lunes, octubre 03, 2005

¿CT DE LAS AUTONOMÍAS?

-EL CANON, INDEED. Te ruego, pollo, no abandonar la cosa canon, sino darle un tute. Tute dado hasta ahora: hemos realizado el pequeño polvo de diferenciar el palabro canon -los all-stars de un espacio-tiempo-, del palabro staff -los all-stars de este espacio-tiempo-. Es un polvo en cuanto con la diferenciación volvemos a reconocer dos Españas: una oficial y otra real, como siempre. El problema, snif, es que no veo la real por ninguna parte. Te ruego que medites sobre el canon de la CT. Es decir, sobre lo real. Es decir, sobre el canon de este periodo dentro de chorrocientos años. Es decir, en una cultura sin crítica, ¿qué será entendido como literatura por la crítica colectiva futura, por los lectores aún no nacidos?. Y, ya puestos, ¿qué y quién será Club Gironella?

¿EXISTEN LAS CULTURAS AUTONÓMICAS? Tengo mis dudas sobre si la izquierda es la autora genérica del Estado de las Autonomías. La izquierda, escasos segundos antes de decidirse por lo contrario, tenía otra forma de Estado en su cabeza. Y otro mapa autonómico. De lo que se deduce que la actual forma del Estado y el actual mapa autonómico no son trade-mark suyo. Es más, yo diría que la fórmula del café para todos fue un recurso para que dos comunidades no pidieran long-drink, una opción presente en los programas políticos de los dos grandes partidos políticos de la izquierda en 1977. Me preguntas, no obstante, sobre los efectos letales de la cosa autonómica en nuestra cultura. Ignoro sin son letales. Es decir, ignoro si existen las culturas autónomas en la CT, o existen descentralizaciones de la CT. Qué lío. En todo caso, te explico hasta donde han llegado las investigaciones de los científicos de la NASA que trabajan en este blog. Alehop. Desconozco las reglas del juego vascas y gallegas. En el caso de la cosa he jugado con mi experiencia catalana. A ese respecto, el blog / el menda ha observado que las propuestas literarias catalanas no van más lejos que las españolas, que su funcionamiento, con alguna rareza, no deja de ser similar. Con salvedades y rarezas, forman de manera parecida su staff, carecen de crítica beligerante, carecen de la idea de beligerancia, si exceptuamos aspectos y posiconamientos nacionalistas. Y, aquí, una observación emitida también en el blog. El nacionalismo, tal y como ha quedado la foto, no sólo es nacionalismo. No sólo emite temas clásicos del nacionalismo. Emite -o se ha apropiado- temas, matizaciones, puntos de vista -beligerancias culturales, y políticas, vamos-, de las cuales se ha desentendido la CT. Quizás se han instalado en el nacionalismo en tanto que es la única beligerancia posible desde 1978. Ni idea. Por otra parte, si entendemos la CT como una cultura al servicio del Estado, es lógico que las autonomías aprovechen ese filon. Pero, ojo, no creo que sean sólo las autonomías históricas. El papel de poeta nacional existe también en Murcia -¿José María Álvarez?-, el intelectual no problemático y al servicio o a la subvención del Estado, puede realizar ese contacto a través del gobierno autonómo andaluz, vasco o riojano. Por otra parte, las autonomías -incluso las autonomías con lengua propia- no emiten cultura que entre en fricción con la CT, sino que más bien reproducen su funcionamiento, a pequeña e inofensiva escala. La cultura, en Euskadi, Catalunya y en el Reina Sofía, es lo mismo. En el caso catalán, la cosa es especialmente dramática. Desde que la literatura catalana, a finales del siglo XIX, empezó a emitir una literatura moderna, en contacto con tendencias europeas antes que españolas, jamás había emitido propuestas menos internacionales. Su internacionalidad es, únicamente, su comercialidad. Algo, por otro parte, muy español. El hecho de que el finalista del último Planeta sea una traducción del catalán es un indicativo del carácter intercambiable de las propuestas catalanas y españolas. Por lo que veo, puede suceder lo mismo en Galicia -Rivas, es un CT que tira de espaldas-, o en Euskadi -Atxaga no ha llegado a rozar la CT cuando ha tratado temas no-CT-. Otro hecho importante es la incapacidad autonómica para crear staff. El staff, lo que un manchego puede reconocer como autor gallego, vasco o catalán, nace del centro, algo, por otra parte, lógico en una cultura CT, centralizada, que no quiere mosqueos ni malas -es decir, nuevas- noticias. Todo lo que te he expuesto, en un plis-plas, sólo lo puedo matizar con tus puntualizaciones. Así que la pregunta sería: reformúlame el concepto CCNN, pollo. Espero respuesta. Tic-tac.

-EL ESTATUT Y LA CT. Y para acabar, me despido con este simpático pupurrí, titulado: El Estatut no es CT, Lupita. Cuando te digo que no es CT, te lo describo esta mañana a primera hora, y con la tranquilidad que te puedo describir una moto como algo diferente a un canario. EL debate de la semana pasada no fue CT. Fue una crítica a los modos de proceder de la Transi. EL motor del Estatut no es el nacionalismo –la única fricción CT-, sino una teoría de los derechos individuales y colectivos anterior a la Transi. Más bien republicana. El preámbulo del Estatut no es nacionalista, y recoge citas a la tradición republicana del biotopo y a la memoria del franquismo. En el Estatut hay dos objetos CT que me mosquean: los derechos históricos -posiblemente, un objeto en la lógica del nacionalismo como única beligerancia posible en la CT-, y el modelo de financiación, creado por CT System, como tú señalas, en una reunión 70's que paralizó un pleno. Lo único no-Ct es que se realizó en un parlamento, y no en un despacho vete a saber donde. Por otra parte, como en lo que es 70's / CT, nadie sabe a ciencia cierta qué modelo nació en esa reunión. Me miro la cosa Estatut con cierta alegría no-CT, si bien, también, con cierta cara de póker no-CT. Ya veremos.

Mientras tu y yo hablamos te voy a poner cuernos con otra polémica. Sobre el Estatut. Lo cual, a su vez, puede liberar nuestra polémica de tal tema. La discursión la estableceré con un amigote que, al parecer, apuesta más que yo incluso por el carácter no-CT de la cosa. La polémica y el amigote serán presentados en breve.

1 comentario:

bloguero dijo...

Antes de que Echevarría se vaya, una pregunta para él: ¿Por qué alguien que conoce las reglas del juego decide un buen día saltárselas de una manera tan torera y quedar fuera de juego? He buscado esta respuesta en la carta a su jefe y no me convence lo del ataque de ética repentino. ¿Quizás Echevarría ha descubierto otro juego más chachi?