viernes, marzo 02, 2007

LA PLENITUD

-LOS TELÉFONOS PERDIDOS Y LA PLENITUD. Ayer estuve cazando bisontes, etc. Bueno. Al tajo. Resumen de lo publicado. El mundo es imperfecto y yo voy y pierdo mi teléfono móvil. Se trataba de un teléfono móvil en su momento de plenitud. En el vagón del metro en el que lo perdí, por otra parte, no había nadie en su momento de plenitud. El momento de plenitud –ya saben, ese momento de presencia descomunal de uno mismo, bajo cuya forma seremos despertados para acceder al juicio final, etc-, es un concepto del que se me habló mucho en mi niñez, pero que había olvidado hasta la perdida de mi móvil. Desde ese día, me he topado con él varias veces. Ayer mismo, vi dos mujeres en su momento de plenitud. Una era bellísima. Dibujaba su cuerpo contra el aire y la luz que la rodeaba con absoluta rotundidad. Con absoluta, lo dicho, plenitud. A la otra le faltaba una pierna. Pero dibujaba su cuerpo contra la atmósfera que la rodeaba con absoluta etc. Lo que indica que el momento de plenitud no equivale a belleza pura y dura –vean, sino, este momento de plenitud en el minuto 5:19 de este vídeo; ese rostro en blanco no es sólo belleza-. Esta mañana me he encontrado con mi mama y hemos tomado una café en una terraza. Me ha explicado un sueño que tuvo anoche. Soñó con sus papás, es decir, con mis abuelitos. La última vez que los vimos estaban gagás y su cuerpo se estaba biodegradando. En el sueño de mamá, sus papás estaban en un jardín bellísimo. Ellos eran bellísimos, y hablaban de manera sosegada y tierna. “Estaban en su plenitud”, ha finalizado mi mamá. Lo que puede explicar que la plenitud no se la juventud a palo seco –tengo pruebas: comparen este hombre joven, con este otro hombre menos joven y señalen con una X cual de los dos está más próximo a su momento de plenitud.

-LA PLENITUD COMO SELLO DOLOROSO. EL momento de plenitud es incuestionable. Existe. Es una buena herramienta. Ignoro para qué. Hummm. Quizás es útil para ver el momento de degradación de las personas. No sé. Cuando era pequeño, las putas y las señoras bien de Barcelona avanzaba por las calles con los ojos pintados de azul. Era una imagen triste y patética. Las veías y comprendías que, menos ellas, todo el mundo percibía en ese maquillaje una parodia triste de de otros tiempos, sin duda mejores. Las personas, ahora que lo pienso, vestimos toda la vida como en nuestro mejor momento. Como las putas y las señoras bien de cuando era peque. En cierta medida, ahora mismo, por lo tanto, visto como una puta o una señora bien de cuando era etc. Y, snif, usted también.

-EJERCICIOS CON UN HUEVO JUGUETE: LA PLENITUD. Rodo el mundo viste como en su mejor época. Me gusta esa frase. Así que realizo el ejercicio de analizar el vestuario de diversos personajes públicos, a ver si, además, la frase funciona. El experimento lo realizo con varios presidentes y expresidentes de gobierno. Felipe. Felipe, siempre que puede, viste de sport, de cuando era Presi y tenía miting los domingos. Ese vestir formal-desenfadado remite a una época pasada, en la que, digo yo, primaba un vestir desenfadado. La edad de oro, la plenitud de Felipe, fue, por tanto, anterior a ser Presi de Gobi. Aznar. Viste exactamente igual que cuando era Presi. De lo que se deduce que su decadencia se inició al dejar de serlo. ZP. ZP viste de dependiente del Corte Inglés / de agente de El Ocaso. Con la ropa de faena de alguien que aspira a ser invisible. No ha tenido momento vital de plenitud pública. O fue invisible.

miércoles, febrero 28, 2007

LA VIDA Y UN BONUS TRACK

-LA VIDA. Ayer perdí el teléfono en el metro. Era un teléfono de gama alta. Era tan listo que, cuando de noche lo dejaba en la mesita de noche, me mangaba el reloj, la cartera y la novia y se iba de copas hasta la madrugada. Bueno. Ayer mismo llamé a objetos perdidos. Me dijeron que llamara hoy. Y que, tranqui, generalmente los teléfonos se devolvían. Hoy he vuelto a llamar. No han devuelto el teléfono. Es decir, el pasaje del metro de ayer no era el general, el que hace que, generalmente, los teléfonos sean devueltos. Lo que me ha hecho recordar el pasaje. Éramos cuatro gatos. Fundamentalmente, señoras y señoritas. Estábamos agotados y éramos más feos que pichote. El día que muramos, no nos acordaremos, en fin, de ese día. Según las Sagradas Escrituras, nuestra resurrección, después de muertos, acaece bajo la forma corporal de nuestro máximo esplendor. Debe de ser la pera resucitar y contemplarnos a todos, por la calle, en nuestro momento de máximo esplendor. Cuando ves a alguien en su momento de máximo esplendor, lo sabes. Es algo impresionante. Es un espectáculo magnífico y perplejo, que sucede pocas veces en la vida. Y una vez a uno mismo. Cuesta imaginar que aquel trayecto en metro fuera el momento de máximo esplendor de ninguna persona allí reunida. El único objeto en su máximo esplendor en aquel vagón era, de hecho, mi teléfono. No creo, por tanto, que vuelva a su vida anterior. Que era, snif, yo.

-BONUS TRACK. HOMAGE TO BENT ROTTER. Ayer, un lector, se preguntaba por la otra derecha existente en la plaza. Una derecha democrática y no franquista. Está a huevo verla en el PNV y en CiU. ¿Existe en el PP? ¿Existe en la derecha netamente española? Respuesta: sí. Cuando hablas con dirigentes del PP, ves que el PP no es un monolito, que tiene tendencias. Y que hay muchos reparos ante la línea política-editorial El Mundo/PP. Cuando hablas con compañeros de profesión e intercambias mensajes encriptados que te han dado dirigentes del PP, llegas a la conclusión de que sí, en efecto, en el PP hay más derechas que las difundidas. Lo que explica la percepción generalizada de que la situación no es tan dramática como pudiera parecerlo con un simple vistazo. Percepción a la que me sumo. Pero con reparos. Reparos que explican que el PP, por otra parte, es un partido español más. A saber: a) cuando gobernaban, era extraño que un dirigente te coqueteara en petit comitè con su disidencia. Ahora, en la oposición, b) cuesta mucho que un dirigente o un grupo interno se desmarque en público. De hecho, sólo se desmarcan, lo dicho, con mensaje encriptados. O ni eso. Verbigracia: hace poco entrevista a un joven dirigente del que se está empezando a hablar como recambio all-star. En la conversación, criticó abiertamente el trato PP al 11-M, y se partió el pecho con la cruzada que se está haciendo contra el palabro nación en los nuevos estatutos. La semana pasada lo ví largando en la tele. Denunciando mangoneos ante el 11-M y con la vena del cuello inflada cuando hablaba del palabro nación. Esa anécdota puede explicar que la derecha democrática, dentro del PP, no juega en casa. O tiene que ir con mucho cuidado para que no se le vea el plumero.

El PP está emitiendo una nueva derecha. Una derecha que utiliza para definirse el palabro liberal, que tiene una lectura estrecha de la Consti, que defiende conceptos fronterizos de los democrático en nombre de la diversidad democrática, que utiliza la Consti para negar cualquier cambio y para argumentar, incluso, vueltas la pasado, que utiliza tácticas de la extrema izquierda, como la movilización permanente, que es ultra nacionalista y que, más que un discurso político, tiene un discurso identitario y fundamentalista. Algunos compañeros empiezan a hablar de extrema derecha. Y muy pocos políticos. En todo caso, no nos ponemos de acuerdo en si esa nueva derecha existía ya en la última época Aznar –como así lo percibo yo-, o si es un fenómeno post-11-M. No nos ponemos de acuerdo si es una táctica o una consecuencia escenográfica de la derrota o un programa fundacional de una nueva derecha. Difícil de llevar a cabo, por otra parte, sin un enemigo que vaya por ahí matando y al que sea posible instrumentalizar y apropiar víctimas a gogó.

Personalmente, me inclino a creer que la movida empezó con el Aznar de la segunda legislatura y que tiene cierto futuro. No es una derecha fundamentada en la realidad, sino en el mito. Por lo que puede vivir bastante bien, incluso, con una realidad electoral adversa. No la veo ganando de calle, pero la veo coleando. Y lo que más me inquieta es que, dentro del PP, nadie se levante y hable, desde la moderación, de lo que está pasando. Si no lo hacen, glups, es que eso, desmarcarse de esa nueva derecha, aún no es ningún negociado político. Posiblemente lo será después de una nueva derrota electoral, que obligue al PP a centrarse. Después de su centramiento 0.2, ¿volverá a liarla en una segunda legislatura? Si sucede eso, la pregunta sería: ¿Qué le pasa a la derecha española que se desmelena con tanta facilidad?

martes, febrero 27, 2007

LAS MENTIRAS NO EXISTEN. PERO SÍ EXISTE LA REALIDAD

Las mentiras no existen. Piensen, sino, en su caso. Analicen los momentos más vergonzantes, malvados, crueles, de su biografía. ¿Ven? No los recuerdan. Ahora los empiezan a recordar. Aparecen brevemente, al lado de exculpaciones y elisiones. Es un viejo truco. Funciona.

Desde hace ¿8? Años, una derecha española que no participó activamente en la Transición a través de su voz, pero sí de sus actos, ha empezado a hablar y a verbalizarse. Ya tocaba. El resultado ha sido una reordenación de su biografía. Como toca en todo ultra-nacionalismo, su biografía no es otra que la de España. La biografía de España, según he ido escuchando, ha quedado tal que así. Se trata de una chica que nació con 18 años en tiempos inmemoriales. En el siglo VIII empezó una guerra, que aún dura, contra el Islam. Ganó por KO en el siglo XV. Exportó sin violencia una religión y una lengua. Entró en decadencia por vete a saber qué. En el siglo XX se hizo republicana. Los malos españoles la dieron para el pelo en 1934. Por lo que los buenos españoles se vieron obligados a practicar otra guerra defensiva, en favor del liberalismo y la democracia. La situación fue tan crítica que los buenos españoles se vieron obligados a establecer, durante 40 años, ciertas medidas excepcionales, que fueron derogadas paulatinamente después de 1975, durante un proceso ejemplar y responsable denominado Transición. En ese proceso ejemplar y etc. España se dotó de una Constitución perfecta, que satisface a todo el mundo. Quién no está satisfecho con ella, es un radical violento. En general, quién no está satisfecho con lo que sea, es un radical violento. En 2003, los radicales violentos hicieron un golpe de estado encubierto. Se asociaron a ETA y a AlQaeda y llegaron al poder, desde donde están desmantelando el sistema democrático y el trade-mark España. Afortunadamente, los buenos españoles están al quite, han iniciado otra guerra –por ahora, cívica antes que civil-, de defensa de la Constitución, concepto en el que queda anclado para siempre el concepto Verdad y el concepto España.

Todo esto no es mentira. Existe. Es palpable para miles de usuarios. No obstante, me atrevo a suponer que es una mentira en tanto que se parece al arte. EL arte es mentira. Sólo en el arte encaja la realidad completamente, durante varios minutos o durante siglos. La realidad es un baile diferente. La realidad puede ser más o menos bella que la mentira / el arte. Pero siempre es imperfecta. En la realidad, al contrario que en la mentira / el arte, no todos los movimientos encajan a la perfección.

lunes, febrero 26, 2007

LA VERDAD Y LA MENTIRA

Verdad y mentira del día. Otegi ha expresando una idea que, tal vez, orienta sobre un posible cambio en la organización que lidera. La declaración ha sido saludada por el Gobi, mientras PP ha leído en ella una mentira. Podría haber leído una insuficiencia, una incorreción, una inconcreción. Pero ha leído una mentira. Lo que indica la importancia de los conceptos verdad y mentira por aquí abajo. Es decir, lo gaseaso de todo por aquí abajo.

La verdad y la mentira son dos conceptos que se parecen más a los conceptos lo mejor y lo peor que a los conceptos el bien y el mal. Es decir, vete a saber donde se ubican, vete a saber como verificarlos, vete a saber cuando se utilizan.

Si uno se fija, la cara que uno gasta ante un hecho verídico –no sé; encontrar el último cromo que te falta para tu cole-, es absolutamente parecida a la cara que uno gasta ante un hecho falso –toparte con un ser quimérico; no sé; un niño rata-. Ambas caras reflejan un mismo estado de ánimo: tanto la verdad como la mentira son fascinantes y crean mono. Quizás, si me fuerzan, es más fascinante la mentira. Requiere un mayor esfuerzo colectivo y mayores trabajos de producción.

