lunes, enero 15, 2007

POR LA LIBERTAD, BLA-BLA-BLA, ETC.

Cenorrio con Ramos y con Pep, que hay faisán. En un momento dado, estamos en la cocina, viendo como Ramos hace una picada, ese invento bueno, bonito y barato que diferencia la cocina catalana de cualquier otra. En eso empezamos a hablar de las Manis del finde, del pollo de los slóganes o de cómo una palabra –pongamos, “libertad”-, no tiene porqué significar lo que aparentemente significa, sino que pasa a significar una marca de grupo, que el grupo identifica y que el grupo contrario también. Llegados aquí, pasamos a hablar de los grupos. Pep pregunta por el momento histórico en el que surgieron aquí abajo los dos grupos irreconciliables. Surgen dos teorías. Teoría Ramos: la Guerra de la Independencia, el momento en el que se dibuja una España auténtica, integrista y una España extranjerizante, anti-española, malvada, etc. El primer momento, en fin, en el que no se mata por un Rey, un caudillo o un calentón, sino por una España de las dos disponibles en stock –más, como viene siendo tradicional, por la de siempre-. Pica un poco más de picada y medita: “pero igual el origen de todo fue el final de la Guerra de Sucesión, cuando a alguien se le ocurrió llamar a todo esto España”. Teoría Martínez. La misma que Ramos, pero más inquietante. Si en la Guerra de la Independencia existe una España auténtica, eterna y católica, la esencia de ese grupo, su trade-mark, es el catolicismo. Y la esencia de su enemigo, lo no-católico. El grupo, como tal, nació, pues, antes.

Para establecer el inicio del esencialismo español Ramos se remonta a dos siglos o tres siglos. Yo, posiblemente, a cuatro. Toma moreno. Y, todo ello, mientras hacemos una picada. Pero tranquis. Tal vez, empero, ninguno de los dos tenga razón. En un país cuya extrema derecha reivindica con éxito la palabra libertad, es posible que no exista tanta memoria histórica. La memoria histórica local y sus consecuencias, por aquí abajo, igual sólo llega a una o dos décadas en un día claro y sin viento. Como mucho

2 comentarios:

Una madrileña curiosa dijo...

Joder, no sé si no viene a cuento pero se me ha hecho la boca agua con eso de la picada ¿com es fa?.

Anónimo dijo...

un diente de ajo, perejil, una rebanada de pan frito, 3-4 almendras fritas. Se maja todo y se ella en el guiso diez minutos antes de apagar el fuego. En principio, evita cocinar con sofrito. Pero se echa por la cara, haya sofrito o no.