viernes, noviembre 04, 2005

DICCIONARIO MARTÍNEZ POLÍTICO-PERIODÍSTICO (THE PROLOGUE)

-SAPIR ERA, OBVIAMENTE, SUIZO. Las lenguas no son esencia de nada. Pero sí los lenguajes. Independientemente de que el mundo llegue o no a las manos, el mundo se aporrea con el lenguaje. Hasta el advenimiento de la CT –la CT es la ausencia de beligerancia hasta en el lenguaje; la CT es, también y fundamentalmente, una construcción lingüística para pintar de blanco las estridencias; las estridencias españolas fluyen por debajo de un lenguaje automatizado, que ya empieza a ser hora de ir traduciendo-, la cultura española era, como cualquier otra, un tute de lenguaje. En aquel tute, la lucha en tiempos de maríacastaña era por la hegemonía de la Academia. El diccionario de la RAE –o, snif, AE, durante el periodo 1931-39-, sella las beligerancias. Así, en la edición del Diccionario más próxima a la revolución de 1868, se define Libertad como “bien preciado del hombre”, mientras que en la edición más cercana a la Restauración se define el palabro como “Libertinaje. Exceso”. Hoy en día la Academia pinta un pito –metáfora: para la megaedición del Quijote del IV Centenario de la RAE, la RAE, con un par, ha recauchutado una edición del Gobierno de Castilla-La Mancha. Ningún medio se ha reído, porque reírse no es CT, no crea cohesión. Ni siquiera ha habido rumba con el colofón de la edición, en la que el editor se pitorrea del presidente de la RAE-. Bueno. La lucha por la hegemonía del lenguaje se realiza en los medios -que son la post-Acedemia: fija canon y fija quién es un all-star y quién es un friqui-. Y, aquí, recuerdo que los medios, en la CT, dibujan en sus discursos la verticalidad de la CT. Si la cúspide de la pirámide de la CT abre dos vías de investigación, considera la Transi un proceso ejemplar, cree que la cultura española es una mina, que es normal que el Rey tenga un yate a nombre de Patrimonio Nacional, o considera que los tanques deben pasearse por Bilbao, los medios, por lo que sea –por-lo-que-sea = CT-, tienden a reproducir esas creencias. A través del lenguaje, ese verbalizador de creencias desde los tiempos, como su nombre indica, de maríasantísima.

-HISTORIA DEL LENGUAJE DEL CULATAZO. Me hablas, Echevarría, de / con Mairena. “Nuestros políticos llamados de izquierda, un tanto frívolos —digámoslo de pasada—, rara vez calculan, cuando disparan sus fusiles de retórica futurista, el retroceso de las culatas, que suele ser, aunque parezca extraño, más violento que el tiro”, dices/dice. Te matizo a Mairena. Los políticos de izquierda locales y mundiales, carecen de retórica futurista. Sólo un poco en Korea del Norte. En lo que quizás es una buena noticia. Al menos para Maiakovski. Lo paradójico es que la derecha española aún posee el músculo de la culata como muy cachas. Como es perceptible. De hecho, estamos en pleno culatazo, en efecto. La pregunta es, ¿ante qué disparo? El culatazo no empezó esta legislatura. No lo empezó el Estatut. Ni tan siquiera el Tripartit. Estaba presente en la anterior legislatura. Y, en forma de partido sin mayoría y con retórica yuyu, estaba presente desde la primera legislatura democrática. Es posible que el culatazo estuviera presente, a su vez, antes de aquella legislatura. Incluso en los años sin legislatura. El culatazo estaba presente en la guerra civil. Incluso antes. Y, ahora, me pongo demagogo, te cito a José Somoza, un escritor del XVIII, presente en las Cortes de Cádiz como liberal, y que, mientras se redactaba el primer texto constitucional, va y escribe: “Sé que la Constitución acabará en fusiles, pero no sé si en ballonetas, o en culatazos”. Vamos, que la fuerza del culatazo es enorme y viene de lejos. Es, de hecho, una de las dos fuerzas que, en su tensión, dibujan la cultura española moderna. Hasta que la cultura española opta por un lenguaje único, que dibuja posibilidades únicas. Y ese proceso unidireccional, pero no obstante ejemplar, sin precedentes, maduro y bla-bla-bla denominado Transi. El culatazo presenciado el día 2 en el parlamento, a través del lenguaje de The Culatazettes, quizás es la prueba de que la CT se está quedando pequeña para explicar lo que pasa. EL Culatazo ha crecido tanto –ha dejado de ser una opción política para volver a ser un culatazo-, que el traje CT no lo puede cubrir por entero. Como a un portero de discoteca, se le ve la culata a través de una americana que ya no se puede abotonar.