La cultura española está fundamentada en la mentira. Como cualquier otra cultura planetaria, por otra parte. Lo llamativo es que no hay mecanismos para diferenciar la verdad de la mentira. Sólo hay mecanismos para poner, ante un hecho, poner la cara del niño que encuentra o cromo o del hombre que ve una rata. Es decir, la misma cara. La cultura española puede, así, asumir conceptos como el-11-M-fue-ETA, ETA-lo-es-todo-salvo-el-PP, el-PP-es-no-nacionalismo, el franquismo-es-liberalismo o, en fin, existen-niños-rata con cierta facilidad y sin posibilidad alguna de verificación. O de cambiar de cara.

La incapacidad para discernir entre verdad o mentira, el carácter apasionado de la verdad y mentira locales, es algo tan original y determinante en nuestra cultura que, tal vez, sea un hecho fundacional de nuestra cultura. Este país / nuestra cultura, por otra parte, es muy joven, carece de historia. Fue fundado, de hecho, en 1977.

La gran verdad y la gran mentira de casi todo, igual se ubica en esa fecha. Tal vez sea imposible discernir entre verdad y mentira sin enfrentarse a la verdad y a la mentira de 1977. La Transi y todo eso.

viernes, febrero 23, 2007

¿POR QUÉ UNO NO PUEDE DEJAR DE MIRAR A ZAPLANA?

Zaplana fascina, de la misma manera que fascina un actor malo. Un actor malo sólo puede fascinar cuando lo importante de la obra no es el texto. Una obra con un texto complicado no admite malos actores.

Son vídeos largos. Les recomiendo que inviertan más en el segundo. Hummm. La próxima semana hablaremos de la mentira.

LA GRAN VERDAD DE LA ENFERMERA NOCTURNA

Seguimos hablando sobre la interpretación de las cosas. Hoy, a la luz de una historia que no es otra que la inquietante historia de la enfermera nocturna. Y que empieza así: estamos bromeando, una enfermera que trabaja en el turno de noche y yo.

Estamos bromeando una enfermera que etc y yo. Comúnmente, en los ratos -¿muertos? ¿vivos?-, que median entre un encuentro corporal, ella me explica historias de su trabajo. Su trabajo consiste en otro tipo de encuentros corporales. Con cuerpos frágiles y averiados. Sus historias, así, hablan de sangre y otros fluidos extraños. De problemas y actitudes ante la vida y la muerte. Lo más fascinante para mí es que emite todas esas historias desde un tono y una visión extraña. Tono y visión extraña: sin truculencia, con normalidad, con humildad, con un absoluto respeto a los cuerpos retratados. Y, por encima de todo, sin percibir nada fantástico en lo narrado, por lo general historias bellas y brutales que nunca jamás veré o imaginaré. Bueno. De pronto me explica una historia rara. No trataba de cuerpos, sino de todo lo contrario. Almas.

Durante una temporada, dice, ella y sus compañeras, para pasar el rato, jugaban a la güija. Nadie creía en todo eso, pero por lo visto resultaba divertido. Una noche entraron en contacto con un espíritu. Era una enferma de la planta, que había fallecido hacía una semana. La reconocieron. Estuvieron hablando un rato. Finalmente, le preguntaron si la habían tratado bien durante su estancia en el hospital. Respondió que no. “Y era cierto. La descuidamos un poco. A veces ocurre”, dijo la enfermera.

La historia inquietante de la enfermera nocturna se desprenden dos ideas. Idea a), que las enfermeras nocturnas son diferentes. Y que b) en toda historia hay una gran verdad y una gran mentira. La gran mentira de la historia inquietante de la enfermera etc. es el 99% de la historia. En la realidad es difícil hablar con las almas. Incluso con las de los vivos. Imagínate con las de los muertos. La gran verdad de la historia es posiblemente, su final. Su final no es una frase de una muerta. Son tres frases de una viva: “y era cierto. La descuidamos un poco. A veces ocurre”.

Ejemplos prácticos. ¿Qué hay de gran verdad en la denuncia del PP de que el Estado miente respecto a lo del 11-M? La gran verdad es que el Estado, de hecho, miente siempre que puede. Puede hacerlos y, por lo general, uno hace todo lo que puede y poco de lo que no puede. El Estado, por ejemplo, mintió el 11-M. Cuando gobernaba el PP. En la historia que explica el PP actual para explicarse el 11-M –una historia en la que, en vez de güijas, hay otros elementos fantásticos, como el ácido bórico- en realidad se explica una gran verdad. Explica que el Estado puede mentir, que mintió. Al seguir mintiendo una vez perdido el poder del Estado, los chicos y chicas que explican esa historia explican a su vez que añoran el Estado.

Cuando vuelvan, serán imparables.

jueves, febrero 22, 2007

LA INTERPRETACIÓN DE LA VIOLENCIA, O LA FABULOSA HISTORIA DE LOS NIÑOS RUBIOS

He aquí la Fabulosa Historia de los Niños Rubios, que empieza así: zona rubia, voy en un autobús repleto de niños rubios.

Zona rubia. Voy en un autobús repleto de niños rubios. En el autobús hay niños rubios de todos los formatos. Observaciones. Los de formato más ganso, practican una violencia gore sobre los de formato reducido. Me recuerda un poco la violencia que practicábamos en mi infancia, en las zonas morenas. Es decir, es gratuita, es desproporcionada, es salvaje, es, en fin, infantil. Cuando los chicos morenos de zona morena nos desplazábamos a la zona rubia, recuerdo que los niños rubios de zona rubia miraban nuestro desparrame de violencia con los ojos como platos. Ahora, exniño moreno en zona rubia, soy yo el que gasta ojos como etc. Estoy, incluso, a punto de abrir la boca de la cara y decirle algo a un gorila rubio que se está pasando dos pueblos con un alfeñique rubio. No lo hago porque, por lo que recuerdo, eso sería saltarme el escalafón. Lo que ocasionaría que al alfeñique rubio le dieran para el pelo indeed en cuanto desapareciera la turba rubia de mi campo visual. En eso el autobús para. Suben más niños. Uno de ellos es mongo. Va directamente hacia la zona cero rubia. Me temo lo peor. En mis tiempos, un chico así no hubiera durado 20 segundos en la zona morena. Una chica con minifalda, 10. Se masca la tragedia. Para acabarla de liar, el chico que apenas sabe hablar y que camina con las piernas hacia adentro se saca un pañuelo y se suena las narices. Sus mocos van a parar a cualquier parte, menos a la parte diseñada para ello. Me temo lo peor. Creo que será preciso hacer algo. Estoy al quite ya cuando el Gran Rufían Rubio, se levanta de su asiento. Se acerca al niño mongo. Sin condescendencia, con toda la tranquilidad y nobleza del mundo, le enseña a sonarse los mocos. Otro se levanta y le enseña a doblar el pañuelo. Al final, todos los chicos rubios están hablando y tratando de igual a igual a un niño moreno que no sabe sonarse los mocos igual que todo el mundo. La escena es emocionante. E iluminadora. Iluminación: sea lo que sea que estuviera presenciando antes de la llegada del niño averiado, no era violencia. Lo veo ahora. Lo que indica que la violencia es difícil de identificar. Incluso cuando se muestra en su forma más violenta.

Hace un par de días, no obstante, el Estado ha decidido ver violencia donde, aparentemente, no la hay. O puede no haberla. Se trata de una foto en la que un señor hace la caidita de Roma con una señorita, a la que tiene cogida por las muñecas. Una forma bastante común, por otra parte, de coger las muñecas cuando se hace la caidita de etc. Hay formas más violentas de cogerlas. Pero, generalmente, no son una forma de violencia, sino de caidita de etc.

La historia de los niños rubios, las historia de la foto del señor y la señorita con cara de lobotomizados haciendo la caidita de etc., explica que la violencia es, en ocasiones, un punto de vista. Pero que el punto de vista determinante, en cualquier caso, no es el del espectador. Posiblemente, tampoco el de la hipotética víctima. Es el del Estado. El Estado es quién corta el bacalao en la interpretación de las cosas.

Es curioso que en una sociedad en la que el Estado corte el bacalao en la interpretación de las etc., últimamente la oposición, algo que vive en el no-Estado, lleve la delantera en la interpretación de las cosas polémicas. El sabadote, de hecho, lo dicho, volveremos a ver una interpretación vistosa y a tiempo real de las cosas polémicas, en forma de mani. Que el no-Estado corte el bacalao en la interpretación de las cosas es una novedad cultural por aquí abajo.

miércoles, febrero 21, 2007

LA DIFÍCIL INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD

Cada día paso frente a un mercado. Frente al mercado hay un acordeonista. Hoy, por primera vez, le he mirado. Toca, en efecto, el acordeón. Pero lo toca con una pernera del pantalón arremangada. De manera que se le ve una pantorrilla terrible e imposible de describir. Su cuerpo se ha vuelto loco a la altura de la pantorrilla. En su pantorrilla viven todos los colores del mundo. Como en un cartel de Benetton. No obstante, su pantorrilla es todo lo contrario a un cartel de Benetton. Cuando uno ve esa pantorrilla no puede dejar de pensar que la vida es un absurdo. Posiblemente, también cuando uno mira un cartel de Benetton. Si bien un cartel de Benetton igual es otra dirección del absurdo.

Pero, bueno, interpretemos. El acordeonista está ahí, frente al mercado, para pedir dinero. Hasta ahora pensaba que lo pedía tocando el acordeón. Hoy, día en que le he mirado, descubro que también exhibe su pantorrilla, espectacular, quizás la única pantorrilla del mundo que se ha vuelto majara. Es preciso explicar aquí que, más que tocar el acordeón, lo palpa. No sabe tocarlo. En vez de tocar el acordeón podría tocar un ladrillo. EL sonido sería el mismo. EL hombre pide dinero a los transeúntes. Pero, ¿a cambio de qué? ¿De tocar el acordeón que no sabe tocar, o de su pantorrilla, que nadie tocará nunca jamás? ¿Cuál es su instrumento de trabajo? ¿El acordeón o su pantorrilla? ¿Cuál de los dos objetos es el verdaderamente importante, el responsable de sus ingresos, el que define su oficio y de su identidad pública?

Humm. Supongo que los dos. El acordeonista por una parte muestra al mundo que no sabe tocar el acordeón, y por otra que tiene muy mala suerte. Es decir, exhibe al mundo su mala suerte. Explica la historia de un hombre que podría haber tocado el acordeón de no ser por lo que sea. El acordeonista es, posiblemente, un profesional de la mala suerte.

No obstante, esta es una interpretación. Lo importante del caso de la cosa es que es difícil saber cual es el instrumento de trabajo incluso de un músico. Y eso que el instrumento de los músicos está a huevo. Lo que invita a someter a sospecha incluso los de los músicos. ¿Qué instrumentos exhiben en realidad los músicos? ¿Qué pantorrillas exhiben? ¿Qué se exhibe en realidad cuando se exhibe algo?

Hummm. Esos pollos que hablan tanto de constitución y de víctimas, que este weeckend van a iniciar unas manis en las que se exhibirá dolor y pesadumbre constitucional por el pack de víctimas de De Juana Chaos, ¿qué exhiben en su pantorrilla cuando tocan ese acordeón? Pasas cada día al lado de ellos y ya no los ves. Como a mi acordeonista.

martes, febrero 20, 2007

LAS COSAS SON DE QUIÉN LAS INTERPRETA

Estos días he estado cazando bisontes como un poseso, por lo que me disculpo por mi dejadez. Y ahora, al tajo.

Juicio del 11-M. Lo visiono a través de los medios escrito Brunete y no Brunete. Es decir, que por el mismo precio el periodismo español me ofrece dos juicios diferentes e, incluso, contradictorios. Cabe suponer, por tanto, que en su día me ofrecerán dos sentencias diferentes y contradictorias. Este hecho ilustra que lo menos valorado de la realidad es la realidad. Y que lo real sufre diversos filtros hasta convertirse en realidad. No sé. Lo real son los bombazos del 11-M. El juicio ya es un filtro y su interpretación Brunete o no Brunete, pues dos más.

¿Se puede vivir con tantos filtros? Respuesta. Sí. Aquí y en Lima. Las sociedades humanas son básicamente, fábricas de elaboración de filtros. Últimamente estoy leyendo a varios sabios que en el mundo han sido comentar, no obstante, que la visualización de lo real en España a través de dos grandes filtros puede llevar a una radicalización absoluta, culminada en algún tipo de, creck, ruptura. No lo creo. Los filtros, los dos filtros –o uno y pico- disponibles en la sala pueden coexistir eternamente, preservando dos comunidades de usuarios de lo real de manera separada, que nunca se ven, que nunca se encuentran. En una especie de Soweto informativo. Los blancos no ven a los negros y los negros no ven a los blancos, salvo en puntuales, tensos y violentos encuentros.

