viernes, octubre 28, 2005

LAS PALABRAS DE LA TRIBU (1)

En la tarima, el profesor Echevarría va dando la barrila. La perorata del día se titula El Ejercicio del día. Bajo ese epígrafe, invierte un 25% de su intervención en un chiste alargado. Luego va y transcribe un texto de otro autor –50%-. El 25% restante lo invierte en juegos de bengala. Qué tío. La docencia ha ganado un pollo que hubiera sido un gran periodista de suplemento semanal. Acaba la clase arreando, se enciende un pito, se sienta tras mesa, saca el Marca y nos manda, en efecto, a hacer fichas. Para matar el rato, le escribo una guarrada a Puri, que se sienta en el pupitre de al lado. “Puri: te lo enseño si tu me lo enseñas”. Plaf. “¡Martínez, Tesequieto!”, berrea don Echevarría. Me aburro. Pillo una mosca. Le arranco las alas. Me como las alas. Saco punta al lápiz. Se lo enseño a Puri aunque no me lo enseñe. Plaf. “¡Martínez, segundo aviso!”. Y, finalmente, cojo la libreta y, para matar el rato, redacto el Pequeño Diccionario Martínez de Palabras y Alocuciones CT, dividido en dos partes: a) vocabulario literario, y b) vocabulario político-periodístico. Ahí va. Si lo quieren ver, salten de párrafo. Puri, si lo quieres ver, sólo has de. Plaf.

A-VOCABULARIO LITERARIO CT.
La CT no es un concepto. Es un periodo. Que dura más de lo que higiénicamente debería haber durado. La CT es una cultura que impregna la política y los productos culturales nativos. Como todas las percepciones culturales –ofrecer tu señora a otro esquimal, matar a otro tejano si pisa tu propiedad- sus estridencias son difíciles de ver para sus usuarios. La CT es una construcción nominal. Aquí siguen algunas de las palabras y conceptos más frecuentes en la literatura local. Ya me dirán que les parece. Les agradecería que los ampliaran con otros.

-CONTAR HISTÓRIAS. Oficio de los escritores CT que citan cuando les pones una alcachofa delante de la cara y les preguntas por su oficio. “Yo sólo quiero contar historias”, dicen. De lo que se desprende que el oficio de escritor, con el devenir de los siglos, se ha convertido en lo que era varios siglos antes de Homero, el primer pollo que, por fin, ya no explicó sólo historias. Contarhistorias es un oficio, por otra parte, como el de haceralfombras. A saber: artesano y sin ideología. De lo que se deduce que una parte notoria de los escritores españoles, en realidad, les gustaría haceralfombras.
-LOS MÁS DIVERSOS OFICIOS. Oficio que desempeña un escritor en las solapas de sus libros, ante el terror de llamarse inteletual, escritor y, por ende, dejar de contar historias.
-DECLARACIÓN CHORRA. Las que dice un escritor en un diario. Verbigracias: “Siempre he confiado en los personajes secundarios”, “Nunca se ha de despreciar una trama secundaria”, o “Escribir es vivir varias vidas”. Posteriormente a esos titulares aparece entrevistas o informaciones chorras, en las que, como el titular indica, no se habla de nada. Esa costumbre a) ilustra el terror a hablar de algo, b) lo poco que tiene que decir un autor, o c) lo que debe de decir la prensa para hablar de algo sin opinar. Ese tipo de titulares y artículos sobre cultura son genuinamente españoles. No suceden en otro país europeo.
-INQUIETANTE. Adjetivo que aparece en una reseña o en la solapa de un libro para intentar demostrar que una novela, en todos o, al menos, en algún tramo, es chachi-piruli. El adjetivo puede ser muy útil para hablar de minifaldas –“Puri, ponte la minifalda inquietante, porfa”-, pero es poco útil aplicado a la literatura –“salga de casa o le enseñaré una novela inquietante”, no asusta a nadie-. El adjetivo indica tal vez cierta convención para hablar de novelas convencionales, de las cuales sería imposible hablar sin contener la risa si no se recurriera a la convención.
-MEDITACIÓN. Sentido último de las novelas. Y de las pelis. Una novela, una peli, es una meditación acerca de lo que sea. “Tal novela es una inquietante meditación acerca de –y aquí empieza el delirio- la soledad, el sinsentido de la vida moderna, o el vació de las relaciones, por citar algunas solapas. El palabro meditación es a) otro convencionalismo utilizado para tratar a destajo novelas convencionales y, b), el indicador de que los productos culturales españoles tienden a la tomadura de pelo: te tragas una hora y pico de peli o 300 páginas de novela y, rayos, sólo adquieres una meditación. Y no, pongamos, una cosmovisión. O una demolición.
-ASESINATO. Motor del 50% de las novelas españolas. Sucede en un lugar indeterminado entre la página 10 y la 50. Posteriormente se inicia un proceso de meditación inquietante.
-BARRIGA. Lo que le sale a una novela española hacia la página 60.
-FONDONA. Motor del otro 50% de las novelas españolas, en las que una fondona descubre que tiene sentimientos o/y clítoris, en lo que es una meditación inquietante.
-GUERRA CIVIL. Aparece en novelas con asesinato y con fondona. SI bien la CB –Cultura Brunete- tiene su propio acceso al tema –la Guerra Civil es un acto épico y de legítima defensa del liberalismo español, que heroicamente y con escasos medios, se enfrentó a la barbarie del stalinismo totalitario sin más ayuda que la aviación nazi y sus bombardeos con fósforo, la infantería italiana, chorrocientos mil regulares y tipos folladores, entrañables y simpáticos como Ridruejo-, la CT canónica ha creado su propio y exitoso acceso. En ese acceso hay un republicano que muere de la página 10 a la 50, o que tiene más y mejores sentimientos que una fondona. De manera que el posible legado de la República o la izquierda a nuestros días es el buen rollito y las buenas vibraciones. En lo que es una inquietante meditación como un piano de cola.

Echevarría. Mejóralo o invalídalo. Pero deja de leer el Marca. El próximo día te suelto el vocabulario político-periodístico CT. Tic-tac.

7 comentarios:

bloguero dijo...

¿En qué se parece un evento no CT a un buen polvo? En que en las dos situaciones cuenta más lo que se hace que lo que se dice.

Guillem Martínez dijo...

Difiero, estimado amigo. Como sudista sé y defiendo que un buen polvo es un polvo hablado.

bloguero dijo...

¿Qué hace un pollo no CT en un evento CT? Bolitas (con los envoltorios de los ferreroroché).

catetoababor dijo...

Excepto lo del buen rollito, no encuentro nada exclusivamente CT en sus definiciones.

bloguero dijo...

Oh, realy?

Bent Rotter dijo...

De acuerdo con catetoababor, esas definiciones son producto de la falta de talento, no de que se produzcan durante el periodo CT (ok por lo del periodo).

Echevarría, yo creo que esto nos lo mejora facil.

Anónimo dijo...

Bent, cateto, bloguero: de acuerdo y desacuerdo on todos ustedes. De acuerdo en que las definiciones acotan y describen la falta de talento pero, por otra parte, la CT, ese periodo, es básicamente falta de talento e incapacidad, imposibilidad y falta de medios donde poder decir que el rey está desnudo.