidas a control férreo.
Cuando las he visto me ha sorprendido varias cosas. Por ejemplo, la cosa a). Cosa a): el periodista campa a su bola por la zona 0. Hoy, si hiciera eso, los chicos de CSI le harían una cara nueva. Esa actitud de viva-la-pepa refleja, en cualquier caso, cierta inocencia, cierto desconocimiento del tema, cierta ausencia de reglas ante el tema. Cosa b): las entrevistas son bastante campechanas. Parece que los entrevistados disponen de cierto control sobre sus declaraciones. Hasta que uno se fija en que en todas las declaraciones aparece un par de números de los grises a la vera. Cosa c): lo declarado. Los declarantes no hablan de nada abstracto, no realizan propaganda. Hablan de sí mismos. De su coche o de su pijama. Hablan, por otra parte, con un tono en las antípodas de la tragedia. Alguno, incluso, se troncha de lo que dice. En ningún caso, empero, hablan de sentimientos, de proyectos colectivos, de posicionamientos de tribu. ¿Por qué? Ni idea. Quizás por a). Quizás por b). Quizás porque se habla desde una dictadura, y la dictadura no sabía como emitir lo que emitía. O no podía hacerlo de otra manera. Ni idea.
Comparen esas declaraciones y esas caras con la retahíla de caras y declaraciones que aparecen en época contemporánea en un atentado. Son diferentes. Diferencias en la cosa a): el periodista sabe donde estar y donde no estar. En la cosa b): las entrevistas están más codificadas. Son todo menos campechanas, se emiten desde un rostro y una expresión determinadas. En la cosa c): las declaraciones tienden a cierta abstracción. O bien sentimental o bien ideológica. Nadie habla ya de su coche o su pijama. Se habla desde cosas más colectivas y amplias que un coche o un pijama.
El asesinato es un hecho incomprensible. Cuando alguien se pela a alguien le quita todo lo que tiene y lo que tendrá. El asesinato es la última frontera. Cuando uno contempla un asesinato se queda de pasta de moniato. No obstante, sorprende que lo que se emite hoy al respecto, se haga desde un criterio muy unificado y estrecho de lo que es el género. De lo que se deduce que el tratamiento de atentados es, hoy en día, un género. Es decir, responde a cierta especialización cultural, inexistente a principios de los 70’s.
Toda especialización requiere especialistas. Los especialistas son profesionales. La profesionalización del tema ha repercutido en la creación de profesionales en la clase periodística, en la clase política –glups-, y entre la ciudadanía, que sabe lo que deben de pensar y decir ante un atentado. Tanto que, cuando no la ciudadanía no hace y dice lo previsto, se produce crispación, ruptura y griterío en la AVT, posiblemente una asociación-indicio de la especialización y de la profesionalización de las que les hablaba.
Hummmm. Se ha liado con el viaje de ida y –mucho más- con el de vuelta de Otegi a Madrid, un día después, por cierto, de que en unas declaraciones diera para el pelo al pack lucha-armada. Sorprende, de hecho, tanta beligerancia después de esas declaraciones. Meditación: será difícil acabar con todo esto. Todo esto tiene ya muchos profesionales. Es posible que antes se cierre SEAT y se deje en la calle a sus profesionales, que no cerrar este periodo yuyo, con más profesionales que la SEAT. ETA, me temo, es necesaria para muchos miles de personas. Que, se diría, ahora están en la calle, defendiendo su puesto de trabajo.
Cuando las he visto me ha sorprendido varias cosas. Por ejemplo, la cosa a). Cosa a): el periodista campa a su bola por la zona 0. Hoy, si hiciera eso, los chicos de CSI le harían una cara nueva. Esa actitud de viva-la-pepa refleja, en cualquier caso, cierta inocencia, cierto desconocimiento del tema, cierta ausencia de reglas ante el tema. Cosa b): las entrevistas son bastante campechanas. Parece que los entrevistados disponen de cierto control sobre sus declaraciones. Hasta que uno se fija en que en todas las declaraciones aparece un par de números de los grises a la vera. Cosa c): lo declarado. Los declarantes no hablan de nada abstracto, no realizan propaganda. Hablan de sí mismos. De su coche o de su pijama. Hablan, por otra parte, con un tono en las antípodas de la tragedia. Alguno, incluso, se troncha de lo que dice. En ningún caso, empero, hablan de sentimientos, de proyectos colectivos, de posicionamientos de tribu. ¿Por qué? Ni idea. Quizás por a). Quizás por b). Quizás porque se habla desde una dictadura, y la dictadura no sabía como emitir lo que emitía. O no podía hacerlo de otra manera. Ni idea.
Comparen esas declaraciones y esas caras con la retahíla de caras y declaraciones que aparecen en época contemporánea en un atentado. Son diferentes. Diferencias en la cosa a): el periodista sabe donde estar y donde no estar. En la cosa b): las entrevistas están más codificadas. Son todo menos campechanas, se emiten desde un rostro y una expresión determinadas. En la cosa c): las declaraciones tienden a cierta abstracción. O bien sentimental o bien ideológica. Nadie habla ya de su coche o su pijama. Se habla desde cosas más colectivas y amplias que un coche o un pijama.
El asesinato es un hecho incomprensible. Cuando alguien se pela a alguien le quita todo lo que tiene y lo que tendrá. El asesinato es la última frontera. Cuando uno contempla un asesinato se queda de pasta de moniato. No obstante, sorprende que lo que se emite hoy al respecto, se haga desde un criterio muy unificado y estrecho de lo que es el género. De lo que se deduce que el tratamiento de atentados es, hoy en día, un género. Es decir, responde a cierta especialización cultural, inexistente a principios de los 70’s.
Toda especialización requiere especialistas. Los especialistas son profesionales. La profesionalización del tema ha repercutido en la creación de profesionales en la clase periodística, en la clase política –glups-, y entre la ciudadanía, que sabe lo que deben de pensar y decir ante un atentado. Tanto que, cuando no la ciudadanía no hace y dice lo previsto, se produce crispación, ruptura y griterío en la AVT, posiblemente una asociación-indicio de la especialización y de la profesionalización de las que les hablaba.
Hummmm. Se ha liado con el viaje de ida y –mucho más- con el de vuelta de Otegi a Madrid, un día después, por cierto, de que en unas declaraciones diera para el pelo al pack lucha-armada. Sorprende, de hecho, tanta beligerancia después de esas declaraciones. Meditación: será difícil acabar con todo esto. Todo esto tiene ya muchos profesionales. Es posible que antes se cierre SEAT y se deje en la calle a sus profesionales, que no cerrar este periodo yuyo, con más profesionales que la SEAT. ETA, me temo, es necesaria para muchos miles de personas. Que, se diría, ahora están en la calle, defendiendo su puesto de trabajo.
jueves, marzo 22, 2007
OTEGI-SUTRA
Escucho los berridos por lo de Otegi de ayer. Por lo visto, nuevamente, se ha disuelto el Estado de Derecho y, por el mismo precio, todo el pack España. De manera que ahora, según mis cálculos, ya debemos de estar viviendo en España 0.34 Milenium. Menos conseguida, por cierto, que la versión 0.33, en la que no hacía, brrrrr, tanto frío.
Bueno. Meditación. El otro día, hablando con un colega, corresponsal extranjero por aquí abajo, llegamos a la conclusión de que el sello, la prueba del algodón de la existencia o no de la extrema-derecha, aquí y en Lima, es la cosa antisistema. La extrema derecha, vamos, tradicionalmente quiere enviar al garete lo que hay para abogar por otro sistema, más ejecutivo y rapidito en las, glups, gestiones administrativas. El colega defendía que la extrema-derecha española era, por tanto, lo que todo el mundo puede ver como extrema-derecha en su simple vistazo. Yo qué sé. F.E. Por mi parte, yo estaba de acuerdo. Pero con un matiz, difícil de explicar. Cuando F.E. defiende el Estado de Derecho en los mismos términos que el PP, es que está pasando algo extraño.
Y, en efecto, lo que he leído y oído hoy en los medios Brunete sobre la cosa Otegi, no indica que la derecha cachas sea extrema. Lo que exigía no era el cambio del sistema. Era otra demanda más difícil de interpretar e, incluso, de dibujar. Reivindican un Estado de Derecho –gran novedad en esa escuela de pensamiento-, que los malos destruyen, por cierto, cada vez que se aplica el Estado de Derecho, tal y como lo hemos entendido hasta ahora. De lo que se deduce que la gran fricción entre la derecha española y las izquierdas y las derechas no españolas locales, no es por un cambio de sistema. Es por un cambio del concepto Estado-de-Derecho. Un concepto de Estado-de-Derecho que, y he aquí un primer dibujo del fenómeno, tiene tan claro lo que es el Estado y el Derecho que, parece ser, en ocasiones no es necesario un fiscal para dibujar el crimen y el castigo. Un Estado de Derecho que no diferencia, como los párrocos con mucha mili, entre los pecados de pensamiento y de obra. Un Estado de Derecho que parece confundir en algunos tramos el Estado de Derecho con el Estado con leyes. Un Estado de Derecho que parece integrar entre los derechos y deberes a defender conceptos anteriores al Estado de Derecho.
La diferencia entre extrema-derecha y derecha-extrema no es una pijada. Explica un nuevo fenómeno. Cuando alguien, por otra parte, sepa explicarlo.
Hummm. Un dato. Allá arriba Le Pen no está por el cambio de sistema. Está por la aplicación estricta de las leyes de la República. Esta campaña, está siendo el pollo que más trae a colación el palabro República, traducción francesa de lo que aquí abajo llamamos Estado de Derecho.
Bueno. Meditación. El otro día, hablando con un colega, corresponsal extranjero por aquí abajo, llegamos a la conclusión de que el sello, la prueba del algodón de la existencia o no de la extrema-derecha, aquí y en Lima, es la cosa antisistema. La extrema derecha, vamos, tradicionalmente quiere enviar al garete lo que hay para abogar por otro sistema, más ejecutivo y rapidito en las, glups, gestiones administrativas. El colega defendía que la extrema-derecha española era, por tanto, lo que todo el mundo puede ver como extrema-derecha en su simple vistazo. Yo qué sé. F.E. Por mi parte, yo estaba de acuerdo. Pero con un matiz, difícil de explicar. Cuando F.E. defiende el Estado de Derecho en los mismos términos que el PP, es que está pasando algo extraño.
Y, en efecto, lo que he leído y oído hoy en los medios Brunete sobre la cosa Otegi, no indica que la derecha cachas sea extrema. Lo que exigía no era el cambio del sistema. Era otra demanda más difícil de interpretar e, incluso, de dibujar. Reivindican un Estado de Derecho –gran novedad en esa escuela de pensamiento-, que los malos destruyen, por cierto, cada vez que se aplica el Estado de Derecho, tal y como lo hemos entendido hasta ahora. De lo que se deduce que la gran fricción entre la derecha española y las izquierdas y las derechas no españolas locales, no es por un cambio de sistema. Es por un cambio del concepto Estado-de-Derecho. Un concepto de Estado-de-Derecho que, y he aquí un primer dibujo del fenómeno, tiene tan claro lo que es el Estado y el Derecho que, parece ser, en ocasiones no es necesario un fiscal para dibujar el crimen y el castigo. Un Estado de Derecho que no diferencia, como los párrocos con mucha mili, entre los pecados de pensamiento y de obra. Un Estado de Derecho que parece confundir en algunos tramos el Estado de Derecho con el Estado con leyes. Un Estado de Derecho que parece integrar entre los derechos y deberes a defender conceptos anteriores al Estado de Derecho.
La diferencia entre extrema-derecha y derecha-extrema no es una pijada. Explica un nuevo fenómeno. Cuando alguien, por otra parte, sepa explicarlo.
Hummm. Un dato. Allá arriba Le Pen no está por el cambio de sistema. Está por la aplicación estricta de las leyes de la República. Esta campaña, está siendo el pollo que más trae a colación el palabro República, traducción francesa de lo que aquí abajo llamamos Estado de Derecho.
miércoles, marzo 21, 2007
LA APROPIACIÓN
Hola. Si se fijan, últimamente estoy utilizando youtube a gogó. La cosa parte de cierta malicia. Malicia: no creo que en España haya otra cultura que no sea la de masas. Por lo que utilizo la cultura de masas, en su grado más pop, para vertebrar mensajes, pasando de autores más finos.
La cultura de masas es, básicamente, basura. La basura, no obstante, no es algo necesariamente malo. De hecho, millones de personas viven en/de vertederos. Supongo que no por gusto. Como no es por gusto que me haya remitido a la cultura basura. Es-lo-que-hay, esa frase con la que bendicen la mesa a la hora de comer los señores que viven en vertederos.
La basura, no obstante, está repleta de joyas. Aquí les endiño una, Me gusta. Y les diré por qué me gusta. Me gusta el tono crooner del cantante y de los arreglos orquestales. Pero lo que me vuelve majara, lo que hace que vea con los ojos de ver joyas está basura de los 40 Principales, es una serie de fenómenos que acarician mi alma, produciendo su placer, y que seguidamente les enumero.
1-Me gusta que haya tres grupos de personas esperándose. Las coristas, las saltimbamquis y la chica del chupa-chup. No se sabe lo que esperan. No se sabe por qué se esperan con fastidio, con curiosidad o con indiferencia. No se sabe las razones de todo ese absurdo. Es posible que, simplemente, se estén esperando a ellas mismas. Lo que me remite a una sospecha. El mundo hace años que, simplemente, se espera. Yo mismo, básicamente, espero. A la espera de nada.
2-Me gustan las coristas. No bailan. Caminan. Eso es lo que tenía que hacer una corista según Flo Ziegfeld, el pollo que inventó a finales del XIX en New York la cosa Ziegfeld Follies. Me gusta esa cita en el vídeo. Incluso me hace suponer que alguien que trabajó en la elaboración del vídeo tenía alguna arruga en el cerebro parecida a alguna arruga mía. Veo las coristas y me siento menos solo en mis arrugas.
3-Me gustan las dos coristas que llegan tarde, corriendo sobre sus tacones. He visto miles de veces esa escena en mi vida privada y siempre me ha reconfortado el corazón y me ha hecho olvidar la espera. Antes he dicho que uno no espera nada. Posiblemente lo único que espera -o lo único que halla-, son esos pequeños momentos de perplejidad y alegría.
Como ven, me gusta esa basura. Básicamente porque me la he apropiado y me la he interpretado. Lo que, a su vez, es una característica de la cultura de masas. Cualquier objeto abandonado en la cultura de masas está abandonado a su interpretación. Lo que es chachi. Pero también a su apropiación. Lo que puede ser mucho menos chachi y, si me fuerzan, piruli. En una cultura sin ponderación ante la cultura de masas, en la que sólo existe la cultura de masas ,es muy fácil apropiarse de lo que sea. Pero es que es muy fácil, oiga.
La cultura de masas es, básicamente, basura. La basura, no obstante, no es algo necesariamente malo. De hecho, millones de personas viven en/de vertederos. Supongo que no por gusto. Como no es por gusto que me haya remitido a la cultura basura. Es-lo-que-hay, esa frase con la que bendicen la mesa a la hora de comer los señores que viven en vertederos.
La basura, no obstante, está repleta de joyas. Aquí les endiño una, Me gusta. Y les diré por qué me gusta. Me gusta el tono crooner del cantante y de los arreglos orquestales. Pero lo que me vuelve majara, lo que hace que vea con los ojos de ver joyas está basura de los 40 Principales, es una serie de fenómenos que acarician mi alma, produciendo su placer, y que seguidamente les enumero.
1-Me gusta que haya tres grupos de personas esperándose. Las coristas, las saltimbamquis y la chica del chupa-chup. No se sabe lo que esperan. No se sabe por qué se esperan con fastidio, con curiosidad o con indiferencia. No se sabe las razones de todo ese absurdo. Es posible que, simplemente, se estén esperando a ellas mismas. Lo que me remite a una sospecha. El mundo hace años que, simplemente, se espera. Yo mismo, básicamente, espero. A la espera de nada.
2-Me gustan las coristas. No bailan. Caminan. Eso es lo que tenía que hacer una corista según Flo Ziegfeld, el pollo que inventó a finales del XIX en New York la cosa Ziegfeld Follies. Me gusta esa cita en el vídeo. Incluso me hace suponer que alguien que trabajó en la elaboración del vídeo tenía alguna arruga en el cerebro parecida a alguna arruga mía. Veo las coristas y me siento menos solo en mis arrugas.
3-Me gustan las dos coristas que llegan tarde, corriendo sobre sus tacones. He visto miles de veces esa escena en mi vida privada y siempre me ha reconfortado el corazón y me ha hecho olvidar la espera. Antes he dicho que uno no espera nada. Posiblemente lo único que espera -o lo único que halla-, son esos pequeños momentos de perplejidad y alegría.
Como ven, me gusta esa basura. Básicamente porque me la he apropiado y me la he interpretado. Lo que, a su vez, es una característica de la cultura de masas. Cualquier objeto abandonado en la cultura de masas está abandonado a su interpretación. Lo que es chachi. Pero también a su apropiación. Lo que puede ser mucho menos chachi y, si me fuerzan, piruli. En una cultura sin ponderación ante la cultura de masas, en la que sólo existe la cultura de masas ,es muy fácil apropiarse de lo que sea. Pero es que es muy fácil, oiga.
martes, marzo 20, 2007
LA FRAGILIDAD
Porque, no te engañes, Martínez, este país jamás ha estado mejor que ahora. Jamás ha estado tan cerca de sí mismo, jamás ha estado tan abandonado a sí mismo. Toda esta crispación, estos viajes en círculo, esa espiral nacionalista, en lo que nada recibe el nombre que le pertoca, y en la que todo acaba llamándose España, a lo bruto y con esa manera de pronunciar la ñ tan rara que tienen esos bestias, todo eso, en fin, es una pequeña edad de oro, un punto álgido de una cultura que ya no existe y que berrea para parecerlo.
Todo esta pelea, todo este griterío diario es una ilusión de existencia en una cultura en la que ha desaparecido la posibilidad de ser débil, de no pertenecer a nadie ni a nada, de ser un individuo con problemas. Ya no existen los individuos con problemas. Lo único que puede tener problemas es la patria, o como se llame esta mañana a primera hora. Ya no existen hombres débiles consceintes de su debilidad. Existen los hombres fuertes, que apoyan proyectos fuertes, repletos de energía. No existe la derrota. Todo lo que existe está emparentado con una posible victoria total sobre un enemigo.
La derrota ya no vertebra nada. El éxito, todo. No siempre fue así. Siempre escuché que Django Reinhardt era un pollo raro porque tenía un dedo derrotado. Tocaba la guitarra con todas los dedos salvo uno, agarrotado, inútil, doblado, perdido en mitad de la mano. Hace poco descubrí que eso no era así. Eran dos los dedos inservibles de Django Reinhardt. Lo que indica que hasta hace poco un hombre podía formularse a pesar de su fragilidad, a pesar de no ser como todo el mundo.
Todo esta pelea, todo este griterío diario es una ilusión de existencia en una cultura en la que ha desaparecido la posibilidad de ser débil, de no pertenecer a nadie ni a nada, de ser un individuo con problemas. Ya no existen los individuos con problemas. Lo único que puede tener problemas es la patria, o como se llame esta mañana a primera hora. Ya no existen hombres débiles consceintes de su debilidad. Existen los hombres fuertes, que apoyan proyectos fuertes, repletos de energía. No existe la derrota. Todo lo que existe está emparentado con una posible victoria total sobre un enemigo.