Les explicaré todo esto a través de un bello ejemplo visual. Lo real, en este ejemplo es A), donde A) podría ser el 11-M, el Estatut catalán, la negociación con ETA, o lo que usted quiera. La Brunete tendría su propia descripción de los hechos. Que no sería tan descripción. Sería, B,) una adaptación de A) al centro-derecha. La no-Brunete, pues también tendría su C) lectura talantística. Como pueden observar, B) y C) tienen su parecido razonable a A), sus nexos con lo real que impiden que la interpretación realizada sea interpretada como delirio por sus propios usuarios. Si bien, tanto B) como C) no sirven, en ningún caso, para valorar A). Sólo sirven para aglutinar a dos tribus de salvajes –salvajes del ritmo-. Una tribu más salavaje que la otra, me temo.

Hummm. Esta semana les hablaré sobre la interpretación de las cosas. Es decir, de salvajes.

jueves, febrero 15, 2007

MELANCOLÍA Y JUICIO DEL 11-M

En el último año y en los últimos chorrocientosmil taxis he escuchado muy a menudo una frase en las tertulias radiofónicas. Voilà: “el esfuerzo inútil conduce a la melancolía”. Esta frase, por otra parte, viene precedida por la alocución “como decía Ortega”. Todo apunta, por tanto, que la frase es de Ortega. Si bien el hecho de ser emitida en tertulias puede apuntar la posibilidad de que sea de Chuk Norris.

La frase tiene su miga. Por lo que he escuchado, se utiliza para dar por zanjada cualquier valoración a cualquier análisis de cualquier política progresista. O rara. Yo qué sé. La he escuchado para berrear sobre la reforma del Estatut, sobre lo de los matrimonios gais y, en general, sobre cualquier cacharro indefinido observado desde una perspectiva conservadora definida. Ilustra la pretensión de que el futuro es racional y unidireccional. Y que ir para otro lado es irracional. Es decir, melancólico, sentimental, bestial, yuyu. La frase tiene el bonus-track de que quien la emite lo hace, aparentemente, desde la no-melancolía.

Pero también puede ilustrar un mundo melancólico. Un mundo en el que los esfuerzos inútiles no son inútiles, si de lo que se trata es de crear melancolía. Hoy, he hecho, la he vuelto a escuchar en un taxi y una radio gore. La emitía un pollo que, comentando el juicio que se iniciaba hoy por lo del 11-M, demostraba en 5 minutos que ETA estaba involucrada hasta las cejas, y que lo contrario es, por tanto, irracional, melancolíco, yuyu, etc.

Es el primer día de juicio y, por lo que veo, a los melancólicos antimelancólicos el juicio les va a pasar rozando, en forma de esfuerzo útil que produce ese producto autóctona tan útil que es la melancolía. Me temo que va a seguir así hasta que acabe el juicio -¿verano?-. Y, posteriormente, cuando exista una sentencia que, todo apunta a ello, demuestre que las tesis de la ultra-derecha mantenidas desde el 11-M son pura melancolía.

La melancolía nativa está tan cachas que impidió ver la realidad durante tres días de marzo. Sigue estando tan o más fuerte. Es posible que el juicio y su sentencia no lleguen a existir jamás en las zonas más melancólicas de por aquí abajo. La realidad, por aquí abajo, sigue siendo menos real que la melancolía. Y menos útil.

miércoles, febrero 14, 2007

GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA, ADIÓS A LA MELANCOLÍA Y A OTRA COSA MARIPOSA.

-GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA CUTRE. En el coche nos apelotonábamos 6, 7 u 8 niños y adultos, unos encima de otros –entonces, se podía-, y cuando la guardia civil pedía el pasaporte nadie decía ni pío. En Francia, todo era diferente al careto del guardia civil. La carretera era cachi. Sobre la calzada y en los límites de la carretera todo estaba repleto de pintadas. “Franco Assassin”, “Viva la República”, “Liberté prisonniers politiques de l’Espagne”. Y banderas tricolores. Pintadas sin prisa y con cierta chulería. Cuando llegábamos los adultos se abrazaban y lloraban. Los niños, que aún no teníamos ni los sentimientos ni el protocolo establecido, nos mirábamos a la cara. Hasta que una primita te venía y te decía viens-tu à jouer? Nos pasábamos el día jugando. Comíamos en dos mesas. Los adultos hablaban de política en una mesa larga. Los pequeños teníamos nuestra propia mesa. Brindábamos con sirop, esa guarrada francesa. Mis primas me hacían ir de vez en cuando a la mesa de los adultos a decir alguna obscenidad en francés. Todo el mundo reía. Este será médico, decía el tío Esteban. De vez en cuando, algún anciano venía a la mesa de los pequeños y, a los primos españoles, nos hacía repetir otro plato. Estaban convencidos de que pasábamos hambre. Por la noche correteábamos por las calles del pueblo. Cantábamos abrazados la canción de moda. Born to be Alive, en inglés, pero con acento francés o español, según, y a toda leche.

Lo que acaban de leer no es otra cosa que melancolía al por mayor. De vídeo de adolescentes. Posiblemente, es sólo constatación del paso del tiempo y de fragilidad. Es la opción más clásica de melancolía. Es más vieja que el cáñamo.

-GÉNESIS DE LA MELANCOLÍA NEW AGE. Vean esto. Es melancolía de futuro. Es decir, violación del pasado, apropiación del pasado y aplazamiento de todo hacia el futuro. Es el pasado como pecado y es el futuro como desodorante, como Edad de Oro electrizante. Lo que crea un tipo de melancolía nuevo. Nace en el siglo XIX. Lo inventamos nosotros, las izquierdas. El futuro era la aspiración, era el anhelo. Germinal se levantaba de la cama sólo por el futuro. Por el presente, se hubiera quedado en la cama cinco minutos más. Como yo hoy. La melancolía de futuro sólo dejó de ser inocua cuando el futuro se convirtió en ideología única, que superaba a la izquierda y a la derecha. Cuando el futuro era, en esencia un país, y negarse a ver ese futuro luminoso, la cruzada mágica por el futuro, era ser antipatriota. También eso es otro invento reciente. Del siglo XX.

martes, febrero 13, 2007

DOS EJEMPLOS DE MELANCOLÍA CUTRE Y DOS DE MELANCOLÍA NEW AGE

-EJEMPLO DE MELANCOLÍA REF.45/92B. Voy en un taxi. Por la ventana del taxi aparece una chica abandonada a su propia velocidad. Posee una belleza incompresible. Se mete en el metro. Y, con ella, mi memoria. Hace años el metro se estropeó. Estuvimos 10 minutos esperando una solución a pocos metros de distancia uno de otro. Cuando por megafonía se nos dio una solución yo me hice el tonto y me acerqué a ella para que me lo explicara. Poseía una belleza atroz. Ella desaparecía cada día unas horas. Un día la fui a buscar a su casa. La vi cerrar de portazo. Estaba llorando. Me pareció escuchar que su madre le gritaba, desde el otro lado de la puerta, algo así como que “él”, vamos, yo, “también te pegará”. Es difícil entender, en todo caso, el acento jamaicano. Los viernes estábamos pendientes de la radio. En una emisora se anunciaban las fiestas ilegales. Entonces, ese era el tema en Londres. Íbamos a una esquina a la que nos había convocado la radio y esperábamos un autobús. Nos dejaba en una fábrica abandona. Alguien había pegado una patada a la puerta de la fábrica y había instalado todo lo necesario para la fiesta. Nosotros llamábamos a esa música acid. Ahora la llaman tecno. La bailábamos cientos de jóvenes, todos y todas con el torso desnudo, empepados de sudor. Las chicas de su raza tenían un cerco de bello alrededor del ombligo. Cuando miraba su ombligo no podía dejar de pensar que era el nido de un ave extraña y delicada, como ella. Tomábamos pastillas. Hacíamos el amor. Comíamos cualquier cosa. En ocasiones éramos decenas de chicos y chicas en una habitación, haciendo el amor en silencio. Sus senos olían a flores, su boca olía a flores. Un día, mientras la poseía, vi que nacían y crecían cientos de flores azules entre sus rizos. Olían como ella. Éramos absolutamente jóvenes y hermosos y salvajes. Y frágiles. Yo no lo sabía.

Este ejercicio de la melancolía se ubica, por cierto, dentro de la escuela de ejercicios melancólicos X/Z.

-EJEMPLO DE MELANCOLÍA REF.35/75F. En el mismo taxi me saca de mi melancolía la melancolía de otra mujer, que vocifera por la radio sus sueños. Se trata de la grabación de una voz, captada en la mani del 3-F. La señora vertebra su melancolía a través de un cántico: “Zapatero y su abuelo, al mismo agujero”. Lo dice varias veces y, acaba con un “¡Zapatero nazi!”. Es decir, primero reclama la inclusión de un señor en un agujero excavado por los nazis, y luego va y califica de nazi a la persona sensible de pasar por un control ISO-1936-39 nazi. Es decir confunde e ignora el pasado, en tanto que el pasado es negativo, peligroso. Un agujero nazi, en todo caso. Cabe suponer, por tanto, que la señora melancólica, con su melancolía sin pasado verosímil posible, en realidad está hablando del futuro. En realidad esta diciendo, digo yo, que ZP, como su abuelo, se interponen en el futuro. Es decir, que para la señora de la vena inflada en el cuello, la melancolía, la Edad de Oro, los cuerpos bellos y desnudos, se encuentra en el futuro. Un futuro en el que, a diferencia del pasado, todo encaja. En el futuro, por ejemplo, a diferencia del pasado, los nazis serán los que ella quiera, no los que, en efecto, lo sean.

Se trata, sin duda, de un ejercicio de melancolía del tipo, glups, ZZ/W

lunes, febrero 12, 2007

LA MELANCOLIA0.2

Hola. Mírense este video, que yo, mientras tanto, me pego una ducha.

Brrrr. Que fría. Buneo. ¿Han visto el vídeo? A a) mi me gusta y me acaricia el corazón y b) me viene a huevo para hablarles de lo que les dije el otro día que les hablaría. Los sueños. La ubicación de los sueños. Es decir, la melancolía, la ubicación de la melancolía.

El vídeo, hecho por unos pollos que son casi niños, casi hombres, casi macizas es una prueba de que el mecanismo de la melancolía es sencillo como el mecanismo de un botijo. A mi, de hecho, este vídeo cutre me crea una melancolía certera. Capta una Edad de Oro, un verano atómico en el que un grupo de amigotes, deduzco, se descubre, la lía y, con todo eso, descubre varios fenómenos que cree eternos, y que se relacionan de alguna forma con la plenitud. Es difícil no sentirse identificado en alguna región de tu interior con esos personajes y ese verano. Yo, por ejemplo, me identifico con el casi niño que hace más el borde, y a quién le gusta la casi maciza morenaza. La melancolía resultante es mayor si se piensa que el vídeo fue gravado hace tres años, y que los casi niños y las casi macizas que viven en él, snif, ya no existen. Son hombres y mujeres que, tal vez, cuando vean el vídeo sienten la melancolía. O, incluso, ni eso.

Las construcciones melancólicas clásicas, en fin y como demuestra el vídeo, son un proceso sencillo. Consisten en ubicar momentos mágicos e irrecuperables en el pasado y ponerles una música chachi. Puede construir melancolía, lo dicho, hasta un casi niño o un casi hombre.

La gran novedad política local en los últimos años es que ese proceso de elaborar melancolía ha cambiado completamente. La melancolía política, los sueños políticos, las Edades de Oro de una gran parte de los emisores de política local, no se ubican en el pasado. Se ubican en el futuro. La extrema derecha, por primera vez en la historia local, no se va a los tiempos de los Reyes Católicos, del Imperio, de la Guerra Civil o del Franquismo para ubicar sus sueños. Se va al futuro, acompañada de palabras que usa por primera vez. Constitución, liberalismo, democracia. Palabras melancólicas –es decir, vete a saber lo que significan en realidad- de un futuro de Oro, en el que quedarán solucionados todos los problemas. Curiosamente, por el mecanismo melancólico-tradicional-antiguo-clásico de la supresión e eliminación, glups, del enemigo.

sábado, febrero 10, 2007

LOS SUEÑOS

Hoy ha sido un día espectacular. Cada mañana le pregunto a mi bebito qué ha soñado. Me dice cualquier cosa. Se lo inventa. Pero hoy me ha despertado para explicarme un sueño. Sueño: “estaba en una casa, grande y pequeña”. Luego se ha quedado callado mientras le nacía una idea y, finalmente, me ha dicho la idea recién nacida junto a su primer sueño comunicado en público. Idea: “¿Dónde está esa casa?”. Le he dicho que en su cabeza. Él me ha dicho que su cabeza es más pequeña que una casa. Aunque la casa sea grande y pequeña a la vez. Me ha vuelto a preguntar chorrocientas veces que dónde está esa casa. Le he dicho de chorrocientas formas diferentes que en su cabeza. No ha quedado muy convencido. Lo peor es que yo tampoco. Creo que los dos teníamos razón.

