martes, mayo 24, 2005

EL MUNDO ES CASCADA DE ECUACIONES

El mundo consiste en ecuaciones sorprendentes. Verbigracia: un gobierno puede entrar en crisis por unas fotos de Sadam en calzoncillos, pero no por iniciar e intensificar una guerra ilegal. Curiosamente, la capacidad de leer las ecuaciones del mundo no nos hace más sabios, ni más libres, ni más guapos. Posiblemente nos hace ir en calzoncillos. Bueno. Hoy voy a someter a ecuaciones raras el caso Enric Marco. Y saben. Un señor que simuló ser un deportado a un campo de exterminio, practicó diversas ecuaciones que le llevaron al éxito social y, finalmente, se quedó en calzoncillos.

-EM Y LA CORRECTA INTERPRETACIÓN DE LOS MUERTOS. EM mantenía un discurso falsificado desde 1978. Algunas personas habían llamado la atención sobre algunas cosas que no cuadraban en su biografía. Pero por lo bajini y sin ansias de polémica. Quizás porque EM no era solo EM. Era un porrón de muertos. Era la persona que simbolizaba a los muertos. De lo que se deduce que, por aquí abajo, la mejor manera de no ser descubierto en una mentira es apropiarse de los cadáveres que, debidamente orientados, pueden circundar esa mentira. Eso, por otra parte, se ve cada día. En las próximas semanas, socorro, lo vamos a ver a gogó.

-EM Y EL PASADO IMPUNE. El caso EM no hubiera sido posible en Francia, donde un exdeportado debe probar esa condición ante el Estado. Lo cual implica un Estado que reconozca el uso masivo de la deportación en otras épocas. Un Estado, vamos, con una idea de pasado clara, capaz de aplicarse también contra quién quiera ofrecer en público una idea de pasado más confuso. En España EM no tenía por qué probar su pasado, por lo mismo por lo que la Fundación FAES no va en masa a chirona cuando habla del pasado reciente -11-M-, o más lejano –Guerra Civil iniciada por la democracia para defenderse, en 1934 de la barbarie-. EM es un producto netamente español. Como la FAES.

-EM Y LA NOVELA ESPAÑOLA. Lo más divertido de EM es que su reinvención de su vida le asemeja al arte. Al arte subsector novelística española de la Transi. De hecho, EM, con su vida, escribe una novela española de izquierdas de la Transi como la copa de un pino. Es decir, que EM es una actitud codificada en el arte español por un tubo. Codificación, ahí va: EM es la única izquierda posible que, como tal, aparece en las novelas españolas. A saber: es a) un perdedor, b) que lo único que ha salvado de la derrota es su dignidad. Con lo que c) dibuja que la única diferencia entre la derecha y la izquierda por aquí abajo –o en la literatura de por aquí abajo-, es la dignidad, esa cosa que, por otra parte, la izquierda perdió en el ínterin 1976-78 –inteín en el quie, por cierto, EM falsificó su biografía-. Todo ello puede llevar a pensar que el gran tema no practicado por la izquierda en la literatura de la Transi igual es la indignidad. Bueno. Sea como sea EM es el canon literario de la izquierda en la novela española. O, al menos, no va más lejos de ese canon. En sus conferencias ofrecía un trozo muy vistoso en el que, caracterizado de señor a punto de ser exterminado, jugaba una partida de ajedrez con un SS. EM evaluaba que si ganaba, sería asesinado por el SS. Aún así decidió ganar, para ganar, a su vez, su dignidad. AL finalizar ese relato, el auditorio de EM lloraba como magdalenas. EM, en su mentira, en su novela en 3-D, no fue más lejos que Soldados de Salamina. También ofrecía el lloro como único discurso.

-EM Y SÁNCHEZ MAZAS. Otra curiosidad. La falsa deportación de EM se parece un tanto al fusilamiento de Sánchez Mazas, un fusilamiento no probado, que suscitó algún mosqueo en su época y que, tras un momento propagandístico inicial, ni SM y sus compañeros de partida exhibieron mucho, no fuera que se rompiera. O, por decirlo de otra manera, la falsa deportación de EM se parece al hipotético fusilamiento de SM en que no tuvo más testigo que su protagonista. Por lo que sea, ha sido más fácil desenmascarar a EM que a SM. Lo que a su vez puede ser una diferencia –la única- entre la izquierda y la derecha por aquí abajo. La derecha es mucho más fiel a sus productos. Culturales, políticos, etc.

Mañana les hablaré del humor judío. O de cómo Maragall y Carod pueden bromear ante una corona de espinas, avalados por una tradición humorística.

1 comentario:

Bent Rotter dijo...

Podría ser que el enmascaramiento-desenmascaramiento de EM estuviera subvencionado por el Sonar? Cualquier que haya visto la publicidad de este año del festival acaba llegando a esta conclusión ...