La derrota ya no vertebra nada. El éxito, todo. No siempre fue así. Siempre escuché que Django Reinhardt era un pollo raro porque tenía un dedo derrotado. Tocaba la guitarra con todas los dedos salvo uno, agarrotado, inútil, doblado, perdido en mitad de la mano. Hace poco descubrí que eso no era así. Eran dos los dedos inservibles de Django Reinhardt. Lo que indica que hasta hace poco un hombre podía formularse a pesar de su fragilidad, a pesar de no ser como todo el mundo.
lunes, marzo 19, 2007
LA POESÍA
-¿ES ESTA LA OLA DE FRÍO QUE NOS PROMETIÓ EL GOBIERNO? Hola. En estos momentos estoy escuchando la radio por el telefonino, en una terraza, Barcelona, un Sol que tira de espaldas y señoritas que se pasean delante de la terraza. Estamos todos tan contentos que de vez en cuando van y sonríen. Las autoridades del ramo han anunciado una ola de frío del carajo de una vela. No obstante, las señoritas van hoy de mini y taconazo. Lo que indica que una jamona sabe más que un Gobierno, y que si los directores de diario cambiaron sus portadas el 11-M, fue porque contestaron ellos al telefonazo de Aznar, y o una jamona. Bueno. Telefonino, radio, sol y jamonas. Es más, la radio es la COPE, que me informa del fin del mundo. No obstante, miro al mundo desde la terraza en la que me ubico y el mundo me ofrece lo contrario al fin del mundo. Lo que puede ser un indicio de que lo que oigo no es una descripción del mundo. No es periodismo. No es realidad. Es una idealización. Es arte. Alude a una realidad que no sucede y a un proyecto político-vital que jamás sucederá. Supongo que el receptor tipo de todo esto consume todo esto con un presupuesto parecido. No consume realidad. Consume poesía.
-UN NUEVO PRODUCTO. Está surgiendo una nueva derecha. Para ahorrar tiempo, yo voy y la estoy llamando extrema-derecha. SI bien no estoy del todo convencido de que se atenga a ese nombre. Es ultra-nacionalista, contiene una derecha de pasado extraño, se le pone la piel de gallina con palabras tótem de la extrema-derecha española. Pero es posible que no lo sea. Es posible que, simplemente, sea un fenómeno nuevo, difícil de explicar en tanto es difícil de acotar. Por ejemplo, no habla de realidad, esa cosa tan fácil de acotar para la ciencia y las jamonas. La radio que estoy escuchando, verbigracia, no deja de exponer datos abiertamente falsos. Lo que invita a suponer que la radio, que esa nueva derecha, vamos, no mienta. Simplemente ignora la realidad, le importa un pepino. El proyecto de la nueva derecha es, en una gran proporción, no real. Es ideal, espiritual, ideológico. O poético.
-LA POESÍA. La poesía relaciona cosas aparentemente inconexas y les da un sentido y orden certero, incuestionable, cósmico. Esta gente está haciendo lo mismo con la política. Han cogido un país extraño, han cogido un pasado franquista y una idealización de la Transi, lo han unido todo y han inventado un nuevo nacionalismo español, que lee el Franquismo como centro-derecha y ve en la Transi el gran éxito de ese centro-derecha. El proceso de fusión de esos elementos disparares es, como sucede en la poesía, estremecedor y emotivo, como esas manis de fin-de en las que, según veo, se estremece y se emotiva hasta el gato.
Hummm. Un país extraño y la fusión de dos elementos que no pegan ni con cola, pero que encajan con cierto juego de piernas y emocionan es, de hecho, un producto poético de calidad. Lamentablemente, los productos políticos que parte, ofrecen y son únicamente productos poéticos dan miedo, mamá.
-UN NUEVO PRODUCTO. Está surgiendo una nueva derecha. Para ahorrar tiempo, yo voy y la estoy llamando extrema-derecha. SI bien no estoy del todo convencido de que se atenga a ese nombre. Es ultra-nacionalista, contiene una derecha de pasado extraño, se le pone la piel de gallina con palabras tótem de la extrema-derecha española. Pero es posible que no lo sea. Es posible que, simplemente, sea un fenómeno nuevo, difícil de explicar en tanto es difícil de acotar. Por ejemplo, no habla de realidad, esa cosa tan fácil de acotar para la ciencia y las jamonas. La radio que estoy escuchando, verbigracia, no deja de exponer datos abiertamente falsos. Lo que invita a suponer que la radio, que esa nueva derecha, vamos, no mienta. Simplemente ignora la realidad, le importa un pepino. El proyecto de la nueva derecha es, en una gran proporción, no real. Es ideal, espiritual, ideológico. O poético.
-LA POESÍA. La poesía relaciona cosas aparentemente inconexas y les da un sentido y orden certero, incuestionable, cósmico. Esta gente está haciendo lo mismo con la política. Han cogido un país extraño, han cogido un pasado franquista y una idealización de la Transi, lo han unido todo y han inventado un nuevo nacionalismo español, que lee el Franquismo como centro-derecha y ve en la Transi el gran éxito de ese centro-derecha. El proceso de fusión de esos elementos disparares es, como sucede en la poesía, estremecedor y emotivo, como esas manis de fin-de en las que, según veo, se estremece y se emotiva hasta el gato.
Hummm. Un país extraño y la fusión de dos elementos que no pegan ni con cola, pero que encajan con cierto juego de piernas y emocionan es, de hecho, un producto poético de calidad. Lamentablemente, los productos políticos que parte, ofrecen y son únicamente productos poéticos dan miedo, mamá.
viernes, marzo 16, 2007
LOS FÓSILES
Las mangas de mi americana tienen unos botones que no sirven para nada. Son lo que queda de cuando las americanas no se llamaban americanas, no tenían forma de americana y tenían unos botones que se podían desabrochar. Los botones de mi americana son, pues, un fósil. En mi calle hay unas argollas extrañas colgadas de los edificios. Hace 100 años se utilizaban en verano. La gente anudaba a esas argollas sábanas, construían así sombra, y bajo la sombra bailaba y se comían a besos. Hoy hay aire acondicionado en verano, y música y besos todo el año. Esas argollas son, pues, un fósil. Anoche, por cierto, bajo mi ventana y una argolla, una pareja estuvo varias horas comiéndose a besos. Gemían. Por lo que sé de gemidos, el chico amaba con locura a aquella chica. La chica pasaba un tanto. Sea como sea, comerse a besos, me dice un amigo antropólogo, es lo que queda de cuando nos comíamos a secas. Un beso es, pues, también un fósil. La realidad, en fin, está llena de fósiles. De cosas que son lo que son porque se parecen a algo que fueron. De cosas que son ecos.
En otro orden de cosas hoy leo que la mani de este fin-de –Navarra D.F- tendrá como lema Fuero y Libertad. Un lema que se parece al lema navarro 0.1 Dios y Fueros. Tanto que es muy posible que sea su fósil. Lo que indicaría que en este biotopo el concepto Dios ha fosilizado en el concepto Libertad. Por ley poético-lógica de la fosilización de conceptos, Libertad es así una palabra religiosa. Lo que invita a pensar que las manis de los fin-des son, en verdad, religiosas. Defienden dogmas innegociables, Parten de una idea de pecado. Parten de la política como salvación o condena. De la política como cruzada. Es decir, parten de una incapacidad para la política.
La substitución del fósil Dios por el palabro Libertad ilustra que la derecha está reformulando en términos religiosos la democracia, palabro, a su vez, en el que se fosilizan viejos fósiles que, hace varias generaciones, se fosilizaban en el páramo del nacional-catolicismo. Estamos asistiendo al nacimiento y a la primera ITV de una derecha que se fosiliza en palabras radicalmente nuevas para ellas. Pero, posiblemente, en significados viejos, fósiles ¿Qué diablos debe de significar para esa derecha esos palabros que siempre tienen en la boca de la cara? Palabros como, lo dicho, Libertad. Y todo su pack: Democracia, Constitución, Concenso, Transición. Vete a saber qué fósiles materializa mediante esos vocablos una derecha que no participó en la Transi, y que ahora reivindica como dogma teologal una determinada lectura de la Transi.
La Transi, sea lo que sea, fue una época en la que la derecha no creía que le iría tan bien, ni la izquierda suponía que le fuera tan mal. En los 70’s –una época en la que los pitonisos fueron especialmente malos; tengo pruebas-, hubiera causado estupor y temblores –de alegría y de terrori, según- imaginarse el siglo XXI, imaginarse un fósil como el de este fin-de. Como el de cada fin-de.
En otro orden de cosas hoy leo que la mani de este fin-de –Navarra D.F- tendrá como lema Fuero y Libertad. Un lema que se parece al lema navarro 0.1 Dios y Fueros. Tanto que es muy posible que sea su fósil. Lo que indicaría que en este biotopo el concepto Dios ha fosilizado en el concepto Libertad. Por ley poético-lógica de la fosilización de conceptos, Libertad es así una palabra religiosa. Lo que invita a pensar que las manis de los fin-des son, en verdad, religiosas. Defienden dogmas innegociables, Parten de una idea de pecado. Parten de la política como salvación o condena. De la política como cruzada. Es decir, parten de una incapacidad para la política.
La substitución del fósil Dios por el palabro Libertad ilustra que la derecha está reformulando en términos religiosos la democracia, palabro, a su vez, en el que se fosilizan viejos fósiles que, hace varias generaciones, se fosilizaban en el páramo del nacional-catolicismo. Estamos asistiendo al nacimiento y a la primera ITV de una derecha que se fosiliza en palabras radicalmente nuevas para ellas. Pero, posiblemente, en significados viejos, fósiles ¿Qué diablos debe de significar para esa derecha esos palabros que siempre tienen en la boca de la cara? Palabros como, lo dicho, Libertad. Y todo su pack: Democracia, Constitución, Concenso, Transición. Vete a saber qué fósiles materializa mediante esos vocablos una derecha que no participó en la Transi, y que ahora reivindica como dogma teologal una determinada lectura de la Transi.
La Transi, sea lo que sea, fue una época en la que la derecha no creía que le iría tan bien, ni la izquierda suponía que le fuera tan mal. En los 70’s –una época en la que los pitonisos fueron especialmente malos; tengo pruebas-, hubiera causado estupor y temblores –de alegría y de terrori, según- imaginarse el siglo XXI, imaginarse un fósil como el de este fin-de. Como el de cada fin-de.
jueves, marzo 15, 2007
OBJETOS COPADOS
Hola. Pues aquí. Bueno. Al tajo. Les presento un par de declaraciones distintas y distantes. A unas las denominaré Declaraciones A), mientras que las otras van y se llaman Declaraciones B). Échenles un vistazo, que yo, de mientras, me voy a tomar un croissant.
Qué bueno está el croissant. Ziscuspen cle les fable clon la bloca llena. Ya está. Bueno. Deberes: Intuyan a) cual de las dos declaraciones excluye más posibilidades de realidad. Sospesen cual de las dos declaraciones b) refleja ideales que precisen una mayor violencia. Interpreten c) cual de las dos declaraciones –y, glups, entornos-, son, de hecho, más violentas. Sospechen cual de las dos declaraciones d) reflejan la necesidad de un enemigo non-stop para hilvanar un proyecto. Intuyan cual de las dos declaraciones e) se acerca más al estándar internacional del integrismo. Finalmente, f) interpreten cual de las dos declaraciones está más cerca de lo que, en el mundo mundial, podría interpretarse como no-nacionalismo y adivinen g) cual de los dos declarantes está pendiente de juicio –glups, por lo penal way of life-, por sus declaraciones.
Y, ya puestos, mediten por qué el trade-mark de uno de los declarantes ha monopolizado el concepto no-nacionalista. Lo ha copado. Por qué tiene capacidad de copar, mientras que la escuela reflejada por el otro declarante no sólo no tiene capacidad de copar, sino que será el copón si esquiva la cárcel. Interpreten los mecanismos de una cultura que admite las Declaraciones A) como paisaje normal o, incluso, deseable, y las Declaraciones B) como paisaje aberrante. Imaginen porqué las Declaraciones B) sólo pueden asomar la nariz bajo el género de la gamberrada. Huelan por qué un no-nacionalismo efectivo es, por aquí abajo, una gamberrada.
Qué bueno está el croissant. Ziscuspen cle les fable clon la bloca llena. Ya está. Bueno. Deberes: Intuyan a) cual de las dos declaraciones excluye más posibilidades de realidad. Sospesen cual de las dos declaraciones b) refleja ideales que precisen una mayor violencia. Interpreten c) cual de las dos declaraciones –y, glups, entornos-, son, de hecho, más violentas. Sospechen cual de las dos declaraciones d) reflejan la necesidad de un enemigo non-stop para hilvanar un proyecto. Intuyan cual de las dos declaraciones e) se acerca más al estándar internacional del integrismo. Finalmente, f) interpreten cual de las dos declaraciones está más cerca de lo que, en el mundo mundial, podría interpretarse como no-nacionalismo y adivinen g) cual de los dos declarantes está pendiente de juicio –glups, por lo penal way of life-, por sus declaraciones.
Y, ya puestos, mediten por qué el trade-mark de uno de los declarantes ha monopolizado el concepto no-nacionalista. Lo ha copado. Por qué tiene capacidad de copar, mientras que la escuela reflejada por el otro declarante no sólo no tiene capacidad de copar, sino que será el copón si esquiva la cárcel. Interpreten los mecanismos de una cultura que admite las Declaraciones A) como paisaje normal o, incluso, deseable, y las Declaraciones B) como paisaje aberrante. Imaginen porqué las Declaraciones B) sólo pueden asomar la nariz bajo el género de la gamberrada. Huelan por qué un no-nacionalismo efectivo es, por aquí abajo, una gamberrada.
miércoles, marzo 14, 2007
POSIBLE BIOGRAFÍA DE LA DERECHA ESPAÑOLA
Después de dar la vuelta al mundo Darwin y Fitz-Roy, capitan del Beagle, elaboraron sendos informes sobre las maravillas observadas. Los hicieron en la misma habitación, en sendas mesas, una frente a la otra. Mirándose el careto, durante 2 años. A pesar de ese contacto tan denso, que depuró una gran amistad y fuertes corrientes de respeto, los informes finales resultaron absolutamente dispares. Fitz-Roy razonó que todo lo visto en el mundo era un testimonio del carácter real de la Historia Divina. Su viaje, en fin, probaba hechos como el Diluvio Universal. El informe de Darwin fue, a su vez, el primer escrito en el quese apuntaba la teoría de la evolución de las especies. Es decir: dos personas en una misma habitación pueden tener, por lo tanto, biografías diferentes. Otro ejemplo, por el mismo precio. La persona A, a pesar que convivir en el mismo habitáculo que la persona B, puede poseer una biografía absolutamente diferenciada de B.
Y otro ejemplo. Francia. En un mismo partido el personal no se traga. Chirac se va de la presidencia jurando en arameo ante Sarkozy, candidato presidencial al que ni siquiera ha avalado. Ségolène Royal, a su vez, tiene tantas vibraciones negativas en su partido que ha decidido fichar a sus principales enemigos internos para elaborar su campaña. Los partidos –habitaciones cerradas a cal y canto-, son comúnmente el biotopo de biografías, sensibilidades, caracteres y temperamentos dispares. Pero obligadas a asumir sus diferencias, a dialogar y a buscarse la vida para pillar cacho.
El PP es, a su vez, un partido / habitación extraña. Evidentemente, tiene sectores. Hasta en Egipto, supongo, los había. No obstante, ningún sector parece oler a chamusquina, ningún sector quiere tirarse a otra piscina, ningún sector defiende a la sociedad de posibles abusos, ningún sector parece defender otra cuenta de beneficios. Por ahora, el PP parece la única habitación extraña del mundo. La única habitación del planeta en la que vive una gran familia, sin aparentes grandes problemas.
Y otro ejemplo. Francia. En un mismo partido el personal no se traga. Chirac se va de la presidencia jurando en arameo ante Sarkozy, candidato presidencial al que ni siquiera ha avalado. Ségolène Royal, a su vez, tiene tantas vibraciones negativas en su partido que ha decidido fichar a sus principales enemigos internos para elaborar su campaña. Los partidos –habitaciones cerradas a cal y canto-, son comúnmente el biotopo de biografías, sensibilidades, caracteres y temperamentos dispares. Pero obligadas a asumir sus diferencias, a dialogar y a buscarse la vida para pillar cacho.
El PP es, a su vez, un partido / habitación extraña. Evidentemente, tiene sectores. Hasta en Egipto, supongo, los había. No obstante, ningún sector parece oler a chamusquina, ningún sector quiere tirarse a otra piscina, ningún sector defiende a la sociedad de posibles abusos, ningún sector parece defender otra cuenta de beneficios. Por ahora, el PP parece la única habitación extraña del mundo. La única habitación del planeta en la que vive una gran familia, sin aparentes grandes problemas.
martes, marzo 13, 2007
LA PROPAGANDA
-FIN-DE: RESUMEN DE LO PUBLICADO. Ayer, sorry, estaba cazando bisontes. Y, a su vez, esta mañana a primera hora la realidad aún estaba copada por la mani del sabadete. Lo que explica una de las funciones de la mani del sabadete. Copar también el domingo. Gracias a esa dinámica, con el domingo pasó lo que pasa los domingos, esos artilugios de 24 horas que pasan sin pena ni gloria. El domingo, por cierto, era 11-M.
-LO COPADO Y EL COPÓN. El objetivo de la mani, por tanto, se cumplió / se cumple con creces. Prueba del éxito real de la mani son, incluso, estas líneas, en las que hablo de la mani del sabadete y no, pongamos, del domingo, o del empate épico del Barça. Ese éxito es una metáfora de lo que está pasando. Lo-que-está-pasando: por primera vez en 30 años de CT/ Cultura de la Transi –esa cultura de Estado-, el ritmo, las iconografías, lo que es y lo que no es, la capacidad de copar, no es del Estado. De lo que se puede sospechar que, quién marca el ritmo es algo más fuerte y menos definible, glups, que el Estado. Cuando esa cosa vuelva a ser Estado hay como para salir pitando.
-UNA CULTURA PROPAGANDÍSTICA. El éxito comunicativo de la mani, la facilidad con la que una mani, o lo que sea, puede copar varios días, explica también la facilidad de la cultura española para coparse, la facilidad de la CT para ejercer y consumir publicidad. La CT es, de hecho, una cultura propagandística. El intelectual, por aquí abajo, considera una de sus funciones la propaganda.
-HUMMMM. La CT es una máquina de propaganda de la democracia española. Defiende que la Transi fue la pera y que España, a través de un proceso ejemplar que tira de espaldas, es un producto finalizado que vive al límite su democracia. En la CT han salido últimamente dos sectores propagandísticos que, de hecho, opinan lo mismo. Pero al revés. La Brunete parte de la idealización propagandística de la Transi para dibujar un presente terrible, y defender una vuelta al pasado idílico y constitucional como para una boda de la Transi. Que, glups, en ocasiones se encuentra muy atrás en el tiempo –tanto que, hace una semana, los chicos de la COPE dejaron ir que la gallina de la bandera franquista era un símbolo constitucional-. La CT clásica, chachi, a su vez, ve en las nuevas aportaciones de la Brunete un alejamiento de la CT clásica. La novedad de toda esta dinámica es que, lo dicho, la extrema-derecha local es la que marca el ritmo. Pasa en la realidad y pasa en la blogosfera. Si se fijan, las páginas de pollos de la izquierda se dedican a decodificar y desargumentar los grandes argumentos de la extrema-derecha española. Las cyber-izquierdas, como las izquierdas en la realidad, en vez de explicar las izquierdas, nos dedicamos a explicar las cyber-derechas/ derechas a palo seco. Como si en verdad, todos esos silogismos de ultraderecha, en los que se integra en el pack constitucional elementos ultranacionalistas y franquistas, merecieran explicarse a un niño de más de 5 añitos. En fin: ellos son. Nosotros, no. Bueno. Les hablaba de copar la realidad.