Les explico ahora el sueño que he tenido yo. Mónedes, el mensajero de los dioses –N del E: Mónedes era un pollo del cole; era el que decía “el dire dice que vayas”, cuando el dire quería empapelar a alguien-, se encontraba conmigo por la calle y me decía: “Ve a casa. Hay un niño muerto llorando”. Se me encogió el corazón y me fui a casa. Mi casa, en el sueño, era la casa en la que vivía de pequeño. Una casa que ya no existe, que ya no es pequeña ni grande. Entraba a toda leche. En el salón me encontraba a mi padre. Tenía a mi niño sobre su pecho. Parecía que mi niño estaba llorando. Estaba tan asustado que no le di importancia al hecho de que mi padre esté muerto. Le arranqué el niño de sus brazos y miré si estaba llorando, la señal comunicada por Mónedes para identificar a los niños muertos. No lo estaba. De hecho, se estaba partiendo el pecho de la risa. Entonces miré a mi padre. Lloraba, en silencio, con tristeza. Era él el niño muerto.

Cuando desperté me expliqué el sueño. Y llegué a la misma conclusión que mi bebito. ¿Dónde está mi padre, ese niño que llora? Me dije lo mismo que a mi bebito. En mi cabeza. No quedé tampoco muy convencido. Pero no se me ocurre otra ubicación.

Ahora que lo pienso, la respuesta que me dí/le dí a mi bebote es una respuesta, si uno se fija, original. Por primera vez en miles de años, lo / los que ya no existen, no están en otra parte, están en tu cabeza.

Creo que esta semana les hablaré de eso. De dónde están los sueños. No se asusten. El anuncio tiene truco y creo que la cosa será menos pesada de lo que uno pudiera sospechar en un primer vistazo.

jueves, febrero 08, 2007

DOS OLAS Y UNA ROCA

Barcelona. Aquí, paseando por la calle. En este preciso instante paso, de hecho, por delante de la librería Europa. Hace la tira que no pasaba por aquí. La última vez que pasé, en la puerta de la librería Europa había un cartel en el que ponía, en efecto, librería Europa. Ahora, el rótulo es distinto. No aparecen los términos “librería” ni “Europa”. Tampoco aparecen los conceptos “nazi”, “fascista”, “antisemita” o “el-holocausto-tiene-dos-vías-de-investigación-pollo”, que igualmente podrían informar al posible consumidor de los vienes de consumo que se venden en la librería Europa. En su lugar hay un rótulo en catalán –toma, moreno-, en el que se elide el nombre del negocio. El texto que reza el rótulo es el que aquí sigue: “Els llibres perseguits”. Es decir, los libros perseguidos. Por primera vez desde los años 40, los productos que se venden en la librería Europa se anuncian al mundo como lo contrario a lo que son. No son libros perseguidos, son libros que explican como perseguir. Supongo que el consumidor de libros para perseguir sabe leer el nuevo rótulo. Supongo que el único que puede tener problemas para leerlo es el no-lector de libros etc. Humm.

Barelona. Aquí, paseando por la Red. Me leo el discurso de ayer de Aznar. Sinopsis: es imposible la sinopsis. El discurso habla sobre todo. Es una lectura del mundo a tiempo real, en el que no se deja ninguna región del mundo sin interpretar. Trailer / repetición de las mejores jugadas. Aznar va y explica el constitucionalismo español bajo la tesis de que todas las constituciones habidas en la plaza fueron construidas para erradicar a la otra mitad de España. La de Canovas, quizás un poco menos. La del 31, la que más. La excepción, la del 78. La del 78 no existe, como quien dice, desde 2004. ¿Qué ha pasado? Una España está intentando erradicar a la otra / la suya. Para paliar esa dinámica es preciso hacer una lectura no partidista de la Constitución. Entonces va y la realiza. Es la lectura del ala ultra-derechista de su partido, centrada en una lectura ultranacionalista de España. En otra cultura europea podría realizar ese discurso. Pero no podría autocalificarse como constitucionalista. Momento poético: en un momento dado se colgó un cartel en el que se anuncia una librería bajo otro nombre, glups. Advirtió y describió al oponente, al no constitucionalista, al no-español, como "entusiastas de la trinchera", que persiguen "al que habla español".

Una librería ya no vende libros que niegan el holocausto, sino llibres-perseguits. Un político con discurso ultra-derechista, ya no es un política con discurso etc. Es un perseguido.

Lo peor es que, en las 24 últimas horas, sólo se ha reído un futbolista.

miércoles, febrero 07, 2007

LA LICUADORA

-LO LÍQUIDO COMO FORMA DE ESCAQUEARSE DE LO SÓLIDO. Hola. Sigo con lo de ayer. Describir lo líquido en ocasiones es una forma de eludir hablar de lo sólido. Por aquí abajo esa dinámica es un filón de la información nativa. Es más, es una seña de identidad de la cultura nativa, siempre dispuesta a no crear problemas y a dar la razón a los señores que te los pueden crear.

-EL DONDEJUANISMO. Lo de De Juana es un ejemplo. Descripción líquida de la cosa De Juana. Un etarra que ha matado a conciencia a un llamativo grupo de personas, no se arrepiente de sus crímenes, por lo que debe seguir en prisión otros 12 años. Posible descripción sólida. Un convicto cumple su condena, momento en el que se le condena por la redacción de dos artículos periodísticos. La descripción líquida del asunto se construye sobre una valoración moral, abstracta, líquida. Y, por lo tanto, oscilante. Presupone que las condenas nacen de ideas abstractas como el arrepentimiento, la regeneración o el cambio personal. Y no, pongamos, de la aplicación del derecho. Dibuja un mundo en el que las condenas a un delito, por ejemplo, son revisables durante la condena, a tenor de hacia donde van las olas líquidas de la opinión pública. O de la opinión privada de vete a saber qué número variable de gente. La segunda descripción, dibuja un mundo en el que el Estado de Derecho y determinadas libertades, como la de expresión, son más líquidas de lo que se cree.

-OTRO EJEMPLO DE LIQUIDACIÓN DE LO SÓLIDO. Otra descripción líquida que intenta aplazar una problemática sólida como la copa de un pino. El País de hoy. Portada: “El debate para recusar a Tremps en el Constitucional incluyó ofensas personales”. Se trata de una descripción líquida. ¿Qué es una ofensa personal? Es algo líquido, variable, relativo, que va desde la alocución nene-la-tienes-como-un-cacahuete, hasta, pongamos, la alocución eres-un-jurista-vendido-a-la-utlraderecha. En la página 19 aparece un titular con mayor tendencia a la solidez / a la descripción de algo estructural: “La recusación de Pérez Tremps desata una guerra por el control del Constitucional”. Que posiblemente es lo que está pasando. Pero explicado a los niños.

-Y OTRO. En el momento en el que escribo esto, ha muerto una persona vinculada a la Familia Real. Por la tele suenan descripciones líquidas del asunto. Descripciones líquidas del etc.: dónde están en este momento sus familiares y si han llorado o no. No se produce ninguna descripción sólida. Descripicónsólida: ¿qué ha pasado? ¿de qué ha muerto esa persona?

-Y OTRO. EL ejemplo de primacía de lo líquido sobre lo sólido por antonomasia es, empero, lo que pasó el 11-M tal y como fue explicado el 11-M. O tal y como viene siendo explicado desde el 11-M por la Brunete.

martes, febrero 06, 2007

LO LÍQUIDO, LO SÓLIDO Y, YA PUESTOS, LA LIQUIDEZ

Hola, amiguitos. Hoy vamos a hablar de las diferencias entre sólido y líquido. Por ejemplo, el mar. Es líquido. Metes una mano y te mojas. Por ejemplo, una roca contra la que choca el mar. No es líquida. Duele. Hasta aquí, todo es sencillo. Lo líquido puede tener muchos aspectos. Pero lo sólido es aquello que, en cualquiera de sus aspectos, permanece e, incluso, puede doler.

Hola. Ahora estamos en un cajero automático. Tiene una apariencia líquida. Es una habitación a la que entran varios centenares de personas. Hacen lo que tienen que hacer. Y se van. Se parece tanto a un WC que, incluso, tiene pestillo. Bueno. Permanezco 20 minutos haciendo cola en un cajero. Para pasar el rato miro y estudio a todos los que van entrando. Cada persona que entra es como una ola. Diferente, igual, impredecible. Hago inventario de igualdades diferentes, impredecibles, líquidas. Ahí van. Las mujeres y los abuelitos tardan un huevo. Las mujeres suelen cerrar con pestillo. Los abuelitos y los hombres, no. Los abuelitos no solicitan ticket impreso de sus operaciones. Las mujeres y la mayoría de los hombres sí. La mitad de los hombres y mujeres se lo guardan. La otra mitad los tira al suelo. Sólo una minoría hace con ellos una pelotita o los rompe en mil pedazos. Vaya, ya es mi turno. Yupi. Me meto en la habitación líquida. Soy el último de la cola. Por lo que puedo hacer el ganso. Hago el ganso. Recojo los papeles que han sido depositados en el suelo. Hay la tira. Leo algunos. En todos aparece el mismo texto. Texto: “la cantidad solicitada sobrepasa su saldo actual”.

Esos papeles, en realidad, son rocas. Son piedras que ofrecen otra descripción de lo visto durante 20 minutos. Completamente diferente. No describe lo líquido, lo que fluctúa. Describen una permanencia que duele.

lunes, febrero 05, 2007

¿LO SÓLIDO?

Por género, el periodismo describe lo líquido. La tendencia planetaria, empero, es agudizar ese hecho, de manera que, en ocasiones, el periodismo es tan absolutamente líquido que se confunde con el líquido que pretende describir.

Suponiendo que el periodismo responda a la pregunta qué-está-pasando –ahora que caigo, es una pregunta muy diferente, por cierto, a la pregunta qué-pasó-, la respuesta se está aplazando a través de descripciones líquidas de una realidad líquida. Las descripciones de las manis del último pack de manis antiterrorismo, han tendido a ser, así, líquidas. A describir originalidades líquidas. Es decir, olas, corrientes, hondas. Pero no océanos, profundidades y límites. Hasta la mar salada tiene límites. En unos puntos, el agua salada, ese líquido inabarcable, se la denomina Mediterráneo. En otros, por lo contrario, suero fisiológico.

Lo que aquí sigue son algunas descripciones –presuntamente- sólidas de lo que está pasando, a través de una lectura de ese fenómeno líquido, coyuntural, de la mani del sábado.

-Una parte llamativa de la población se niega a que ETA finalice con un gobierno que no sea PP.
-Una parte llamativa de la población considera, por tanto, que la solución del tema ETA es de su propiedad.
-Una parte llamativa de la población piensa que los muertos por ETA pertenecen, a su vez, a un bloque político.
-Un parte llamativa de la población piensa que ese bloque político existía como tal antes de 1975.
-Una parte llamativa de la población considera que ese bloque político es España.
-Una parte llamativa de la población considera que la política consiste, fundamentalmente, en la defensa o el ataque a ese concepto de España.
-Una parte llamativa de la población considera que todo esto no es nacionalismo radical e integrista. Es defensa de una política deseable y lícita, frente a otra indeseable e ilícita
-Una parte llamativa de la población considera que la democracia es la forma de vertebrar todo eso. Y que una crisis democrática es la no vertebración de todo eso de forma efectiva.
-Una parte llamativa de la población tal vez ignora que está con las dos patas dentro del mar de la extrema derecha. Y, en verdad, si se practica sobre todas estas dinámicas una observación líquida, no lo está. Igual está en una charca, en un río, en una botella de suero fisiológico.

viernes, febrero 02, 2007

LA HABITACION

Conferencia, mesa redonda o como se llame en Fnac. Zzzzzz. Asistimos Pep Campadadal, Manuel Rico y aquí el andoba. La cosa es sobre los blogs de contenido político. Tesis Martínez: a) en la blogsfera hay lo que hay. Lo que hay es exactamente lo que hay fuera de ella. Es decir, en la realidad. En la realidad local hay una sociedad bipolarizada y unos medios de comunicación bipolarizados. Por otra parte b) el propio género del blog impone su límite de lo posible. Y aquí me arranqué a improvisar el género. Es un género que parece más capacitado para comunicar actitudes que para hilvanar ideas. Lo que es un filón, por otra parte, para la ultra-derecha española. Peones negros, etc. No sé. De hecho yo intento hilvanar ideas –que, por otra parte, considero que no están disponibles, así, a huevo, en la realidad- y, por lo que veo en los comentarios que ustedes van y me cuelgan, son recibidas como actitudes. Todas las actitudes, por otra parte, son gratuitas, como su nombre indica. Un blog, en fin, es una serie de actitudes gratuitas. Un periódico, no. Son actitudes que valen 1 euro.

