miércoles, octubre 12, 2005

NOMBRES, INDEED

Empordà, donde a) te deseo un buen Yom Kipur –en lo que es una metáfora, el 12-O este año coincide con el Día del Perdón-, b) ingiero cocina empordanesa como para una boda, c) veo llover con la cara que se le pone a una vaca –empordanesa- cuando ve llover, y d) veo a mi bebé / tu ahijado desplazándose por el mundo corriendo, a toda leche. Los bebés son el triunfo de la voluntad. Van a todas partes corriendo. Parecen un personaje de Baroja en los glory days. By the way, en la mudanza me encontré con la primera edición de Susana, una novela discretísima de Baroja que, no obstante, me come el coco. El personaje principal es un Zalacaín que pasa de serlo. Carece de voluntad. Y de triunfo. Lo contrario a un bebé. Bueno, al tajo. Te respondo punto por punto a tus puntos, en la intención de pillar puntazo en algún tramo. Alehop:

-LAS CENAS. Echevarría, me pides dos cenorrios injustificados. Pero pide los que quieras. Debes saber, amigo mío, que hay una persona en este mundo que, con su pecho henchido de amor, te pagará todas las cenas que le solicites y muchas más. Esa persona no es otra que tu madre.

-SOBRE EL NOMBRE PROPIO EN LA CT. La CT, en efecto, sustituye ideas por nombres. Lo que puede ser indicativo de que la CT no gestiona ideas, sino nombres. Cuando la CT no cita tu nombre es como cuando antes de la CT te venía el motorista del Pardo. La inexistencia de tu nombre en la CT es sinónimo de inexistencia en una cultura que produce productos muy parecidos y diferenciados únicamente por el nombre del emisor. Lo cual puede orientar a que la existencia de tu nombre en la CT no es consecuencia del valor de una obra, sino de una conducta. Y tu ausencia, pues también. Tu nombre en la CT es, pues, un premio. La ausencia de él, un castigo. Tu cruzada por los nombres es, no obstante, optimista. Presupone que hay grupos. O que hay algo fuera de la CT. De hecho, la inclusión, de forma negativa, de nombres, existe en la CT. Por ejemplo, en los confidenciales que fluyen en la Red, te informan –con cierto acierto y fidelidad- de conductas impropias de un pollo o una gallina en una redacción. Para consumo de la CT. Es decir, sin que la CT ni el pollo/gallina pillado practicando el Cting, se vea salpicado por nada. Contra tu optimismo, te comunico que, fuera de la CT, esta mañana a primera hora, sólo existen estas líneas. Vamos, nada. La CT –una cultura nacida para crear cohesión- no mantiene diálogo ni polémica con enemigos. Los enemigos, por otra parte, son los de siempre en una cultura nacida para cohesionar, no para gestionar problemas. Es decir, enemigos externos y traidores, malvados que van en contra de los valores de cohesión de la CT –la unidad de España, la constitución, la no-beligerancia, el buen rollo, las empresas que participan de la CT. ¿Nombres? Te diré los nombres de la CT: todos. Y todo. No sólo una empresa. Tu, por ejemplo, puedes haber tenido problemas con una empresa, pero tu conducta –ser una amenaza exterior, ser un traidor, en este caso a una empresa- te ha alejado de cualquier otra empresa, que jamás querrá un pollo con tu perfil de pollo con un compromiso más alto que su empresa y que puede criticar abiertamente y en público una empresa. Tus problemas no son con una empresa o con el patrón cultural de una empresa. Es con España. Como el Lute. ¿Nombres? Te los diré al revés. Conozco dos escritores que no son CT. E intuyo otro. Conozco dos editores que no son CT. Conozco un –uno, sí- articulista que no es CT. Conozco unos pocos periodistas que no cuestionan la CT –o no se hacen la picha un lío con ella-, pero que realizan, con un código deontológico cachas, un buen trabajo. Y conozco en fin, decenas de periodistas y escritores CT. Recapitulando, puedo inventariar no más de 12 intelectuales no-CT. Vamos, que conozco más políticos no-CT que ciudadanos no-CT, lo cual es para ponerse a reír. ¿Nombres? El 11-M un Presi de Gobi puso a prueba la verticalidad de la CT con una llamada telefónica. Y la CT funcionó. A lo largo de toda la pirámide. Sin disensiones. Sin nombres en contra. Sin vergüenza. Sin medidas después del fracaso comunicativo. ¿Nombres? El Estatut –es lo que quieras, pero no es CT, insisto; lo no CT es amplísimo; es, como su nombre indica, lo que no es CT-, está siendo tratado desde la CT sin sorpresas –la pirámide lo trata como amenaza externa, como traición-. ¿Nombres? Sería más interesante citar nombres no-CT. Llegados a un punto, en este diálogo deberíamos comunicarlos –esta es de hecho, mi pregunta para ti; empieza a intelectualizar nombres y obras no-CT; nos partiremos el rabo-. La ausencia de grupos y opiniones diferenciados frente a la CT explica la ausencia de lo que tu denominas presión sobre el tapón. No hay presión sobre el tapón porque ser diferente al tapón te convierte en problemático, y eso en parado. Un joven con aspiraciones profesionales en el mundo de la cultura, no se incorpora a la cultura. Se incorpora a la CT. Donde está a prueba hasta que demuestre su ausencia de beligerancia. Y su ausencia de problemática. O, incluso, su adhesión. A la CT, o a la empresa –cualquiera, todas- que emite CT. Hace la tira, en una conversación con Gregorio Moran -¿único articulista no-CT por aquí abajo?-, hablando de mis incipientes problemas intelectuales con algo que aún no denominaba CT, le dije: “creí que con no mamarla era suficiente”. A lo que Morán, una amenaza externa, un traidor, me respondió: “¿ahora te enteras, zoquete?”.

-EL SENTIDO. ¿Nombres de la CT? Todos. ¿Nombres de la no-CT –algo tan inconcreto, tan amplio, tan líquido que vete a saber lo que es-? Pocos. Son francotiradores. Tontos del bote –para renunciar a la segunda residencia, en fin, se ha de ser tonto del bote-. Con este paisaje, la pregunta sería la siguiente: ¿qué sentido tiene criticar algo sin fisuras como la CT? Y la respuesta, la que aquí sigue: el sentido de ello es que la CT no funciona. No funcionó el 11-M. No funciona con el Estatut –es incapaz de discutirlo; sólo es capaz de convocar cohesión frente a él-. No funciona, a diario, 24 heures sur 24. Ejemplo metafórico: sólo tenemos información de los inmigrantes que quieren saltar la verja; cuando han saltado, cuando ya son España y problema español, no sabemos nada. Esa información no es CT, no es amable, no cohesiona ¿Nombres? Todos. Creo que lo que tenemos que hacer los francotiradores es denunciar y explicar la patología de la CT. O la CT como patología. Eso ya sería un polvo. De hecho, yo quería explicarte hoy la CT como patología a través de lo del premio Torre Vieja, pero se ha acabado el espacio. Mañana, déjame a huevo tu pregunta para que pueda ir al grano, porfa, colegí.

P.S.:
Sé un crítico bueno y contesta a los lectores, que para eso nos envían sus jamones puntualmente cada Yom Kipur.

P.S (II):
Gracias por los jabugos, chicos.

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