-CIMAS PROPAGANDÍSTICAS. Copar la realidad es una de las señas de identidad de la cultura española / Cultura de la Transi / CT, una cultura cuya función es crear cohesión y adhesión en torno a un sistema político. La Transi. Ninguna otra cultura europea practica esa especialización, ninguna otra cultura europea consagra a sus intelectuales la defensa de su sistema. Más bien, en Europa, a), se espera del intelectual cierta defensa ante el sistema, o b), incluso, no se espera nada de él. La especialización española, por otra parte, convierte a la cultura en algo parecido a la publicidad. De hecho, publicita. Los profesionales de esa cultura tienen, por otra parte, un oficio sencillo. Deben de publicitar el mundo desde el punto de vista de su partido / su sector de la CT. Deben copar. Hay, fundamentalmente, dos puntos de vista disponibles. El punto de vista de un partido se parece al punto de vista al que se accede desde el Everest, una montaña muy prestigiosa, pero desde la que no se ve un pijo. Sólo se ve, en ocasiones, el horizonte. Pero no el abismo que te separa de él. La CT –subsector Brunete, más y mejor-, describen la realidad desde la altura simbólica. Pero es incapaz de describir la microrealidad. La vida, en fin, es difícil de describirse en términos de propaganda. La vida, en fin, es rarísima.
-DOS ESCUELAS DE PUBLICIDAD, O PRESENTE Y FUTURO DE LA CULTURA ESPAÑOLA. Le veo mucho futuro a la cosa brunete. Es como muy pop. Ofrece mixed-emotios, aventura, pasión, una explicación democrática a 40 años de disctadura fascista, esa cosa, tan de cultura pop, que es la lectura del mundo en clave de conjura secreta. Una serie tan mala, como Expediente X, vivió varias temporadas gracias al recurso de la conjura. La Brunete puede vivir varias generaciones practicando ese género. Si no llega la sangre al río. Si llega, a su vez, se tardará mucho en verla. Cuando llegó el 11-M –ese día que ya ha sido copado por la propaganda- se tardaron 3 días en verla. Y eso que la enfocaban todas las cámaras del mundo.
-LO COPADO Y EL COPÓN. El objetivo de la mani, por tanto, se cumplió / se cumple con creces. Prueba del éxito real de la mani son, incluso, estas líneas, en las que hablo de la mani del sabadete y no, pongamos, del domingo, o del empate épico del Barça. Ese éxito es una metáfora de lo que está pasando. Lo-que-está-pasando: por primera vez en 30 años de CT/ Cultura de la Transi –esa cultura de Estado-, el ritmo, las iconografías, lo que es y lo que no es, la capacidad de copar, no es del Estado. De lo que se puede sospechar que, quién marca el ritmo es algo más fuerte y menos definible, glups, que el Estado. Cuando esa cosa vuelva a ser Estado hay como para salir pitando.
-UNA CULTURA PROPAGANDÍSTICA. El éxito comunicativo de la mani, la facilidad con la que una mani, o lo que sea, puede copar varios días, explica también la facilidad de la cultura española para coparse, la facilidad de la CT para ejercer y consumir publicidad. La CT es, de hecho, una cultura propagandística. El intelectual, por aquí abajo, considera una de sus funciones la propaganda.
-HUMMMM. La CT es una máquina de propaganda de la democracia española. Defiende que la Transi fue la pera y que España, a través de un proceso ejemplar que tira de espaldas, es un producto finalizado que vive al límite su democracia. En la CT han salido últimamente dos sectores propagandísticos que, de hecho, opinan lo mismo. Pero al revés. La Brunete parte de la idealización propagandística de la Transi para dibujar un presente terrible, y defender una vuelta al pasado idílico y constitucional como para una boda de la Transi. Que, glups, en ocasiones se encuentra muy atrás en el tiempo –tanto que, hace una semana, los chicos de la COPE dejaron ir que la gallina de la bandera franquista era un símbolo constitucional-. La CT clásica, chachi, a su vez, ve en las nuevas aportaciones de la Brunete un alejamiento de la CT clásica. La novedad de toda esta dinámica es que, lo dicho, la extrema-derecha local es la que marca el ritmo. Pasa en la realidad y pasa en la blogosfera. Si se fijan, las páginas de pollos de la izquierda se dedican a decodificar y desargumentar los grandes argumentos de la extrema-derecha española. Las cyber-izquierdas, como las izquierdas en la realidad, en vez de explicar las izquierdas, nos dedicamos a explicar las cyber-derechas/ derechas a palo seco. Como si en verdad, todos esos silogismos de ultraderecha, en los que se integra en el pack constitucional elementos ultranacionalistas y franquistas, merecieran explicarse a un niño de más de 5 añitos. En fin: ellos son. Nosotros, no. Bueno. Les hablaba de copar la realidad.
-CIMAS PROPAGANDÍSTICAS. Copar la realidad es una de las señas de identidad de la cultura española / Cultura de la Transi / CT, una cultura cuya función es crear cohesión y adhesión en torno a un sistema político. La Transi. Ninguna otra cultura europea practica esa especialización, ninguna otra cultura europea consagra a sus intelectuales la defensa de su sistema. Más bien, en Europa, a), se espera del intelectual cierta defensa ante el sistema, o b), incluso, no se espera nada de él. La especialización española, por otra parte, convierte a la cultura en algo parecido a la publicidad. De hecho, publicita. Los profesionales de esa cultura tienen, por otra parte, un oficio sencillo. Deben de publicitar el mundo desde el punto de vista de su partido / su sector de la CT. Deben copar. Hay, fundamentalmente, dos puntos de vista disponibles. El punto de vista de un partido se parece al punto de vista al que se accede desde el Everest, una montaña muy prestigiosa, pero desde la que no se ve un pijo. Sólo se ve, en ocasiones, el horizonte. Pero no el abismo que te separa de él. La CT –subsector Brunete, más y mejor-, describen la realidad desde la altura simbólica. Pero es incapaz de describir la microrealidad. La vida, en fin, es difícil de describirse en términos de propaganda. La vida, en fin, es rarísima.
-DOS ESCUELAS DE PUBLICIDAD, O PRESENTE Y FUTURO DE LA CULTURA ESPAÑOLA. Le veo mucho futuro a la cosa brunete. Es como muy pop. Ofrece mixed-emotios, aventura, pasión, una explicación democrática a 40 años de disctadura fascista, esa cosa, tan de cultura pop, que es la lectura del mundo en clave de conjura secreta. Una serie tan mala, como Expediente X, vivió varias temporadas gracias al recurso de la conjura. La Brunete puede vivir varias generaciones practicando ese género. Si no llega la sangre al río. Si llega, a su vez, se tardará mucho en verla. Cuando llegó el 11-M –ese día que ya ha sido copado por la propaganda- se tardaron 3 días en verla. Y eso que la enfocaban todas las cámaras del mundo.
viernes, marzo 09, 2007
INSTRUMENTOS RAROS Y MÚSICAS RARAS
La cultura española en los últimos 30 años, la Cultura de la Transición, la CT, se resume en este palabro: politización. En tres décadas se ha vinculado a un proyecto político: la Transi. Ha colaborado en su estabilidad, defendiendo todo lo que es Transi y atacando u omitiendo lo que podría haber sido otra Transi. Ha colaborado también reivindicando ser anecdótica, inofensiva, no plantear problemas, ser mona, divertida. Hummm. Ahora que lo pienso, ahora igual estamos asistiendo a un proceso subespecialización de esas dos posibilidades únicas de la cultura española en dos bloques. La derecha sigue defendiendo, incluso intensificado a gogó, la cultura como actividad encaminada a la defensa de un –y solo uno- proyecto político. Las izquierdas se han tirado a la piscina de una cultura, a su vez, anecdótica, mona, divertida, que no plantea problemas.
La cultura brunete no tiene problemas en defender, a través de la cultura, a través de los profesionales de la cultura y de la información, posicionamientos de extrema derecha, y a defender, a su vez, que todo ello es defensa de la Transi, la Consti y bla-bla-bla. La cultura chachi de la izquierda, a su vez, carece de palabras y herramientas para describir lo que está pasando en términos no democráticos, problemáticos, críticos. Como máximo, se entristece, snif, ante el clima de crispación, tan poco chachi y, si me fuerzan, piruli, que puede, en un plazo largo-larquísmo, afectar a la convivencia democrática con la que tan sabiamente, y de forma chachi y, si me fuerzan otra vez, piruli, nos dotamos hace 30 años.
Carecemos de una cultura capaz de describir lo que está pasando. Carecemos de intelectuales extraños, que toquen instrumentos extraños para musicar lo que pasa. No creo que aparezcan. Ya no son necesarios. Nuestro modelo cultural, la CT, pasa por su inexistencia.
La cultura brunete no tiene problemas en defender, a través de la cultura, a través de los profesionales de la cultura y de la información, posicionamientos de extrema derecha, y a defender, a su vez, que todo ello es defensa de la Transi, la Consti y bla-bla-bla. La cultura chachi de la izquierda, a su vez, carece de palabras y herramientas para describir lo que está pasando en términos no democráticos, problemáticos, críticos. Como máximo, se entristece, snif, ante el clima de crispación, tan poco chachi y, si me fuerzan, piruli, que puede, en un plazo largo-larquísmo, afectar a la convivencia democrática con la que tan sabiamente, y de forma chachi y, si me fuerzan otra vez, piruli, nos dotamos hace 30 años.
Carecemos de una cultura capaz de describir lo que está pasando. Carecemos de intelectuales extraños, que toquen instrumentos extraños para musicar lo que pasa. No creo que aparezcan. Ya no son necesarios. Nuestro modelo cultural, la CT, pasa por su inexistencia.
jueves, marzo 08, 2007
LA BELLEZA
En general, tiendo a pensar que la belleza es la solución a casi todo. Ante la belleza, casi todo el mundo hace clic, su frente se le rompe y ve claro. O, al menos, ve que no ve. La belleza es algo extraordinariamente violento. La vida cambia, a menudo para siempre, en contacto con la belleza. Hay que ser muy fuerte para vivir rodeado de ella. Consume. No deja impasible. Te informa a tiempo real de la inutilidad de casi todas las biografías y actos. Un periódico no sirve para casi nada cuando luego observas la belleza.
En general, tal vez por etc, pienso que si dejas la belleza suelta por la calle, el mundo cambia, al tener que enfrentarse consigo mismo. En otras ocasiones pienso que no, que vivimos en una época en la que la belleza ya está todo el día en la calle. Y que no sirve para nada, se ha cambiado de bando.
En general, tal vez por etc, pienso que si dejas la belleza suelta por la calle, el mundo cambia, al tener que enfrentarse consigo mismo. En otras ocasiones pienso que no, que vivimos en una época en la que la belleza ya está todo el día en la calle. Y que no sirve para nada, se ha cambiado de bando.
miércoles, marzo 07, 2007
LOS PETA-ZETAS DE PROUST
Este fin-de me fui con mi bebé a ver lo de Sant Medir. Trailer: unos señores que van a caballo tiran caramelos por la calle y el resto de la gente se ríe con la boca llena de dientes. En eso, alguien –un señor o un caballo- me tira un sobre de, guau, Peta-Zetas, causando una envidia generalizada en mi entorno tan llamativa que un par de bebés hacen el amago lincharme. Un bebé que hasta ese momento no sabía hablar, incluso llegó a acusarme, con el fin de calentar a la masa, de claudicar ante ETA.
-LOS ZETA-RECUERDOS. Como sabrán los iniciados, un Peta-Zeta era lo más parecido a un polvo cuando los polvos ni estaban ni se les esperaba. Era una superproducción. Un gin-tonic de los que sirven en Bilbao. Cuando, en una tarde de la infancia, te caía un sobre de esos, era como un domingo, pero por lo laico. Bueno. Sant Medir. Me dan un Peta-Zetas. Me tomo la mitad que me corresponde, y en mi boca se produce esa cosa tan rara que es la memoria. La memoria no se produce siempre, como todo el mundo que ha perdido varios paraguas sabe. Pero se produce aún menos en la boca. Como todo lo que pasa por la boca, la memoria, al pasar por la boca, crea sentimientos espectaculares, si bien contradictorios.
-LA MEMORIA INÚTIL. Cuando le pasó la memoria por la boca, a Proust le duró la sensación varios tomos. A mi me está durando varios días. Miro la realidad y la realidad me remite a mi pasado. Al principió fue divertido. Ví cosas que no veía al no ver mi pasado. Y comprendí mejor mi presente. Es así que, por ejemplo, que ahora, por primera vez desde la niñez, veo cosas que no veo desde la niñez. Son cosas inútiles, como el sabor de una magdalena. Cuando era pipiolo, por ejemplo, los mayores iban por la calle siempre con bolsas de plástico reutilizadas, llenas de-vete-a-saber-qué. Ahora vuelvo a ver esos adultos. Son los de mi infancia. Pero son inmigrantes. Lo que me invita a suponer que los inmigrantes son adultos de hace 30 años. Igual por eso no caen bien a quien se avergüenza de lo que llevaba en sus bolsas, que ya no existen, hace 30 años. Ví otra cosa que no veía desde hace décadas. Chicas ruidosas y divertidas maquillándose, para liarla, en el metro, como cuando era peque. Ahora, empero, no utilizan espejo. Utilizan la cámara frontal del teléfono móvil. Lo que invita a interpretar que, sean lo que sean, los teléfonos móviles también son espejos. Posteriormente, los recuerdos han dejado de ser tan divertidos. Y han pasado a ser, incluso, tristes. He visto personas con hábitos de personas que conocí y que ya han muerto. He visto, incluso, algún niño que se parecía a mí en un día de aquellos tan terribles. Estuve a punto de acercar me a él –a mí-, para explicarle que todo pasará pronto, y que la vida es chachi, y que no te la acabas. La memoria en fin, es un mal rollo. Por eso sucede tan poco en la boca. Y, en general, por eso sucede tan poco. Las culturas tienen mecanismos para dosificar la memoria. Un exceso de memoria puede ser letal. Una persona, sometida a una dieta de Zeta-Petas de la memoria, moriría aplastada por su propio peso. Memorialístico. Y, claro, del otro. Lo dramático es que también se puede morir –no saber interpretar la realidad es morir- cuando la memoria no se produce, y pasas a carecer de las herramientas necesarias para saber, por ejemplo, que un teléfono móvil es, en realidad, un espejo, o que un inmigrante en ocasiones es alguien con bolsas 30 años más jóvenes.
-JUEGOS PROHIBIDOS. Leo en la prensa que el Gobi ZP se dispone a facilitar información / memoria sobre la política carcelaria de Aznar. Leo también que Zaplana, ese hombre, se dispone a dar, a su vez y por tanto, información / memoria sobre la cosa GAL. Lo que explica que la memoria por aquí abajo es algo patológico. No existe. Por otra parte, si existe un pacto de dosificación de la memoria, ese pacto no consiste –o no únicamente-, en omitir la memoria desde hace 30 años. Consiste en omitir la memoria de legislatura en legislatura. El Gobi que manda, en fin, tiene la garantía de que no se le recordará oficialmente cuando abandone el poder. Debe de ser una garantía incuestionable, explícita y muy formal, pues los chicos del PP, en verdad se están comportando como si, en efecto, no hubieran existido hace cuatro años.
-LOS ZETA-RECUERDOS. Como sabrán los iniciados, un Peta-Zeta era lo más parecido a un polvo cuando los polvos ni estaban ni se les esperaba. Era una superproducción. Un gin-tonic de los que sirven en Bilbao. Cuando, en una tarde de la infancia, te caía un sobre de esos, era como un domingo, pero por lo laico. Bueno. Sant Medir. Me dan un Peta-Zetas. Me tomo la mitad que me corresponde, y en mi boca se produce esa cosa tan rara que es la memoria. La memoria no se produce siempre, como todo el mundo que ha perdido varios paraguas sabe. Pero se produce aún menos en la boca. Como todo lo que pasa por la boca, la memoria, al pasar por la boca, crea sentimientos espectaculares, si bien contradictorios.
-LA MEMORIA INÚTIL. Cuando le pasó la memoria por la boca, a Proust le duró la sensación varios tomos. A mi me está durando varios días. Miro la realidad y la realidad me remite a mi pasado. Al principió fue divertido. Ví cosas que no veía al no ver mi pasado. Y comprendí mejor mi presente. Es así que, por ejemplo, que ahora, por primera vez desde la niñez, veo cosas que no veo desde la niñez. Son cosas inútiles, como el sabor de una magdalena. Cuando era pipiolo, por ejemplo, los mayores iban por la calle siempre con bolsas de plástico reutilizadas, llenas de-vete-a-saber-qué. Ahora vuelvo a ver esos adultos. Son los de mi infancia. Pero son inmigrantes. Lo que me invita a suponer que los inmigrantes son adultos de hace 30 años. Igual por eso no caen bien a quien se avergüenza de lo que llevaba en sus bolsas, que ya no existen, hace 30 años. Ví otra cosa que no veía desde hace décadas. Chicas ruidosas y divertidas maquillándose, para liarla, en el metro, como cuando era peque. Ahora, empero, no utilizan espejo. Utilizan la cámara frontal del teléfono móvil. Lo que invita a interpretar que, sean lo que sean, los teléfonos móviles también son espejos. Posteriormente, los recuerdos han dejado de ser tan divertidos. Y han pasado a ser, incluso, tristes. He visto personas con hábitos de personas que conocí y que ya han muerto. He visto, incluso, algún niño que se parecía a mí en un día de aquellos tan terribles. Estuve a punto de acercar me a él –a mí-, para explicarle que todo pasará pronto, y que la vida es chachi, y que no te la acabas. La memoria en fin, es un mal rollo. Por eso sucede tan poco en la boca. Y, en general, por eso sucede tan poco. Las culturas tienen mecanismos para dosificar la memoria. Un exceso de memoria puede ser letal. Una persona, sometida a una dieta de Zeta-Petas de la memoria, moriría aplastada por su propio peso. Memorialístico. Y, claro, del otro. Lo dramático es que también se puede morir –no saber interpretar la realidad es morir- cuando la memoria no se produce, y pasas a carecer de las herramientas necesarias para saber, por ejemplo, que un teléfono móvil es, en realidad, un espejo, o que un inmigrante en ocasiones es alguien con bolsas 30 años más jóvenes.
-JUEGOS PROHIBIDOS. Leo en la prensa que el Gobi ZP se dispone a facilitar información / memoria sobre la política carcelaria de Aznar. Leo también que Zaplana, ese hombre, se dispone a dar, a su vez y por tanto, información / memoria sobre la cosa GAL. Lo que explica que la memoria por aquí abajo es algo patológico. No existe. Por otra parte, si existe un pacto de dosificación de la memoria, ese pacto no consiste –o no únicamente-, en omitir la memoria desde hace 30 años. Consiste en omitir la memoria de legislatura en legislatura. El Gobi que manda, en fin, tiene la garantía de que no se le recordará oficialmente cuando abandone el poder. Debe de ser una garantía incuestionable, explícita y muy formal, pues los chicos del PP, en verdad se están comportando como si, en efecto, no hubieran existido hace cuatro años.
martes, marzo 06, 2007
LAS ESCALERAS
-LA VÍCTIMA. Por norma general, las cosas muy grandes no existen. No sé. Pongamos el Aloe Vera. Te lees el prospecto de un pote de Aloe y parece ser que el Aloe es algo grande. Descomunalmente grande. Sirve para todo. Si te lees un prospecto de etc. descubres que no puedes vivir sin Aloe, un producto que, ahora que lo pienso nunca he consumido. Según el prospecto de un pote de etc. estoy, por lo tanto, fiambre. Algo debe fallar, por tanto. O soy yo o es el prospecto del pote de etc.