Para finalizar, c) me salió la idea de que un blog, esa cosa aparentemente chachi, piruli y que revolucionará la información –pero, snif, no ahora; no hoy ni mañana- es algo muy parecido a estar en una habitación sin ventanas. Un artículo en un medio convencional, hasta cierto punto, ofrece más ventanas. Un blog emitido desde la cultura de las izquierdas, con opiniones no convencionales y que no ofrece actitudes a seguir –que no es, en fin, solidario, ecologista, tercermundista, o antipnv, por decir cuatro imágenes-, es una habitación cerrada. A cal y canto. Nunca sabes si hay ventana y si ocurre algo al otro lado de la ventana. A parte de la agitación, esa cosa/actitud tan de blog.

Manuel Rico –jefe de redacción de Tiempo, un periodista solvente, con una lógica de la izquierda y la plurinacionalidad poco frecuente en Madrid, y con el que da gusto trabajar o/e irse de copones y hablar de política- , a su vez no compartía mi pesimismo. Es más, explicó que un blog no es una habitación cerrada. Y lo hizo a través de esta historia. “Llevo meses dibujando en mi blog a un Rajoy que sólo sabe decir no. Alguien del programa de televisión Polònia ha leído mi blog. Y ha utilizado esa idea para crear un gag divertido. Esa es la prueba de que las habitaciones no son tan cerradas”.

Cuando explicó esa historia, en el rostro de Rico apareció la luz alegre de quién abre una ventana y, en efecto, ve el sol y las personas disfrutando del mismo sol. Ahora que lo pienso, ese rostro se entona pocas veces en nuestro oficio. De periodista convencional. Igual por eso no le expliqué que yo trabajo en ese programa, que nadie en el programa lee su blog, me temo. O el mío. Y que el gag nació en otra habitación cerrada y lejana.

miércoles, enero 31, 2007

LOS PERITOS SOLITARIOS

En la plaza hay un yonki. Forma parte del mobiliario urbano. Está en un banco, mirando al vacío y fumando un pito tras otro. Nunca monta ningún pollo. Sólo está en el banco, mirando el vacío y fumando un pito tras otro. Detrás del banco del yonki hay, por cierto, otro Banco. Con mayúscula. Un BBVA. Hasta hace una semana. La semana pasada lo cerraron. En la puerta, un señor –o una señora, yo qué sé-, colgó un cartel, en el que se leía esta-oficina-se-ha-trasladado-a-la-calle-Fulano-número-X. Desde entonces, el yonki que está en un banco mirando al vacío, etc, ya no está en un banco mirando al vacío, etc. Está sentado en el portal del BBVA. Cuando una señora intenta entrar al BBVA que ya no existe, el yonki le brinda su mejor sonrisa, y le dice que el banco se ha trasladado a la calle Fulano, número X. Al lado del Caprabo, agrega. Las señoras le dan las gracias, con cara de póquer. Y se van arreando, donde al lado del Caprabo. Con ese servicio que ofrece gratuitamente a las señora, el yonki ha dejado de ser lo que era hasta hace una semana. Ahora tiene un lugar y una función en el mundo. Un lugar y una función es lo que todo el mundo desea. Carecer de un lugar y una función es, en fin, lo peor que le puede pasar a alguien. El yonki, hasta hace una semana, era, consecuentemente, lo peor que le puede pasar a nadie. Ahora, momentáneamente, no.

Prosigue lo de Ibarretxe. Trailer: Ibarretxe, está acosando al poder judicial por un tubo. El pobre poder judicial, acosado, realiza una lucha épica y democrática en contra del skin-heat Ibarretxe. Lo explica el poder judicial y la información nativas. Cuesta encontrar alguien relacionado con el poder judicial o con la información que explique otro punto de vista. Que explique, por ejemplo, que el poder judicial no existe como poder independiente, que está vinculado a un partido. O, incluso, a algo anterior a la legalización de los partidos. Situarse en ese punto de vista igual equivale a sentarse en un banco, mirando el vacío y fumando un pito tras otro. Es no tener un lugar en el mundo. No tener un lugar en el mundo es lo peor que le puede pasar a nadie, etc.

En España hay pocos lugares. Y son muy pequeños. Fuera de esos lugares, no hay lugar posible.

martes, enero 30, 2007

LOS PERITOS

El sol siempre brilla en Kentucky, etc., frío que corta el cutis, etc., un amigo me pone al día, etc. Entre las historias que me explica también brilla con luz propia esta, que se titula “La historia del perito”, y que empieza así: “El otro día estuve hablando con un perito”. No se la pierdan.

“El otro día estuve hablando con un perito. Vino a tasar un siniestro. Cuando acabó me dió, por el mismo precio, otra tasación. Me dijo: qué, este pueblo está a punto de irse al garete, ¿no?. Le dije que no especialmente. ÉL me dijo que sí. Solo vengo a tasar siniestros provocados por inmigrantes –dijo. Y vengo cada vez más. Me pasó en un pueblo. Íbamos siempre una perita y yo. Empezamos a ir demasiado a aquel pueblo. Ahora ella no puede ir. No puede ir ninguna mujer sola. Me pasó en otro pueblo. Lo mismo. Ahora, por lo que veo, empieza a pasar en este. El perito concluyó su peritaje del pueblo con un: le doy menos de un año”.

Los peritos observan objetos rotos. No personas rotas o sociedades rotas. Por lo que su peritaje sobre la sociedad igual tiene menos crédito que el vino de la casa de un restaurant chino. No obstante, la Historia del Perito dibuja la ausencia de peritos que observen las personas y las sociedades. Los peritos de personas y de sociedades disponibles, por lo que veo, en la plaza, sólo llegan a las personas y sociedades cuando ya se han roto. Y no informan sobre los daños causados. Informan sobre soluciones drásticas y sobre culpables. Informan sobre la necesidad de cirujanos de hierro, y se les infla la vena del cuello cuando hablan. No sé. Caso Alcorcón. Faltan, no obstante, unos peritos previos. Que han desaparecido. Igual se llaman periodistas. Informan de lo que está pasando. Informan de que los peritos van a un pueblo más que a otro.

lunes, enero 29, 2007

EL ALCORCONISMO

Finde en mi pueblo / Empordà Federal. Trailer: el sol siempre brilla en Kentucky, etc., si bien en esta ocasión hacía un ris que partía el cutis. Un amigote me pone al día de las últimas tendencias en el pueblo, a través de varias historias recientes. La más llamativa de todo el pack es la que aquí sigue.

La que aquí sigue: falta un día para Reyes, los reyes llegan al teatro, los niños hacen cola para darles la vara. En eso llega al teatro un comando de niños marroquíes. Bueno, son post-niños, de esa edad en la que ya te sale bigote, pero aún no se te ocurre afeitarte. Un día se te ocurre y, ñaca, técnicamente dejas de ser niño. Es decir, se te dejan de ocurrir otras cosas. Bueno. Los post-niños marroquíes vienen encendidos como un mechero. Gritan consignas contra los Reyes Magos, a la vez que facilitan, a grito pelado, información al público infantil sobre el hecho periodístico de que los Reyes son los padres. Dos o tres niños están a punto de perder la fe en los Reyes, momento en el que llegan las fuerzas del orden locales y consiguen frenar precariamente el flujo de información. Los post-niños, en el exterior, ya sin niños como público, siguen demostrando a los adultos que los Reyes no existen. A través de un comportamiento tan gore que si, en efecto, los Reyes en realidad existieran, los post-niños hubieran ganado su primer millón de dólares en carbón. Se desata la furia.

De toda esta historia se desprende que, en cualquier caso, los Reyes no existen. Pero tampoco, y sobretodo, no existen en ocasiones sus regalos. Eso debe de doler tanto que uno, a su vez, hace daño. La furia, en todo caso, es la inexistencia de cosas que, para otros, son normales y reales, como una piedra o una manzana. O los Reyes Magos.

viernes, enero 26, 2007

LA FELICIDAD

Leo en la prensa que Rajoy anunció que ayer, después de que la Audiencia etc., “fue el día más feliz de su vida”. Ayer, también, mientras viajaba en taxi, escuche en la COPEBrrrrrrr, una entrevista a un gran ideólogo, que se declaraba muy feliz por lo mismo. La entrevistadora del ideólogo, a su vez, rezumaba felicidad. Les escuchabas y parecía que la vida era gratis. Rajoy no lo sé, pero cuando preguntaron al ideólogo por las razones de su felicidad –por lo de la Audiencia etc.-, el ideólogo tuvo que guardar silencio. Ordenó sus ideas varios segundos y, finalmente, dijo: “me hace muy feliz el Estado de Derecho”.

La felicidad es algo muy serio. Cuando alguien explica su felicidad se asiste a un acto más íntimo que el de la explicación de la tristeza. La tristeza de uno mismo, por lo general, no genera cadáveres. La alegría, la apoteosis personal, en ocasiones ofrece un amplio abanico de daños colaterales. Posiblemente porque en felicidad se es uno mismo, mientras que en tristeza se es precariamente. Yo qué sé. Esta semana, por ejemplo, he palpado la felicidad a lo bruto y en dos momentos dilatados y densos y diferentes a los picos de felicidad de Rajoy y el ideólogo. Pero me costaría mucho explicarles esos momentos. Por sentido del pudor y hasta cierto punto, del duelo.

La felicidad, cuando se produce, tiene un gran componente de cosa inconfesable. Me cuesta creer que el Estado de Derecho cree esa felicidad bestia y a dos manos. No creo que la cree ni siquiera el Estado Hawaiano. Supongo, por tanto, que las personas que ayer fueron extraordinariamente felices con, sic, el Estado de Derecho, en realidad optaron por lo mismo que yo les he practicado hace escasas líneas: confesar su felicidad, sí, pero tapando bien tapadas sus fuentes. La felicidad, en fin, no es confesable. Sólo pueden confesar y exhibir las fuentes de su felicidad personas primarias. O asesinos complejos.

Lo que lleva a pensar que Rajoy y el ideólogo, cuando hablan de la felicidad que les provoca el Estado de Derecho, en realidad están ocultando, como todo el mundo, las fuentes de su felicidad. Quizás estaban produciendo a tiempo real una metáfora de la derecha española. Canalizar lo inconfesable a través del Estado de Derecho. Y denominar lo inconfesable con palabras sentimentales. Como felicidad. O, como dolor, o como crispación, o como lo que toque.

jueves, enero 25, 2007

LAS FRONTERAS

Mírense este texto / objet trouvé:

“La palabra "terrorismo" (así como "terrorista" y "aterrorizar") apareció por primera vez en Francia el S. XVIII, poco después la Revolución Francesa, durante el Reinado del Terror, (…) el término se utilizó ya entonces como propaganda contra los revolucionarios”. (…) “El término se refiere al uso calculado de violencia o la amenaza de la misma contra la población civil, normalmente con el propósito de obtener algún fin político o religioso. En su sentido actual, el término fue acuñado extensivamente por la propaganda nazi para hacer referencia a los movimientos de Resistencia de los países ocupados por el ejército alemán.” (…) “Un estudio de 2003 realizado por el ejército estadounidense afirma que existen más de 100 definiciones de terrorismo.” (…) “muchos especialistas consideran la palabra terrorismo un término que en su uso ha devenido en ser un concepto meramente propagandístico (…)” En un informe a la ONU el especialista A.P. Schmid propuso tomar como punto de partida el concepto de crimen de guerra, considerando que si su definición se extiende al tiempo de paz se alcanza una muy funcional definición de los actos de terrorismo como los «equivalentes en tiempo de paz a los crímenes de guerra».” (…) “Aunque no existe una única definición aceptada universalmente (…), en 2004 un Comité ad hoc dependiente de la ONU propuso definir el terrorismo como: «cualquier acto destinado a causar la muerte o lesiones corporales graves a un civil o un no combatiente cuando el propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo.»

Tal y como está el patio, glups,el texto parece una peligrosa meditación sobre El Gran Tema Local, emitido desde la periferia de la Opinión Política Local. Es posible que así sea. En todo caso, el texto es una serie de fragmentos de la entrada “terrorismo” de una enciclopedia. Más concretamente, de la Wikipedia.

