lunes, diciembre 12, 2005

YA ME VOY, PERO HAGAN EL FAVOR DE NO EMPUJAR

Va siendo hora de que me vaya, Martínez. Lo estamos pasando muy bien aquí, pero va siendo hora de que me vaya, no me preguntes por qué. Como los toreros y las cupletistas, también yo pretendo saber cuándo conviene retirarse. Otra cosa es que me deba a mi público y que, en nombre de él, vuelva cuantas veces sea necesario. Pero, de momento, va siendo hora de retirarse. Al fin y al cabo, yo pasaba por aquí en calidad de estrella invitada, y no es cuestión de que me eternice hasta el extremo de que deba empujarme nadie para que me vaya, como a Almodóvar en la ceremonia de los Oscar. Lo cual no es óbice para que aproveche estos últimos momentos para saludar a mi madre, a la que tanto quiero, y a mi hermano Javier, y a mi cuñada Luisa, y a los amigos de siempre, y a los que no volveré a ver, y a los que he visto demasiado, y a Carlines, y a Socorro, y a Belén, y al Ricard, y al Pep, y a Constantino, y a Ben Rotter, y a los Anonymous Said, sobre todo a los Anonymous Said, y a San Ignacio de Loyola, y a Loyola de Palacio, y a San Pancracio, y a los rosacruces de Sant Jordi, y a la Santísima Constitución, y a su dogma, y a... ¡Eh, eh, sin empujar, que ya termino! Pero antes permítanme una pequeña cala teórica acerca del blog y su mecánica. Por aquí se han dicho muchas cosas al respecto, algunas más gordas que otras. Yo me limito a puntualizar, llevando el ascua a mi sardina, que, “en el estadio actual de su desarrollo mediático”, y sin perjuicio de que la cosa cambie, el blog, cualquiera que sea éste, consiente mal la pluraridad de emisores. Me explico. Tal y como está estructurado, el blog es una voz opinante que se brinda a ser interpelada. Esa interpelación se produce en el espacio acotado —semiprivado o semipúblico, según quiera verse— del foro correspondiente. Lo característico de este foro es su radialidad: todas las voces se organizan en función de una sola que lleva la voz cantante y que, además de centro de todas las demás, actúa a modo de eje en función del cual rueda la cosa. Cierto es que, dentro del foro, los participantes tienden a interpelarse entre así, lo cual, de entrada, no deja de estar bien, por mucho que, llegados a ciertos extremos, eso mismo pulverice el sentido mismo del foro (basta asomarse al del blog de Arcadi Espada para ver cómo puede ocurrir eso). En cualquier caso, el foro contrapuntea la melodía principal que impone el titular del blog en su tribuna privilegiada, y en eso reside, al parecer, toda la gracia del asunto. Si a la tribuna se sube más de uno, se pervierte esta estructura radial, y ocurre entonces que se establecen dos foros superpuestos, que actúan en dos niveles distintos, el uno con más privilegios que el otro. El peligro es que los participantes del foro subalterno se desinteresen de su propio cometido y se limiten a asistir impávidos a la discusión del foro principal, perdiendo el aliciente de intervenir. Si la voz cantante ya incorpora su propio contrapunto, ¿a qué molestarse en contrapuntarla? Pese a lo cual, el amigo Martínez, desde su propio blog, se ha empeñado en experimentar esta posibilidad, acreditándose así, una vez más, como explorador aventurero de nuevas modalidades discursivas. Esto último suena a coña marinera pero va dicho con toda seriedad: Martínez, ya lo he proclamado en otras ocasiones, es el periodista más buscador y más inconforme que ha dado este puto país (y rellénese este concepto con el contenido que se quiera) en las dos últimas décadas. Dicho lo cual, añado: y así le va. Como sea, me honro de haber participado esta vez en uno de sus experimentos. Y mientras lo digo, y por aquello de retomar el hilo, me pregunto si todo esto de la radialidad y de su pluralización, con todos los riesgos que ello comporta, no podría servirnos de metáfora mediante la cual ilustrar lo que está pasando con el Estaut y lo que éste significa. Ahí dejo la idea, por si a alguien le entretiene recogerla. Por mi parte, prometo una próxima y última entrega en la que trataré de recapitular sumariamente algunas de las ideas que en los dos últimos meses han aflorado en este blog, con voluntad de decir al respecto de cada una mi palabra definitiva. Eso sí: que quede claro que me voy de aquí porque me da la gana. Que si quiero me quedo. Así que hagan el favor de no seguir empujando y tener un poco más de educación. Que no empujen, he dicho. O vamos a tener que vérnoslas.

Posted by IGNACIO ECHEVARRíA

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, Eche, si te vas que te vaya bonito. Conste que aquí se te encontrará a faltar, más como profe que como diseñador de vehículos rodados, todo se ha de decir. El monorueda con sillín te sale de perlas, pero , por lo demás, parece que para ti no se han inventado las bicicletas.

Bent Rotter dijo...

Encantado, Don Ignacio. Esperamos encontrarle en el futuro en esta sudorosa grada donde por otra parte -como ya habrá visto- tampoco acostumbramos
a sufrir de codazos ni aglomeraciones y que no se nos demore con sus últimas palabras.

Efectivamente, y aunque sus intervenciones han sido provechosas, al
blog no le sienta bien el formato coral. Está mejor orientado a que el bloguero en cuestión asome la nariz en solitario por el hueco de la barraca de feria mientras los anónimos emboscados intentamos hundirsela a tomatazos.

Pero para que esto funcione hay otros dos factores importantes que aquí se han descuidado: Las intervenciones deben ser diarias -por lo menos- y breves.
Cuando pasan tres o cuatro días entre una entrada y la siguiente y cada una es un ladrillo de varias páginas se pierde el ritmo y resulta dificil que se levante la polémica. Hay que reconocerle a Espada que eso lo ha sabido
interpretar correctamente, aunque su blog se haya convertido en una
olla de grillos.

Ánimos a Martínez, que se queda sólo y emparedado entre los bisontes y su ferviente pero quisquilloso público. Saldrá de esta. Seguro.

Anónimo dijo...

Bueno, Bent, más que tomatazos en la nariz, yo diría que lo tuyo son las pompas de jabón de colorines,ingrávidas y leves, aunque letales: van rellenas de un gas aletargador que ya me está haciendo efecto.zzz.

Lucía Jalón dijo...

¿Por qué han de ser las intervenciones diarias y cortas? ¿Por qué si un pensamiento requiere espacio y tiempo para tomar forma ha de acelerarse y reducirse? ¿Quién dictó las normas de lo que debe ser un blog? Bienvenido aquél que lo renueve y lo utilice más allá de lo establecido.