-LA VÍCTIMA COMO ALOE VERA. El concepto Víctima es, si uno se gira y observa los últimos años / las dos últimas legislaturas, el Aloe Vera de las ideologías. La derecha española lo usa. Con profusión. Como se utiliza, según el prospecto de etc., el Aloe. Según la derecha, es víctima quien no es verdugo. Pero el truco del Aloe también lo utiliza la izquierda. La izquierda también hace sus cruzadas para defender a las víctimas del tabaco, del alcohol o de una lectura aloe-verística del maltrato doméstico. Quién no es víctima del tabaco-alcohol-maltrato, quién no se aflige por ese pack de víctimas, quien ve en las leyes que se han inventado para defender a esas víctimas cierto pitote contra los derechos individuales es, también, culpable. La palabra víctima –y, por oposición, el palabro culpable- es, pues, una palabra mágica de principios del siglo XXI. Es, por otra parte, una palabra demasiado grande para que verdaderamente exista.
-LA POLÍTICA COMO DRAMA. El abuso de la palabra víctima, tan grande, dibuja que han desaparecido otras palabras, más pequeñas, como ciudadanía. También dibuja la desaparición de otras dinámicas. Con ciudadanía, por ejemplo, se hace política. Con víctimas, esa palabra tan dramática, se hace política dramática. O, incluso, mucho menos. Se hace dramatismo.
-LAS MANIS PRO-VÍCTIMAS DE LO QUE SEA. La substitución del palabro ciudadanía por el palabro víctima es la substitución de un objeto por un sujeto. Los sujetos, como su nombre indica, se pueden sujetar. Los objetos, van a su bola. Un palabro es más sensible a la apropiación y a la utilización dramática que otro. De hecho, la víctima inocente, sin nadie que la defienda, abandonada a su destino, más que una lectura de la realidad, es un recurso dramático, más viejo que el cáñamo, por otra parte. En un mundo en caos, es un recurso dramático fijarse solamente en el bebé que está a punto de caer por una escalera, que en los adultos que no paran de caer por ella. La utilización generalizada del palabro víctima indica la dramatización generalizada de la política por aquí abajo. Que ve antes a los bebés que a los ciudadanos.
-EL FUTURO DE LA VÍCTIMA. Por aquí abajo la política es una escalera, copada por un bebé a punto de caer, por personas que la empujan y por personas que lo quieren socorrer. Y me temo que va para rato. Se potenciará la presencia de bebés en las escaleras antes que eliminar las escaleras y substituirlas por rampas. O, ya puestos, por playas. El recurso del bebé-víctima en la escalera está cargado de futuro. Siempre funciona. Reformulado, es una vía a la obra maestra.
-LA VÍCTIMA COMO ALOE VERA. El concepto Víctima es, si uno se gira y observa los últimos años / las dos últimas legislaturas, el Aloe Vera de las ideologías. La derecha española lo usa. Con profusión. Como se utiliza, según el prospecto de etc., el Aloe. Según la derecha, es víctima quien no es verdugo. Pero el truco del Aloe también lo utiliza la izquierda. La izquierda también hace sus cruzadas para defender a las víctimas del tabaco, del alcohol o de una lectura aloe-verística del maltrato doméstico. Quién no es víctima del tabaco-alcohol-maltrato, quién no se aflige por ese pack de víctimas, quien ve en las leyes que se han inventado para defender a esas víctimas cierto pitote contra los derechos individuales es, también, culpable. La palabra víctima –y, por oposición, el palabro culpable- es, pues, una palabra mágica de principios del siglo XXI. Es, por otra parte, una palabra demasiado grande para que verdaderamente exista.
-LA POLÍTICA COMO DRAMA. El abuso de la palabra víctima, tan grande, dibuja que han desaparecido otras palabras, más pequeñas, como ciudadanía. También dibuja la desaparición de otras dinámicas. Con ciudadanía, por ejemplo, se hace política. Con víctimas, esa palabra tan dramática, se hace política dramática. O, incluso, mucho menos. Se hace dramatismo.
-LAS MANIS PRO-VÍCTIMAS DE LO QUE SEA. La substitución del palabro ciudadanía por el palabro víctima es la substitución de un objeto por un sujeto. Los sujetos, como su nombre indica, se pueden sujetar. Los objetos, van a su bola. Un palabro es más sensible a la apropiación y a la utilización dramática que otro. De hecho, la víctima inocente, sin nadie que la defienda, abandonada a su destino, más que una lectura de la realidad, es un recurso dramático, más viejo que el cáñamo, por otra parte. En un mundo en caos, es un recurso dramático fijarse solamente en el bebé que está a punto de caer por una escalera, que en los adultos que no paran de caer por ella. La utilización generalizada del palabro víctima indica la dramatización generalizada de la política por aquí abajo. Que ve antes a los bebés que a los ciudadanos.
-EL FUTURO DE LA VÍCTIMA. Por aquí abajo la política es una escalera, copada por un bebé a punto de caer, por personas que la empujan y por personas que lo quieren socorrer. Y me temo que va para rato. Se potenciará la presencia de bebés en las escaleras antes que eliminar las escaleras y substituirlas por rampas. O, ya puestos, por playas. El recurso del bebé-víctima en la escalera está cargado de futuro. Siempre funciona. Reformulado, es una vía a la obra maestra.
sábado, marzo 03, 2007
MANIFESTACIONES
Hola. Es fin-de. Y estoy cazando bisontes. No obstante, si se concentran y se cogen de las manos, me manifestaré.
He estado repasando la prensa. Y, glups, lo de las manis de ayer por el pack Juana de Chaos. Entre otras cosas, estas manis respiran cierto platonismo, cierta meditación sobre una España ideal, cierta espiritualidad, cierto encuentro del individuo con una dimensión mayor, colectiva, que le supera y bla-bla-bla. Igual, en todo caso, la espiritualidad es la génesis de todas esas escenografías. Lo espiritual es algo que no te lo acabas -lo que indica, por otra parte, que esas manis son, sea como sea, un negocio con mucho futuro-. Un momento de epifanía espiritual es algo sencillo, si bien incomprensible. Un momento de espiritualidad sencilla es como contemplar a solas una hoguera. Puedes pasar horas y horas mirándola. No obstante, la banda sonora de lo espiritual, cuando deja de ser algo, lo dicho, sencillo, breve, individual, es algo sumamente inquietante. También, como una hoguera. Como otro tipo de hoguera.
He estado repasando la prensa. Y, glups, lo de las manis de ayer por el pack Juana de Chaos. Entre otras cosas, estas manis respiran cierto platonismo, cierta meditación sobre una España ideal, cierta espiritualidad, cierto encuentro del individuo con una dimensión mayor, colectiva, que le supera y bla-bla-bla. Igual, en todo caso, la espiritualidad es la génesis de todas esas escenografías. Lo espiritual es algo que no te lo acabas -lo que indica, por otra parte, que esas manis son, sea como sea, un negocio con mucho futuro-. Un momento de epifanía espiritual es algo sencillo, si bien incomprensible. Un momento de espiritualidad sencilla es como contemplar a solas una hoguera. Puedes pasar horas y horas mirándola. No obstante, la banda sonora de lo espiritual, cuando deja de ser algo, lo dicho, sencillo, breve, individual, es algo sumamente inquietante. También, como una hoguera. Como otro tipo de hoguera.
viernes, marzo 02, 2007
LA PLENITUD
-LOS TELÉFONOS PERDIDOS Y LA PLENITUD. Ayer estuve cazando bisontes, etc. Bueno. Al tajo. Resumen de lo publicado. El mundo es imperfecto y yo voy y pierdo mi teléfono móvil. Se trataba de un teléfono móvil en su momento de plenitud. En el vagón del metro en el que lo perdí, por otra parte, no había nadie en su momento de plenitud. El momento de plenitud –ya saben, ese momento de presencia descomunal de uno mismo, bajo cuya forma seremos despertados para acceder al juicio final, etc-, es un concepto del que se me habló mucho en mi niñez, pero que había olvidado hasta la perdida de mi móvil. Desde ese día, me he topado con él varias veces. Ayer mismo, vi dos mujeres en su momento de plenitud. Una era bellísima. Dibujaba su cuerpo contra el aire y la luz que la rodeaba con absoluta rotundidad. Con absoluta, lo dicho, plenitud. A la otra le faltaba una pierna. Pero dibujaba su cuerpo contra la atmósfera que la rodeaba con absoluta etc. Lo que indica que el momento de plenitud no equivale a belleza pura y dura –vean, sino, este momento de plenitud en el minuto 5:19 de este vídeo; ese rostro en blanco no es sólo belleza-. Esta mañana me he encontrado con mi mama y hemos tomado una café en una terraza. Me ha explicado un sueño que tuvo anoche. Soñó con sus papás, es decir, con mis abuelitos. La última vez que los vimos estaban gagás y su cuerpo se estaba biodegradando. En el sueño de mamá, sus papás estaban en un jardín bellísimo. Ellos eran bellísimos, y hablaban de manera sosegada y tierna. “Estaban en su plenitud”, ha finalizado mi mamá. Lo que puede explicar que la plenitud no se la juventud a palo seco –tengo pruebas: comparen este hombre joven, con este otro hombre menos joven y señalen con una X cual de los dos está más próximo a su momento de plenitud.
-LA PLENITUD COMO SELLO DOLOROSO. EL momento de plenitud es incuestionable. Existe. Es una buena herramienta. Ignoro para qué. Hummm. Quizás es útil para ver el momento de degradación de las personas. No sé. Cuando era pequeño, las putas y las señoras bien de Barcelona avanzaba por las calles con los ojos pintados de azul. Era una imagen triste y patética. Las veías y comprendías que, menos ellas, todo el mundo percibía en ese maquillaje una parodia triste de de otros tiempos, sin duda mejores. Las personas, ahora que lo pienso, vestimos toda la vida como en nuestro mejor momento. Como las putas y las señoras bien de cuando era peque. En cierta medida, ahora mismo, por lo tanto, visto como una puta o una señora bien de cuando era etc. Y, snif, usted también.
-EJERCICIOS CON UN HUEVO JUGUETE: LA PLENITUD. Rodo el mundo viste como en su mejor época. Me gusta esa frase. Así que realizo el ejercicio de analizar el vestuario de diversos personajes públicos, a ver si, además, la frase funciona. El experimento lo realizo con varios presidentes y expresidentes de gobierno. Felipe. Felipe, siempre que puede, viste de sport, de cuando era Presi y tenía miting los domingos. Ese vestir formal-desenfadado remite a una época pasada, en la que, digo yo, primaba un vestir desenfadado. La edad de oro, la plenitud de Felipe, fue, por tanto, anterior a ser Presi de Gobi. Aznar. Viste exactamente igual que cuando era Presi. De lo que se deduce que su decadencia se inició al dejar de serlo. ZP. ZP viste de dependiente del Corte Inglés / de agente de El Ocaso. Con la ropa de faena de alguien que aspira a ser invisible. No ha tenido momento vital de plenitud pública. O fue invisible.
-LA PLENITUD COMO SELLO DOLOROSO. EL momento de plenitud es incuestionable. Existe. Es una buena herramienta. Ignoro para qué. Hummm. Quizás es útil para ver el momento de degradación de las personas. No sé. Cuando era pequeño, las putas y las señoras bien de Barcelona avanzaba por las calles con los ojos pintados de azul. Era una imagen triste y patética. Las veías y comprendías que, menos ellas, todo el mundo percibía en ese maquillaje una parodia triste de de otros tiempos, sin duda mejores. Las personas, ahora que lo pienso, vestimos toda la vida como en nuestro mejor momento. Como las putas y las señoras bien de cuando era peque. En cierta medida, ahora mismo, por lo tanto, visto como una puta o una señora bien de cuando era etc. Y, snif, usted también.
-EJERCICIOS CON UN HUEVO JUGUETE: LA PLENITUD. Rodo el mundo viste como en su mejor época. Me gusta esa frase. Así que realizo el ejercicio de analizar el vestuario de diversos personajes públicos, a ver si, además, la frase funciona. El experimento lo realizo con varios presidentes y expresidentes de gobierno. Felipe. Felipe, siempre que puede, viste de sport, de cuando era Presi y tenía miting los domingos. Ese vestir formal-desenfadado remite a una época pasada, en la que, digo yo, primaba un vestir desenfadado. La edad de oro, la plenitud de Felipe, fue, por tanto, anterior a ser Presi de Gobi. Aznar. Viste exactamente igual que cuando era Presi. De lo que se deduce que su decadencia se inició al dejar de serlo. ZP. ZP viste de dependiente del Corte Inglés / de agente de El Ocaso. Con la ropa de faena de alguien que aspira a ser invisible. No ha tenido momento vital de plenitud pública. O fue invisible.
miércoles, febrero 28, 2007
LA VIDA Y UN BONUS TRACK
-LA VIDA. Ayer perdí el teléfono en el metro. Era un teléfono de gama alta. Era tan listo que, cuando de noche lo dejaba en la mesita de noche, me mangaba el reloj, la cartera y la novia y se iba de copas hasta la madrugada. Bueno. Ayer mismo llamé a objetos perdidos. Me dijeron que llamara hoy. Y que, tranqui, generalmente los teléfonos se devolvían. Hoy he vuelto a llamar. No han devuelto el teléfono. Es decir, el pasaje del metro de ayer no era el general, el que hace que, generalmente, los teléfonos sean devueltos. Lo que me ha hecho recordar el pasaje. Éramos cuatro gatos. Fundamentalmente, señoras y señoritas. Estábamos agotados y éramos más feos que pichote. El día que muramos, no nos acordaremos, en fin, de ese día. Según las Sagradas Escrituras, nuestra resurrección, después de muertos, acaece bajo la forma corporal de nuestro máximo esplendor. Debe de ser la pera resucitar y contemplarnos a todos, por la calle, en nuestro momento de máximo esplendor. Cuando ves a alguien en su momento de máximo esplendor, lo sabes. Es algo impresionante. Es un espectáculo magnífico y perplejo, que sucede pocas veces en la vida. Y una vez a uno mismo. Cuesta imaginar que aquel trayecto en metro fuera el momento de máximo esplendor de ninguna persona allí reunida. El único objeto en su máximo esplendor en aquel vagón era, de hecho, mi teléfono. No creo, por tanto, que vuelva a su vida anterior. Que era, snif, yo.
-BONUS TRACK. HOMAGE TO BENT ROTTER. Ayer, un lector, se preguntaba por la otra derecha existente en la plaza. Una derecha democrática y no franquista. Está a huevo verla en el PNV y en CiU. ¿Existe en el PP? ¿Existe en la derecha netamente española? Respuesta: sí. Cuando hablas con dirigentes del PP, ves que el PP no es un monolito, que tiene tendencias. Y que hay muchos reparos ante la línea política-editorial El Mundo/PP. Cuando hablas con compañeros de profesión e intercambias mensajes encriptados que te han dado dirigentes del PP, llegas a la conclusión de que sí, en efecto, en el PP hay más derechas que las difundidas. Lo que explica la percepción generalizada de que la situación no es tan dramática como pudiera parecerlo con un simple vistazo. Percepción a la que me sumo. Pero con reparos. Reparos que explican que el PP, por otra parte, es un partido español más. A saber: a) cuando gobernaban, era extraño que un dirigente te coqueteara en petit comitè con su disidencia. Ahora, en la oposición, b) cuesta mucho que un dirigente o un grupo interno se desmarque en público. De hecho, sólo se desmarcan, lo dicho, con mensaje encriptados. O ni eso. Verbigracia: hace poco entrevista a un joven dirigente del que se está empezando a hablar como recambio all-star. En la conversación, criticó abiertamente el trato PP al 11-M, y se partió el pecho con la cruzada que se está haciendo contra el palabro nación en los nuevos estatutos. La semana pasada lo ví largando en la tele. Denunciando mangoneos ante el 11-M y con la vena del cuello inflada cuando hablaba del palabro nación. Esa anécdota puede explicar que la derecha democrática, dentro del PP, no juega en casa. O tiene que ir con mucho cuidado para que no se le vea el plumero.
El PP está emitiendo una nueva derecha. Una derecha que utiliza para definirse el palabro liberal, que tiene una lectura estrecha de la Consti, que defiende conceptos fronterizos de los democrático en nombre de la diversidad democrática, que utiliza la Consti para negar cualquier cambio y para argumentar, incluso, vueltas la pasado, que utiliza tácticas de la extrema izquierda, como la movilización permanente, que es ultra nacionalista y que, más que un discurso político, tiene un discurso identitario y fundamentalista. Algunos compañeros empiezan a hablar de extrema derecha. Y muy pocos políticos. En todo caso, no nos ponemos de acuerdo en si esa nueva derecha existía ya en la última época Aznar –como así lo percibo yo-, o si es un fenómeno post-11-M. No nos ponemos de acuerdo si es una táctica o una consecuencia escenográfica de la derrota o un programa fundacional de una nueva derecha. Difícil de llevar a cabo, por otra parte, sin un enemigo que vaya por ahí matando y al que sea posible instrumentalizar y apropiar víctimas a gogó.
Personalmente, me inclino a creer que la movida empezó con el Aznar de la segunda legislatura y que tiene cierto futuro. No es una derecha fundamentada en la realidad, sino en el mito. Por lo que puede vivir bastante bien, incluso, con una realidad electoral adversa. No la veo ganando de calle, pero la veo coleando. Y lo que más me inquieta es que, dentro del PP, nadie se levante y hable, desde la moderación, de lo que está pasando. Si no lo hacen, glups, es que eso, desmarcarse de esa nueva derecha, aún no es ningún negociado político. Posiblemente lo será después de una nueva derrota electoral, que obligue al PP a centrarse. Después de su centramiento 0.2, ¿volverá a liarla en una segunda legislatura? Si sucede eso, la pregunta sería: ¿Qué le pasa a la derecha española que se desmelena con tanta facilidad?
-BONUS TRACK. HOMAGE TO BENT ROTTER. Ayer, un lector, se preguntaba por la otra derecha existente en la plaza. Una derecha democrática y no franquista. Está a huevo verla en el PNV y en CiU. ¿Existe en el PP? ¿Existe en la derecha netamente española? Respuesta: sí. Cuando hablas con dirigentes del PP, ves que el PP no es un monolito, que tiene tendencias. Y que hay muchos reparos ante la línea política-editorial El Mundo/PP. Cuando hablas con compañeros de profesión e intercambias mensajes encriptados que te han dado dirigentes del PP, llegas a la conclusión de que sí, en efecto, en el PP hay más derechas que las difundidas. Lo que explica la percepción generalizada de que la situación no es tan dramática como pudiera parecerlo con un simple vistazo. Percepción a la que me sumo. Pero con reparos. Reparos que explican que el PP, por otra parte, es un partido español más. A saber: a) cuando gobernaban, era extraño que un dirigente te coqueteara en petit comitè con su disidencia. Ahora, en la oposición, b) cuesta mucho que un dirigente o un grupo interno se desmarque en público. De hecho, sólo se desmarcan, lo dicho, con mensaje encriptados. O ni eso. Verbigracia: hace poco entrevista a un joven dirigente del que se está empezando a hablar como recambio all-star. En la conversación, criticó abiertamente el trato PP al 11-M, y se partió el pecho con la cruzada que se está haciendo contra el palabro nación en los nuevos estatutos. La semana pasada lo ví largando en la tele. Denunciando mangoneos ante el 11-M y con la vena del cuello inflada cuando hablaba del palabro nación. Esa anécdota puede explicar que la derecha democrática, dentro del PP, no juega en casa. O tiene que ir con mucho cuidado para que no se le vea el plumero.
