viernes, mayo 16, 2008

EL TIO-GILITISMO EXPLICADO A LOS NIÑOS

Por lo visto, la clave del enfrentamiento Gil-Rajoy, maquinaria propagandística / Rajoy, es una secuencia de frases en las que brilla con luz propia el siguiente pack de alocuciones: -"Mariano, siempre habíamos dicho que había que exigir al Gobierno un pacto por escrito en el que se comprometa a no negociar nunca más con ETA. Y tú dijiste hace un mes que no hacía falta que fuera escrito, que las formas son accesorias. Sí que estás cambiando". Es decir, el gran problema no es de espítitu. Es de formas. Unas formas sobre las que se ha hecho una política comunicativa que, a su vez, ha venido a sustituir a la política.

Ayer una lectora se preguntaba qué experimentan mis nervios al asistir a la verbalización de esa política comunicativa que ha venido a sustituir a la política. Respuesta: lo mismo que usted. O, lo que a su vez es lo mismo, lo mismo que al escuchar a Pilar Rahola u otro tertuliano. Me explico.

Es forma de política comunicativa es un género dramático. No existe sin interlocutor. No existe sin agredido. Sin sentimiento de agresión, no se aguantaría ni un segundo como espectáculo. Y aquí conviene señalar que una tertulia o una declaración de San Gil son espectáculo, una suerte de dramaturgia eléctrica. En los USA, donde se inventó esa cosa, esa cosa pone muy cachonda a la mayoría moral. Aquí, pues también, se llame como se llame la mayoria moral esa. Es más, ese nuevo tipo de espectáculo comunicativo se ha convertido en el centro de la comunicación por aquí abajo.

La estructura de esa forma dramática es sencilla. Como verán –me he currado los ejemplos; tráguenselos, que son muy chachis; son un poco largos, pero merecen la pena-, la cosa empieza con la emisión de un discurso reiterativo y poseedor de una lógica propia, en el que come mierda una persona o un concepto.

La persona o concepto puede pasar de todo. Pero es posible que, confiando en que asiste a un problema susceptible de ser solucionado con la lógica y el argumento, participe en la polémica con una respuesta.

Craso error. Las respuestas de ese discurso reiterativo, aparentemente lógico, pero absolutamente irracional –un sofisma, vamos-, se dispara en ese mismo instante, hacia cuotas inusitadas de espectáculo.

Buen fin de semana.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

qué bestia!

Mercè dijo...

Bueno... Hice me pregunta porque, hasta ahora, e incluso ahora, mis nervios me dicen que sólo pueden oir, incluso escuchar, a una político, una política vasca, vasco. Es decir: razonan, hablan con sentido, terminan las frases, dicen cosas. Hace meses, hace años seguramente, durante una de esas extrañas (por escasas) conjunciones que hacen que la tele sea lo que es, un lugar de expresión, escuché atentamente, agradecida, una intervención en plató de dos políticas vascas, una de ellas María San Gil. Y me pareció muy bien, mucho. Me dije: claro, cuando suceden cosas de verdad, no simulacros, com les pasa a los vascos (y en cambio no logran traspasarnos más que el pesar), todo el mundo se pone las pilas... No tengo tiempo de estar pendiente de las historias del PP (ya viví las de UCD, desde la barrera, no desde los asientos del público) y esto no ha hecho más que empezar... Ya sacaré conclusiones cuando la cosa termine... Pero mientras tanto, cuando en la tele (lo siento, no sigo la radio, y los períodicos no sirven en estas pruebas de voz y expresión corporal) he visto estos días a MSG, he pensado: chica, no sé qué te pasa, pero veo que sigues hablando claro y bien y que sigues entrando y saliendo en y de escena con tacto y elegancia... Per això et preguntava, Guillem, què hi sents tu... Continuarà...

Anónimo dijo...

Martínez, ¿le puedo preguntar en qué se diferencian las hostias internas del PP de la del resto de partidos? No me parecen tan originales, no tanto como, por ejemplo, la del monstruo de cuatro cabezas de ERC, la del matrimonio de conveniencia de CiU, la de guerra de trincheras de IU, el acuchillamiento a Imaz en el PNV, y la mejor de todas, la que
está por llegar: el postzapaterismo. Pero si la lógica de las políticas de comunicación son igual de burdas y simples en todos los partidos, hombre, como para no copiarse en el examen de márketing político...

Anónimo dijo...

Anónimo: sé que vienes a mi clase. Dime en qué zona del aula te ubicas. Me encantaría practicar contigo nuevas técnicas de comunicación política, como por ejemplo la fidelización de electores gracias al boca-oreja o el boca-boca, etc.

muacs!

Anónimo dijo...

Coméntenme esta afirmación de los Gluscksmann que todos hemos leído hoy: "Un país que para nosotros se identificaba con la boina y el tricornio ahora es mucho más europeo que nosotros, y encima ahora se ha elegido a una ministra de Defensa embarazada. Chacón es el 68 de hoy"