Las enciclopedias, por otra parte, se diferencian de los diccionarios en que no ofrecen tanto autoridad como estadística. El texto, pues, puede ser orientativo de lo que, estadísticamente, es el tema en otras culturas. Digo otras culturas porque el artículo “terrorismo” en la Wikipedia en castellano es una copia del artículo francés, debidamente adaptado para niños. El artículo francés, más cachas –aparece medio Le Monde Diplomatique-, no se parece en nada, a su vez, al artículo inglés, que obedece a otra lógica –posiblemente, obedece a un mayor esfuerzo de corrección; posíblemente, se emite desde cierta impresión 11-S, fecha muy aludida-. Cada X kilómetros, en fin, no sólo cambian las lenguas, sino las estadísticas. Es posible que en ninguna de las regiones del mundo / de la Wikipedia, las estadísticas ofrecidas por las enciclopedias sea compartida totalmente por su clase política. Pero, snif, hay pocas en las que sea negada.

miércoles, enero 24, 2007

LOS PROBLEMAS DE LAS ECONOMÍAS DE MONOCULTIVO

Existe un concepto local más o menos generalizado de lo que es la violencia terrorista. A saber: es una definición-espectro, que en los últimos años ha ido creciendo a gogó, y que abarca los actos de un organización terrorista ad-hoc, pero también los actos de organizaciones próximas, sus declaraciones, y declaraciones, conductas y políticas de individuos y colectivos en las Quimbambas de la organización terrorista. Un lector, verbigracia, comentaba hace poco que Julio Médem es terrorista depende el día. La definición local de terrorismo, vamos, parece no querer definir tanto el terrorismo como querer intervenir en lo contrario al terrorismo. Es decir, lo que ocurre en la política.

Eso supone un esfuerzo llamativo. Pocas culturas han velado tanto por su definición de terrorismo. Una definición que ha ido cambiando y creciendo en los últimos años. Desde que soy pipiolo, por ejemplo, me he ido tragando diversos conceptos en la prensa generalista. Así, para aludir al terrorismo, al terrorista y a cosas del mismo pack, mi diario independiente de la mañana me ha ido facilitando conceptos desde los 70’s, tales como “lucha armada”, “grupo armado”, “ejecución”, “activista”, “banda de malhechores”, “pistoleros”, “matones”, “asesinos”, “violentos”, “terroristas”. En otros diarios independientes de la mañana, esta mañana se utilizan definiciones-categoría, como “desalmados”, “cómplices”, “mezquinos”. Pocas culturas, en fin, disponen de tantas palabras para lo mismo. Muchas menos, por otra parte, han cambiado tanto de palabras para lo mismo. En UK, para comparar, se han pasado más de 100 años con la misma palabra para definir terrorismo. Que, curiosamente, no era terrorismo. Nuestra cultura, algunos emisores de la cultura más, otros menos, han ido definiendo bajo la palabra terrorismo una polaridad del mal amplia, mucho más amplia en ocasiones que el mal a definir. De lo que se deduce que también ha ido definiendo una polaridad del bien, también y posiblemente, más amplia de lo que el bien da de sí.

Tamaño esfuerzo lingüístico, tamaña voluntad en dibujar un tipo de violencia mediante el lenguaje, hasta hacerla cuadrar en todos los aspectos de la realidad, al menos de forma nominal, tamaño esfuerzo léxico ante una forma de violencia, en fin, quizás nos ha dejado en bolas para definir otras formas de violencia. De hecho, si consultan los diarios de ayer y de hoy, en los que se describe lo que está pasando el Alcorcón –violencia racial, por lo visto asumida como tal por sus usuarios, por otra parte, numerosos-, se observan numerosas dudas lingüísticas y morales en los escritos. Por ejemplo, no se sabe quienes son los malos. Por lo visto, una de las premisas por aquí abajo para describir la violencia.

martes, enero 23, 2007

LA FELICIDAD DE CUANDO CAMBIAS DE MOTO

Veo imágenes del naufragio en el Canal de la Mancha. Trailer: la semana temporal hubo un temporal king-size. Un barco se fue al garete. Ahora, los habitantes de la costa se están poniendo las botas pillando el cargamento que va por ahí, flotando. Se trata de pañales, vino, cerveza y motos de marcar paquete en los semáforos. Y todo, de la marca favorita de todo el mundo. La prestigiosa firma Gratis.

Los usuarios del naufragio ríen con la boca llena de dientes. Es el careto que reinaba, snif, en Palamós cuando los pescadores se encontraban debajo de una ola chorrocientas cajas de Marlboro. Hace un par de años se encontraron unos bultos con una sustancia que también se fumaba. Gastaban esa misma cara, pero más. Bueno. Algún lugar de la Mancha, Canal. Llueve café y todo el mundo se ríe de la luna. Posiblemente, incluso, más de lo que toca. A saber: a) en esta ocasión de ha pillado más de lo que toca. Y b) han descubierto que, detrás de una mentira, había más de lo que, aparentemente, tocaba.

La mentira, trailer. Los diarios UK informaron que, OK, el barco estaba changado y que su cargamento iba a llegar a las costas. Si bien, también, informaron que su cargamento eran productos tóxicos. Es decir, mintieron. Es decir, no mintieron. Y, aquí, presupongo una posibilidad de lo que pudo haber pasado. Los diarios fueron informados de que el barco llevaba, como mínimo, polonio. Los productos tóxicos crean alarma social. Los periodistas se alarmaron socialmente y pasaron de buscar, en su urgencia, otras vías de investigación. En UK, vamos, se ha producido un 11-M informativo. Un 11-M canijo, cachondo, divertido y con pañales, cerveza y motos del a marca Gratis, etc. La mentira, la suspensión del rigor, la materialización de un tic cultural, ha sido motivada por un tema candente en el mundo mundial. Los productos tóxicos. La recuperación del rigor –y el acopio colectivo y riguroso de todo lo que flota en la mar salada-, ha supuesto un cambio en el rostro de la ciudadanía.

El tema, el Gran Tema Local, el Tema Que Causa Alarma a Gogó, el Tema Que Suspende La Astucia y el Mosqueo Por Aquí Abajo, no es, por lo que leo en la prensa de hoy, los residuos tóxicos. El Pequeño Tema que Ocupa Cada Vez Más Espacio Desde Los 30 Últimos Años. Llamar a las cosas por su nombre, también en este tema, igual haría cambiar el careto a todo el mundo. Igual sería una especie de moto gratis.

lunes, enero 22, 2007

EL PODER DE LOS TAXISTAS Y LAS PALABRAS DESCOMUNALMENTE GRANDES

Altercado con un taxista gore. Él quiere llegar a las manos. Yo salgo pitando. Por el camino salto una valla. Un niño que va con su padre va y dice: “Ostras, ¿has visto cómo ha saltado ese señor esa valla?”. Me sorprendo a mí mismo diciéndome “¿valla? ¿Qué valla?”. El taxista era a) un descerebrado, un b) zafio, d) un mala-sombra, e) un mal educado, f) un camorrero. Y así hasta z). La violencia inaudita desatada por aquel pollo podría haber puesto fin a este blog durante un tiempo más o menos prolongado. A lo largo de los minutos previos a mi estampida, en fin y por otra parte, el taxista seguramente bordeó o entró de pleno en el campo semántico de algún delito. Pero, ¿el señor a-z era un terrorista?

Evidentemente, y a pesar del terror inspirado en aquí el menda, no. No obstante, hoy, tres días después de la ilegalización de otro partido –o de la marca blanca de un partido ilegalizado, o lo que sea-, me leo en un diario los actos calificados como terroristas sucedidos este fin de semana. Se cita la quema de un repetidor, y las alocuciones “cócteles molotov”. “quema de contenedores”, pero también las expresiones “altercados”, “pintadas” o “lanzamiento de pintura sobre fachadas”. La exposición de tres actos terroristas más en la lista facilitada hubiera supuesto la aparición en el listado de mi taxista. El pack “terrorismo” utilizado para describir este fin de semana es, pues, muy amplio. Describe acciones de violencia variada, pero también de tensión en mayor o menor grado. Describe también diversos grados de acciones negativas, coercitivas y enojosas, pero no comparables entre sí. Es, pues, un pack de significado progresivamente nebuloso, sensible de prolongar la descripción del terrorismo hasta acciones más borrosas. Es un pack sensible de prolongar la definición del terrorismo hasta un punto de vista sobre las acciones observadas. Me inclino a creer que, por lo menos este fin de semana, no es útil para describir lo que ha pasado. O, al menos, no todo.

¿Para qué es útil?

viernes, enero 19, 2007

LA EMBOLIA COLECTIVA Y LA RISA

Hola. Estoy haciendo cola donde el médico. En la misma sala están los usuarios del logopeda. Son, en su mayoría, abuelitos y abuelitas a los que les ha dado un aire y han perdido el habla. Bueno. No han perdido el habla. La han substituido. Dicen cosas que no significan nada. Pero su cerebro entiende que, cuando las pronuncian, están articulando lo que están pensando con precisión retórica de Ciceron. El Ciceron que les sale, no obstante, les sale como muy cachondo.

Lo entenderán mejor si se lo describo. Sala. Abuelitos. Van con el uniforme del señor planetario que ha sufrido una embolia. Bastón, una mano cubierta por un guante, una pierna a su bola, etc. Conforme van llegando, se saludan. De forma muy costosa se dicen “bon día”. Que debe de ser la lección de la semana. Luego se ríen, pues, posiblemente, no saben lo que han dicho. Posteriormente, empiezan a hablar en su lengua. Uno dice “coño, coño, coño, coño”. Otro le contesta “swana, swana”, otro va y dice “drende, drende, drende”. Y se ríen más. Saben lo que les pasa, pero sólo lo reconocen si lo escuchan en el otro. Los acompañantes de los abueletes –sus hijos o sus nietos-, también se ríen. De pronto, llega un último abuelete. Un acompañante, cuando lo ve, va y dice: “Ostras. Es Manolo. ¿Seguirá con la manía de decir lo que siempre dice?”. Los abueletes y sus acompañantes forman aquí un silencio expectante, a la espera de que el abuelete Manolo, diga –o no-, lo-que-dice-siempre. Hasta yo estoy silencioso y expectante. EL abuelete Manolo llega, se quita el sombrero con la ayuda de su hija. Hace esperar sus palabras. Nos mira a todos, más contento que una anchoa y, en este momento, dice lo que, al parecer, dice siempre desde lo de la embolia:

-Eta, eta, eta. Eta.

Todo el mundo se parte el pecho. EL abuelete Manolo también. Los acompañantes de los abueletes proclaman la rumba con preguntas como “Manolo, ¿qué votarás?”, “¿Quién ganará el domingo, Manolo?”. EL pitote sube varios niveles. Ya somos varios los que lloramos de risa. En eso sale la enfermera a mandar parar. “¿Se puede saber qué es todo este ruido?”. Uno va y dice: “Manolo, díselo”. Manolo va y lo dice. La enfermera aguanta el tipo. Luego nos mira a y se ríe tanto que se sienta de cualquier manera en una silla. Se le ve el triangulillo. Manolo se lo comunica. A su manera. Una abuelita se ríe tanto que le da hipo. Manolo le pregunta si quiere un vaso de eta, eta, eta.

En la sala sucede lo mismo que en todas partes por aquí abajo. Se utiliza una palabra para hablar de todo. Se habla de todo con una palabra. No obstante, a) aquí se sabe que eso requiere tratamiento. Y, b), también se sabe que eso no deja de ser un chiste.

jueves, enero 18, 2007

EL CENTRO DE TODO

Estoy mirando la tele. En la tele todo el mundo opina sobre ETA. Observo que hace poco había dos escuelas de pensamiento disponibles en el mercado. Los que opinaban al respecto con la vena del cuello inflada y los que no. Parece ser que, recientemente, las escuelas se han unificado. Bueno. Meditaciones. A) Por lo que veo, todo el mundo sabe un huevo de ETA. B) ETA es el centro de todo. C) No saber sobre ETA equivale a no estar en el centro de todo.

Hola. Me presento. No tengo ni idea de ETA. Por pereza y porque me niego. Me parece curioso que el centro de todo por aquí abajo sea una pequeña organización -¿100? ¿200? pollos; NPI-, apoyada con mayor, menor o nula intensidad por cientoypicomil votantes. O exvotantes. La organización, por otra parte, mata poco. Aquí conviene meditar lo que es poco. Poco es a) demasiado, si bien es poco para desestabilizar un Estado. Un Estado cachas, quiero decir. Y este es tan cachas que, por ejemplo, puede ilegalizar un partido sin ningún tipo de debate sobre libertades. En la RAF, by the way, se ilegalizó en su día un partido absolutamente nazi y, aún así, eso generó cierto debate constitucionalista del tipo ¿es lícito comerse a los caníbales?. El Estado, aparentemente, puede permitirse las últimas estadísticas de atentados sin hacer de todo ello el centro de todo. UK no lo hizo en su día. Francia, con un prefecto asesinado por la cosa corsa, tampoco. Se tendría que empezar a pensar por qué algo tan pequeño es el centro de la política de un Estado. Por qué lo es desde hace tanto tiempo. Y por qué lo es más para unos partidos que para otros.