El PP está emitiendo una nueva derecha. Una derecha que utiliza para definirse el palabro liberal, que tiene una lectura estrecha de la Consti, que defiende conceptos fronterizos de los democrático en nombre de la diversidad democrática, que utiliza la Consti para negar cualquier cambio y para argumentar, incluso, vueltas la pasado, que utiliza tácticas de la extrema izquierda, como la movilización permanente, que es ultra nacionalista y que, más que un discurso político, tiene un discurso identitario y fundamentalista. Algunos compañeros empiezan a hablar de extrema derecha. Y muy pocos políticos. En todo caso, no nos ponemos de acuerdo en si esa nueva derecha existía ya en la última época Aznar –como así lo percibo yo-, o si es un fenómeno post-11-M. No nos ponemos de acuerdo si es una táctica o una consecuencia escenográfica de la derrota o un programa fundacional de una nueva derecha. Difícil de llevar a cabo, por otra parte, sin un enemigo que vaya por ahí matando y al que sea posible instrumentalizar y apropiar víctimas a gogó.
Personalmente, me inclino a creer que la movida empezó con el Aznar de la segunda legislatura y que tiene cierto futuro. No es una derecha fundamentada en la realidad, sino en el mito. Por lo que puede vivir bastante bien, incluso, con una realidad electoral adversa. No la veo ganando de calle, pero la veo coleando. Y lo que más me inquieta es que, dentro del PP, nadie se levante y hable, desde la moderación, de lo que está pasando. Si no lo hacen, glups, es que eso, desmarcarse de esa nueva derecha, aún no es ningún negociado político. Posiblemente lo será después de una nueva derrota electoral, que obligue al PP a centrarse. Después de su centramiento 0.2, ¿volverá a liarla en una segunda legislatura? Si sucede eso, la pregunta sería: ¿Qué le pasa a la derecha española que se desmelena con tanta facilidad?
martes, febrero 27, 2007
LAS MENTIRAS NO EXISTEN. PERO SÍ EXISTE LA REALIDAD
Las mentiras no existen. Piensen, sino, en su caso. Analicen los momentos más vergonzantes, malvados, crueles, de su biografía. ¿Ven? No los recuerdan. Ahora los empiezan a recordar. Aparecen brevemente, al lado de exculpaciones y elisiones. Es un viejo truco. Funciona.
Desde hace ¿8? Años, una derecha española que no participó activamente en la Transición a través de su voz, pero sí de sus actos, ha empezado a hablar y a verbalizarse. Ya tocaba. El resultado ha sido una reordenación de su biografía. Como toca en todo ultra-nacionalismo, su biografía no es otra que la de España. La biografía de España, según he ido escuchando, ha quedado tal que así. Se trata de una chica que nació con 18 años en tiempos inmemoriales. En el siglo VIII empezó una guerra, que aún dura, contra el Islam. Ganó por KO en el siglo XV. Exportó sin violencia una religión y una lengua. Entró en decadencia por vete a saber qué. En el siglo XX se hizo republicana. Los malos españoles la dieron para el pelo en 1934. Por lo que los buenos españoles se vieron obligados a practicar otra guerra defensiva, en favor del liberalismo y la democracia. La situación fue tan crítica que los buenos españoles se vieron obligados a establecer, durante 40 años, ciertas medidas excepcionales, que fueron derogadas paulatinamente después de 1975, durante un proceso ejemplar y responsable denominado Transición. En ese proceso ejemplar y etc. España se dotó de una Constitución perfecta, que satisface a todo el mundo. Quién no está satisfecho con ella, es un radical violento. En general, quién no está satisfecho con lo que sea, es un radical violento. En 2003, los radicales violentos hicieron un golpe de estado encubierto. Se asociaron a ETA y a AlQaeda y llegaron al poder, desde donde están desmantelando el sistema democrático y el trade-mark España. Afortunadamente, los buenos españoles están al quite, han iniciado otra guerra –por ahora, cívica antes que civil-, de defensa de la Constitución, concepto en el que queda anclado para siempre el concepto Verdad y el concepto España.
Todo esto no es mentira. Existe. Es palpable para miles de usuarios. No obstante, me atrevo a suponer que es una mentira en tanto que se parece al arte. EL arte es mentira. Sólo en el arte encaja la realidad completamente, durante varios minutos o durante siglos. La realidad es un baile diferente. La realidad puede ser más o menos bella que la mentira / el arte. Pero siempre es imperfecta. En la realidad, al contrario que en la mentira / el arte, no todos los movimientos encajan a la perfección.
Desde hace ¿8? Años, una derecha española que no participó activamente en la Transición a través de su voz, pero sí de sus actos, ha empezado a hablar y a verbalizarse. Ya tocaba. El resultado ha sido una reordenación de su biografía. Como toca en todo ultra-nacionalismo, su biografía no es otra que la de España. La biografía de España, según he ido escuchando, ha quedado tal que así. Se trata de una chica que nació con 18 años en tiempos inmemoriales. En el siglo VIII empezó una guerra, que aún dura, contra el Islam. Ganó por KO en el siglo XV. Exportó sin violencia una religión y una lengua. Entró en decadencia por vete a saber qué. En el siglo XX se hizo republicana. Los malos españoles la dieron para el pelo en 1934. Por lo que los buenos españoles se vieron obligados a practicar otra guerra defensiva, en favor del liberalismo y la democracia. La situación fue tan crítica que los buenos españoles se vieron obligados a establecer, durante 40 años, ciertas medidas excepcionales, que fueron derogadas paulatinamente después de 1975, durante un proceso ejemplar y responsable denominado Transición. En ese proceso ejemplar y etc. España se dotó de una Constitución perfecta, que satisface a todo el mundo. Quién no está satisfecho con ella, es un radical violento. En general, quién no está satisfecho con lo que sea, es un radical violento. En 2003, los radicales violentos hicieron un golpe de estado encubierto. Se asociaron a ETA y a AlQaeda y llegaron al poder, desde donde están desmantelando el sistema democrático y el trade-mark España. Afortunadamente, los buenos españoles están al quite, han iniciado otra guerra –por ahora, cívica antes que civil-, de defensa de la Constitución, concepto en el que queda anclado para siempre el concepto Verdad y el concepto España.
Todo esto no es mentira. Existe. Es palpable para miles de usuarios. No obstante, me atrevo a suponer que es una mentira en tanto que se parece al arte. EL arte es mentira. Sólo en el arte encaja la realidad completamente, durante varios minutos o durante siglos. La realidad es un baile diferente. La realidad puede ser más o menos bella que la mentira / el arte. Pero siempre es imperfecta. En la realidad, al contrario que en la mentira / el arte, no todos los movimientos encajan a la perfección.
lunes, febrero 26, 2007
LA VERDAD Y LA MENTIRA
Verdad y mentira del día. Otegi ha expresando una idea que, tal vez, orienta sobre un posible cambio en la organización que lidera. La declaración ha sido saludada por el Gobi, mientras PP ha leído en ella una mentira. Podría haber leído una insuficiencia, una incorreción, una inconcreción. Pero ha leído una mentira. Lo que indica la importancia de los conceptos verdad y mentira por aquí abajo. Es decir, lo gaseaso de todo por aquí abajo.
La verdad y la mentira son dos conceptos que se parecen más a los conceptos lo mejor y lo peor que a los conceptos el bien y el mal. Es decir, vete a saber donde se ubican, vete a saber como verificarlos, vete a saber cuando se utilizan.
Si uno se fija, la cara que uno gasta ante un hecho verídico –no sé; encontrar el último cromo que te falta para tu cole-, es absolutamente parecida a la cara que uno gasta ante un hecho falso –toparte con un ser quimérico; no sé; un niño rata-. Ambas caras reflejan un mismo estado de ánimo: tanto la verdad como la mentira son fascinantes y crean mono. Quizás, si me fuerzan, es más fascinante la mentira. Requiere un mayor esfuerzo colectivo y mayores trabajos de producción.
La cultura española está fundamentada en la mentira. Como cualquier otra cultura planetaria, por otra parte. Lo llamativo es que no hay mecanismos para diferenciar la verdad de la mentira. Sólo hay mecanismos para poner, ante un hecho, poner la cara del niño que encuentra o cromo o del hombre que ve una rata. Es decir, la misma cara. La cultura española puede, así, asumir conceptos como el-11-M-fue-ETA, ETA-lo-es-todo-salvo-el-PP, el-PP-es-no-nacionalismo, el franquismo-es-liberalismo o, en fin, existen-niños-rata con cierta facilidad y sin posibilidad alguna de verificación. O de cambiar de cara.
La incapacidad para discernir entre verdad o mentira, el carácter apasionado de la verdad y mentira locales, es algo tan original y determinante en nuestra cultura que, tal vez, sea un hecho fundacional de nuestra cultura. Este país / nuestra cultura, por otra parte, es muy joven, carece de historia. Fue fundado, de hecho, en 1977.
La gran verdad y la gran mentira de casi todo, igual se ubica en esa fecha. Tal vez sea imposible discernir entre verdad y mentira sin enfrentarse a la verdad y a la mentira de 1977. La Transi y todo eso.
La verdad y la mentira son dos conceptos que se parecen más a los conceptos lo mejor y lo peor que a los conceptos el bien y el mal. Es decir, vete a saber donde se ubican, vete a saber como verificarlos, vete a saber cuando se utilizan.
Si uno se fija, la cara que uno gasta ante un hecho verídico –no sé; encontrar el último cromo que te falta para tu cole-, es absolutamente parecida a la cara que uno gasta ante un hecho falso –toparte con un ser quimérico; no sé; un niño rata-. Ambas caras reflejan un mismo estado de ánimo: tanto la verdad como la mentira son fascinantes y crean mono. Quizás, si me fuerzan, es más fascinante la mentira. Requiere un mayor esfuerzo colectivo y mayores trabajos de producción.
La cultura española está fundamentada en la mentira. Como cualquier otra cultura planetaria, por otra parte. Lo llamativo es que no hay mecanismos para diferenciar la verdad de la mentira. Sólo hay mecanismos para poner, ante un hecho, poner la cara del niño que encuentra o cromo o del hombre que ve una rata. Es decir, la misma cara. La cultura española puede, así, asumir conceptos como el-11-M-fue-ETA, ETA-lo-es-todo-salvo-el-PP, el-PP-es-no-nacionalismo, el franquismo-es-liberalismo o, en fin, existen-niños-rata con cierta facilidad y sin posibilidad alguna de verificación. O de cambiar de cara.
La incapacidad para discernir entre verdad o mentira, el carácter apasionado de la verdad y mentira locales, es algo tan original y determinante en nuestra cultura que, tal vez, sea un hecho fundacional de nuestra cultura. Este país / nuestra cultura, por otra parte, es muy joven, carece de historia. Fue fundado, de hecho, en 1977.
La gran verdad y la gran mentira de casi todo, igual se ubica en esa fecha. Tal vez sea imposible discernir entre verdad y mentira sin enfrentarse a la verdad y a la mentira de 1977. La Transi y todo eso.
viernes, febrero 23, 2007
¿POR QUÉ UNO NO PUEDE DEJAR DE MIRAR A ZAPLANA?
Zaplana fascina, de la misma manera que fascina un actor malo. Un actor malo sólo puede fascinar cuando lo importante de la obra no es el texto. Una obra con un texto complicado no admite malos actores.
Son vídeos largos. Les recomiendo que inviertan más en el segundo. Hummm. La próxima semana hablaremos de la mentira.
Son vídeos largos. Les recomiendo que inviertan más en el segundo. Hummm. La próxima semana hablaremos de la mentira.
LA GRAN VERDAD DE LA ENFERMERA NOCTURNA
Seguimos hablando sobre la interpretación de las cosas. Hoy, a la luz de una historia que no es otra que la inquietante historia de la enfermera nocturna. Y que empieza así: estamos bromeando, una enfermera que trabaja en el turno de noche y yo.
Estamos bromeando una enfermera que etc y yo. Comúnmente, en los ratos -¿muertos? ¿vivos?-, que median entre un encuentro corporal, ella me explica historias de su trabajo. Su trabajo consiste en otro tipo de encuentros corporales. Con cuerpos frágiles y averiados. Sus historias, así, hablan de sangre y otros fluidos extraños. De problemas y actitudes ante la vida y la muerte. Lo más fascinante para mí es que emite todas esas historias desde un tono y una visión extraña. Tono y visión extraña: sin truculencia, con normalidad, con humildad, con un absoluto respeto a los cuerpos retratados. Y, por encima de todo, sin percibir nada fantástico en lo narrado, por lo general historias bellas y brutales que nunca jamás veré o imaginaré. Bueno. De pronto me explica una historia rara. No trataba de cuerpos, sino de todo lo contrario. Almas.
Durante una temporada, dice, ella y sus compañeras, para pasar el rato, jugaban a la güija. Nadie creía en todo eso, pero por lo visto resultaba divertido. Una noche entraron en contacto con un espíritu. Era una enferma de la planta, que había fallecido hacía una semana. La reconocieron. Estuvieron hablando un rato. Finalmente, le preguntaron si la habían tratado bien durante su estancia en el hospital. Respondió que no. “Y era cierto. La descuidamos un poco. A veces ocurre”, dijo la enfermera.
La historia inquietante de la enfermera nocturna se desprenden dos ideas. Idea a), que las enfermeras nocturnas son diferentes. Y que b) en toda historia hay una gran verdad y una gran mentira. La gran mentira de la historia inquietante de la enfermera etc. es el 99% de la historia. En la realidad es difícil hablar con las almas. Incluso con las de los vivos. Imagínate con las de los muertos. La gran verdad de la historia es posiblemente, su final. Su final no es una frase de una muerta. Son tres frases de una viva: “y era cierto. La descuidamos un poco. A veces ocurre”.
Ejemplos prácticos. ¿Qué hay de gran verdad en la denuncia del PP de que el Estado miente respecto a lo del 11-M? La gran verdad es que el Estado, de hecho, miente siempre que puede. Puede hacerlos y, por lo general, uno hace todo lo que puede y poco de lo que no puede. El Estado, por ejemplo, mintió el 11-M. Cuando gobernaba el PP. En la historia que explica el PP actual para explicarse el 11-M –una historia en la que, en vez de güijas, hay otros elementos fantásticos, como el ácido bórico- en realidad se explica una gran verdad. Explica que el Estado puede mentir, que mintió. Al seguir mintiendo una vez perdido el poder del Estado, los chicos y chicas que explican esa historia explican a su vez que añoran el Estado.
Cuando vuelvan, serán imparables.
Estamos bromeando una enfermera que etc y yo. Comúnmente, en los ratos -¿muertos? ¿vivos?-, que median entre un encuentro corporal, ella me explica historias de su trabajo. Su trabajo consiste en otro tipo de encuentros corporales. Con cuerpos frágiles y averiados. Sus historias, así, hablan de sangre y otros fluidos extraños. De problemas y actitudes ante la vida y la muerte. Lo más fascinante para mí es que emite todas esas historias desde un tono y una visión extraña. Tono y visión extraña: sin truculencia, con normalidad, con humildad, con un absoluto respeto a los cuerpos retratados. Y, por encima de todo, sin percibir nada fantástico en lo narrado, por lo general historias bellas y brutales que nunca jamás veré o imaginaré. Bueno. De pronto me explica una historia rara. No trataba de cuerpos, sino de todo lo contrario. Almas.
Durante una temporada, dice, ella y sus compañeras, para pasar el rato, jugaban a la güija. Nadie creía en todo eso, pero por lo visto resultaba divertido. Una noche entraron en contacto con un espíritu. Era una enferma de la planta, que había fallecido hacía una semana. La reconocieron. Estuvieron hablando un rato. Finalmente, le preguntaron si la habían tratado bien durante su estancia en el hospital. Respondió que no. “Y era cierto. La descuidamos un poco. A veces ocurre”, dijo la enfermera.
La historia inquietante de la enfermera nocturna se desprenden dos ideas. Idea a), que las enfermeras nocturnas son diferentes. Y que b) en toda historia hay una gran verdad y una gran mentira. La gran mentira de la historia inquietante de la enfermera etc. es el 99% de la historia. En la realidad es difícil hablar con las almas. Incluso con las de los vivos. Imagínate con las de los muertos. La gran verdad de la historia es posiblemente, su final. Su final no es una frase de una muerta. Son tres frases de una viva: “y era cierto. La descuidamos un poco. A veces ocurre”.
Ejemplos prácticos. ¿Qué hay de gran verdad en la denuncia del PP de que el Estado miente respecto a lo del 11-M? La gran verdad es que el Estado, de hecho, miente siempre que puede. Puede hacerlos y, por lo general, uno hace todo lo que puede y poco de lo que no puede. El Estado, por ejemplo, mintió el 11-M. Cuando gobernaba el PP. En la historia que explica el PP actual para explicarse el 11-M –una historia en la que, en vez de güijas, hay otros elementos fantásticos, como el ácido bórico- en realidad se explica una gran verdad. Explica que el Estado puede mentir, que mintió. Al seguir mintiendo una vez perdido el poder del Estado, los chicos y chicas que explican esa historia explican a su vez que añoran el Estado.
Cuando vuelvan, serán imparables.
jueves, febrero 22, 2007
LA INTERPRETACIÓN DE LA VIOLENCIA, O LA FABULOSA HISTORIA DE LOS NIÑOS RUBIOS
He aquí la Fabulosa Historia de los Niños Rubios, que empieza así: zona rubia, voy en un autobús repleto de niños rubios.
Zona rubia. Voy en un autobús repleto de niños rubios. En el autobús hay niños rubios de todos los formatos. Observaciones. Los de formato más ganso, practican una violencia gore sobre los de formato reducido. Me recuerda un poco la violencia que practicábamos en mi infancia, en las zonas morenas. Es decir, es gratuita, es desproporcionada, es salvaje, es, en fin, infantil. Cuando los chicos morenos de zona morena nos desplazábamos a la zona rubia, recuerdo que los niños rubios de zona rubia miraban nuestro desparrame de violencia con los ojos como platos. Ahora, exniño moreno en zona rubia, soy yo el que gasta ojos como etc. Estoy, incluso, a punto de abrir la boca de la cara y decirle algo a un gorila rubio que se está pasando dos pueblos con un alfeñique rubio. No lo hago porque, por lo que recuerdo, eso sería saltarme el escalafón. Lo que ocasionaría que al alfeñique rubio le dieran para el pelo indeed en cuanto desapareciera la turba rubia de mi campo visual. En eso el autobús para. Suben más niños. Uno de ellos es mongo. Va directamente hacia la zona cero rubia. Me temo lo peor. En mis tiempos, un chico así no hubiera durado 20 segundos en la zona morena. Una chica con minifalda, 10. Se masca la tragedia. Para acabarla de liar, el chico que apenas sabe hablar y que camina con las piernas hacia adentro se saca un pañuelo y se suena las narices. Sus mocos van a parar a cualquier parte, menos a la parte diseñada para ello. Me temo lo peor. Creo que será preciso hacer algo. Estoy al quite ya cuando el Gran Rufían Rubio, se levanta de su asiento. Se acerca al niño mongo. Sin condescendencia, con toda la tranquilidad y nobleza del mundo, le enseña a sonarse los mocos. Otro se levanta y le enseña a doblar el pañuelo. Al final, todos los chicos rubios están hablando y tratando de igual a igual a un niño moreno que no sabe sonarse los mocos igual que todo el mundo. La escena es emocionante. E iluminadora. Iluminación: sea lo que sea que estuviera presenciando antes de la llegada del niño averiado, no era violencia. Lo veo ahora. Lo que indica que la violencia es difícil de identificar. Incluso cuando se muestra en su forma más violenta.
