viernes, mayo 27, 2005

LO POLÍTICO Y LO ESCANDALOSO

-LOS LÍMITES DE UN GÉNERO. Bueno. No es jueves, que ayer me dormí en la parra, pero estamos en Jerusalén. Foto Carod-Maragall-corona-(de-espinas). Meditaciones varias. Primera. EL género. La foto pertenece a un género. Genero: político-en-el-tajo. Se trata de un género muy parecido a ese otro denominado chica-conejito. A saber: ambos dos son instantáneas que muestran una exhibición calculada. Se parece tanto que el género pollítico-en-el-tajo y el género tajo-de-chica-conejito, podrían tener el mismo nombre. Hum. ¿Político conejito? Las fotos político-conejito se diferencian, por otra parte, un huevo, de las fotos Nacional Geographic, otro género periodístico que consiste en sorprender a un mamífero en su hábitat. Y en calzoncillos. Como a Sadam. Pero cuando estaba en activo. Repasemos lo dicho hasta ahora, amiguitos. Foto de político besando a un niño = foto político-conejito. Foto de político pegándole colleja a un niño y pidiéndole el teléfono a la canguro = foto Nacional Geographic. Un político busca e interpreta como parte de su oficio currarse las fotos político-conejito. Y lucha encarnizadamente para que nunca jamás le hagan una foto Nacional Geographic. La foto Carod-Maragall-corona es una foto político-conejito. Como un piano. ¿Por qué el escándalo?

-LO RELIGIOSO. Una particularidad del género político-conejito , es el uso de material religioso. Una bunny-girl se puede fotografiar vestida de nazi cachonda, de enfermera un día de calor, bañándose con una pata fuera de la bañera. Pero también se puede fotografiar vestida de novicia, junto a otra amiga novicia y un día de crisis vocacional en el que la madre furriel ha optado por servir como merienda bananas. Un político, a su vez, puede fotografiarse con niño, con viejo, con señora gorda, circunspecto, simpático pero responsable o, en fin, puede fotografiar todo su abanico de actitudes más o menos humanas. Pero también puede fotografiarse en actitud o con atrezzo religioso. Ahí están, verbigracia, las fotos de Bush mirando al vació y hablando con Diós o, más para acá, las fotos de político abrazando al apóstol Santiago como quién abraza una farola, o las fotos de político practicando el levantamiento de paso procesional. Trillo, en ese aspecto, fue un gran renovador. Cada año, coincidiendo con Pésaj, aparecía fotografiado vestido de cofrade. Y con la cara descubierta. Algo provocador, si no irreverente, pues un penitente, como reza en su manual de instrucciones de uso, es alguien que debe reservar su rostro y su identidad. Es extraño que aquellas fotos de Trillo no causaran malestar en la opinión católica nativa. La posible respuesta a la ausencia de furor ante aquellas fotos es que eran fotos político-conejito, un género emparentado con la pornografía, ese género en el que te gusta la chica o no te gusta la chica, que lo demás es accesorio. No obstante, la pregunta del caso de la cosa podría ser la que así sigue: ¿por qué Trillo violentando la tradición católica no mereció ningún comentario, y por qué Carod y Maragall, fotografiándose en una tienda de souvenirs, sí? La respuestas nos aboca a un españolismo, a un hecho cultural español como un pino. La CT, carente de individualidades contradictorias e independientes –de intelectuales cachas, vamos-, ha evolucionado hacia la gestión de ideas –y, fundamentalmente, de sentimientos- de forma gregaria. La Cultura Brunete –CB-, esa región de la CT, se ha especializado en eso mucho más.

