martes, junio 28, 2005

POLÉMICA NO ES NI NOMBRE DE TANGO

Hola. Tema: La Polémica. País: España. Canta: Martínez. Les decía que la CT es incapaz de gestionar polémicas. Únicamente, y no es poco, puede aplazarlas. Ñaca. El tema Polémica queda relegado a los medios de masas más populares, que gracias a la Polémica –deportiva, sentimental, pero también política-, tiran millas sin necesidad de romperse el culo fabricando escaletas. Por aquí abajo, en fin, la Polémica no está ni se la espera en los medios cultos. Es más, las Polémicas culturales que, por su ADN, deberían gestionarse en los medios cultos, o no se gestionan o van directamente y sin pasar por la casilla de salida a los medios populares / The Sun. En ese sentido ayer les decía que, sic, “mañana les ofreceré, de forma gratuita, tres bellos ejemplos de polémica en la alta cultura, creada y ejecutada en todo lo contrario, en The Sun”. Y ése es el sentido de lo que, si siguen el sentido de la lectura, se encontrarán de narices en el siguiente párrafo.

-DOS BRAVOS EJEMPLOS DOS. Los medios populares han sido los únicos que, por ejemplo, han iniciado polémicas sobre cuestiones literarias. Más concretamente, han sido los únicos en acometer polémicas sobre posibles plagios, ese tipo de polémicas que, en las culturas cachas, es el parbulitos de las polémica cultural. La revista Interviú -una revista que ofrece accesos a la realidad diferentes a los que ofrece, verbigracia, The London Review of Books-, ha sido el único medio que ha iniciado polémicas sobre las tendencias plagiarias de diversos autores españoles de la CT. Joyas como Lucía Etxebarría o Ana Rosa Quintana. Las polémicas concluyeron, en ambos casos, con el reconocimiento público del plagio. Los medios ¿cultos? sólo participaron reproduciendo la información facilitada por Interviú. En ocasiones ampliándola. Pero jamás la expandieron, para hablar de un malestar o una patología en la cultura española, una cultura que necesita y consume autores, pero que le importa un pepino sus obras, de manera que pueden optar al plagio sin perder mucho en el trance de ser pillados con el carrito del helado. De hecho, si se fijan, Etxevarría o Quintana, después de lo suyo, no han pasado a ser home-less culturales. Una ha ganado el Planeta y la otra, a estas alturas del partido, podría comprar Editorial Planeta. Ese desprecio por la expansión de la polémica por parte de los medios ¿cultos? no es universal. Es un españolismo. En los USA, por ejemplo, los medios ¿cultos?, en ocasión del descubrimiento de los ulteriores casos de plagio demostrados en el periodismo norteamericano, han expandido la polémica para discutir tendencias en la cultura norteamericana. Por otra parte, cabe suponer que si los casos Etxevarría y Quintana acaecieron a través de la prensa popular, fue por el escaso eco que se dio a las fuentes –ambos casos fueron sendos chivatazos- en los medios ¿cultos? Los medios ¿cultos?, en la CT, no están para crear polémicas. No podían hacer nada, en fin, con los dos casos de plagio, si no querían a) crear malestar, b) crear desconfianza en la propia idea de cultura, tan positiva en la CT, o c) crear mal rollo entre grandes empresas editoras. Un caso que ilustra la incapacidad de la CT para gestionar la polémica, esa cosa que va tan de la manita de la crítica cultural que, cuando no la ves, es que no hay crítica cultural, es el que les chorreo en el siguiente párrafo.

-UN HIPOTÉTICO BRAVO CASO UN. Existe una página en la red consagrada a exponer los hipotéticos plagios de un autor paradigmático de la CT. En tanto que Internet –un medio extraordinariamente culto y / o extraordinariamente popular- la página no puede ser verificada. Como usted no puede verificar que yo, en realidad, no sea Martínez, sino Lola la Lunares en el trance de escribirles desde un cyber-café. Bueno. La página que les digo ofrece varios aspectos que crean desconfianza. A saber: tiene un diseño pésimo y, en ocasiones, rezuma cierta cosa yuyu anticatalana. No obstante, parece ofrecer pruebas contundentes de posibles plagios. Pruebas que, no obstante, pueden ser más falsas que un duro sevillano. Hoy en día puedes reproducir duros sevillanos por Foto-Shop, imprimir la tira e irte El Corte Inglés y comprar medio súper con tus duros sevillanos mejorados. Sea como sea, es especialmente interesante, un fragmento de la página en el que se habla de la reacción de los medios ¿cultos? ante la información de la página. Los medios a) han reproducido la opinión de la página y la del autor cuestionado, si bien no han verificado las pruebas que ofrece la página. Lo que equivale a cierta defensa del autor. Algún medio –y siempre según asegura la página-, b), ha manifestado que jamás sería el primero en publicitar la polémica –algo muy CT; para eso ya están los medios populares; que se mojen ellos; como cuando el 13-M-. Otros medios c), han silenciado la polémica. En plan CT harecore.

Humm. Estoy pensando que ahora mismo podría telefonear al autor cuestionado y preguntarle por la cosa. Pero si lo hiciera, crearía una polémica. Telefónica. Y me ubicaría fuera de la CT, ese sitio donde hace tanto frío. Qué mal rollo. Bueno. Les dejo, que me voy pitando a hacer lo de la Renta.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Su teoría, Martínez, me recuerda mucho a la de la Tuchman: se puede criticar al presidente de los USA, pero no el concepto de la presidencia de los USA.

El grupo social dominante debe justificar su posesión de poder. La mejor técnica de justificación es la "naturalización determinista".

El grupo social dominante debe proteger su posesión de poder. La mejor blablabla es la eliminación de toda polémica que toque el concepto del tipo "presidencia".

Bent Rotter dijo...

Hace un par de años "El País" y "La Vanguardia" publicaron con un par de días de diferencia sendos artículos relacionados con la guerra de Irak, uno firmado por Josep Ramoneda y el otro -oooohhh!!!! - no me acuerdo. Los dos tenían un montón de parrafos calcado, se parecía más a una simple compartición de negro espabilado (en línea con el caso de la Quintana) que a un plagio. Una amiga periódista lo detectó y escribió a los defensores del lector de ambos medios para denunciarlo. Silencio absoluto.

Añado que respeto a Ramoneda y sigo sus articulos con interés, por lo que el asunto me entristecio particularmente.

Por otra parte no estoy de acuerdo en que Interviu o la SER sean medios amarillos. Con el nivelón de por aquí abajo se pueden considerar practicamente elitístas -desde luego están mucho más cerca de "Claves de la Razón Práctica" que de "Salsa Rosa"-. El caso de Interviu es un cruce especialmente curioso entre el destape, la alta cultura, el underground e incluso la más genuina corrección CT.

Anónimo dijo...

Hombre, SER e Interviu no son amarillos, desde luego. Pero sí que son medios de masas populares. Interviú y SER, si se fijan, fueron los medios que levantaron los únicos escándalos levantados durante el gobierno PP. No lo hizo Claves ni El País. Lo cual apunta a la posibilidad que comentaba Martínez, que por cierto esta semana no trabaja mucho en el blog. Sobrecogedor lo que cuentas del artículo de Ramoneda y su clon.