Hace un par de días, no obstante, el Estado ha decidido ver violencia donde, aparentemente, no la hay. O puede no haberla. Se trata de una foto en la que un señor hace la caidita de Roma con una señorita, a la que tiene cogida por las muñecas. Una forma bastante común, por otra parte, de coger las muñecas cuando se hace la caidita de etc. Hay formas más violentas de cogerlas. Pero, generalmente, no son una forma de violencia, sino de caidita de etc.
La historia de los niños rubios, las historia de la foto del señor y la señorita con cara de lobotomizados haciendo la caidita de etc., explica que la violencia es, en ocasiones, un punto de vista. Pero que el punto de vista determinante, en cualquier caso, no es el del espectador. Posiblemente, tampoco el de la hipotética víctima. Es el del Estado. El Estado es quién corta el bacalao en la interpretación de las cosas.
Es curioso que en una sociedad en la que el Estado corte el bacalao en la interpretación de las etc., últimamente la oposición, algo que vive en el no-Estado, lleve la delantera en la interpretación de las cosas polémicas. El sabadote, de hecho, lo dicho, volveremos a ver una interpretación vistosa y a tiempo real de las cosas polémicas, en forma de mani. Que el no-Estado corte el bacalao en la interpretación de las cosas es una novedad cultural por aquí abajo.
Zona rubia. Voy en un autobús repleto de niños rubios. En el autobús hay niños rubios de todos los formatos. Observaciones. Los de formato más ganso, practican una violencia gore sobre los de formato reducido. Me recuerda un poco la violencia que practicábamos en mi infancia, en las zonas morenas. Es decir, es gratuita, es desproporcionada, es salvaje, es, en fin, infantil. Cuando los chicos morenos de zona morena nos desplazábamos a la zona rubia, recuerdo que los niños rubios de zona rubia miraban nuestro desparrame de violencia con los ojos como platos. Ahora, exniño moreno en zona rubia, soy yo el que gasta ojos como etc. Estoy, incluso, a punto de abrir la boca de la cara y decirle algo a un gorila rubio que se está pasando dos pueblos con un alfeñique rubio. No lo hago porque, por lo que recuerdo, eso sería saltarme el escalafón. Lo que ocasionaría que al alfeñique rubio le dieran para el pelo indeed en cuanto desapareciera la turba rubia de mi campo visual. En eso el autobús para. Suben más niños. Uno de ellos es mongo. Va directamente hacia la zona cero rubia. Me temo lo peor. En mis tiempos, un chico así no hubiera durado 20 segundos en la zona morena. Una chica con minifalda, 10. Se masca la tragedia. Para acabarla de liar, el chico que apenas sabe hablar y que camina con las piernas hacia adentro se saca un pañuelo y se suena las narices. Sus mocos van a parar a cualquier parte, menos a la parte diseñada para ello. Me temo lo peor. Creo que será preciso hacer algo. Estoy al quite ya cuando el Gran Rufían Rubio, se levanta de su asiento. Se acerca al niño mongo. Sin condescendencia, con toda la tranquilidad y nobleza del mundo, le enseña a sonarse los mocos. Otro se levanta y le enseña a doblar el pañuelo. Al final, todos los chicos rubios están hablando y tratando de igual a igual a un niño moreno que no sabe sonarse los mocos igual que todo el mundo. La escena es emocionante. E iluminadora. Iluminación: sea lo que sea que estuviera presenciando antes de la llegada del niño averiado, no era violencia. Lo veo ahora. Lo que indica que la violencia es difícil de identificar. Incluso cuando se muestra en su forma más violenta.
Hace un par de días, no obstante, el Estado ha decidido ver violencia donde, aparentemente, no la hay. O puede no haberla. Se trata de una foto en la que un señor hace la caidita de Roma con una señorita, a la que tiene cogida por las muñecas. Una forma bastante común, por otra parte, de coger las muñecas cuando se hace la caidita de etc. Hay formas más violentas de cogerlas. Pero, generalmente, no son una forma de violencia, sino de caidita de etc.
La historia de los niños rubios, las historia de la foto del señor y la señorita con cara de lobotomizados haciendo la caidita de etc., explica que la violencia es, en ocasiones, un punto de vista. Pero que el punto de vista determinante, en cualquier caso, no es el del espectador. Posiblemente, tampoco el de la hipotética víctima. Es el del Estado. El Estado es quién corta el bacalao en la interpretación de las cosas.
Es curioso que en una sociedad en la que el Estado corte el bacalao en la interpretación de las etc., últimamente la oposición, algo que vive en el no-Estado, lleve la delantera en la interpretación de las cosas polémicas. El sabadote, de hecho, lo dicho, volveremos a ver una interpretación vistosa y a tiempo real de las cosas polémicas, en forma de mani. Que el no-Estado corte el bacalao en la interpretación de las cosas es una novedad cultural por aquí abajo.
miércoles, febrero 21, 2007
LA DIFÍCIL INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD
Cada día paso frente a un mercado. Frente al mercado hay un acordeonista. Hoy, por primera vez, le he mirado. Toca, en efecto, el acordeón. Pero lo toca con una pernera del pantalón arremangada. De manera que se le ve una pantorrilla terrible e imposible de describir. Su cuerpo se ha vuelto loco a la altura de la pantorrilla. En su pantorrilla viven todos los colores del mundo. Como en un cartel de Benetton. No obstante, su pantorrilla es todo lo contrario a un cartel de Benetton. Cuando uno ve esa pantorrilla no puede dejar de pensar que la vida es un absurdo. Posiblemente, también cuando uno mira un cartel de Benetton. Si bien un cartel de Benetton igual es otra dirección del absurdo.
Pero, bueno, interpretemos. El acordeonista está ahí, frente al mercado, para pedir dinero. Hasta ahora pensaba que lo pedía tocando el acordeón. Hoy, día en que le he mirado, descubro que también exhibe su pantorrilla, espectacular, quizás la única pantorrilla del mundo que se ha vuelto majara. Es preciso explicar aquí que, más que tocar el acordeón, lo palpa. No sabe tocarlo. En vez de tocar el acordeón podría tocar un ladrillo. EL sonido sería el mismo. EL hombre pide dinero a los transeúntes. Pero, ¿a cambio de qué? ¿De tocar el acordeón que no sabe tocar, o de su pantorrilla, que nadie tocará nunca jamás? ¿Cuál es su instrumento de trabajo? ¿El acordeón o su pantorrilla? ¿Cuál de los dos objetos es el verdaderamente importante, el responsable de sus ingresos, el que define su oficio y de su identidad pública?
Humm. Supongo que los dos. El acordeonista por una parte muestra al mundo que no sabe tocar el acordeón, y por otra que tiene muy mala suerte. Es decir, exhibe al mundo su mala suerte. Explica la historia de un hombre que podría haber tocado el acordeón de no ser por lo que sea. El acordeonista es, posiblemente, un profesional de la mala suerte.
No obstante, esta es una interpretación. Lo importante del caso de la cosa es que es difícil saber cual es el instrumento de trabajo incluso de un músico. Y eso que el instrumento de los músicos está a huevo. Lo que invita a someter a sospecha incluso los de los músicos. ¿Qué instrumentos exhiben en realidad los músicos? ¿Qué pantorrillas exhiben? ¿Qué se exhibe en realidad cuando se exhibe algo?
Hummm. Esos pollos que hablan tanto de constitución y de víctimas, que este weeckend van a iniciar unas manis en las que se exhibirá dolor y pesadumbre constitucional por el pack de víctimas de De Juana Chaos, ¿qué exhiben en su pantorrilla cuando tocan ese acordeón? Pasas cada día al lado de ellos y ya no los ves. Como a mi acordeonista.
Pero, bueno, interpretemos. El acordeonista está ahí, frente al mercado, para pedir dinero. Hasta ahora pensaba que lo pedía tocando el acordeón. Hoy, día en que le he mirado, descubro que también exhibe su pantorrilla, espectacular, quizás la única pantorrilla del mundo que se ha vuelto majara. Es preciso explicar aquí que, más que tocar el acordeón, lo palpa. No sabe tocarlo. En vez de tocar el acordeón podría tocar un ladrillo. EL sonido sería el mismo. EL hombre pide dinero a los transeúntes. Pero, ¿a cambio de qué? ¿De tocar el acordeón que no sabe tocar, o de su pantorrilla, que nadie tocará nunca jamás? ¿Cuál es su instrumento de trabajo? ¿El acordeón o su pantorrilla? ¿Cuál de los dos objetos es el verdaderamente importante, el responsable de sus ingresos, el que define su oficio y de su identidad pública?
Humm. Supongo que los dos. El acordeonista por una parte muestra al mundo que no sabe tocar el acordeón, y por otra que tiene muy mala suerte. Es decir, exhibe al mundo su mala suerte. Explica la historia de un hombre que podría haber tocado el acordeón de no ser por lo que sea. El acordeonista es, posiblemente, un profesional de la mala suerte.
No obstante, esta es una interpretación. Lo importante del caso de la cosa es que es difícil saber cual es el instrumento de trabajo incluso de un músico. Y eso que el instrumento de los músicos está a huevo. Lo que invita a someter a sospecha incluso los de los músicos. ¿Qué instrumentos exhiben en realidad los músicos? ¿Qué pantorrillas exhiben? ¿Qué se exhibe en realidad cuando se exhibe algo?
Hummm. Esos pollos que hablan tanto de constitución y de víctimas, que este weeckend van a iniciar unas manis en las que se exhibirá dolor y pesadumbre constitucional por el pack de víctimas de De Juana Chaos, ¿qué exhiben en su pantorrilla cuando tocan ese acordeón? Pasas cada día al lado de ellos y ya no los ves. Como a mi acordeonista.
martes, febrero 20, 2007
LAS COSAS SON DE QUIÉN LAS INTERPRETA
Estos días he estado cazando bisontes como un poseso, por lo que me disculpo por mi dejadez. Y ahora, al tajo.
Juicio del 11-M. Lo visiono a través de los medios escrito Brunete y no Brunete. Es decir, que por el mismo precio el periodismo español me ofrece dos juicios diferentes e, incluso, contradictorios. Cabe suponer, por tanto, que en su día me ofrecerán dos sentencias diferentes y contradictorias. Este hecho ilustra que lo menos valorado de la realidad es la realidad. Y que lo real sufre diversos filtros hasta convertirse en realidad. No sé. Lo real son los bombazos del 11-M. El juicio ya es un filtro y su interpretación Brunete o no Brunete, pues dos más.
¿Se puede vivir con tantos filtros? Respuesta. Sí. Aquí y en Lima. Las sociedades humanas son básicamente, fábricas de elaboración de filtros. Últimamente estoy leyendo a varios sabios que en el mundo han sido comentar, no obstante, que la visualización de lo real en España a través de dos grandes filtros puede llevar a una radicalización absoluta, culminada en algún tipo de, creck, ruptura. No lo creo. Los filtros, los dos filtros –o uno y pico- disponibles en la sala pueden coexistir eternamente, preservando dos comunidades de usuarios de lo real de manera separada, que nunca se ven, que nunca se encuentran. En una especie de Soweto informativo. Los blancos no ven a los negros y los negros no ven a los blancos, salvo en puntuales, tensos y violentos encuentros.
Les explicaré todo esto a través de un bello ejemplo visual. Lo real, en este ejemplo es A), donde A) podría ser el 11-M, el Estatut catalán, la negociación con ETA, o lo que usted quiera. La Brunete tendría su propia descripción de los hechos. Que no sería tan descripción. Sería, B,) una adaptación de A) al centro-derecha. La no-Brunete, pues también tendría su C) lectura talantística. Como pueden observar, B) y C) tienen su parecido razonable a A), sus nexos con lo real que impiden que la interpretación realizada sea interpretada como delirio por sus propios usuarios. Si bien, tanto B) como C) no sirven, en ningún caso, para valorar A). Sólo sirven para aglutinar a dos tribus de salvajes –salvajes del ritmo-. Una tribu más salavaje que la otra, me temo.
Hummm. Esta semana les hablaré sobre la interpretación de las cosas. Es decir, de salvajes.
Juicio del 11-M. Lo visiono a través de los medios escrito Brunete y no Brunete. Es decir, que por el mismo precio el periodismo español me ofrece dos juicios diferentes e, incluso, contradictorios. Cabe suponer, por tanto, que en su día me ofrecerán dos sentencias diferentes y contradictorias. Este hecho ilustra que lo menos valorado de la realidad es la realidad. Y que lo real sufre diversos filtros hasta convertirse en realidad. No sé. Lo real son los bombazos del 11-M. El juicio ya es un filtro y su interpretación Brunete o no Brunete, pues dos más.
¿Se puede vivir con tantos filtros? Respuesta. Sí. Aquí y en Lima. Las sociedades humanas son básicamente, fábricas de elaboración de filtros. Últimamente estoy leyendo a varios sabios que en el mundo han sido comentar, no obstante, que la visualización de lo real en España a través de dos grandes filtros puede llevar a una radicalización absoluta, culminada en algún tipo de, creck, ruptura. No lo creo. Los filtros, los dos filtros –o uno y pico- disponibles en la sala pueden coexistir eternamente, preservando dos comunidades de usuarios de lo real de manera separada, que nunca se ven, que nunca se encuentran. En una especie de Soweto informativo. Los blancos no ven a los negros y los negros no ven a los blancos, salvo en puntuales, tensos y violentos encuentros.
Les explicaré todo esto a través de un bello ejemplo visual. Lo real, en este ejemplo es A), donde A) podría ser el 11-M, el Estatut catalán, la negociación con ETA, o lo que usted quiera. La Brunete tendría su propia descripción de los hechos. Que no sería tan descripción. Sería, B,) una adaptación de A) al centro-derecha. La no-Brunete, pues también tendría su C) lectura talantística. Como pueden observar, B) y C) tienen su parecido razonable a A), sus nexos con lo real que impiden que la interpretación realizada sea interpretada como delirio por sus propios usuarios. Si bien, tanto B) como C) no sirven, en ningún caso, para valorar A). Sólo sirven para aglutinar a dos tribus de salvajes –salvajes del ritmo-. Una tribu más salavaje que la otra, me temo.
Hummm. Esta semana les hablaré sobre la interpretación de las cosas. Es decir, de salvajes.
jueves, febrero 15, 2007
MELANCOLÍA Y JUICIO DEL 11-M
En el último año y en los últimos chorrocientosmil taxis he escuchado muy a menudo una frase en las tertulias radiofónicas. Voilà: “el esfuerzo inútil conduce a la melancolía”. Esta frase, por otra parte, viene precedida por la alocución “como decía Ortega”. Todo apunta, por tanto, que la frase es de Ortega. Si bien el hecho de ser emitida en tertulias puede apuntar la posibilidad de que sea de Chuk Norris.
La frase tiene su miga. Por lo que he escuchado, se utiliza para dar por zanjada cualquier valoración a cualquier análisis de cualquier política progresista. O rara. Yo qué sé. La he escuchado para berrear sobre la reforma del Estatut, sobre lo de los matrimonios gais y, en general, sobre cualquier cacharro indefinido observado desde una perspectiva conservadora definida. Ilustra la pretensión de que el futuro es racional y unidireccional. Y que ir para otro lado es irracional. Es decir, melancólico, sentimental, bestial, yuyu. La frase tiene el bonus-track de que quien la emite lo hace, aparentemente, desde la no-melancolía.
Pero también puede ilustrar un mundo melancólico. Un mundo en el que los esfuerzos inútiles no son inútiles, si de lo que se trata es de crear melancolía. Hoy, he hecho, la he vuelto a escuchar en un taxi y una radio gore. La emitía un pollo que, comentando el juicio que se iniciaba hoy por lo del 11-M, demostraba en 5 minutos que ETA estaba involucrada hasta las cejas, y que lo contrario es, por tanto, irracional, melancolíco, yuyu, etc.
Es el primer día de juicio y, por lo que veo, a los melancólicos antimelancólicos el juicio les va a pasar rozando, en forma de esfuerzo útil que produce ese producto autóctona tan útil que es la melancolía. Me temo que va a seguir así hasta que acabe el juicio -¿verano?-. Y, posteriormente, cuando exista una sentencia que, todo apunta a ello, demuestre que las tesis de la ultra-derecha mantenidas desde el 11-M son pura melancolía.
La melancolía nativa está tan cachas que impidió ver la realidad durante tres días de marzo. Sigue estando tan o más fuerte. Es posible que el juicio y su sentencia no lleguen a existir jamás en las zonas más melancólicas de por aquí abajo. La realidad, por aquí abajo, sigue siendo menos real que la melancolía. Y menos útil.
La frase tiene su miga. Por lo que he escuchado, se utiliza para dar por zanjada cualquier valoración a cualquier análisis de cualquier política progresista. O rara. Yo qué sé. La he escuchado para berrear sobre la reforma del Estatut, sobre lo de los matrimonios gais y, en general, sobre cualquier cacharro indefinido observado desde una perspectiva conservadora definida. Ilustra la pretensión de que el futuro es racional y unidireccional. Y que ir para otro lado es irracional. Es decir, melancólico, sentimental, bestial, yuyu. La frase tiene el bonus-track de que quien la emite lo hace, aparentemente, desde la no-melancolía.
Pero también puede ilustrar un mundo melancólico. Un mundo en el que los esfuerzos inútiles no son inútiles, si de lo que se trata es de crear melancolía. Hoy, he hecho, la he vuelto a escuchar en un taxi y una radio gore. La emitía un pollo que, comentando el juicio que se iniciaba hoy por lo del 11-M, demostraba en 5 minutos que ETA estaba involucrada hasta las cejas, y que lo contrario es, por tanto, irracional, melancolíco, yuyu, etc.
Es el primer día de juicio y, por lo que veo, a los melancólicos antimelancólicos el juicio les va a pasar rozando, en forma de esfuerzo útil que produce ese producto autóctona tan útil que es la melancolía. Me temo que va a seguir así hasta que acabe el juicio -¿verano?-. Y, posteriormente, cuando exista una sentencia que, todo apunta a ello, demuestre que las tesis de la ultra-derecha mantenidas desde el 11-M son pura melancolía.
La melancolía nativa está tan cachas que impidió ver la realidad durante tres días de marzo. Sigue estando tan o más fuerte. Es posible que el juicio y su sentencia no lleguen a existir jamás en las zonas más melancólicas de por aquí abajo. La realidad, por aquí abajo, sigue siendo menos real que la melancolía. Y menos útil.
miércoles, febrero 14, 2007
GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA, ADIÓS A LA MELANCOLÍA Y A OTRA COSA MARIPOSA.
-GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA CUTRE. En el coche nos apelotonábamos 6, 7 u 8 niños y adultos, unos encima de otros –entonces, se podía-, y cuando la guardia civil pedía el pasaporte nadie decía ni pío. En Francia, todo era diferente al careto del guardia civil. La carretera era cachi. Sobre la calzada y en los límites de la carretera todo estaba repleto de pintadas. “Franco Assassin”, “Viva la República”, “Liberté prisonniers politiques de l’Espagne”. Y banderas tricolores. Pintadas sin prisa y con cierta chulería. Cuando llegábamos los adultos se abrazaban y lloraban. Los niños, que aún no teníamos ni los sentimientos ni el protocolo establecido, nos mirábamos a la cara. Hasta que una primita te venía y te decía viens-tu à jouer? Nos pasábamos el día jugando. Comíamos en dos mesas. Los adultos hablaban de política en una mesa larga. Los pequeños teníamos nuestra propia mesa. Brindábamos con sirop, esa guarrada francesa. Mis primas me hacían ir de vez en cuando a la mesa de los adultos a decir alguna obscenidad en francés. Todo el mundo reía. Este será médico, decía el tío Esteban. De vez en cuando, algún anciano venía a la mesa de los pequeños y, a los primos españoles, nos hacía repetir otro plato. Estaban convencidos de que pasábamos hambre. Por la noche correteábamos por las calles del pueblo. Cantábamos abrazados la canción de moda. Born to be Alive, en inglés, pero con acento francés o español, según, y a toda leche.
Lo que acaban de leer no es otra cosa que melancolía al por mayor. De vídeo de adolescentes. Posiblemente, es sólo constatación del paso del tiempo y de fragilidad. Es la opción más clásica de melancolía. Es más vieja que el cáñamo.
-GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA NEW AGE. Vean esto. Es melancolía de futuro. Es decir, violación del pasado, apropiación del pasado y aplazamiento de todo hacia el futuro. Es el pasado como pecado y es el futuro como desodorante, como Edad de Oro electrizante. Lo que crea un tipo de melancolía nuevo. Nace en el siglo XIX. Lo inventamos nosotros, las izquierdas. El futuro era la aspiración, era el anhelo. Germinal se levantaba de la cama sólo por el futuro. Por el presente, se hubiera quedado en la cama cinco minutos más. Como yo hoy. La melancolía de futuro sólo dejó de ser inocua cuando el futuro se convirtió en ideología única, que superaba a la izquierda y a la derecha. Cuando el futuro era, en esencia un país, y negarse a ver ese futuro luminoso, la cruzada mágica por el futuro, era ser antipatriota. También eso es otro invento reciente. Del siglo XX.
Lo que acaban de leer no es otra cosa que melancolía al por mayor. De vídeo de adolescentes. Posiblemente, es sólo constatación del paso del tiempo y de fragilidad. Es la opción más clásica de melancolía. Es más vieja que el cáñamo.
-GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA NEW AGE. Vean esto. Es melancolía de futuro. Es decir, violación del pasado, apropiación del pasado y aplazamiento de todo hacia el futuro. Es el pasado como pecado y es el futuro como desodorante, como Edad de Oro electrizante. Lo que crea un tipo de melancolía nuevo. Nace en el siglo XIX. Lo inventamos nosotros, las izquierdas. El futuro era la aspiración, era el anhelo. Germinal se levantaba de la cama sólo por el futuro. Por el presente, se hubiera quedado en la cama cinco minutos más. Como yo hoy. La melancolía de futuro sólo dejó de ser inocua cuando el futuro se convirtió en ideología única, que superaba a la izquierda y a la derecha. Cuando el futuro era, en esencia un país, y negarse a ver ese futuro luminoso, la cruzada mágica por el futuro, era ser antipatriota. También eso es otro invento reciente. Del siglo XX.
martes, febrero 13, 2007
DOS EJEMPLOS DE MELANCOLÍA CUTRE Y DOS DE MELANCOLÍA NEW AGE
-EJEMPLO DE MELANCOLÍA REF.45/92B. Voy en un taxi. Por la ventana del taxi aparece una chica abandonada a su propia velocidad. Posee una belleza incompresible. Se mete en el metro. Y, con ella, mi memoria. Hace años el metro se estropeó. Estuvimos 10 minutos esperando una solución a pocos metros de distancia uno de otro. Cuando por megafonía se nos dio una solución yo me hice el tonto y me acerqué a ella para que me lo explicara. Poseía una belleza atroz. Ella desaparecía cada día unas horas. Un día la fui a buscar a su casa. La vi cerrar de portazo. Estaba llorando. Me pareció escuchar que su madre le gritaba, desde el otro lado de la puerta, algo así como que “él”, vamos, yo, “también te pegará”. Es difícil entender, en todo caso, el acento jamaicano. Los viernes estábamos pendientes de la radio. En una emisora se anunciaban las fiestas ilegales. Entonces, ese era el tema en Londres. Íbamos a una esquina a la que nos había convocado la radio y esperábamos un autobús. Nos dejaba en una fábrica abandona. Alguien había pegado una patada a la puerta de la fábrica y había instalado todo lo necesario para la fiesta. Nosotros llamábamos a esa música acid. Ahora la llaman tecno. La bailábamos cientos de jóvenes, todos y todas con el torso desnudo, empepados de sudor. Las chicas de su raza tenían un cerco de bello alrededor del ombligo. Cuando miraba su ombligo no podía dejar de pensar que era el nido de un ave extraña y delicada, como ella. Tomábamos pastillas. Hacíamos el amor. Comíamos cualquier cosa. En ocasiones éramos decenas de chicos y chicas en una habitación, haciendo el amor en silencio. Sus senos olían a flores, su boca olía a flores. Un día, mientras la poseía, vi que nacían y crecían cientos de flores azules entre sus rizos. Olían como ella. Éramos absolutamente jóvenes y hermosos y salvajes. Y frágiles. Yo no lo sabía.
Este ejercicio de la melancolía se ubica, por cierto, dentro de la escuela de ejercicios melancólicos X/Z.
-EJEMPLO DE MELANCOLÍA REF.35/75F. En el mismo taxi me saca de mi melancolía la melancolía de otra mujer, que vocifera por la radio sus sueños. Se trata de la grabación de una voz, captada en la mani del 3-F. La señora vertebra su melancolía a través de un cántico: “Zapatero y su abuelo, al mismo agujero”. Lo dice varias veces y, acaba con un “¡Zapatero nazi!”. Es decir, primero reclama la inclusión de un señor en un agujero excavado por los nazis, y luego va y califica de nazi a la persona sensible de pasar por un control ISO-1936-39 nazi. Es decir confunde e ignora el pasado, en tanto que el pasado es negativo, peligroso. Un agujero nazi, en todo caso. Cabe suponer, por tanto, que la señora melancólica, con su melancolía sin pasado verosímil posible, en realidad está hablando del futuro. En realidad esta diciendo, digo yo, que ZP, como su abuelo, se interponen en el futuro. Es decir, que para la señora de la vena inflada en el cuello, la melancolía, la Edad de Oro, los cuerpos bellos y desnudos, se encuentra en el futuro. Un futuro en el que, a diferencia del pasado, todo encaja. En el futuro, por ejemplo, a diferencia del pasado, los nazis serán los que ella quiera, no los que, en efecto, lo sean.
Se trata, sin duda, de un ejercicio de melancolía del tipo, glups, ZZ/W
Este ejercicio de la melancolía se ubica, por cierto, dentro de la escuela de ejercicios melancólicos X/Z.
-EJEMPLO DE MELANCOLÍA REF.35/75F. En el mismo taxi me saca de mi melancolía la melancolía de otra mujer, que vocifera por la radio sus sueños. Se trata de la grabación de una voz, captada en la mani del 3-F. La señora vertebra su melancolía a través de un cántico: “Zapatero y su abuelo, al mismo agujero”. Lo dice varias veces y, acaba con un “¡Zapatero nazi!”. Es decir, primero reclama la inclusión de un señor en un agujero excavado por los nazis, y luego va y califica de nazi a la persona sensible de pasar por un control ISO-1936-39 nazi. Es decir confunde e ignora el pasado, en tanto que el pasado es negativo, peligroso. Un agujero nazi, en todo caso. Cabe suponer, por tanto, que la señora melancólica, con su melancolía sin pasado verosímil posible, en realidad está hablando del futuro. En realidad esta diciendo, digo yo, que ZP, como su abuelo, se interponen en el futuro. Es decir, que para la señora de la vena inflada en el cuello, la melancolía, la Edad de Oro, los cuerpos bellos y desnudos, se encuentra en el futuro. Un futuro en el que, a diferencia del pasado, todo encaja. En el futuro, por ejemplo, a diferencia del pasado, los nazis serán los que ella quiera, no los que, en efecto, lo sean.
Se trata, sin duda, de un ejercicio de melancolía del tipo, glups, ZZ/W
lunes, febrero 12, 2007
LA MELANCOLIA0.2
Hola. Mírense este video, que yo, mientras tanto, me pego una ducha.
Brrrr. Que fría. Buneo. ¿Han visto el vídeo? A a) mi me gusta y me acaricia el corazón y b) me viene a huevo para hablarles de lo que les dije el otro día que les hablaría. Los sueños. La ubicación de los sueños. Es decir, la melancolía, la ubicación de la melancolía.
El vídeo, hecho por unos pollos que son casi niños, casi hombres, casi macizas es una prueba de que el mecanismo de la melancolía es sencillo como el mecanismo de un botijo. A mi, de hecho, este vídeo cutre me crea una melancolía certera. Capta una Edad de Oro, un verano atómico en el que un grupo de amigotes, deduzco, se descubre, la lía y, con todo eso, descubre varios fenómenos que cree eternos, y que se relacionan de alguna forma con la plenitud. Es difícil no sentirse identificado en alguna región de tu interior con esos personajes y ese verano. Yo, por ejemplo, me identifico con el casi niño que hace más el borde, y a quién le gusta la casi maciza morenaza. La melancolía resultante es mayor si se piensa que el vídeo fue gravado hace tres años, y que los casi niños y las casi macizas que viven en él, snif, ya no existen. Son hombres y mujeres que, tal vez, cuando vean el vídeo sienten la melancolía. O, incluso, ni eso.
Las construcciones melancólicas clásicas, en fin y como demuestra el vídeo, son un proceso sencillo. Consisten en ubicar momentos mágicos e irrecuperables en el pasado y ponerles una música chachi. Puede construir melancolía, lo dicho, hasta un casi niño o un casi hombre.
La gran novedad política local en los últimos años es que ese proceso de elaborar melancolía ha cambiado completamente. La melancolía política, los sueños políticos, las Edades de Oro de una gran parte de los emisores de política local, no se ubican en el pasado. Se ubican en el futuro. La extrema derecha, por primera vez en la historia local, no se va a los tiempos de los Reyes Católicos, del Imperio, de la Guerra Civil o del Franquismo para ubicar sus sueños. Se va al futuro, acompañada de palabras que usa por primera vez. Constitución, liberalismo, democracia. Palabras melancólicas –es decir, vete a saber lo que significan en realidad- de un futuro de Oro, en el que quedarán solucionados todos los problemas. Curiosamente, por el mecanismo melancólico-tradicional-antiguo-clásico de la supresión e eliminación, glups, del enemigo.
Brrrr. Que fría. Buneo. ¿Han visto el vídeo? A a) mi me gusta y me acaricia el corazón y b) me viene a huevo para hablarles de lo que les dije el otro día que les hablaría. Los sueños. La ubicación de los sueños. Es decir, la melancolía, la ubicación de la melancolía.
El vídeo, hecho por unos pollos que son casi niños, casi hombres, casi macizas es una prueba de que el mecanismo de la melancolía es sencillo como el mecanismo de un botijo. A mi, de hecho, este vídeo cutre me crea una melancolía certera. Capta una Edad de Oro, un verano atómico en el que un grupo de amigotes, deduzco, se descubre, la lía y, con todo eso, descubre varios fenómenos que cree eternos, y que se relacionan de alguna forma con la plenitud. Es difícil no sentirse identificado en alguna región de tu interior con esos personajes y ese verano. Yo, por ejemplo, me identifico con el casi niño que hace más el borde, y a quién le gusta la casi maciza morenaza. La melancolía resultante es mayor si se piensa que el vídeo fue gravado hace tres años, y que los casi niños y las casi macizas que viven en él, snif, ya no existen. Son hombres y mujeres que, tal vez, cuando vean el vídeo sienten la melancolía. O, incluso, ni eso.
Las construcciones melancólicas clásicas, en fin y como demuestra el vídeo, son un proceso sencillo. Consisten en ubicar momentos mágicos e irrecuperables en el pasado y ponerles una música chachi. Puede construir melancolía, lo dicho, hasta un casi niño o un casi hombre.
La gran novedad política local en los últimos años es que ese proceso de elaborar melancolía ha cambiado completamente. La melancolía política, los sueños políticos, las Edades de Oro de una gran parte de los emisores de política local, no se ubican en el pasado. Se ubican en el futuro. La extrema derecha, por primera vez en la historia local, no se va a los tiempos de los Reyes Católicos, del Imperio, de la Guerra Civil o del Franquismo para ubicar sus sueños. Se va al futuro, acompañada de palabras que usa por primera vez. Constitución, liberalismo, democracia. Palabras melancólicas –es decir, vete a saber lo que significan en realidad- de un futuro de Oro, en el que quedarán solucionados todos los problemas. Curiosamente, por el mecanismo melancólico-tradicional-antiguo-clásico de la supresión e eliminación, glups, del enemigo.
sábado, febrero 10, 2007
LOS SUEÑOS
Hoy ha sido un día espectacular. Cada mañana le pregunto a mi bebito qué ha soñado. Me dice cualquier cosa. Se lo inventa. Pero hoy me ha despertado para explicarme un sueño. Sueño: “estaba en una casa, grande y pequeña”. Luego se ha quedado callado mientras le nacía una idea y, finalmente, me ha dicho la idea recién nacida junto a su primer sueño comunicado en público. Idea: “¿Dónde está esa casa?”. Le he dicho que en su cabeza. Él me ha dicho que su cabeza es más pequeña que una casa. Aunque la casa sea grande y pequeña a la vez. Me ha vuelto a preguntar chorrocientas veces que dónde está esa casa. Le he dicho de chorrocientas formas diferentes que en su cabeza. No ha quedado muy convencido. Lo peor es que yo tampoco. Creo que los dos teníamos razón.
Les explico ahora el sueño que he tenido yo. Mónedes, el mensajero de los dioses –N del E: Mónedes era un pollo del cole; era el que decía “el dire dice que vayas”, cuando el dire quería empapelar a alguien-, se encontraba conmigo por la calle y me decía: “Ve a casa. Hay un niño muerto llorando”. Se me encogió el corazón y me fui a casa. Mi casa, en el sueño, era la casa en la que vivía de pequeño. Una casa que ya no existe, que ya no es pequeña ni grande. Entraba a toda leche. En el salón me encontraba a mi padre. Tenía a mi niño sobre su pecho. Parecía que mi niño estaba llorando. Estaba tan asustado que no le di importancia al hecho de que mi padre esté muerto. Le arranqué el niño de sus brazos y miré si estaba llorando, la señal comunicada por Mónedes para identificar a los niños muertos. No lo estaba. De hecho, se estaba partiendo el pecho de la risa. Entonces miré a mi padre. Lloraba, en silencio, con tristeza. Era él el niño muerto.
Cuando desperté me expliqué el sueño. Y llegué a la misma conclusión que mi bebito. ¿Dónde está mi padre, ese niño que llora? Me dije lo mismo que a mi bebito. En mi cabeza. No quedé tampoco muy convencido. Pero no se me ocurre otra ubicación.
Ahora que lo pienso, la respuesta que me dí/le dí a mi bebote es una respuesta, si uno se fija, original. Por primera vez en miles de años, lo / los que ya no existen, no están en otra parte, están en tu cabeza.
Creo que esta semana les hablaré de eso. De dónde están los sueños. No se asusten. El anuncio tiene truco y creo que la cosa será menos pesada de lo que uno pudiera sospechar en un primer vistazo.
Les explico ahora el sueño que he tenido yo. Mónedes, el mensajero de los dioses –N del E: Mónedes era un pollo del cole; era el que decía “el dire dice que vayas”, cuando el dire quería empapelar a alguien-, se encontraba conmigo por la calle y me decía: “Ve a casa. Hay un niño muerto llorando”. Se me encogió el corazón y me fui a casa. Mi casa, en el sueño, era la casa en la que vivía de pequeño. Una casa que ya no existe, que ya no es pequeña ni grande. Entraba a toda leche. En el salón me encontraba a mi padre. Tenía a mi niño sobre su pecho. Parecía que mi niño estaba llorando. Estaba tan asustado que no le di importancia al hecho de que mi padre esté muerto. Le arranqué el niño de sus brazos y miré si estaba llorando, la señal comunicada por Mónedes para identificar a los niños muertos. No lo estaba. De hecho, se estaba partiendo el pecho de la risa. Entonces miré a mi padre. Lloraba, en silencio, con tristeza. Era él el niño muerto.
Cuando desperté me expliqué el sueño. Y llegué a la misma conclusión que mi bebito. ¿Dónde está mi padre, ese niño que llora? Me dije lo mismo que a mi bebito. En mi cabeza. No quedé tampoco muy convencido. Pero no se me ocurre otra ubicación.
Ahora que lo pienso, la respuesta que me dí/le dí a mi bebote es una respuesta, si uno se fija, original. Por primera vez en miles de años, lo / los que ya no existen, no están en otra parte, están en tu cabeza.
Creo que esta semana les hablaré de eso. De dónde están los sueños. No se asusten. El anuncio tiene truco y creo que la cosa será menos pesada de lo que uno pudiera sospechar en un primer vistazo.
jueves, febrero 08, 2007
DOS OLAS Y UNA ROCA
Barcelona. Aquí, paseando por la calle. En este preciso instante paso, de hecho, por delante de la librería Europa. Hace la tira que no pasaba por aquí. La última vez que pasé, en la puerta de la librería Europa había un cartel en el que ponía, en efecto, librería Europa. Ahora, el rótulo es distinto. No aparecen los términos “librería” ni “Europa”. Tampoco aparecen los conceptos “nazi”, “fascista”, “antisemita” o “el-holocausto-tiene-dos-vías-de-investigación-pollo”, que igualmente podrían informar al posible consumidor de los vienes de consumo que se venden en la librería Europa. En su lugar hay un rótulo en catalán –toma, moreno-, en el que se elide el nombre del negocio. El texto que reza el rótulo es el que aquí sigue: “Els llibres perseguits”. Es decir, los libros perseguidos. Por primera vez desde los años 40, los productos que se venden en la librería Europa se anuncian al mundo como lo contrario a lo que son. No son libros perseguidos, son libros que explican como perseguir. Supongo que el consumidor de libros para perseguir sabe leer el nuevo rótulo. Supongo que el único que puede tener problemas para leerlo es el no-lector de libros etc. Humm.
Barelona. Aquí, paseando por la Red. Me leo el discurso de ayer de Aznar. Sinopsis: es imposible la sinopsis. El discurso habla sobre todo. Es una lectura del mundo a tiempo real, en el que no se deja ninguna región del mundo sin interpretar. Trailer / repetición de las mejores jugadas. Aznar va y explica el constitucionalismo español bajo la tesis de que todas las constituciones habidas en la plaza fueron construidas para erradicar a la otra mitad de España. La de Canovas, quizás un poco menos. La del 31, la que más. La excepción, la del 78. La del 78 no existe, como quien dice, desde 2004. ¿Qué ha pasado? Una España está intentando erradicar a la otra / la suya. Para paliar esa dinámica es preciso hacer una lectura no partidista de la Constitución. Entonces va y la realiza. Es la lectura del ala ultra-derechista de su partido, centrada en una lectura ultranacionalista de España. En otra cultura europea podría realizar ese discurso. Pero no podría autocalificarse como constitucionalista. Momento poético: en un momento dado se colgó un cartel en el que se anuncia una librería bajo otro nombre, glups. Advirtió y describió al oponente, al no constitucionalista, al no-español, como "entusiastas de la trinchera", que persiguen "al que habla español".
