lunes, julio 18, 2005

7J VS. 11M

Hola. Con todo aquello de la polémica he perdido comba. Seguidamente les transcribo algunas notas de la carpeta comba, que se quedaron sin publicar durante los días de la polémica / no comba. Como lo de las bombas de Londres, unas bombas, un Gobi, una cultura política, una cultura a palo seco, que emitió -lo que sea que se emite cuando te bombardean- de manera diferente a la CT. Verbigracias:

-CULTURA DE LA NO APROPIACIÓN. En Londres hubo muertos, así, a lo bruto, y no un número determinado de muertos, hasta casi 24 horas después del caso de la cosa. Es decir, nadie pudo apropiarse de los muertos. Eso sí, todos los Estados de la UE pudieron utilizar la información del atentado y tomar las medidas que consideraran pertinentes, pues el Gobi británico, desde el principio, y sin citar los palabros Al-qaeda, vinculó el atentado al terrosimo internacional y no, pongamos, al IRA. O a ETA. Y eso que, con los San Fermines, estaba a huevo.

-CULTURA DE LA NO APROPIACIÓN, INDEED. La Cumbre de los chicos Zumosol que se desarrollaba en Edimburgo no fue aplazada ni suspendida. Es decir, que el Estado siguió con su agenda. Es decir, que el terrorismo no cambió la agenda del Estado. En España, recordemos, hermanos, se suspendió una campaña electoral. Y, posteriormente, el funcionamiento de un partido político, consagrado desde entonces a otra realidad.

-CULTURA DE LA NO SENTIMENTALIZACIÓN. El Estado, primero, y los medios de comunicación después, no han sentimentalizado en exceso las muertes brutales de medio centenar de ciudadanos. De hecho, el Estado dilató la publicidad de la identidad de los fallecidos. La prensa española se hizo eco del hecho, y lo calificó bajo los epítetos de frialdad e, incluso, de incompetencia. Si bien no se llegó a informar del todo que la dilación se relacionaba con un hecho cultural anglosajón. Los fallecidos, como todo el mundo en las culturas anglosajonas, carecían de algo parecido a un DNI –una cartulina con tu foto, tu nombre, el de papá y mamá, tu número fiscal y tus huellas dactilares, que debes de llevar encima y enseñarla cuando te lo solicite el Estado-. Las primeras noticias españolas sobre el atentado, emitidas/publicadas el mismo día, y en lo que fue una tendencia seguida durante las primeras 24 horas, consistió en irte a Torremolinos, buscar un grupo de guiris, decirles lo de Londres y filmar como pillaban la primera cabina telefónica y telefoneban a mamá. Lamentablemente, en todos los casos mamá estaba viva, con lo que el género lució poco. Cuando ya se empezaron a identificar víctimas, nuestra prensa reconstruyó sus biografías sentimentalizadas, al más puro estilo 11-M. Esa manera de construir información sobre el atentado, por lo que yo pude ver, sólo se produjo en UK, y muy brevemente, en The Sun.

-CULTURA DE LA NO UNANIMIDAD. Los medios UK secundaron al Gobi Británico en su dilación de datos y de nombres. Las primeras previsiones de muertos –por otra parte, acertadas-, las emitió Sky Channel, medio privado y un tanto popular. Hacia el medio día del 7J. Y, no sé qué piensan ustedes, hubo poco más mariconeo entre la prensa y el GObi. La prensa del 8J, por ejemplo, ya hablaba abiertamente, y en contra, de posibles medidas antiterroristas, como el control de llamadas móviles y SMS, y el control de e-mails. Sucedió algo parecido en los USA el 12-M, cuando la prensa empezó a informar y a definirse sobre la incorporación del programa Carnivore, por parte del FBI, para controlar Internet. En España, recordemos, tras el 11M –o, incluso, antes-, nunca jamás se ha producido una posible lesión de derechos o de intimidad en la lucha contra el terrorismo. O, al menos, la prensa que el 12-M nos informaba de la relación de Carod-Rovira con el atentado, de los hijos, los hobbyes y las manías de los asesinados, y de los psicólogos que prestaban su ayuda gratuita a las víctimas, no nos informó de ello. Glups.