-LA GESTIÓN DEL ESCÁNDALO. Maragall hizo bien al encasquetar, en una tienda, no en un templo, una corona de espinas a Carod y a Castell –Conseller d’Economia, el pollo que está dibujando el nuevo modelo de financiación-. Es decir, hizo una buena foto político-conejito. Además, por el mismo precio, era un chiste. Los dos personajes chisteados se rieron con esa cita. Los periodistas circundantes –catalanes-, también. Y el público catalán, desde sus casas, también. Ateniéndonos a esos datos, se puede decir que el resultado de todo ello fue una foto político-conejito cinco estrellas. Un llenapistas total en Catalunya, como supongo que fue en Cartagena la foto de Trillo vestido de Penitentes No Anónimos. La foto de Jerusalén, calculada para no escandalizar –es género político-conejito, vamos- no escandalizó porque Catalunya es usuaria, estadísticamente, de un catolicismo de uso más interno que externo, un tanto social y de tradición progresista. El modelo social de Cáritas catalana es sobrecogedor. El hecho de que haya fracasado en España y la Conferencia Episcopal lo haya enviado al garete, pues también. Las diócesis catalanas, por otra parte, pasan de significarse mucho con las directrices de la Conferencia Episcopal. Algunos manifiestos y directrices de la Conferencia no se han llegado a difundir en Catalunya por decisión de algunos obispos locales, que hubieran tenido problemas con sus feligreses si hubieran optado por lo contrario. Vamos, que más o menos un católico catalán no se enojaría con la foto de Carod-Maragall. ¿De donde ha venido, pues, la indignación las ropas desgarradas y el desgaste político que ha supuesto esa foto político-conejito, tan bien calculada, por otra parte, como cualquier otra foto político-conejito? Respuesta: de la gestión del escándalo. Gestión del escándalo, metáfora: el otro día un compañero periodista me explicaba una conversación con un diputado sociata. EL diputado le dijo que “cada mañana, cuando me levanto, veo la prensa madrileña. En tres diarios aparece Carod en portada. En el otro de habla de la autoridad palestina en portada. Cada mañana cuando me levanto pierdo 3 a 1”.

-LA GESTIÓN DE LA PASIÓN. La Cultura Brunete ha convertido la democracia española también en un decálogo moral. Sobrepasarlo es sobrepasar la moral. Una moral en las coordenadas del sentimiento religioso tal y como se está modulando en el siglo XXI. Un integrismo crispante, crispado, beligerante, intransigente, de cruzada. La emisión de moral por parte de la CB es, pues, emisión de cruzada. Que intenta dirimir diariamente un combate diario contra el mal. Someter la información a moral y cruzada es devaluar la información. Es mentir. Por ejemplo, la foto político-conejito –un breve, con chascarrillo de derechas o de izquierdas en un país normalizado-, se convirtió en el broche de oro informativo a un viaje de la Gene a Israel y Palestina, que explicó –o mejor, que no tuvo que explicar nada al respecto-, todo el pack de problemáticas del viaje. Por ejemplo, los problemas iconográficos de los viajados con las banderas. Que no fueron un problema de moral religiosa, de salvajes palurdos. Fueron los problemas del líder de un partido que no contempla la Transi como solución satisfactoria, con la bandera de la Transi. Problemas que, a su vez, y contrariamente a lo que informó la CB, no le hicieron abandonar un acto de homenaje a una víctima del terrorismo, sino abandonar la comitiva oficial. Por ejemplo.