-LA JUBILACIÓN DEL LENGUAJE ÚNICO. En el pleno del día 2 se asistió a lo que uno quiso. Pero también a la existencia de dos lenguajes. Un lenguaje nuevo en la sala, en el que, a parte de construcciones CT que nadie sabe lo que significan al ser utilizados para cualquier cosa –solidaridad, constitución, etc.-, aparecían palabros como “Azaña”, “república”, “republicanismo-civil”, “fascismo”, “presiones-militares-en-la-Transición”, “federalismo”, “Estado-plurinacional”, “integración-europea”, “mentira”, “mentira-informativa”. Y un lenguaje viejo. CT. SUbsector CB –Cultura Brunete, la gran reivindicadora actual de la CT. Curiosamente, el nuevo lenguaje tiene menos difusores en los medios que el viejo. AL día siguiente del pleno, por ejemplo, el pleno fue explicado, estadísticamente, a través de palabros CT. No sé qué está pasando. Igual no está pasando, snif, nada. Pero es posible que en la política suceda lo mismo que en la literatura. Unos profesionales –Bonald, Marsé- ya no pueden seguir moviéndose dentro de un traje pequeño, por lo que lo rompen puntualmente. Más del 50% del Congreso, en todo caso, utilizó palabras diferentes, incluso opuestas, a la CT. Algo lógico, si pensamos que el Estatut es lo que uno quiera, salvo un objeto CT. Anyway. Mañana te suelto una parte del diccionario.

Ah. Sobre lenguaje. No se pierdan este pequeño análisis de lenguaje CT. Aparece en la red. ¿Por qué no hay webs como estas en castellano? ¿Por qué cuatro partidos catalanes, en el pleno del día 2 se quejaron de que el progresismo española no ha hecho ninguna manifestación de su existencia antes las campañas del nacionalismo español contra el pack Estatut? ¿Por qué los posicionamientos más colectivos y beligeantes contra el nacionalismo español y las meditaciones sobre el no-nacionalismo se producen en otras lenguas? ¿Por qué el intelectual español no tiene nada que decir ante el linchamiento de lo vasco en la anterior legislatura, o el boicot a productos catalanes en la presente? Vaya, igual estoy chupando espacio del próximo INTERMEZZO. Bueno. Corto y fuera. Hasta la próxima, Echevarría, un abrazo, me debes una cena, etc.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Sapir suizo? ¿Qué pinta Maiakovsky en corea? Martínez, ¿no le habrá dado un brote?

Guillem Martínez dijo...

Nota a la segunda edición: Donde dice Sapir, dice Diego y Saussure.En efecto.

bloguero dijo...

"El lenguaje verbaliza creencias", gran frase, desde luego, pero el problema es que el lenguaje no sólo verbaliza creencias, sino tambien deseos, deseos de tomar el pelo, por ejemplo. Como los que me verbalizaba mi padre el día de Año Nuevo: "Nen, fixa-t'hi bé. Avui a l'església veuràs un home que té tants nassos com dies l'any".

Anónimo dijo...

Y la cosa funcionaba. Veías a ese hombre, ¿no?

bloguero dijo...

¿Tu qué crees?

Anónimo dijo...

Yo creo que, al margen de que vieras o no a ese hombre, lo que cuenta es que gracias a la tomadura de pelo de tu padre ese día se llenaba de una magia muy especial.