-CULTURA DE LA ASEPSIA. En UK no es de recibo el palabro “terrorista”. La BBC jamás –toma, moreno-, jamás lo utilizó para referirse al IRA –ni siquiera en su etapa más gore, cuando volaba pubs en Londres-. Por extensión, no lo ha utilizado con grupos similares, como ETA. Lo que provocó una campaña de la COPE que rozó el ridículo –la COPE no puede, históricamente, corregir a la BBC-. Las utilidades de no denominar terrorismo al terrorismo son, ahora que lo pienso, muchas. Te permite ser equidistante del terrorismo y del Estado –en UK el Estado también practicó el terrorismo; y se informó de ello-, y te permite que, en un momento dado, haya un proceso de paz con un inicio más relajado. Otra ventaja en la no utilización del palabro, además de para la consecución de asepsia informativa, es que no se desparrama, por lo que no puedes hacerlo caer sobre quién convenga políticamente, o informativamente, en un momento dado o, en España, en unos años dados. EL lector me corregirá, pero en esta ocasión he leído el palabro “terrorismo” en alguna publicación británica. De corte popular. Ignoro como se han comportado las teles. Blair ha utilizado mucho el palabro. Como todos sus predecesores, por otra parte. El caso de la cosa es: ¿ha cambiado el uso del palabro en los medios?

-CULTURA DE LA INTROSPECCIÓN. Los chicos de las bombas eran británicos. Británico es una palabra sin traducción en castellano. EN castellano, británico, no es español. Es una identidad superior, que engloba identidades locales e identidades globalizadas. Y que otorga derechos. Me he fijado que en UK el palabro británico es como más progresista que el palabro inglés. Cuando se alude a ingleses, por ejemplo, no se alude a negros, musulmanes, hindúes. Ni a darles derechos. Bueno, los chicos de las bombas eran británicos. Como un piano. Las bombas de Londres responden, pues y también, a un problema de índole interno. Algo que habría soñado Aznar para el 11M y que no fue posible. La prensa británica, que durante años informó también sobre el funcionamiento de la vida en su suburbio católico de Belfast, está informando sobre el funcionamiento de la vida en Leeds. Un funcionamiento duro, por lo visto. Esta mañana a primera hora sé más sobre la vida en Leeds que sobre la vida en Hernani.

-CULTURA NO DEMAGÓGICA. Los atentados se produjeron tras lo del anuncio de los JJ.OO. de 2012, que finalmente fueron otorgados a la única ciudad candidata cuyo periodismo informó sobre la corrupción del proceso. En Londres, por otra parte, hay un gran desinterés –incluso, oposición- al proyecto. Las bombas podían haber sido utilizadas, consecuentemente, para arremeter contra el proyecto olímpico. Al parecer, no se ha hecho. En UK, el terrorismo es lo contrario de la política.

-UNA CULTURA MENOS NACIONALISTA. Por eso mismo, al parecer el 7J no será una fiesta nacional, como por aquí abajo el 11M. El atentado no ha hecho que se vendan más banderas. Parece ser que en Londres no haya más banderas de la cuenta, esta mañana a primera hora.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Por qué los MCM ingleses son ahora el referente de comportamiento si algunos de ellos han escrito las páginas más ridículas de la década de los 90 en lo que a rigor informativo se refiere como las traducciones al español de "las mujeres españolas tienen bigote" y lindezas por el estilo con motivo del enfrentamiento España - Inglaterra en la Eurocopa 96? ¿Menos nacionalismo? ¿Where is it?

Lucía dijo...

Antes de comentar el artículo, aunque también relacionado con el mismo: ¿por qué los británicos han matado a un tipo pegándole cinco tiros mientras estaba en el suelo para luego reconocer que ni era terrorista ni nada? ¿A qué tipo de Cultura responde este acto?

