martes, marzo 27, 2007

LA MEMORIA

Hola. Les dije que el otro día me fui de bodorrio. Bien, esta historia empieza en el bodorrio aquel. Bueno, empieza varios años antes, si bien, a su vez, empieza muchos años antes de esos años antes. Por lo que a este relato le afecta, en todo caso, empieza en la boda, mientras el DJ hace sonar Franky goes Medina, y mi hermano y yo nos miramos al careto, y yo abro la boca de la cara y le digo: “¿te acuerdas de una canción tristes que tenías grabada en una cinta cuando éramos pequeños?”. Y mi hermano va y me dice: “Sí”.

-HISTORIA DE UNA CINTA. Mi hermano era de aquellos pollos que grababan en el cassette canciones de la radio. Un día grabó una canción extraña. Bueno, grabó media canción, que luego se acabó la cinta. La canción era un bucle, que iba repitiendo una estructura paralela. Trataba de una separación o una ruptura. Los separados / ruptureados, se comunicaban a través de su sombra en el suelo, de vez en cuando, cuando se cruzaban por la acera, me parece recordar. La canción era en inglés. La voz que la cantaba era extrañísima. Era una voz femenina que no llegaba a los agudos, rota, pero dulce. Nos fascinó aquella canción. La escuchamos miles de veces. Pero sólo nos hemos preguntado por esa canción miles de años después. En una boda. Mi hermano prosigue con su respuesta. “Sí”. Y, luego: “Era la banda sonora de una peli guarra. Histoire d’Ô, creo”.

-HISTORIA DE LA HISTORIA DE UNA CINTA. Cuando acaba el bodorrio me voy a Google. Busco Histoire d’Ô. Nada. Unas horas más tarde, me llega un mensaje de mi hermano. También ha estado en Google DF. “Que no era Histoire d’Ô. Que era Madame Claude”. Y que la canción, una composición de Serge Gainsbourg, la canta Jane Birkin. Me suena. Busco. Me sale una historia fabulosa. Que empieza así. Serge Gainsbourg era un chansonnier resultón. Jane Birkin, a su vez, era una londinense frágil. Se casó muy joven con el compositor de una banda sonora de una peli de james Bond. Supongo que por defecto profesional. Birkin tenía un qué de chica Bond de los 60’s, cuando las chicas Bond no comían. Separada a los cuatro días, trabaja en Blow-Up, de Antonioni. Se come el mundo. Un productor la contrata para otra peli Pop, que protagonizará junto con Gainsbourg. Durante el rodaje, se enrollan. Ella, poseída por una belleza absoluta y extraña, tiene 20 añitos. Él, que tiene 40 tacos, abandona a su novia de entonces –Brigitte Bardot, toma moreno-. No se puede negar que la pareja tenía cierta química. La pareja es como los sombreros. Hay gente que le queda bien. A ellos les quedaba bien. Graban juntos un tema que él había compuesto para cantar con BB. Je t’aime, moi non plus. Que se come el mundo. En la canción, propiamente, Birkin no canta, gime. De una forma muy rara. Que es tal vez lo que nos llamó la atención a mi hermano y a mí de aquella otra canción. Aquella otra canción, por cierto, es la antesala de la ruptura entre Birkin y Gainsbourg. Durante años, la pareja es un producto acabado que canta extrañas canciones de amor. Como Víctor Manuel & Ana Belén, o Enrique & Ana. Pero más meditado y en francés. Cuando se separan, él es un señor mayor, y ella una treinteañera imponente. Él sigue componiendo para ella. A través de canciones de amor que explican una historia de amor que no puede llevarse a término. Él murió en los 80’s. Antes, por lo visto, se había ido a la mierda. Pero con cierto estilo envidiable.

-HISTORIA DE LA HISTORIA DE LA HISTORIA DE UNA CINTA.
La canción que nos ocupa se llama Yesterday yes is a day. Es una canción que no existe mucho. Por lo que sea, es una canción de culto en japón. Hoy mismo me la he comprado, en Japón. No se encuentra en yutube. Si quieren escucharla, váyanse a Japón. Escucharán sólo un trozo, como yo cuando era pequeño. Si quieren ver a la Birkin cantando con esa misma voz, pero otra canción, deténganse aquí. No es lo mismo, pero da el pego. Yesterday yes, etc. es una canción frágil. Ahora que la he recuperado, sé que es la banda sonora de una infancia frágil, compartida con mi hermano. Pero intuyo que me ha acompañado en más ámbitos. En estos días que me ha vuelto a acompañar he recordado a mujeres frágiles, con las que sólo me hablo a través de nuestras sombras. Me he acordado de ella, estirada en la cama, riendo y poniéndose crema hidratante en sus piernas bellas y frágiles, piernas Birkin, que apoyaba contra la pared, de aquella manera tan divertida. Mucho antes de que desapareciera. La fragilidad, en fin y como su nombre indica, mata.

-HISTORIA DE LA MEMORIA. Bueno. Les he explicado varias historias. Les he explicado varias heridas de la memoria. Les he explicado como la memoria son tatuajes extraños, que te unen a tu hermano y, de forma distinta, a otras personas. Les he explicado, en fin, el funcionamiento de la memoria, a través de un mini-proceso de recuperación de la memoria, tal y como es el género. El género consiste en llenar un vacío de la memoria mediante la búsqueda de información, y una vez rellenado ese vacío, leer tu biografía propia y colectiva. Lo colectivo, en memoria, a veces entraña un grupo muy pequeño. Tu, tu hermano y pocas personas más. Lo colectivo y lo personal, en memoria, es algo que puede ser muy cutre. Una canción que te explica kilómetros de memoria, así, puede ser la banda sonora de una peli guarri.

La recuperación de la memoria que no siga esta u otra estructura parecida, me temo que no es recuperación de la memoria. Es oficialización de la historia. La recuperación de la memoria que no permite lecturas individuales, que no permite descubrir la suciedad y el fracaso, que no permite descubrir, por ejemplo, que tu canción favorita es de una peli porno, es un proceso de oficialización de la memoria. La Ley de Memoria Histórica, una ley que no permite investigar crímenes, ponerles nombres ni diferenciar entre crimen común, crimen político y crimen de Estado, es eso. Jamás impedirá descubrir una canción triste que modula alguna región de tu vida. Jamás permitirá saber en qué se relaciona tu vida –o, snif, tu Estado-, con lo que pasó hace 70 años. Pasó un genocidio. Algo que sólo se puede oficializar con juicios, no con leyes para fabricar una memoria que impida juicios. Evita esa cosa tan incómoda que ofrece la memoria, organizar los recuerdos, valorarlos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Espléndido.

Anónimo dijo...

hola, no encuentro la traducción en español de la canción "La Décadence" :(
Excelente calidad de sonido la del enlace que has colocado a la página japonesa.. hay un vídeo de la canción "Yesterday yes a day" en youtube realizado con fotografías pero su calidad es mínima, así que yo abro el vídeo de youtube, bajo volumen y pincho en la página japonesa, jajaja :)

saludos de un sevillano en Madrid.
soychicoalto6@hotmail.com

A dijo...

la canción ya está en youtube asi que ya podemos disfrutar d su voz quebrada y de su belleza