¿Por qué es el centro de todo? Supongo que porque cumple no una función, sino ya cientos de funciones.

Ahí va una. Vuelvo al inicio de estas líneas, a los periodistas que lo saben todo sobre ETA y sobre como acabar con ella y bla-bla-bla. Un día conocí a un prestigioso etólogo. Lo sabía todo de ETA. Para hacérmelo saber, me explicó lo que había comido ETA un mediodía, durante las penúltimas conversaciones con un Gobi. Es decir, no sabía nada. Pero gracias a esa nada, aquel pollo estaba en el centro de todo. Si ETA no existiese, o fuera lo que es –no es el centro de todo; no es objetivamente casi nada-, toda una generación de periodistas se vería obligada a visualizar que no dice nada. Varias generaciones de políticos se verían obligados a visualizar que tienen pocas ideas sobre su trabajo. Aparte de las que se ocultan detrás del centro-de-todo.

martes, enero 16, 2007

LOS PROPIETARIOS

Me miro el ¿debate? Parlamentario de ayer. Meditación: cuando se habla de ETA, el PP juega en casa. Ha conseguido que todas las palabras acabadas en terrorismo le pertenezcan. Incluso ha conseguido lo imposible: que cuando un acto terrorista no contenga el palabro ETA, sea sometido a duda metodológica.

La gestión del pack terrorismo es, en fin, la metáfora, la razón de ser de lo que sea que sea el PP. Sin el dominio de ese pack, el PP desaparece, como desapareció tras los únicos tres días en los que no supo dominar el pack. La gestión del pack, por otra parte, supone imponer la idea de que estamos en un periodo de crisis, especial, y que son lícitas ciertas políticas y ciertos tonos de voz. Que es lícito, por ejemplo, prohibir partidos, cerrar diarios, o dejar de practicar la política. El ultranacionalismo y la ultraderecha existente en el PP –existen; no me atrevo a cuantificarlo- sólo puede colar sin estridencia en ese periodo especial que facilita el hecho de ETA exista. Las izquierdas, por otra parte, a) no se sabe lo que opinan, b) no se atreven a lanzarse a la piscina del pack, como hace el PP, o c) vete a saber.

El sabadete apareció un artículo de Moran en La Vanguardia. Muy en su línea –tal vez única en la península-, de no ofrecer opiniones líquidas. No se lo pierdan. Aquí les suelto un fragmento:

“Quizá este atentado confirme una vieja tesis, de dudosa virtualidad, todo hay que decirlo, y que algunos de nosotros llevamos manteniendo desde hace años, y es que en España solamente el PP puede desarrollar una estrategia negociadora con ETA que no signifique la quiebra del electorado español”

Es posible que sea así. ETA sólo puede negociar con PP, los propietarios del trade-mark de las palabras que acaban en ETA. Es posible que en España, cualquier negociado importante, por otra parte, sólo se pueda negociar con la derecha. De hecho, la derecha es la negociadora de los grandes cambios desde el siglo pasado. La Guerra Civil y la Transi. La función de la izquierda igual consiste en que, tras los negociados, aporte buen rollete, talante, humo, o como se llame.

lunes, enero 15, 2007

POR LA LIBERTAD, BLA-BLA-BLA, ETC.

Cenorrio con Ramos y con Pep, que hay faisán. En un momento dado, estamos en la cocina, viendo como Ramos hace una picada, ese invento bueno, bonito y barato que diferencia la cocina catalana de cualquier otra. En eso empezamos a hablar de las Manis del finde, del pollo de los slóganes o de cómo una palabra –pongamos, “libertad”-, no tiene porqué significar lo que aparentemente significa, sino que pasa a significar una marca de grupo, que el grupo identifica y que el grupo contrario también. Llegados aquí, pasamos a hablar de los grupos. Pep pregunta por el momento histórico en el que surgieron aquí abajo los dos grupos irreconciliables. Surgen dos teorías. Teoría Ramos: la Guerra de la Independencia, el momento en el que se dibuja una España auténtica, integrista y una España extranjerizante, anti-española, malvada, etc. El primer momento, en fin, en el que no se mata por un Rey, un caudillo o un calentón, sino por una España de las dos disponibles en stock –más, como viene siendo tradicional, por la de siempre-. Pica un poco más de picada y medita: “pero igual el origen de todo fue el final de la Guerra de Sucesión, cuando a alguien se le ocurrió llamar a todo esto España”. Teoría Martínez. La misma que Ramos, pero más inquietante. Si en la Guerra de la Independencia existe una España auténtica, eterna y católica, la esencia de ese grupo, su trade-mark, es el catolicismo. Y la esencia de su enemigo, lo no-católico. El grupo, como tal, nació, pues, antes.

Para establecer el inicio del esencialismo español Ramos se remonta a dos siglos o tres siglos. Yo, posiblemente, a cuatro. Toma moreno. Y, todo ello, mientras hacemos una picada. Pero tranquis. Tal vez, empero, ninguno de los dos tenga razón. En un país cuya extrema derecha reivindica con éxito la palabra libertad, es posible que no exista tanta memoria histórica. La memoria histórica local y sus consecuencias, por aquí abajo, igual sólo llega a una o dos décadas en un día claro y sin viento. Como mucho

viernes, enero 12, 2007

HISTORIA DEL INSULTO

No sé usted, pero yo no tengo ni idea de lo que está pasando con la tregua o con la no-tregua. Repaso los artículos de fondo al respecto, las meditaciones del periodismo hispano ante la cosa y, en vez de información, me encuentro posicionamiento. Un posicionamiento, curiosamente, vertebrado a partir del insulto. Insulto: los de ETA padecen algún tipo de patología cerebral. Un marciano, en fin, lee la prensa –o, sobretodo, escucha la radio-, y lo único que puede saber de lo que está pasando es que ETA son unos enfermitos. En eso parecen estar de acuerdo los emisores de política y de información de la derecha y de la izquierda.

Podría pensarse que eso se debe a un calentón. El político y el periodista se queman ante un acto terrorista e insultan a los terroristas. Pero no es un calentón. O es un calentón frío, pues esa dinámica dura desde hace muchos años. Al menos, desde mi infancia. Otras culturas que han sufrido el terrorismo, no han optado por el insulto como explicación. Incluso en UK se optó, hasta hace dos años, por no utilizar el palabro terrorismo, sino otro que contribuyera mejor a posibles análisis. Y soluciones.

Sorprende, por otra parte, que la descalificación y el diagnóstico psiquiátrico cutre sean utilizados por los usuarios de la política y el periodismo ante más ámbitos que el estrictamente terrorista. Sobre todo si dirigimos la mirada a la derecha. Es, pongamos, un cretino, un anormal, una persona limitada y con problemas, cualquier objeto que se vaya alejando de cierta cosmovisión conservadora. Partidos de izquierdas, nacionalistas periféricos o, incluso, Gobiernos centrales. El insulto es, pues, una originalidad nativa en el dibujo de la realidad local. Una realidad local en la que existe la normalidad y la anormalidad psiquiátrica como valores. En ocasiones eso es una dinámica compartida por la derecha y la izquierda –caso ETA-. En ocasiones, una originalidad en la que despunta, si bien no en solitario, la derecha. ¿Cuándo empezó todo esto? ¿Cuál es el inicio de ese comportamiento cultural, único en Europa?

Ni idea. No obstante, a modo de objet trouvé, ahí va este fragmento hallado en un libro del que les irá hablando en los próximos días:

“el Jefe de los Servicios Psiquiátricos del Ejército, el teniente coronel Vallejo-Nájera (…) sometió a estudio a los prisioneros de las Brigadas Internacionales y a las prisioneras “rojas” de Málaga, en un intento de demostrar que los marxistas padecían un retraso mental congénito. Sus recomendaciones sobre lo que había que hacer con el otro bando incluían que «inductores y asesinos sufrían las penas merecidas (…)», en tanto que locos peligrosos, se supone.

El insulto, incluso cientificazo, tal vez sea un fósil de los años 40. En el único país de Europa en el que hay fósiles vivos de los años 40.

jueves, enero 11, 2007

EL YO Y EL TU

San Jerónimo era un crack del siglo IV. Es el Padre de la Iglesia que más estudió las Sagradas Escrituras. A pesar de ese currículo, un día protagonizó un pollo histórico. Alguien entró al habitáculo en el que estaba San Jerónimo leyendo las Sagradas etc. non stop. Y vio algo que le escandalizó. Algo que, antes, ningún ser humano había visto jamás. Vio, en fin, que San Jerónimo leía. Es decir, leía como usted y como yo. Para sus adentros. Hasta esa fecha, todo el mundo, cuando leía, lo hacía en voz alta.

Metro. Frente a mi dos mulatas. Una es una mamá. La otra es su hija, que está que cruje. La mamá, a su vez, está que excruje. La hija está leyendo un tocho. La mamá una revista del cuore. De pronto, la mamá le pone a su hija la revista delante de los morros. “Léeme esto”. La chica empieza a leer en voz alta el artículo seleccionado por su mamá. Es un artículo sobre una ruptura sentimental. Según deduzco. La chica, en fin, lee de pena. Fatal. Incomprensible. Como un niño pequeño. La mamá le pega una colleja. La chica se defiende: “pero si yo leo bien cuando leo para mí”. La mamá sentencia: “nadie lee para sí”. Y pone a su hija, a San Jerónimo y a mí en su sitio. Nadie, en efecto, lee para sí.

miércoles, enero 10, 2007

COPLAS A LA MUERTE DE MI AHORCADO

Resumen de lo publicado. Un país invade a otro para ejercer el control y no puede ejercer el control ni tan siquiera en una habitación. De hecho, ayer salió una nueva filmación de la ejecución de Saddam. Al parecer, todo el mundo en la habitación no controlada tenía el telefonino en la mano. By the way, ayer hablé con un directivo de una empresa de telefonía móvil. En un momento dado le pregunté si en Irak había muchos teléfonos 3G. “Da por seguro que puede no haber pan, pero están podridos de móviles”. Lo que, a su vez, podría ser una descripción de mi país.

Bueno. Youtube, ejecución, etc. Un periodista español al uso ahora hablaría de que Internet posibilita descentrar la información, eliminar barreras, posibilitar la libertad de autoinformación y bla-bla-bla. Pero la cosa parece indicar que no. De hecho, me voy a los comentarios de los espectadores del vídeo de Saddam. Dos tipos de comentarios: a) en inglés, y b) en lenguas que vente a saber qué lenguas son. Leo los a). Son del tipo ya-te-lo-dije-Saddam, del tipo esto-de-colgar-señores-no-se-hace. Etc. La única meditación que me llama la atención es la que aquí sigue. Esta. Un señor que va y escribe “This trapdoor should be fixed, otherwise somebody could get hurt”. Me llama la atención porque es calcada a otro chiste sobre patíbulos. Ahí va: “Llegó [al patíbulo], puso él un pie en la escalera, no subió a gatas ni despacio y, viendo un escalón hendido, volviose a la justicia y dijo que mandase aderezar aquel para otro, que no todos tenían su hígado”. Se trata de un fragmento de EL Buscon (parte 1, capítulo 7), de Quevedo, emitido varios siglos antes.

El comentario más llamativo de la retahíla de comentarios que me ofrece la sociedad de la información y el siglo XXI, va y tiene chorrocientos siglos. Es decir, propiamente, no es información, ni siglo XXI. Paralelamente, sigo sin tener ni idea de lo del proceso de paz. ¿Existe? ¿Llegó a existir? ¿Quién informa de ello? ¿Por qué aquí no hay telefoninos? ¿Esta habitación esá bajo control?

lunes, enero 08, 2007

EL AHORCADO

Decía que ahora sólo hablo de lo que veo. Hoy veo que existen diversos puntos de vista de la muerte de Saddam. La muerte de Saddam sucedió en una habitación. Es metafórico que se invada un país para controlar sus puntos de vista y que, finalmente, ni siquiera se pueda controlar los puntos de vista en una habitación de ese país.

Bueno. Puntos de vista. Existe a) la versión pureta del asunto. Y una versión b) apta para menores. De esa versión hay, incluso, un par de versiones, desde dos angulos diversos. Meditación del punto de vista a) y punto de vista b): cuando transcendió la versión integra de la ejecución de Saddam -o versión c) del asunto; se la comento en un plis-, un portavoz USA razonó “nosotros lo hubiéramos hecho [ejecutar a Saddam] de otra forma”. Es decir, lo hubieran retransmitido de otra forma. Es decir, de la forma a) y b). De lo que se deduce que una ejecución, para los usuarios de la cosmovisión a) y b) es su retransmisión. Anywy. ¿En qué se diferencia el punto de vista / la ejecución a) y b) de la c)?