-PRIMACÍA DE LA GESTIÓN DEL ESCÁNDALO SOBRE LA GESTIÓN DE LA POLÍTICA. Con las actuales reglas del juego, defender a un político equivale a comer de su mano o a tener una relación oscura con su partido. Yo no voto ERC, ni PSOE. Y sólo tengo relaciones oscuras con quién se deja, que no son usuarios de fotos de político-conejito, sino más bien usuarias de fotos chica-conejito. Defender a Carod y Maragall en este caso equivale a atacar la política y la información como moral. Por otra parte, veo más susceptibles a Carod y a Maragall de sacudir los marcos de la Transi, que no a la CB. Es más, veo en la CB una reducción de la política y una ampliación de la pasión. Veo en la CB un intento -exitoso, por otra parte-, de desarticular discursos políticos progresistas a través e escándalos, que siempre son morales. La foto político-conejito es un ejemplo de como se monta un escándalo. ¿Ejemplo de como se monta un escándalo para desartícular un discurso político y enviarlo al garete? Ahí va. Cuando Maragall fue informado por Carod de lo de Perpignan, no consideró en ello un escándalo ni un gran accidente político. En otra sociedad, la polémica hubiera servido para discutir quién y de qué puede hablar con ETA. Incluso podría haber servido para ver como ETA –y, glups, el PP- pueden utilizar y manipular discursos contrarios, para ver como ambos dos grupos tan distintos y distantes fabrican política. Supongo que Maragall, el as de las declaraciones, un pollo que da la vuelta a una situación con tres palabras -tres, por, ciento-, se veía capacitado para capear el temporal. Después de varias horas de presión religioso-moral por parte de la CB, después de varias horas en las que la CT no pudo facilitar otros puntos de vista, otros temas de discusión que los posicionamientos unidireccionales de la CB, después de horas en los que el PSOE no tuvo otro discurso que evitar el escándalo propagado por la CB -es decir, después de asumir que el PSOE no tenía un discuros con el que contrarestar el de la CB- Maragall tuvo que asumir una crisis política. Pasión 3, Política 0. A ver las siguientes.

1 comentario:

Doctora Unabomber dijo...

Consultorio de la doctora Unabomber

¿Ha sido usted abducido por la CB (cultura Brunete)?

1. Imagine que abre el periódico y se encuentra la foto de Trillo vestido de penitente en una procesión de Semana Santa. ¿Qué hace?

a. Nada. Como quien ve llover.
b. Se le ilumina la cara, sonríe, incluso ríe
c. Se santigua, suelta una exclamación a concretar

2. Imagine que abre el periódico y se encuentra la foto de Carod coronado de espinas ante una tienda de souvenirs en una calle de Jerusalén. ¿Qué hace?


a. Nada. Como quien ve llover.
b. Se le ilumina la cara, sonríe, incluso ríe
c. Se santigua, suelta una exclamación a concretar


Resultados
Sume las puntuaciones obtenidas y lea el diagnóstico correspondiente.

a. Nada. Como quien ve llover.

¡Felicidades! Para usted no existen las fotos-conejito. Usted es un usuario de fotos-zanahoria. Ante una foto-zanahoria, usted es de los que va y dice: “a ver, ¿quién ha puesto esta zanahoria aquí? ¿por qué justo ahora esta zanahoria? ¿a quién le interesa que me coma yo esta zanahoria? ¿qué oculta esta zanahoria?”, y luego da una patada a la zanahoria y gira página buscando chicha en otra parte.
No hay duda de que usted acarrea mucha semiótica a sus espaldas y ha desarrollado un olfato especial para detectar las foto-zanahoria. Vaya, que usted ve una zanahoria y es como quien ve llover zanahorias, porqué sabe que mañana la zanahoria será otra y pasado otra y dentro de un mes otra y así, hasta que dentro de mes y medio nadie recordará ninguna de esas malditas zanahorias. Siga así. De momento, puede usted estar tranquilo: todavía no ha sido abducido por la CB ni creo que lo sean en breve.¿Eso es bueno? Pues ni idea. Pero un poco raro si es.


b. Se le ilumina la cara, sonríe, incluso ríe

¡Enhorabuena¡ Usted ha entendido el chiste a la primera. Una de dos. Una: o es usted guionista del guiñol de canal plus y, mira por donde, se le acaba de solucionar la semanita. O de dos: usted es catalán y comparte la sutil ironía de su president. En ambos casos pueden estar tranquilos, por paradójico que parezca, ustedes tampoco han sido abducido por la CB.

c. Se santigua, suelta improperios a concretar

¡Lo siento! Usted ha sido abducido por la CB. Si además de santiguarse suelta exclamaciones del tipo “On anirem a parar!”” Això va a mal borràs! “ “De fora vingueren i de casa ens tragueren”, “El més calent és a l’aigüera”….Es que usted es Artur Mas. Si no es el caso, a lo mejor es que usted tiene alma de costalero. O de Ecce Homo.