Una librería ya no vende libros que niegan el holocausto, sino llibres-perseguits. Un político con discurso ultra-derechista, ya no es un política con discurso etc. Es un perseguido.
Lo peor es que, en las 24 últimas horas, sólo se ha reído un futbolista.
Barelona. Aquí, paseando por la Red. Me leo el discurso de ayer de Aznar. Sinopsis: es imposible la sinopsis. El discurso habla sobre todo. Es una lectura del mundo a tiempo real, en el que no se deja ninguna región del mundo sin interpretar. Trailer / repetición de las mejores jugadas. Aznar va y explica el constitucionalismo español bajo la tesis de que todas las constituciones habidas en la plaza fueron construidas para erradicar a la otra mitad de España. La de Canovas, quizás un poco menos. La del 31, la que más. La excepción, la del 78. La del 78 no existe, como quien dice, desde 2004. ¿Qué ha pasado? Una España está intentando erradicar a la otra / la suya. Para paliar esa dinámica es preciso hacer una lectura no partidista de la Constitución. Entonces va y la realiza. Es la lectura del ala ultra-derechista de su partido, centrada en una lectura ultranacionalista de España. En otra cultura europea podría realizar ese discurso. Pero no podría autocalificarse como constitucionalista. Momento poético: en un momento dado se colgó un cartel en el que se anuncia una librería bajo otro nombre, glups. Advirtió y describió al oponente, al no constitucionalista, al no-español, como "entusiastas de la trinchera", que persiguen "al que habla español".
Una librería ya no vende libros que niegan el holocausto, sino llibres-perseguits. Un político con discurso ultra-derechista, ya no es un política con discurso etc. Es un perseguido.
Lo peor es que, en las 24 últimas horas, sólo se ha reído un futbolista.
miércoles, febrero 07, 2007
LA LICUADORA
-LO LÍQUIDO COMO FORMA DE ESCAQUEARSE DE LO SÓLIDO. Hola. Sigo con lo de ayer. Describir lo líquido en ocasiones es una forma de eludir hablar de lo sólido. Por aquí abajo esa dinámica es un filón de la información nativa. Es más, es una seña de identidad de la cultura nativa, siempre dispuesta a no crear problemas y a dar la razón a los señores que te los pueden crear.
-EL DONDEJUANISMO. Lo de De Juana es un ejemplo. Descripción líquida de la cosa De Juana. Un etarra que ha matado a conciencia a un llamativo grupo de personas, no se arrepiente de sus crímenes, por lo que debe seguir en prisión otros 12 años. Posible descripción sólida. Un convicto cumple su condena, momento en el que se le condena por la redacción de dos artículos periodísticos. La descripción líquida del asunto se construye sobre una valoración moral, abstracta, líquida. Y, por lo tanto, oscilante. Presupone que las condenas nacen de ideas abstractas como el arrepentimiento, la regeneración o el cambio personal. Y no, pongamos, de la aplicación del derecho. Dibuja un mundo en el que las condenas a un delito, por ejemplo, son revisables durante la condena, a tenor de hacia donde van las olas líquidas de la opinión pública. O de la opinión privada de vete a saber qué número variable de gente. La segunda descripción, dibuja un mundo en el que el Estado de Derecho y determinadas libertades, como la de expresión, son más líquidas de lo que se cree.
-OTRO EJEMPLO DE LIQUIDACIÓN DE LO SÓLIDO. Otra descripción líquida que intenta aplazar una problemática sólida como la copa de un pino. El País de hoy. Portada: “El debate para recusar a Tremps en el Constitucional incluyó ofensas personales”. Se trata de una descripción líquida. ¿Qué es una ofensa personal? Es algo líquido, variable, relativo, que va desde la alocución nene-la-tienes-como-un-cacahuete, hasta, pongamos, la alocución eres-un-jurista-vendido-a-la-utlraderecha. En la página 19 aparece un titular con mayor tendencia a la solidez / a la descripción de algo estructural: “La recusación de Pérez Tremps desata una guerra por el control del Constitucional”. Que posiblemente es lo que está pasando. Pero explicado a los niños.
-Y OTRO. En el momento en el que escribo esto, ha muerto una persona vinculada a la Familia Real. Por la tele suenan descripciones líquidas del asunto. Descripciones líquidas del etc.: dónde están en este momento sus familiares y si han llorado o no. No se produce ninguna descripción sólida. Descripicónsólida: ¿qué ha pasado? ¿de qué ha muerto esa persona?
-Y OTRO. EL ejemplo de primacía de lo líquido sobre lo sólido por antonomasia es, empero, lo que pasó el 11-M tal y como fue explicado el 11-M. O tal y como viene siendo explicado desde el 11-M por la Brunete.
-EL DONDEJUANISMO. Lo de De Juana es un ejemplo. Descripción líquida de la cosa De Juana. Un etarra que ha matado a conciencia a un llamativo grupo de personas, no se arrepiente de sus crímenes, por lo que debe seguir en prisión otros 12 años. Posible descripción sólida. Un convicto cumple su condena, momento en el que se le condena por la redacción de dos artículos periodísticos. La descripción líquida del asunto se construye sobre una valoración moral, abstracta, líquida. Y, por lo tanto, oscilante. Presupone que las condenas nacen de ideas abstractas como el arrepentimiento, la regeneración o el cambio personal. Y no, pongamos, de la aplicación del derecho. Dibuja un mundo en el que las condenas a un delito, por ejemplo, son revisables durante la condena, a tenor de hacia donde van las olas líquidas de la opinión pública. O de la opinión privada de vete a saber qué número variable de gente. La segunda descripción, dibuja un mundo en el que el Estado de Derecho y determinadas libertades, como la de expresión, son más líquidas de lo que se cree.
-OTRO EJEMPLO DE LIQUIDACIÓN DE LO SÓLIDO. Otra descripción líquida que intenta aplazar una problemática sólida como la copa de un pino. El País de hoy. Portada: “El debate para recusar a Tremps en el Constitucional incluyó ofensas personales”. Se trata de una descripción líquida. ¿Qué es una ofensa personal? Es algo líquido, variable, relativo, que va desde la alocución nene-la-tienes-como-un-cacahuete, hasta, pongamos, la alocución eres-un-jurista-vendido-a-la-utlraderecha. En la página 19 aparece un titular con mayor tendencia a la solidez / a la descripción de algo estructural: “La recusación de Pérez Tremps desata una guerra por el control del Constitucional”. Que posiblemente es lo que está pasando. Pero explicado a los niños.
-Y OTRO. En el momento en el que escribo esto, ha muerto una persona vinculada a la Familia Real. Por la tele suenan descripciones líquidas del asunto. Descripciones líquidas del etc.: dónde están en este momento sus familiares y si han llorado o no. No se produce ninguna descripción sólida. Descripicónsólida: ¿qué ha pasado? ¿de qué ha muerto esa persona?
-Y OTRO. EL ejemplo de primacía de lo líquido sobre lo sólido por antonomasia es, empero, lo que pasó el 11-M tal y como fue explicado el 11-M. O tal y como viene siendo explicado desde el 11-M por la Brunete.
martes, febrero 06, 2007
LO LÍQUIDO, LO SÓLIDO Y, YA PUESTOS, LA LIQUIDEZ
Hola, amiguitos. Hoy vamos a hablar de las diferencias entre sólido y líquido. Por ejemplo, el mar. Es líquido. Metes una mano y te mojas. Por ejemplo, una roca contra la que choca el mar. No es líquida. Duele. Hasta aquí, todo es sencillo. Lo líquido puede tener muchos aspectos. Pero lo sólido es aquello que, en cualquiera de sus aspectos, permanece e, incluso, puede doler.
Hola. Ahora estamos en un cajero automático. Tiene una apariencia líquida. Es una habitación a la que entran varios centenares de personas. Hacen lo que tienen que hacer. Y se van. Se parece tanto a un WC que, incluso, tiene pestillo. Bueno. Permanezco 20 minutos haciendo cola en un cajero. Para pasar el rato miro y estudio a todos los que van entrando. Cada persona que entra es como una ola. Diferente, igual, impredecible. Hago inventario de igualdades diferentes, impredecibles, líquidas. Ahí van. Las mujeres y los abuelitos tardan un huevo. Las mujeres suelen cerrar con pestillo. Los abuelitos y los hombres, no. Los abuelitos no solicitan ticket impreso de sus operaciones. Las mujeres y la mayoría de los hombres sí. La mitad de los hombres y mujeres se lo guardan. La otra mitad los tira al suelo. Sólo una minoría hace con ellos una pelotita o los rompe en mil pedazos. Vaya, ya es mi turno. Yupi. Me meto en la habitación líquida. Soy el último de la cola. Por lo que puedo hacer el ganso. Hago el ganso. Recojo los papeles que han sido depositados en el suelo. Hay la tira. Leo algunos. En todos aparece el mismo texto. Texto: “la cantidad solicitada sobrepasa su saldo actual”.
Esos papeles, en realidad, son rocas. Son piedras que ofrecen otra descripción de lo visto durante 20 minutos. Completamente diferente. No describe lo líquido, lo que fluctúa. Describen una permanencia que duele.
Hola. Ahora estamos en un cajero automático. Tiene una apariencia líquida. Es una habitación a la que entran varios centenares de personas. Hacen lo que tienen que hacer. Y se van. Se parece tanto a un WC que, incluso, tiene pestillo. Bueno. Permanezco 20 minutos haciendo cola en un cajero. Para pasar el rato miro y estudio a todos los que van entrando. Cada persona que entra es como una ola. Diferente, igual, impredecible. Hago inventario de igualdades diferentes, impredecibles, líquidas. Ahí van. Las mujeres y los abuelitos tardan un huevo. Las mujeres suelen cerrar con pestillo. Los abuelitos y los hombres, no. Los abuelitos no solicitan ticket impreso de sus operaciones. Las mujeres y la mayoría de los hombres sí. La mitad de los hombres y mujeres se lo guardan. La otra mitad los tira al suelo. Sólo una minoría hace con ellos una pelotita o los rompe en mil pedazos. Vaya, ya es mi turno. Yupi. Me meto en la habitación líquida. Soy el último de la cola. Por lo que puedo hacer el ganso. Hago el ganso. Recojo los papeles que han sido depositados en el suelo. Hay la tira. Leo algunos. En todos aparece el mismo texto. Texto: “la cantidad solicitada sobrepasa su saldo actual”.
Esos papeles, en realidad, son rocas. Son piedras que ofrecen otra descripción de lo visto durante 20 minutos. Completamente diferente. No describe lo líquido, lo que fluctúa. Describen una permanencia que duele.
lunes, febrero 05, 2007
¿LO SÓLIDO?
Por género, el periodismo describe lo líquido. La tendencia planetaria, empero, es agudizar ese hecho, de manera que, en ocasiones, el periodismo es tan absolutamente líquido que se confunde con el líquido que pretende describir.
Suponiendo que el periodismo responda a la pregunta qué-está-pasando –ahora que caigo, es una pregunta muy diferente, por cierto, a la pregunta qué-pasó-, la respuesta se está aplazando a través de descripciones líquidas de una realidad líquida. Las descripciones de las manis del último pack de manis antiterrorismo, han tendido a ser, así, líquidas. A describir originalidades líquidas. Es decir, olas, corrientes, hondas. Pero no océanos, profundidades y límites. Hasta la mar salada tiene límites. En unos puntos, el agua salada, ese líquido inabarcable, se la denomina Mediterráneo. En otros, por lo contrario, suero fisiológico.
Lo que aquí sigue son algunas descripciones –presuntamente- sólidas de lo que está pasando, a través de una lectura de ese fenómeno líquido, coyuntural, de la mani del sábado.
-Una parte llamativa de la población se niega a que ETA finalice con un gobierno que no sea PP.
-Una parte llamativa de la población considera, por tanto, que la solución del tema ETA es de su propiedad.
-Una parte llamativa de la población piensa que los muertos por ETA pertenecen, a su vez, a un bloque político.
-Un parte llamativa de la población piensa que ese bloque político existía como tal antes de 1975.
-Una parte llamativa de la población considera que ese bloque político es España.
-Una parte llamativa de la población considera que la política consiste, fundamentalmente, en la defensa o el ataque a ese concepto de España.
-Una parte llamativa de la población considera que todo esto no es nacionalismo radical e integrista. Es defensa de una política deseable y lícita, frente a otra indeseable e ilícita
-Una parte llamativa de la población considera que la democracia es la forma de vertebrar todo eso. Y que una crisis democrática es la no vertebración de todo eso de forma efectiva.
-Una parte llamativa de la población tal vez ignora que está con las dos patas dentro del mar de la extrema derecha. Y, en verdad, si se practica sobre todas estas dinámicas una observación líquida, no lo está. Igual está en una charca, en un río, en una botella de suero fisiológico.
Suponiendo que el periodismo responda a la pregunta qué-está-pasando –ahora que caigo, es una pregunta muy diferente, por cierto, a la pregunta qué-pasó-, la respuesta se está aplazando a través de descripciones líquidas de una realidad líquida. Las descripciones de las manis del último pack de manis antiterrorismo, han tendido a ser, así, líquidas. A describir originalidades líquidas. Es decir, olas, corrientes, hondas. Pero no océanos, profundidades y límites. Hasta la mar salada tiene límites. En unos puntos, el agua salada, ese líquido inabarcable, se la denomina Mediterráneo. En otros, por lo contrario, suero fisiológico.
Lo que aquí sigue son algunas descripciones –presuntamente- sólidas de lo que está pasando, a través de una lectura de ese fenómeno líquido, coyuntural, de la mani del sábado.
-Una parte llamativa de la población se niega a que ETA finalice con un gobierno que no sea PP.
-Una parte llamativa de la población considera, por tanto, que la solución del tema ETA es de su propiedad.
-Una parte llamativa de la población piensa que los muertos por ETA pertenecen, a su vez, a un bloque político.
-Un parte llamativa de la población piensa que ese bloque político existía como tal antes de 1975.
-Una parte llamativa de la población considera que ese bloque político es España.
-Una parte llamativa de la población considera que la política consiste, fundamentalmente, en la defensa o el ataque a ese concepto de España.
-Una parte llamativa de la población considera que todo esto no es nacionalismo radical e integrista. Es defensa de una política deseable y lícita, frente a otra indeseable e ilícita
-Una parte llamativa de la población considera que la democracia es la forma de vertebrar todo eso. Y que una crisis democrática es la no vertebración de todo eso de forma efectiva.
-Una parte llamativa de la población tal vez ignora que está con las dos patas dentro del mar de la extrema derecha. Y, en verdad, si se practica sobre todas estas dinámicas una observación líquida, no lo está. Igual está en una charca, en un río, en una botella de suero fisiológico.
viernes, febrero 02, 2007
LA HABITACION
Conferencia, mesa redonda o como se llame en Fnac. Zzzzzz. Asistimos Pep Campadadal, Manuel Rico y aquí el andoba. La cosa es sobre los blogs de contenido político. Tesis Martínez: a) en la blogsfera hay lo que hay. Lo que hay es exactamente lo que hay fuera de ella. Es decir, en la realidad. En la realidad local hay una sociedad bipolarizada y unos medios de comunicación bipolarizados. Por otra parte b) el propio género del blog impone su límite de lo posible. Y aquí me arranqué a improvisar el género. Es un género que parece más capacitado para comunicar actitudes que para hilvanar ideas. Lo que es un filón, por otra parte, para la ultra-derecha española. Peones negros, etc. No sé. De hecho yo intento hilvanar ideas –que, por otra parte, considero que no están disponibles, así, a huevo, en la realidad- y, por lo que veo en los comentarios que ustedes van y me cuelgan, son recibidas como actitudes. Todas las actitudes, por otra parte, son gratuitas, como su nombre indica. Un blog, en fin, es una serie de actitudes gratuitas. Un periódico, no. Son actitudes que valen 1 euro.
Para finalizar, c) me salió la idea de que un blog, esa cosa aparentemente chachi, piruli y que revolucionará la información –pero, snif, no ahora; no hoy ni mañana- es algo muy parecido a estar en una habitación sin ventanas. Un artículo en un medio convencional, hasta cierto punto, ofrece más ventanas. Un blog emitido desde la cultura de las izquierdas, con opiniones no convencionales y que no ofrece actitudes a seguir –que no es, en fin, solidario, ecologista, tercermundista, o antipnv, por decir cuatro imágenes-, es una habitación cerrada. A cal y canto. Nunca sabes si hay ventana y si ocurre algo al otro lado de la ventana. A parte de la agitación, esa cosa/actitud tan de blog.
Manuel Rico –jefe de redacción de Tiempo, un periodista solvente, con una lógica de la izquierda y la plurinacionalidad poco frecuente en Madrid, y con el que da gusto trabajar o/e irse de copones y hablar de política- , a su vez no compartía mi pesimismo. Es más, explicó que un blog no es una habitación cerrada. Y lo hizo a través de esta historia. “Llevo meses dibujando en mi blog a un Rajoy que sólo sabe decir no. Alguien del programa de televisión Polònia ha leído mi blog. Y ha utilizado esa idea para crear un gag divertido. Esa es la prueba de que las habitaciones no son tan cerradas”.
Cuando explicó esa historia, en el rostro de Rico apareció la luz alegre de quién abre una ventana y, en efecto, ve el sol y las personas disfrutando del mismo sol. Ahora que lo pienso, ese rostro se entona pocas veces en nuestro oficio. De periodista convencional. Igual por eso no le expliqué que yo trabajo en ese programa, que nadie en el programa lee su blog, me temo. O el mío. Y que el gag nació en otra habitación cerrada y lejana.
Para finalizar, c) me salió la idea de que un blog, esa cosa aparentemente chachi, piruli y que revolucionará la información –pero, snif, no ahora; no hoy ni mañana- es algo muy parecido a estar en una habitación sin ventanas. Un artículo en un medio convencional, hasta cierto punto, ofrece más ventanas. Un blog emitido desde la cultura de las izquierdas, con opiniones no convencionales y que no ofrece actitudes a seguir –que no es, en fin, solidario, ecologista, tercermundista, o antipnv, por decir cuatro imágenes-, es una habitación cerrada. A cal y canto. Nunca sabes si hay ventana y si ocurre algo al otro lado de la ventana. A parte de la agitación, esa cosa/actitud tan de blog.
Manuel Rico –jefe de redacción de Tiempo, un periodista solvente, con una lógica de la izquierda y la plurinacionalidad poco frecuente en Madrid, y con el que da gusto trabajar o/e irse de copones y hablar de política- , a su vez no compartía mi pesimismo. Es más, explicó que un blog no es una habitación cerrada. Y lo hizo a través de esta historia. “Llevo meses dibujando en mi blog a un Rajoy que sólo sabe decir no. Alguien del programa de televisión Polònia ha leído mi blog. Y ha utilizado esa idea para crear un gag divertido. Esa es la prueba de que las habitaciones no son tan cerradas”.
Cuando explicó esa historia, en el rostro de Rico apareció la luz alegre de quién abre una ventana y, en efecto, ve el sol y las personas disfrutando del mismo sol. Ahora que lo pienso, ese rostro se entona pocas veces en nuestro oficio. De periodista convencional. Igual por eso no le expliqué que yo trabajo en ese programa, que nadie en el programa lee su blog, me temo. O el mío. Y que el gag nació en otra habitación cerrada y lejana.
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