Sobre 7J vs.11M

· ¿Cómo iban a suspender la cumbre del G8? Me imagino a Bush dando palmas con las orejas. En vez de tener que enfrentarse al debate sobre la pobreza y a la inmensa presión social que las bombas borraron de un plumazo, el amigo americano y sus amigos ricos pudieron hablar de sus luchas maniqueas dignas de Star Wars, y pasar, lejos de los ojos de la sociedad, medidas en las que en vez de soltar dólares agarraban aún más.

· Sobre la Cultura de la no Sentimentalización, siempre he estado de acuerdo, y sigo estándolo, con tu crítica a ese periodismo rosa que permanentemente parece querer sustituir al periodismo de verdad (¿existe?) en nuestro país... Pero tampoco me parece modélica la actuación británica pidiendo a los familiares de los desaparecidos que se queden en casa, que ya les llamarán, en un par de días... Me parece que la identificación de las víctimas en un atentado debe ser prioritaria, no para ofrecerla a la prensa que ya sabemos lo que hace, sino para evitar a los familiares un sufrimiento terrible. No es cuestión de frialdad o incompetencia creo, debería ser cuestión de prioridades, y ojalá llegue un día en que las prioridades de nuestros gobiernos sean las personas (sin sentimentalismo pero con humanidad) y no las ruedas de prensa.

· Cultura de la Introspección y Cultura menos Nacionalista. En esos reportajes que nos han abierto los ojos a la realidad de Leeds creo que nos ha podido quedar muy claro que de sociedad menos nacionalista más bien poco, lo que pasa es que hablamos de un nacionalismo de distinto carácter al que habéis estado debatiendo últimamente. Pero no por eso deja de serlo. El hecho de que en Leeds el Partido Nacionalista Británico alcance sus mayores niveles de apoyo en todo el país, frente a la realidad de que se está convirtiendo en un guetto de población de origen asiático, a mi no me da sensación de menos nacionalismo. Y es que el nacionalismo tiene otras formas de mostrarse aparte de las banderas, aunque en España parezcan gustarnos tanto. Quizá entendiendo otras formas de nacionalismo entendamos otras de las que se habla por aquí abajo.

(Pequeño inciso, que nadie se pierda las declaraciones del señor Aznar en la revista británica The Spectator: No Surrender (ya el título...) http://www.spectator.co.uk... Independientemente de su etnia o confesión religiosa, cualquier inmigrante debería saludar la bandera y cantar el himno del país que lo acoge.)

· Cultura no demagógica. Wait and we'll see... Quizá por ahora en cuanto a los Juegos la demagogia se ha expresado hacia el exterior. No puedo evitar recordar el reportaje de factura británica ofrecido en la cadena Euronews la noche antes de la elección de la ciudad olímpica. En él bajo el epígrafe Madrid 2012, y después de haber admirado a Beckham y otras maravillas deportivas del resto de países, podíamos asistir a unas espectaculares imágenes de soldados españoles deslizándose por una fachada y entrando al edificio por las ventanas, explosiones, soldados armados hasta los dientes recorriendo las calles y estaciones... todo digno del mejor Hollywood, sólo faltaba Rambo. Si no viviese aquí hubiera pensado que España está sumida en la peor de las guerras donde allá donde mires ves montones de soldados cual spidermans de camuflaje. Así que no creo que tardemos en ver casos de demagogia interna, si es que no se están dando ya, cosa de la que estoy casi segura.

Ni se me ocurre decir que España tuviera un comportamiento modelo ante el 11M, sobre todo sus medios y políticos. Pero no caigamos en la comparación inmediata, porque la actuación británica tampoco me parece que esté siendo demasiado brillante.

Gracias por los artículos, ayudan a poner el cerebro en marcha...

Anónimo dijo...

Este Martinez con sus comentarios solo nos insufla provincianismo. Podria poner otro parrafo dedicado a la cultura de la ejecución de sospechosos por la calle.