La versión c) del asunto muestra un pollo en el trance de ser ejecutado. Contradiciendo las versiones a) y b), se observa que la ejecución de una persona es, en verdad y como su nombre indica, algo sórdido. En general, cualquier ejecución de algo tiene un qué de sórdido. Pasa hasta con la ejecución de una hipoteca. Esa cosa que los bancos ejecutan a gogó, si bien por el sistema a) y b). Yo, por ejemplo, y contando la de Saddam, he visto más ejecuciones de personas que ejecuciones de hipotecas. De hecho, sólo he podido ver dos ejecuciones de hipoteca. La de mi casa, cuando era pequeño. Y otra, muy parecida –las ejecuciones, en general, son muy parecidas-, un día que caminaba por mi ciudad y vi como ejecutaban (la hipoteca) a dos niños. Los niños estaban en la calle, sentados sobre su cama, mientras sus padres iban bajando el resto de los muebles. En los ojos de los niños brillaba una inteligencia extraña, de persona a la que, de repente, se le rompe la frente y ve claro algo inconcreto. Es la mirada del ejecutado. Si se fijan, esa es la mirada de Saddam mientras muere. Por mi parte, creo que esa es una de las dos miradas que fijan la originalidad y diferencia del punto de vista c) frente a los dos anteriores. Le hablaré de esas dos miradas. Una es la mirada de la víctima. Otra, la mirada del observador.

La mirada de la víctima. Es decir, la de Saddam. En la Torah se especifica que esa es la mirada del cordero degollado. ¿Han visto alguna vez un cordero degollado? Por un momento, segundos antes de la muerte, la mirada estúpida del cordero –del cordero no degollado-, queda copada por la inteligencia. Es una mirada no sólo humana. Es la esencia de la humanidad. Es una mirada perpleja. Incluso los antiguos decían que si uno se fijaba en los ojos del animal, podía ver en cierta manera a Dios. Puede ser. En todo caso, si uno mira los ojos de un niño al que se le ha ejecutado la hipoteca verá, en cierta manera, un banco.

La mirada del observador. Es decir, la del pollo que grava la ejecución. El pollo que filma la ejecución con su telefonino, en algún tramo deja de filmar. Es decir, duda entre seguir esforzándose en encuadrar lo que sucede, o en verlo con sus ojos, relajado y con todo detalle. En un momento dado, se relaja y queda absorbido por lo que ve. Copado por lo que ve, baja completamente el telefonino, que queda enfocando la escalera del cadalso. Es una escalera sórdida. A su vez, quizás es el fragmento más sórdido. Lo sórdido de las ejecuciones son los detalles. La cama vieja sobre la que se sienta un niño ejecutado por el banco. O el hecho de que la silla eléctrica sea amarilla, como Nabokov hace decir a un personaje para transmitir la idea de que las ejecuciones son, en verdad, sórdidas.

Lo más sórdido del punto de vista c) sucede precisamente en esos instantes de encuadre de escalera: el observador grava la escalera mientras disfruta mirando lo que solamente ve él. Lo más sórdido del punto de vista c) no es tanto lo que uno ve, sino lo que vio solamente el del telefonino. Vio algo que le gustó. Le gustó tanto que bajó su brazo y dejo de firmar durante unos segundos.

La versión c) se diferencia de la a) y b) en que presenta lo divino / la mirada de alguien en sus últimos momentos de vida. Y lo humano / la mirada de un ser humano, esos seres que fabrican escaleras sórdidas o depositan niños sobre una cama en la acera. “Nosotros lo hubiéramos hecho de otra manera, etc”.

sábado, enero 06, 2007

SI BIEN, LOS REYES SON TU PAPÁ

Mi papá tenía nombre de Rey Mago. Aún así, los Reyes Magos no le traían ningún regalo. Bueno, sí. Le dejaban, al lado de la cama, una carta. Estaba escrita con una letra muy parecida a la de mi abuelo. En la carta, los Reyes le decían a mi padre que, como vivía en las afueras, cuando llegaron a su casa no tenían ya ningún regalo, por lo que le pedían disculpas. Mi padre decía que luego, en la calle, se encontraba con el resto de los niños. Todos habían recibido algún juguete. Pero el rey del pollo frito, el héroe, el poseedor del mejor regalo, era mi padre. Todo el mundo quería ver la carta que le enviaban los Reyes. La carta, de tanto doblarla y desboblarla, se cortaba. Pero para entonces ya había pasado un año. Y llegaba otra.

Los Reyes Magos, de una forma u otra, siempre, y únicamente, regalan cartas. En las que se puede leer me-interesas-mucho. O, en ocasiones, me-interesas-poco. Las cartas del primer tipo, a veces incluso tienen forma de carta.

viernes, enero 05, 2007

LOS REYES NO SON TU PADRE

Estoy en la cola de los Reyes Magos. Es la tercera cola que hago. Estoy media hora en cada una. Luego, mi bebé se raya. Dice “no-vull-anar”. Y nos vamos. Le dan miedo los reyes, etc. Bueno. Tercera cola del día. La última. Somos, incluso, los últimos. En eso, el Rey Mago se baja de la peana y se nos manifiesta. “Son ustedes los últimos”, dice. “Digan a los que vengan que está cerrado”. “Majestad”, le digo, “me van a tomar por el pito del sereno”. “Bueno, pues entonces me llama”. “¿Y qué le digo? ¿Socorro, Majestad? No lo he dicho nunca. Ni siquiera cuando lo del 23-F”. El Rey Mago hace un amago de reírse. Pero se impone el protocolo. “Dígales que está chapado. Y ya está”.

El Rey, vamos, me dice que haga con sus súbditos lo que el Estado le pide a los camareros. Que controlen la aplicación de la ley antitabaco. Que haga el trabajo sucio que antes hacían funcionarios sucios. Me pide, vamos, que haga de poli. Lo pide un Rey cachondo y un Estado chachi. Lo que despista. De manera que me esfuerzo y lo intento. Llega una familia blanca feliz. Y otra familia de colores feliz. Pero no les digo nada. En eso, viene el Rey Mago. Se queda con la copla. “Le he dicho que usted diga etc.”, me dice. “No, si ya”. Le digo. El Rey, un partidario de la Realpolitik, no me monta un pollo. Se lo monta a los que han llegado. “Pueden quedarse, pero que no me entre nadie más a la cola”. Se va. Vienen más personas a la cola. Las dos familias felices, hacen de poli y les expulsan.

Meditación: dos de cada tres células pueden hacer de policía con facilidad. Asombrosa. Concepto facilidad-asombrosa: uno de los policías improvisados expulsa de la cola a uno que se hace el sueco al grito de usted-no-es-un-ciudadano-cívico.

jueves, enero 04, 2007

NOSOTROS, LAS MUJERES

Prosigue la búsqueda de ecuatorianos en la zona-0. Con lo que, a su vez, prosigue la dramatización de la cosa ETA. Es una dramatización que recuerda a las dramatizaciones post-atentado de la última legislatura Aznar. Pero menos. El canon de la dramatización post-atentado, el do de pecho del no-nacionalismo, precisa que los fiambres sean nacionales por un tubo, que no ecuatorianos. En el último post-atentado de la era Aznar, de hecho, se nacionalizó a todas las víctimas no-españolas, para que así pudieran morir por el país favorito de la divina providencia, etc.

Bueno. Este blog, desde 2007, sólo habla de lo que aquí el menda ve. Dramatización post-atentado. ¿Qué he visto? He visto cierto retorno al pasado. Y en ese retorno, cierta dramatización de la espera. La espera del cadáver. La espera del cadáver, a su vez, es un género muy trabajado en el cine y en la literatura. Es la espera de las mujeres de los mineros cuando la mina se hunde. Es la espera de las mujeres de los pescadores, cuando el barco se va al garete. Es, por tanto, la espera de mujeres de otra época. Las personas encargadas de organizar y potenciar la espera de cadáveres en este post-atentado, por tanto, nos tratan como mujeres de otra época.

Her Doktor Goebbels, gran renovador del género publicitario, definió a esas mujeres de otra época. “Cuando veo a la masa, la trato como una mujer”.

El recuerdo del pasado, y el indicio de futuro de este post-atentado es que volveremos a ser tratados como Goebbels, un hombre cada vez más de esta época, trataba a las mujeres de otra época.

miércoles, enero 03, 2007

LAS DIMENSIONES DEL ESCENARIO

La prensa española vuelve a dar la razón a la internacional. En esta ocasión con solo 24 horas de retraso. La tregua ha muerto, etc.

El Gobi, en todo caso, ha endurecido su discurso sobre ETA. Es decir, lo ha dramatizado. Esta mañana a primera hora, por lo tanto, sólo existe un discurso ante ETA. El discurso dramático. Lo dramático, como su nombre indica, es también lo teatral. Lo que me remite a una conversación que tuve hace poco con Rabel Niubó, Secretari de Vicepresidencia en el Tripartit0.2.

Hablábamos de diferencias entre el Tripartito.1 y el Tripartit02. “El Tripartit está muy imbuido de la filosofía Montilla. Casi no hay filtraciones. Por dos razones. Por autocontrol y por miedo. Miedo a estropearlo todo”. ¿Las izquierdas pierden algo de su trade-mark cuando son una balsa de aceite?, le dije. “La gran diferencia entre izquierdas y derechas es que la izquierda discute sobre ideología continuamente. La derecha, sobre intereses”. ¿La estabilidad de Tripartit0.2 consiste en sólo discutir de intereses? “Consiste en querer demostrar su utilidad, en querer demostrar que el Tripartit0.1 fue un accidente”. Concepto accidente: “el RUIDO ahogó sus logros. Pero se hizo mucho. Ahora mismo, el Tripartit0.2 vive de rentas de lo que hizo el 0.1”. Hablamos del concepto RUIDO, que defino como la presión reiterativa e ideológica de lo que se ha llamado Brunete Mediática. ¿Determina ese cacharro los límites de la política española y catalana? ¿La Brunete Mediática fija lo que es RUIDO, lo que es crisis? “Implica el comportamiento del gobierno, sí, que intenta no enojar a los señores de los ruidos”.

El ruido, el drama, los fija, vamos, la ultraderecha española. El discurso dramático actual, se supone, también. Esa es, tal vez, la gran originalidad actual de la cultura española. Los límites de la realidad están fijados por la ultraderecha. La ultraderecha fija lo que es lo normal y lo que es lo imposible. Socorro.

martes, enero 02, 2007

LA BOMBA

-PROLOGUE. El día 1 no hay prensa. La bomba de Eta fue una bomba, por tanto, programada para no recibir información sobre ella. Sin prensa, se hizo cargo de la bomba la comunicación. Que es todo lo contrario a la información. Si bien, ahora que lo pienso, tal vez todos los actos de ETA están meditados para ser sometidos a la comunicación, que no a la información.

-ACT 1. Hola. Estoy en otro país. En una carretera. Conforme la carretera se acerca a España, la radio comunica sobre ETA. Conforme se aleja, informa. Sobre la noticia del día. Lo de Saddam. La bomba de ETa no es, por tanto, una noticia internacional. Es un hecho local.

-ACT 2. Cuando la carretera se acerca a España, las radios que pillo comunican sobre ETA. A través de los profesionales de la comunicación, ese oficio absolutamente español, desconocido en Europa. Los profesionales de la etc, dos tipos. Tipo a), PP. Comunica que la bomba es obra de ZP, que España debe de volver al Estado de Derecho, etc. Tipo b), PSOE. Comunica que esto es el fin de la tregua, si bien esto no es el fin de la tregua. Tanto a) como b) son construcciones intelectuales, no hechos. Exemplos: a) ZP, como su nombre indica, no puso ninguna bomba. Y b) la tregua, o existe o no existe, no puede existir y no existir a la vez. En el mundo, si uno se fija, sólo existen y no existen a la vez una cosa. Las ex.

-ACT 3. Hola. Estoy en España. Ya han salido los diarios nativos. Los diarios nativos optan por a) o por b). La prensa extranjera, a su vez, opta por c): la tregua ha muerto.

-EPILOGUE. Nadie sabe nada sobre la tregua. Pero no desde lo de la bomba. Sino des de lo de la tregua. La prensa española no ha informado sobre la tregua. Sólo ha comunicado sobre ella. Esa es la gran función de ETA por aquí abajo. Sirve para comunicar. ETA, en una sociedad con reparos para informarse, a llamar las cosas por su nombre, es un filón. No creo que desaparezca jamás. Se la necesita para hacer la única política y la única información posibles por aquí abajo.